Dark Crow [Privado]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Ago 05, 2016 11:58 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Si dios te abandona ¿Qué deberías hacer?”

El consultorio se convirtió en paredes frívolas, desde cuando fue que la oscuridad consumió aquel recinto, desde cuando fue que las hojas de tus libros terminaron por ser conviertas en el moho de la desesperación, no tenías ni idea mínima de lo que estaba pasando sin merodeos actuabas con naturalidad porque la vida te ha impuesto seguir esa rutina, mantenerla y aferrarte. Mencionar tu nombre una y otra vez junto a la hora así como las actividades que harás forma parte de esa obsesión compulsiva de mantener un margen o con mejores palabras sería aferrarte a la realidad que llevas, cada ser viviente es capaz de montar una realidad totalmente distinta, una cosa es entender la percepción y otra entender la realidad que llevamos clavada en los ojos. El pesado suspirar de tus pulmones se hace sonar por medio de tu elegante manera de creer que todos te escuchan, que las voces junto con las demás personas que yacen a tu espalda están en constante acecho a que pierdas más esa cordura que sublimemente trata de mantenerse aferrada, como quien intenta suicidarse pero su vida prende de la última vena incapaz de cortarse, incapaz de hacer algo por el temor a desvanecerse cual ceniza; te levantas de forma cordial acomodando bien ese saco negro junto con la corbata de ornamentos negros que hace juego con tu vestidura, vas hacía tus libros mirando uno tras otro para comenzar la rutina, contarlos es necesidad, no es simplemente “contar” la cantidad de libros, es tener un numero par en tus estantes, ni uno más ni uno menos, ambos tienes que ser pares ¡jamás nones!, igualmente es considerado parte de ti, de tu obsesión…pronto se extiende a más actividades, a más rutinas, a más entrañable necesidad que evoca esa mascara, cuando terminas te relajas debido a que estás seguro de lo que acabas de hacer así que vuelves a tu asiento abriendo la agenda específicamente en la fecha, deslizas tus dedos en estas hojas como si fuese código binario para memorizar la empuñadura de tu pluma, con percepción de las yemas y tus ojos es que lees ese nombre en voz alta – Iris Lionel - Una mujer de hermosos atributos físicos, si no fuese por el color de cabello y ojos hubieras deseado tenerla en tu cama pero desgraciadamente no hay oportunidad y tampoco es como si fueras a mezclar el trabajo con la vida personal, guardabas receloso esa parte tuya, con cuidado, con la misma vena de deseo que tenías por ciertas cosas, pero eso no era lo interesante si no la evolución que presentaba , encendiste la grabadora que tenías a un lado para comenzar a guardar las notas, tenías un perfil para cada paciente, uno distinto, uno que quizás te permitiría ser usado para otros fines – El cuadro de neurosis es uno de los principales que se desarrollan en su persona a lo largo de las visitas, la capacidad de eludir lo inaceptable ha hecho de su persona alguien totalmente hundida en la angustia existencia al grado de llegar a la ansiedad, se podría decir que en pocas palabras ha llegado a elevar el grado de su personalidad a mecanismos de defensa con el fin de no enfrentarse a sus emociones o pensamientos de su misma realidad, en todo caso aun necesito saber si esta realidad eludida es la interna o la externa así como los factores que resultan amenazante para su persona. – Llevabas pocos días de tenerla contigo, aun necesitabas estar al tanto de sus persona, apagaste la grabadora para mirar el reloj exactamente las 2:00pm, en 30 minutos el paciente llegaría ¿Quién sería? No tenías la menor idea, era alguien nuevo a tu cargo, un hombre o mujer con la mente destrozada.

”No hay oraciones que me protejan, no hay nadie que pida por mí entonces ¿Quién me salvará de mi terrible persona?”

Cerraste esa libreta de manera delicada sintiendo el cuero debajo de esos falanges heridos pero cubiertos por unos guantes, pareciera estúpido que sintieras demasiado con ese simple roce pero para ti cualquier tacto resultaba atravesar hasta los huesos, esperaste paciente mientras conducías tus ojos a todo el vestir de tu oficina, muchos cuadros que decoraban especialmente cada pared mientras la flora dominaba, algunas parecerían extrañas a la vista pero lo bastante llamativas para envolverte en su belleza y por si fuera poco la cantidad de libros que dominaba tu librero era impresionante, este era tu lugar para estar cómodo contigo mismo o al menos aparentar ser alguien de una mentalidad lo suficientemente sana, después de todo un psicólogo nunca será capaz de admitir que se ha quebrantado, no, no se puede. Y antes de percatarte la hora se acercó, te levantaste de aquel asiento cómodo para ir hacía la puerta la cual abriste con educación y anunciar – La cita de 2:30pm, puede pasar – Hiciste aun lado tu cuerpo para permitir el paso y seguidamente sonreírle a la secretaria que amablemente te ayudaba a recaudar todas esas citas. Por fin encararías al nuevo predilecto dentro de tu consultorio, definirías bien esos movimientos, esas actitudes. Esa Corrupción.

”Si dios me abandona ¿Podré abandonarle yo?”

@kreatur



Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Dom Sep 11, 2016 2:02 am

Un sonido constante, un aliento acelerado y el palpitar de un corazón que iba descendiendo a medida que la extensa vida se escapaba entre sus manos. Bastó un susurro, una palabra de aliento sin ser pronunciada, el movimiento certero y final de sus extremidades y de sus músculos que se tensaron para acabar lo que había comenzado, no solo en ese momento, sino que semanas atrás, cuando le había conocido. Oh, adorado eran los ojos que lograban ver aquel espectáculo que se montaba frente a su cuerpo, del cual él era el protagonista, el autor y el crítico, todo en la misma persona mientras sus manos acababan por estrangular ese cuello demasiado fino, demasiado elegante. Incluso en ese entonces le había parecido molesto, cuando recién recorría con sus finos dedos la dermis suave y pálida en la extensión de su cuello, pero ahora le parecía algo demasiado hermoso para dejarlo pasar. Cerró sus ojos y contuvo de  nuevo su aliento cuando dejó escapar ese cuerpo sin vida de sus manos, hasta escuchar el sonido sordo contra el suelo y saber que, lo que sea que hubiese comenzado, finalmente había acabado y ya no había vuelta atrás. Había consumado una vez más la muerte entre sus manos, evocando sus demonios para que se alzaran sobre su cabeza, para que jamás abandonaran su mente ni su cuerpo, y acompañaran sus acciones.

Luego de unos segundos en que se mantuvo quieto, en que incluso la respiración pareció ser contenida, inhalando el aire que no necesitaba para luego expulsarlo en un suspiro casi tan doloroso y arrepentido como fue ese llanto silencioso que quebró parte de su alma, de ese corazón oscuro que cargaba en su interior. Alzó la mirada hacia el cielo, observando solo los retazos de un techo quebradizo que con el tiempo se volvía más descuidado. Jamás había reparado en la fina grieta que cruzaba sus muros o la forma en que las manchas del tiempo se dibujaban allí. No había notado tampoco en que el espacio necesitaba una remodelación o que la pintura comenzaba a gastarse, cayéndose a pedazos. Todo lo que le había importado en esa habitación había sido una sola persona y ahora estaba muerta… Descendió sus ojos hasta el cuerpo que yacía sobre el suelo, extendiendo sus brazos para tomarlo y dejarlo sobre la cama. Ya se encargaría de él cuando volviera, pero necesitaba salir de ese lugar, encontrar el espacio en esa habitación y encontrar la claridad con el aire de la tarde llenando sus pulmones. Necesitaba calmarse antes de asistir al lugar en donde le estaban esperando.

Antes de salir, arregló cada arruga de su traje, cada imperfección en su siempre pulcra presentación que jamás pasaba desapercibida ante la vista de los extraños. Arregló también sus cabellos y su rostro, refrescándose con agua fría para calmar las tensiones de su rostro y el calor de su piel. Se fijó de que todo estuviese en orden antes de salir de su casa, dejando atrás el crimen que había cometido, pues sabía que nadie en esa ciudad se enteraría de lo ocurrido. Nadie más sabría de él, excepto su conciencia que jugaría con su cabeza siempre y cuando encontrara la oportunidad. Por esa razón necesitaba llegar a su cita lo más rápido posible, pues sabía que sería la única opción real de olvidar lo que había sucedido. Aceleró el paso hasta que llegó al lugar, anunciándose con la secretaría antes de tomar asiento en los sofás de la recepción, esperando a que la puerta se abriera y que le hicieran pasar. Su mente ya se había enfriado lo suficiente para volver a pensar coherentemente, al igual que su cuerpo. Volvió a observar el traje que traía encima, el mismo con el cual hace solo minutos atrás había cometido un crimen. Se observó las manos, recordando la manera en que estas se había marcado alrededor de ese cuello hasta acabar con su única fuente de oxígeno… Humedeció sus labios cuando la secretaria por fin le dijo que podía pasar, enfrentando con una mirada al psicólogo que abría la puerta, permitiendo su entrada.

Sus pasos no fueron vacilantes, sino que fueron seguros mientras se adentraba en ese pequeño despacho. Su respiración era normal y su pulso se mantenía a un ritmo constante y bajo, dando la apariencia de que no sucedía nada. Caminó con elegancia hasta encontrarse con un diván y un escritorio, con libros alrededor, una especie de ventanal, pero su atención volvió cuando escuchó que la puerta se cerraba, esperando ese momento para girarse y extender su mano en dirección ajena. -  Dr. Black, me han dicho muchas cosas buenas acerca de usted. – Sabía que solo existía una verdadera razón para estar ahí, y era porque estaba siendo obligado a asistir. Los directores de la empresa con la que trabajaba se preocupaban de su salud,  el editor de su libro –el hombre al que había hecho millonario – se preocupaba de que no fuese solo ficción lo que colocaba en los libros. Aun cuando lo sabía, simplemente sonrió, manteniendo ese contacto hasta que fue necesario separarlo, inclinando un poco su cabeza hacia un lado. -  No soy muy aficionado de venir a este tipo de consultas, Doctor… Sin embargo, me veo en la obligación de venir en contra de mi voluntad, pero como no quiero que sea del todo una perdida de tiempo para los dos… ¿Qué tal si simplemente comenzamos? – Volvió a su posición inicial, encontrando asiento en uno de los sofá cercano, cruzando sus piernas y observando fijo al ajeno. -  Asi que… ¿ Por dónde quiere comenzar, Doctor? Estaré encantado de contarle todo. – Sonrió ensanchando con cierto sarcasmo esas facciones. No era de demostrar lo que sentía realmente, pero de vez en cuando esas muecas se escapaban, esas que se aseguraban que él tenía el control.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Mar Sep 13, 2016 11:45 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Aquellos que están tan cerca pero a la ves lejos, aquellos que han decidido perderse entre la multitud”

El hombre que entro al consultorio tenía un porte adecuado, por un segundo tuviste la necesidad de sonreír cuando terminaste por cruzar la mirada con el ajeno pero fue una simple sonrisa, una sonrisa cargada de ese labor que desempeñabas en una sociedad meramente mermada por actos que se han envuelto en una mentira desesperada de fe. Sus palabras te hicieron deliberadamente mirarle, ya habías escuchado inclusive esas palabras acerca de tu presencia pero en muchas ocasiones exageraban, inclusive estabas consciente de ello, las personas se dejaban llevar siempre por lo que decían los demás provocando que el propio criterio que estuvieran manejando se viera mermado, ven los deseos de los ajenos, una especie de reflejo. Una vez que tomo asiento tomaste tu lugar, un pequeño sillón para una persona la cual se encontraba enfrente de tu paciente, era necesario mantener un contacto visual estable, mantuviste ambas manos unificando tus falanges unas con otras para colocar estas encima de tu estomago de forma descansada, escuchando la finalidad de sus palabras es cuando por fin recurres a pronunciar – Por muy buenas cosas que digan los demás de mi usted tendrá que sacar sus propias conjeturas aunque estoy satisfecho de que escuchará buenas palabras de mi labor, he de suponer que todo se debe a una buena razón – Te esmerabas en este trabajo, en esta mascara social que oculta tu deficiencia psicológica, tus ciertos problemas que llevabas un poco más complicados que la mayoría de tus pacientes, pero tan solo eran unos cuantos trastornos, eras un hombre eficiente. Racional, con cordura. Con buen control de ti mismo – A pesar de que ha venido de manera obligatoria espero que eso no afecte con nuestra consulta ¿Le parece? – Fue una pregunta abierta – Ahora comenzaremos, no queremos hacer esto complicado ya que como me ha dicho no es muy aficionado de este tipo de actividades, por otro lado espero que lo tome como algo enriquecedor, una conversación consigo mismo. – Básicamente era eso, los tratamientos psicológicos siempre ayudaban a auto relacionarse, reencontrarse y miles de maneras para sentirse confortados por sus actos e incluso darles solución – Primero, partiremos a las razones por las cuales usted ha sido traído a este sitio, después partiremos desde el tronco hasta las raíces de la situación, dígame ¿Por qué fue traído a este consultorio? – Necesitabas saber la razón principal por la que se le vio envuelto en esta situación, que alguien dudara de su cordura podría indicar que habían ciertos aspectos o cuadros psicológicos que no entrarían en lo “natural”, como psicólogo reconocías que todos y cada uno de los individuos poseen un nivel de “locura” por así decir de manera normal sin embargo cuando estas se desvalijaban cual bascula provocaba lo que conocemos como eventos “psicóticos” los cuales se dividirían en más de dos ramas.

”Oh, Michelle, mi dulce Michelle envuélveme en la calidez de tus manos, mece mi cuerpo entre tus dedos, dame aquello que he buscado por mucho tiempo.”

– Hay que tener en cuenta que cada momento de su vida, o quizás algunas acciones pueden hacer que esto sea más sencillo para usted, veamos esta consulta como una simple charla entre usted Sr. Collins y su servidor Joshua Black – Hablaste un poco más rápido pero también buscando eventualmente que entrase en confianza, no te disponías a hurgar muy profundo, aun no. Cada uno de tus casos debería despertar una curiosidad innata y este apenas estaba comenzando – Tomes su tiempo para meditarlo, recuerde principalmente cuales fueron las razones, con un poco de detalle, no importa lo que diga aun si cree que es algo irracional, después de todo estamos en este consultorio e inclusive lo que puede considerarse fuera de un raciocinio natural llega a ser más verdadero de lo que se imagina – Sonreíste un poco, llevaste tu mano a una de las mesas de estar cercanas para apretar directamente un botón de un reloj de mesa, te daría los minutos sin interrumpir, tan solo sonaría brevemente al finalizar la consulta y generalmente lo programaste para que sonará 20 minutos después de cada una de estas así que tampoco influiría dentro de aquel horario, solo era una preventiva. Lo apretaste una vez, otra vez, dos veces e inclusive una tercera hasta llegar a la cuarta, ese era tu trastorno obsesivo compulsivo pero la cual se veía reflejada como un estímulo natural, un simple …estímulo.
”¿Qué es lo que causará daño en ti?”



@kreatur



Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Dom Sep 25, 2016 12:58 am

Mantuvo su mirada fija en el ajeno en todo momento mientras las palabras fluían entre los dos. No era por soberbia o por orgullo que no se permitía dudar de su contacto visual, sino que simple educación de no demostrar debilidad o inferioridad frente a los demás, ni siquiera un momento de vacilación que pudiera jugarle en contra. Sin embargo, se permitió mantenerse relajado en su posición mientras escuchaba todas sus pala bras, una bienvenida un poco singular considerando que no había dicho mucho más que aquello que le hablaba en su mente, en pequeñas exclamaciones y dudas que surgían en su interior. Se permitió descansar su cuerpo hacia atrás en el sofá, quedando completamente apoyado en la superficie, cruzando sus manos sobre su regazo, volviendo a alzar su mirada al contrario cuando fue su turno de hablar. – Debo advertirle que es algo demasiado simple, la razón por la cual he terminado en su sofá esta tarde. – Alzó una sonrisa ligera, suave entre sus labios, que se desvaneció pronto, volviendo a una expresión un tanto indiferente.

¿Sería buena idea decirle la verdad? Comenzar a contar los sucesos que antecedieron ese encuentro, todo el episodio que se había vuelto tan macabro como para comprenderlo… Pero no, no sería buena idea, por mucho que eso se sumiera en la desesperación de una omisión más, de un secreto más que debía mantener. Soltó un suspiro breve, moviéndose apenas perceptible ante los ojos ajenos cuando descruzó sus dedos, apoyando ambas manos en los brazos del sofá, desviando por momento su rostro hacia un costado, fijando su mirada en los libros que mantenían en la habitación. – Mi anterior terapeuta falleció, tristemente, en unas circunstancias demasiado violentas. Me dijeron que debía ser atendido por otra persona, pero me rehusé, hasta que finalmente me obligaron a venir aquí. – A medida que hablaba, volvió a mirar a Joshua, aunque esta vez sus ojos estaban inexpresivos y distantes, vacíos de alguna forma en que no era muy fácil de descifrar.

Guardó un momento de silencio en que sus orbes delinearon la figura ajena en su totalidad, sin pudor alguno, ya que de todas maneras no lo hacía con una doble intención, hasta que su mirada se fijó en ese gesto pequeño pero significativo, al menos para él. ¿Sabría Joshua que sufrían de una enfermedad parecida? Un trastorno que difería de un cuerpo a otro, pero que se concentraba en aspectos similares. Percibió perfectamente como esos dedos marcaban hasta un cuarto movimiento antes de alejarse, volviendo a perfilar una sonrisa tenue en sus labios, que no era demasiado llamativa, que era reservada, pero a la vez un poco sincera. – Verá, Doctor… Soy escritor. Sé que quizás no encuentre una relación directa de una cosa con la otra, pero mis… problemas… - “Problemas”, esas habían sido las palabras de su editor, de su compañero anterior, pero también las de su antiguo terapeuta que ya no estaba con vida. Cerró sus ojos un momento, aspirando el aire en sus pulmones para luego soltarlo en un suspiro, envolviendo sus dedos en un puño tenso que cubrió con la otra mano libre. – Mis problemas comenzaron por ese hecho. Creo que fue una exageración siempre, pero me lo han pedido por mi propia salud mental. Es un poco irónico… Habrían personas bastante bien beneficiadas si yo llegara a perder la cabeza y me encerraran como a un loco, pero están fingiendo bien una genuina preocupación, supongo que no les conviene que enloquezca todavía.

Calló en ese momento, mirando hacia Joshua. Había dicho demasiado en tan pocos segundos que ese era el momento de detenerse a tiempo antes de seguir el curso que sus pensamientos estaban hilando. No era justo dejarse ver de esa manera, no todavía, no cuando no podía descifrar todavía el enigma que tenía delante. Fácilmente, con cualquier persona, habría tardado solo unos minutos en saberlo todo acerca de su personalidad, pero con Joshua era diferente, era… todo un misterio que quería revelar sin dejarse revelar a si mismo. - . . . Todavía hay un poco de provecho que pueden sacar de mi, Doctor
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Dom Sep 25, 2016 11:36 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Los acontecimientos extraños aun sin inevitables, afectados por temores oscuros. Individuos que luchan día con día en contra de la caótica  oscuridad”

El poder que nace inconsciente debe ser ocultado con recelo, ser estático por segundos,  muy a pesar de que las emociones ganen terreno interminable dentro de la mente es necesario ocultarlas o puede ocurrir lo inevitable, la ira es un sentimiento acompañado con los sucesos, las consecuencias serían exactamente lo que veías frente a ti. Un hombre que no es capaz de controlar sus impulsos, un claro hombre que sus mismos impulsos lo hacen ser temeroso, notaste la manera en la cual desvía la mirada ligeramente contemplando, reconociendo el lugar en donde se encuentra pero si no era capaz de sostenerte la vista con la misma fuerza indicaba claramente un sentimiento de temor oculto, una sensación parecida a ser descubierto, sonreíste de forma suave,  no es como si te creyeras especial ante las acciones de tu paciente, jamás lo harías, solo estabas viendo la  diferencia de una capacidad de ocultar las cosas y las otras de convertirse en un cuchillo andante. Escuchaste sus palabras, al parecer su terapeuta anterior no tuvo el suficiente cuidado y sus editores tenían cierto temor de su presencia, los humanos sienten el miedo, huelen a los depredadores es por eso que estos mismos deben de ocultarse detrás de unas mascaras ¿Tu cuantas llevabas? ¿Una? No, llevabas cuatro máscaras envueltas, la agresión, la defensa, las emociones, todo está oculto. Te has convertido en un ser vivo fraccionado.

”Será, será que nadie vendrá”

La capacidad de los humanos es limitada, suelen aprender pocas cosas pero lo que obtienen suele ser increíble pero a la ves intrigante, lo único que provoca es envolverse en la vulnerabilidad y desesperación, al terminar de escuchar sus palabras acomodaste mejor tu mentón en tu mano diestra, no apuntarías nada, en la primera sesión se trataba únicamente de que el paciente reconociera los motivos por los cuales se encontraba en este sitio pero de alguna manera te hacía gracia su forma de hablar algo que no pudiste evitar así que la comisura se curvo en una sonrisa, suave, simple pero nadie era capaz de darse cuenta de lo que escondía aquella faceta así como tampoco podrías ser capaz de saber si la profundidad de sus ojos es el verdadero infierno – Está claro que su terapeuta anterior tuvo un percance y jamás sabremos cuales fueron las razones principales, se suele decir que en ocasiones los pacientes suelen tener mucho estima por sus psicólogos así que sus acciones cambian drásticamente. Es una pena que fallezca un compañero – Tu voz se escuchó suave, cuanta mentira enredabas – El ser escritor no quiere decir que usted se encuentre en un problema, en realidad todos tenemos ciertos niveles de locura, quizás solo usted lleva a la escritura lo que práctica – Jugaste con fuego, lo sabías. – Pero déjeme decirle, Sr, Collins que usted es alguien valiente por venir a este sitio, pocos tienen el valor de sentarse en el sillón donde usted se encuentra y aun que fuera obligado al parecer de forma intuitivo ha querido venir,  es un gran paso reconocer de manera ética el acudir, tiene un  gran carácter –  En esta parte no mentías, pocos tenían el valor de venir debido a que sentían que eso los volvía débiles – Bien, ahora sabemos los motivos principales por los cuales está aquí presente sin embargo necesitamos profundizar, debo decirle que es normal venir a un psicólogo, es parte de una necesidad básica en un ser vivo,  aunque no lo parezca usted está desarrollando relaciones personales  las cuales les permiten enlazarlas en sus libros, me encargare de que su conexión no se vea distorsionada, después de todo creo que aun puedo encontrar y  extraer muchas cosas de usted – Diciendo eso le miraste profundamente, lo analizaste como si lo comieras vivo, pensaste lo que harías, quizás… una caza decente, alguna pierna rellena, algún estofado especial con su carne -  Pero alejando el motivo de tus compañeros laborales, consideras que necesitas este tipo de ayuda, ¿Lo consideras? – Doblaste una pierna ligeramente, la cruzaste, tuviste la necesidad de hacerlo unas 4 veces más así como también te pareció escuchar que alguien estaba a punto de sacarte de tus cabales pero lo soportaste. Lo aguantaste. – Debemos plantearnos un objetivo, si tenemos en claro a donde queremos llegar esta situación terminará rápido para usted así que  por que no empezamos buscando un objetivo, algo en concreto que desee  y también que enlace con los temas a hablar ¿Con que deberíamos empezar? – Sonreíste – Muchas personas tienden a empezar hablando de sí mismas ¿Quiere intentarlo? – Jugarías con él, a cada paso, a cada instante…

”La última palabra quizás te matará”

@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Lun Oct 03, 2016 11:50 pm

“Quizás usted lleva a la escritura lo que practica”

El primer golpe contra su infinidad de caretas que llevaba encima, el primer atentado contra la gran muralla que construyó alrededor de su personalidad, protegiéndose por la paciencia y la tranquilidad, la serenidad que demostró su rostro en ese momento, sin dejar entrever ese fuego que centelló en sus ojos o la manera en que sus músculos se tensaron, pero que enseguida volvieron a mostrarse más relajados, hundiendo hacia atrás su musculatura y envolviendo la comisura de sus labios en una sonrisa leve y gentil, quizás un poco condescendiente. ¿Qué sabía ese terapeuta, después de todo, si no era simplemente lo que podía ser capaz de mostrarle? Entrecerró sus ojos y respiró una vez, otra más… Las que fuesen necesarias antes de poder abrir sus labios y dejar escapar sus palabras, tan mordaces como venenosas, pero dulcemente suavizadas para no ser descubiertas. - ¿Qué es lo que insinúa, Doctor? Sé que muchas personas buscan esta clase de ayuda, y no me entienda mal, pero yo no la necesito.

Enfatizó las últimas palabras mirándole fijamente, profundamente con esos orbes tan vacíos y distantes como su personalidad. Le parecía divertido como podía poseer esa dualidad en su interior, como podía ser tanto el depredador como el ser normal que se movía en los círculos de personas de alta sociedad, aparentando la normalidad que no poseía. Volvió a sonreír, esta vez cruzando sus piernas, fijando su atención siempre en los detalles de las acciones ajenas, pero más que eso, en la forma en que se volvían repetitivas… Compulsivas.

¿Podemos considerar esto simplemente como una conversación? Dudo que volvamos a vernos otra vez, Doctor. Eventualmente los terapeutas rechazan mi caso, o prefieren derivarme a otros especialistas…más calificados. Si, así es como lo llaman. – Parecía divertido, realmente explicar ese lado de su vida era algo que podía resultar entretenido. Había algo que deseaba más que conversar, y era generar alguna clase de reacción en el ajeno. Oh, estaba volviendo a su comportamiento compulsivo intentando obtener algo de una persona que no conocía, de alguien que podía sorprenderle. Quizás era eso lo que buscaba, y lentamente sentía ese latido de obsesión accionar los estímulos internos que buscaban causarlo. Cerró de nuevo los ojos, y cuando los abrió, un brillo rojizo pudo percibirse en su mirada. – Pero si quiere escuchar una buena historia, debo advertirle que no es apta para niños, Doctor Black.

“Te acercas al abismo cuando la bestia está a punto de devorarte. Muestras tus pecados y tus heridas, pero no eres capaz de ser real, aún cuando vas a morir, aún cuando dejes de existir, no puedes ser real.”

Usted no debería conocer acerca de esto, quizás no recuerde siquiera el nombre, Doctor, pero existe una historia acerca de una familia que en su tiempo fue muy poderosa, pero que con el paso de los años se fue desgastando. La historia sobre un hombre cegado por el poder, de sentimientos oscuros que fue consumido por la codicia y la violencia,  y fue cegado por el orgullo, pero más allá de su historia, existe la historia de tres hijos que observaron como la vida de sus padres, de su familia y de todo lo que conocían se destruía. – Mientras aquellas palabras fluían de sus labios, todo su cuerpo demostraba un lenguaje corporal tranquilo. No había alteración de su ritmo cardiaco, ni movimiento ocular, ni siquiera una ligera alteración de los músculos o la posición de sus extremidades. En todo momento se mantuvo observándole fijo, derivando quizás su atención a sus labios o al contorno de su rostro, pero siempre volviendo a sus ojos, esos pozos que parecían atraparle…Y quería ser atrapado. – Lamentablemente uno de ellos murió con el tiempo, aunque dos de ellos aún viven. Digame Doctor… ¿Qué clase de trastorno puede tener una persona que vio como golpeaban a su madre constantemente, hasta la muerte? Una persona que observó a su padre tratarla de puta, desgastando su vida hasta que finalmente la extinguió… La misma persona que vio como todos morían a su alrededor. ¿No encontraría razón en creer que todo es su culpa, de alguna manera?

Ladeó su rostro, curioso de la respuesta. Stephen jamás había creído que era culpa suya la muerte de su madre o de su padre, incluso la de su hermano menor, ni prontamente la de su hermano que aún vivía, aunque la vida que éste llevaba no podría considerarse así. Solo mantenía una genuina curiosidad de saber lo que Joshua le diría, pues a partir de eso, podría considerar su próxima jugada.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Sáb Oct 08, 2016 6:26 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.
”Michelle, aun puedo escucharte deslizar tus falanges en las teclas blancas, adoraba tu música, adoraba cada fragmento de tu cuerpo…”

El solía deslizar sus dedos delgados por estas, mientras lo hacía soltaba de sus labios rosáceos que no importaba lo que sucediera siempre buscaría la manera de apoyarte, que estaría a tu lado de forma íntegra y completa, estando vulnerable en esos momentos fue que aceptaste cada monosílabo, cada estructura enfermiza, te adueñaste de este, lo volviste tuyo y por si fuera poco lo arremolinaste en tu interior. No pretendiste recordar esto por absurda idea de ignorar a tu paciente, no, en realidad fueron por sus palabras por las cuales esa mente tuya siendo caprichosa termino por desviarse, sonreíste ante la insistencia de negar la ayuda psicológica, en realidad cada “ser” necesita un poco de atención, es una necesidad básica humana pero decidiste no oponerte, el mostrar un repentino desacuerdo llevará a tu paciente a cerrarse contigo, a dejar de soltar sus palabras, dejar de mostrar sus expresiones, puede que por muy mínimo que fuera pero lo habías notado, algo lo descoloco con tu voz, estabas adentrándote como aguja fina en la aorta, solo tendrías que dar una pulsación, una pequeña herida y desangraría en verdades – Claro, podemos considerarlo una conversación así que adelante. – Diste de forma suave la apertura a que hablará, ya estabas comenzando a sacar tus conjeturas, detrás de tantas máscaras  una sonrisa se ensancha poco a poco subiendo los pómulos, el verdadero “tu” se estaba sintiendo satisfecho por lo que sucedía;  De alguna manera  tuviste la sensación de que se burlaba de ti cuando dijo que la historia que estaría a punto de contar no sería apta para niños, solo atinaste a curvar la comisura – Descuide, estamos de suerte ya que no hay ningún infante – Inhalaste y exhalaste, la pesadez de tu cuerpo debía ser controlada, esperaste a que su boca se abriera para escuchar su historia, no comentarías absolutamente nada debido a que lo entretenido era escuchar al ajeno, poder leerle a través de sus palabras.

”¿De qué se trata…está historia?”

Un poco de tu cordura se alojó en tu cabeza, deseaste levantarte, deslizar tus dedos en su garganta y ahorcarle, la historia que contaba comenzó a deslizarse por tu piel, miraste atentamente a tu presente sin embargo trataste por todos los medios no  gesticular ninguna expresión, aquella pacifica cara se remarcó, conseguiste no perder el control ¿Será acaso una prueba de tu madurez? , en un instante confundiste ese dolor, pensaste que hablaba de tu desastroso y eventual condena del apellido que cargabas pero se desvió un poco, aquellas miserias fueron puestas con un final  lo que te permitió concentrarte mejor en el relato.  Fácilmente si el hombre que tenías enfrente un escritor memorable quiere decir que algo debe de estar evocando tal motivación, usualmente se focalizan sus necesidades y expresiones en escritura pero cuál de todas estas es la inspiración de ese hombre ¿Cuál de todas?, el choque de las preguntas te hicieron atravesar el inconsciente – Al parecer desea consultar el trastorno de esa persona conmigo, pero por lo que me he percatado usted mismo ha desarrollado la palabra ”trastorno” eso significa que ya sabe exactamente cuáles fueron los problemas de ese individuo para colocarlo en la posición en la cual se encuentra – Sonreíste, existían muchas maneras de diagnosticar, podría ser un trastorno, un síndrome, un cuadro, entre distintas distorsiones de la cabeza – Pero usted desea hablar de ello así que lo respetaré, diré mis conjeturas – Despegaste tus largos brazos para llevarlos a tu abdomen acomodando un poco la ropa y enredar estos por encima de tu estómago, descansando   – Los constantes eventos  de agresión y falta total de respeto en la familia provocarían en todo caso que el infante estuviera moldeando una negativa a la respuesta emocional, es decir que alterara la capacidad de identificar y controlar sus emociones así que el regular sus propias emociones como de tristeza, abandono y miedo se vuelven presentes síntomas de ansiedad y depresión, las cuales crecen constantemente la edad avance debido a la dificultad de su identificación ya de manera general – Hablaste de forma fluida con voz suave, conocías del tema no era la primera vez que lo tratabas pero estabas seguro de que quizás tus palabras serían distintas a las que tendría ese hombre frente a ti – En su desarrolló para convertirse en un adolescente debió experimentar alguna dificultad social  y problemas de conducta, aunque la segunda no entra en el cuadro de agresión, si no en el desarrollo de un comportamiento brutal pero que permanece calmado conforme se vaya exprimiendo e inclusive alimentando de la misma ansiedad y depresión que lleva gestionando – Tomaste un minuto de silencio en lo que concretabas algo más sencillo – Pero usted quiere decir que quizás su “protagonista” tiene algún trastorno, entre los cuales encajarían en el cuadro de su desarrollo psicológico sería el trastorno obsesivo compulsivo, este aplica a personas como a objetos, rasgos muy marcados en las acciones – Si, este hombre llevaba observando tus movimientos – Por ejemplo he llevado a cabo una serie de movimientos en un total de 4 veces lo que implica ser un numero par, eso quiere decir que en cierto minuto lo repetiré de nuevo, lo he hecho desde que usted llego y al parecer ha sido capaz de notarlo – El sabría de ti, pero usarías tu propia desventaja en su presencia – El movimiento de tus ojos y las expresiones que poco se presentan me dieron a entender que eres alguien muy observador, te fijas demasiado en otros eso puede ser un indicio de un trastorno, aplícale el mismo ejercicio a tu amigo. – Hiciste énfasis en ciertas palabras, claramente querías darle a entender que estabas descifrándolo, poco a poco – El trastorno disocial  sería uno de los que categorizaría así como alguna paranoia, pero bueno, tendría que ver a su compañero para platicar con él y dar algo más exacto ¿No lo cree? – Sonreíste deslizando esos labios, llevabas mucho tiempo ocultándote detrás de más de una máscara, sería difícil descifrarte y por otro lado encontrabas divertido que el ajeno hablara suavemente, soltando el hilo, era esencia  de una verdad. Cuando la presa se siente acorralada soltará un veneno para alejar a su depredador – Pero bueno, toda historia comienza de un hilo ¿Es que acaso conoce a alguien con esos problemas?  O … [b]¿usted está pasando por ellos? – Soltaste sin ser siquiera considerado – Lo siento, esto ha faltado a mi ética, Sr. Collins ¿Desea comentar algo más? , esto es una conversación, podré escuchar cada uno de sus historias si lo desea. – Te acomodaste mejor en el sillón, esto apenas comenzaba.

@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Sáb Oct 15, 2016 9:20 pm

- Hablo de trastorno porque él, a fin de cuentas, sabe perfectamente lo que sucede en su mente. Todos esos actos que tuvo que presenciar de pequeño, y durante su adolescencia, le marcaron para toda la vida, y a estas alturas, es muy difícil que pueda cambiar lo que siente, o lo que ha llegado a ser.

Soltar esas palabras resultó mucho más difícil de lo que había creído posible. En las últimas palabras fue que cerró sus ojos y bajó la mirada hacia sus propias manos, cortando el contacto visual por primera vez al demostrar un poco de fragilidad, las grietas de su personalidad que no muchas veces estaba dispuesto a compartir con los demás, mucho menos con alguien que sería capaz de introducirse en su mente con solo un par de vistazos rápidos y una charla tan casual como esa. Sintió como sus músculos se tensaban, aunque en lugar de seguir evidenciándolo, prefirió enderezar su postura sobre el sofá, acomodando su cuerpo e inclinándose unos centímetros más hacia adelante, un poco más cerca del contrario, volviendo a mirarle, apoyando ambos pies sobre el suelo, pero deteniéndose solo en ese momento, para volver a verle.

-Ha sido un poco obvio. ¿No lo he sido yo también? Puedo decirle, Doctor, que tanto usted como yo sufrimos de lo mismo. – Sonrió, abiertamente, mostrando esos dientes perfectos que tenía, pero tan peligrosos como todas aquellas imágenes que podría llegar a imaginar con el contrario. Solo habían bastado un par de minutos y su obsesión se impregnaba en su piel como una necesidad, cerrando sus ojos para volver a abrirlos, esta vez con el color de sus orbes de un rojizo un poco más intenso, un poco más penetrante. – Pero el caso del sujeto de mi historia es diferente, bastante en realidad… Muy alejado de la realidad fue creciendo hasta que su personalidad ya no podría volver atrás, así que… Se consumió, dejó que esos problemas consumieran su vida, y finalmente ya no había nada más que hacer para…salvarlo.

Se vio reflejado en los ojos ajenos, la forma en que le miraba, era tan repetitivo todo aquello, pero era la primera vez que se acercaba a contar un fragmento de su verdad delante de un terapeuta. Con su colega anterior solo había mostrado la careta falsa de necesidad, de algunas pesadillas que estaban volviéndole loco, y hacia atrás, muchas fueron las mentiras dichas y las grietas que aumentaron hasta llegar a ese punto, en el que lentamente se derrumbaba delante de Joshua, pero parecía un juego, realmente lo disfrutaba. Quizás quería que le conociera, ¿pero con qué motivo? ¿Y a qué costo? ¿Estaría dispuesto a pagar el precio de dejarse descubrir? De correr esa cortina y desvelar los secretos, sus secretos. – Creo que ese es un punto importante, Doctor. Claro que le he observado, no podría mantener mi mente ocupada si no lo hiciera, pero no es suficiente, verdad Joshua?... – Esas palabras, la mirada, el tic tac del reloj y de nuevo esa sonrisa que le arrancó una risa baja, negando lentamente con la cabeza. – Eso no fue para nada sutil, Doctor… ¿Qué clase de ética está practicando?

Sonrió, soberbio. Si, ese era uno de sus tantos pecados, como así también la avaricia, aunque no el más poderoso. Sonrió de nuevo, y una vez más antes de inclinarse del todo hacia adelante, apoyando sus codos sobre las rodillas, extendiendo sus manos para apoyar su rostro entre ellas, cruzando sus dedos entre si, y mirarle desde esa posición, aunque quedaba un poco más abajo del nivel de sus ojos, era similar al depredador que busca influir miedo en su presa. ¿Lo lograría? – Somos similares, Doctor…Pero me pregunto cuantas máscaras estás usando ahora. ¿Me has estado analizando? –Sonrió más amplio, ladino, frunciendo el entrecejo ligeramente antes de volver a su posición anterior, apoyando totalmente en el respaldo del sofá. - ¿Qué has descubierto sobre mi, Joshua? Oh… ¿Puedo llamarte Joshua? Creo que ya no hacen falta las formalidades, al menos por el momento, disfrutemos de una conversación entre dos colegas…


Hubo una vez un niño que se transformó en adolescente. Un adolescente que se convirtió en  hombre, pero era un hombre roto, le faltaban piezas… Así que se transformó en un monstruo, y su única forma de estar completo era… destruyendo la vida de los demás.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Dom Oct 16, 2016 10:00 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Muy, muy dentro de todas las personas llegan a sentir un dolor inimaginable, la experiencia que han creado son por los errores que mancillan la vida ¿Cuántas veces ha tenido que sufrir?”

Era gracioso, todo lo que estaba ocurriendo era como si ya lo hubieras previsto, en estos instantes estabas siendo analizado por tu contrarió y era algo que exactamente no hubieras querido pero quizás usarías a tu favor, escucharle claramente hablar era parte de tu trabajo, un buen psicólogo tendría que impartir un veredicto como si fuera un juez pero lo único que harías era escucharle como un ser humano normal, si es que te podrías considerar como uno, de forma calmada pasaste tu diestra de forma rápida a los lentes que descansaban en el tabique de tu nariz solo para ajustar, no necesitabas tanta graduación pero en ocasiones era molesto que se resbalaran delicadamente por el tabique; una vez que estuviste cómodo te dejaste inundar por sus palabras, mientras más tenías esa tensión acercándose, mientras más reconocías su posición podrías descifrarle con total claridad, a pesar de que el sujeto de la historia estuviera demasiado alejado de la realidad significaba que provenía de una idea, de un yugo, que tenía un origen y en más de una ocasión era obvio que de la persona que afloro dicha idea muchas veces puede sentirse identificado con sus personajes, es decir se le otorga algunas vivencias ¿Qué tanto había tenido que soportar?, hubiera sido maleducado de tu parte si soltarás una risilla pero era lo que deseabas ahora, necesitabas soltarla en especial por que ahora todo parecía gracioso, el simple hecho de premeditar que alguien en un punto de la vida pudo haber sido salvado es simplemente gracioso para tu mente, querías omitirlo, querías controlarte y así fue. Bendito sea a la máscara que llevabas. Oh, ahora ya te llamaba por tu nombre e inclusive cuestionaba un poco de tu ética pero no intervendrías, no era el momento así que dejaste que se explayará hasta que este dejo las preguntas abiertas a tu merced – No tengo problema con que usted me llame de esa forma, en todo caso le pediré el permiso necesario para poder llamarlo por su primer nombre. – Siempre habías sido alguien lo suficientemente educado y refinado, no debías salirte de las casillas que te marcabas – Podemos seguir esta conversación como colegas, no tendré inconveniente pero tenga en cuenta que siempre mantendré un informe a las personas que me han contactado, será por su bien y claramente para que dejen de presionarlo, es obvio que no desea tener una charla de psicólogo a paciente así que cambiaremos eso, como se lo había mencionado con anterioridad. – Retomaste ese tema porque era claro que tenías que mandar ciertos informes que se te fueran indicados, por ejemplo el cómo se encontraba su estado mental – Ahora que me ha dado la libertad de poder discutir con usted lo que he encontrado me sentiré agradecido de poder transmitirlo – Moviste un poco el pie que descansaba encima de tu otra pierna solo para evitar que se adormeciera, entrecerraste tus ojos solo para mantener en tu cabeza las ideas, acomodarlas, sacar un resultado necesario.

”Anhelos, deseos, cada una de esas cosas deberán ser consumidas”

- Debo admitir que encuentro interesante la forma en la cual desprende pedazos de usted en cada una de sus historias, hace unos minutos hablábamos de un “personaje” y de repente usted pareció incluirse dentro de este denotando claramente que en gran medida puede que usted inculcará demasiado empeño o quizás se trata de usted mismo, después la manera en la cual me observa y adjudica que tengo un problema fue lo que me llevo a concluir lo siguiente – Miraste con mayor claridad – Las acciones repetitivas que hago son por una razón, es un ejercicio que necesito aplicar a cada uno de mis pacientes de forma indirecta para detectar si poseen TOC , se desarrolla a medida que ellos observan cada movimiento, otorgar mayor importancia a ello es un claro indicio, así que puedo decir que usted podría tener un trastorno obsesivo compulsivo – Sonreíste delicadamente, la amabilidad era una de las mejores partes de tu hipocresía –Hace rato hablo acerca de unas máscaras, usted no debe preocuparse por cuantas debería usar, usted debería preguntarse así mismo si lleva alguna puesta, después de todo es demasiado fácil leer su rostro ¿Está seguro que su máscara en realidad no se ha vuelto nada más que su rostro real? – Reíste con cuidado, una suave pero muy similar a una gracia pequeña – Claro que solo bromeo en ese aspecto, no lo tome en serio. – Pero lo decías demasiado en serio, Te levantaste de tu asiento para estirar un poco las piernas - ¿Le puedo ofrecer algo de beber? – Tenías agua y algún té, ya que no estabas tratado con un “paciente” te podrías otorgar esos gustos - Sigo considerando que usted tiene un buen desarrollo de la inteligencia intrapersonal pero le cuesta la interpersonal, a su vez su considero que debe de tener principios de paranoia pero es algo normal en cada uno de nosotros, todos los tenemos hasta cierto límite por otro lado ¿Por qué siento que usted está intentando analizarme? – Te acercaste a una mesita donde tenías tus “utensilios” para servir lo indispensable como el té y el agua – Es raro que consideren interesante mi persona, pero me he de sentir honrado por un segundo. Solo espero que no se descuide, aunque no debe preocuparse, no es como si comiera a la gente – Una pequeña broma que era verdadera – Y entonces, ¿Qué podría usted decirme de mí? , ya que hablamos como colegas sería interesante escucharle. – Sorpréndeme, pensaste.




@kreatur



Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Lun Oct 31, 2016 11:27 pm

Ante sus palabras guardó silencio, absorbió cada una de  ellas mientras  Joshua seguía hablando, refiriéndose a él, o al sujeto de sus historias, o a la pantalla que había levantado sobre su persona pero que lentamente dejaba que se esfumara delante de los ojos ajenos, ante los ojos de su psicólogo, pero más que eso, ante los ojos de un hombre que podía ser incluso más peligroso que él mismo. ¿Sería acaso eso posible? Cerró los ojos por una fracción de segundos, el tiempo suficiente que le llevó darse cuenta de que había cometido un error en ir a ese lugar en primer lugar, o al menos darle la remota idea de quien era realmente al contrario, de dejar que le viera más allá de un simple análisis de rutina. Podía deducir, por las palabras de Joshua, que él ahora sabía mucho más de lo que realmente le decía, que le había estado analizando con simples actos y que había caído en ellos hasta dejarse en evidencia. Tan idiota.

Volvió a abrir sus ojos al mismo tiempo en que detectó un movimiento en la musculatura ajena, cualquier variación de la tensión muscular y la posición de sus extremidades ahora resultaban un dato interesante a registrar, como una forma de saber a lo que se estaba enfrentando cuando ya era muy tarde para detener cualquier acción que el ajeno pudiese tomar. No pudo ocultar una mueca desagradable ante las primeras palabras, ante la sola idea de que Joshua tuviese que presentar un informe sobre su condición mental, su precaria condición que apenas si podía mantener en la actualidad. No había mentido cuando dijo que su agente y representante temía por su vida cada vez que Stephen estaba cerca de él, o que muchos de sus colegas dentro de los mundos en que solía moverse comenzaron a mirarle con distintos ojos cuando los primeros libros consiguieron su publicación, y luego una serie de asesinatos se cometieron, conteniendo las características de sus propias escenas del crimen. Pero todas aquellas conjeturas de terceros estaban lejos de parecer preocupantes para él y, sin embargo, ante todo lo que Joshua ahora dejaba en evidencia, tenía claro de quien debía cuidarse la espalda de ahora en adelante.

Es algo más común de lo que se cree, que para ciertos escritores es mejor adjudicar vivencias propias en la vida de sus personajes, incluso las malas experiencias. Da un toque de realismo a las historias que es mucho más atrayente que la fantasía misma. – No negaba nada, ni tampoco admitía ninguno de sus crímenes. ¿Sabía Joshua qué clase de escritor era? ¿Conocía sus historias, la forma oscura del asesinato, el relato tenebroso y tan real que asustaba? Por eso había ganado su fama, por la manera detallada en que las muertes se llevaban a cabo, la manera en que “sus simples palabras podían llevar a pensar que eres el asesino, mientras que también puedes percibir el dolor de la víctima, la agonía y el lamento final antes de la muerte”. Esas habían sido las palabras de la última crítica que había recibido, y después de eso, todo se había alejado un poco de los buenos momentos. Sonrió, remarcando el movimiento de sus labios con la punta de su lengua que se dio el gusto de deslizarse por su comisura. Diversión, pudo tener un momento exclusivo de goce al escuchar lo que Joshua decía, sabiendo que ahora había mucho más de él mismo que el psicólogo conocía, pero decidió omitir ese detalle, inclinándose ligeramente hacia adelante mientras observaba sus movimientos. Ahora que Joshua no estaba necesariamente frente a él, podía darse el lujo de seguirle con la mirada, de encontrar en su cuerpo algún indicio de él, aunque sus mismas oraciones le habían dejado en claro algunas cosas…Vagamente podía controlar su respiración, y no recordaba haber estado tan ansioso antes hasta que sintió la presión de sus dedos sobre el tapizado del sofá. – Creo que nadie se equivocaba al decir que es uno de los mejores psicólogos del área, hasta ahora ha acertado satisfactoriamente cada uno de mis trastornos, incluso en algunos aspectos en que podía diferir un poco.

Podría, pero no quería hacerlo, quería que Joshua esbozara esa sonrisa de nuevo, quería notar la emoción de estar en lo correcto a través del brillo de sus ojos. Ansiaba tanto ver sus emociones, que estaría dispuesto a destruirse el mismo para lograrlo.

Sin embargo, no se equivoca en que trato de analizarle. Lo he intentado desde que ingresé a la habitación. Y digo “intentar” porque no es tan fácil como creía. Es todo un reto conocerlo, Joshua… - Joshua. Saboreó el nombre en su boca, volviendo a remarcar sus labios con la lengua antes de seguir, pero esta vez se levantó de su asiento, rodeando el sofá que antes había estado ocupando en ese espacio de la oficina, dando unos pasos en dirección ajena, deteniéndose a medio camino. - ¿Qué tanto admira el arte culinario, Doctor? Al menos tengo la certeza de que aprecia un poco esa área. – Volver a la formalidad solo había sido una estrategia, girando su rostro hacia la biblioteca de la oficina, aunque sin moverse de la posición en que había estado. -  Posee muchos libros acerca del tema, incluso en comparación a los respectivos libros acerca de su área de especialidad psicológica, ocupa un importante espacio en su oficina. Además, ¿No ha sido usted quien ha soltado frases que solo un buen chef de prestigio tendría el valor de decir? … “no es como si comiera a la gente”. – Soltó una suave risa, una que nació en el interior de su pecho, en el nerviosismo certero que sentía al soltar todas esas palabras como si tuviese el derecho, como si pudiera ser inmune a una pronta represalia por tal atrevimiento. Aún así, se acercó un paso más a su contrario, observándole fijamente. – Se guarda muchas cosas para si mismo, incluso sus emociones. Tiene ese destello en la mirada cuando piensa algo, pero lo guarda por mera apariencia, porque no encuentra prudente decirlo en el momento. ¿Por qué tengo que ser yo el único a descubrir en la habitación? Si he dejado que vea quien soy en realidad…Ha sido porque he querido lo mismo a cambio. Somos especies similares, Doctor… Quizás más de lo que imagina.

Se retiró de vuelta al sofá. Le esperaría ahí. Después de todo lo que había dicho, y lo que tendría el contrario por decirle a él, se levantaría de nuevo, pero para marcharse.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Sáb Nov 05, 2016 4:42 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Tu voz susurrándome me hace perderme en el abismo”

Claro que era común, muchos escritores con anterioridad desarrollaban padecimientos mentales pero no se consideran latentes, no son tan peligrosos. Combinaciones como la depresión y la ansiedad tan solo son las presiones de los hombres solitarios con ansia de ser reconocidos, está sería la primera vez que encontrabas más de un indicio, de alguna forma te identificaste con el cuento de Hansel y Gretel , tenías que recoger cada una de las migajas de pan para encontrar lo que deseabas, pero mientras recogías esos pedazos pequeños te concentrabas para no dejar un rastro a tu paso, las expresiones de tu rostro blanco mostraban ligeras sonrisas, una apariencia normal para quien está siendo adulado por un paciente, realmente solo hacías lo que debías, era parte de tu profesión, era parte de tu máscara, mientras escuchabas serviste el agua caliente en las tazas de porcelana completamente blancas pero con diseños ornamentales de color rojo vivo, el agua llenaba por completo y en ese instante el impulso de bajar la tasa para volver a levantarla se hiso presente, crujiste los dientes bajo, a veces lo controlabas y en otras ocasiones se complicaba, tendrías que hacer algo al respecto después, dejando las tazas reposar en la mesa ajustaste tus guantes en un modo de consuelo, pronto tendrías que hacerte recordar, hacerte presenciar lo que deseabas. Por otro lado asegurabas que este hombre lo había intentado, analizarte sería complicado inclusive para un escritor tan famoso como él, sonreíste sabiendo de nueva cuenta su intensión y la clara derrota pero al instante en que saboreaste el jarabe de la victoria su pregunta te hiso parpadear un par de veces mientras esas manos volvían su tacto hacía una cajita de porcelana, por el momento solo tenías té rojo - ¿Disculpe? – Reafirmaste mientras colocabas las compresas del té en cada taza para que soltará lo necesario, giraste tu cuerpo posando ambas manos en tus caderas – Ah, ya veo, usted hablaba de los libros – Levantaste la vista a tu estantería, tenías un cuadro lleno de gran arte culinario, otro estante de poesía clásica, uno más de música, básicamente cada uno de los libros que estaban ahí era por una razón, un capricho nuevo, era eso, simples caprichos menos…los de arte culinario, necesitabas aprender a cocinar de maravilla ¿Estaba mal instruirse? Sin embargo temiste por el último libro, aquel viejo diario que su constitución era distinta al de todos se encontraba escondido, nadie lo vería a simple vista pero por un instante vago un ligero shock de recuerdos del pasado te devoraron pero gracias a la presencia de tu “compañero” fue que volviste, cada una de sus palabras eran bombardeos que te provocaban una expresión graciosa, deformaste ese rostro tranquilo en una risa divertida por la manera en la cual planteaba todo tu paciente, te acercaste al estante tomando uno de tus libros de cocina, deslizaste el borde del lomo en tu palma para abrirlo con cuidado – La filosofía del gusto – Fue gruesa la voz que salió al pronunciar aquello – Se dice que comemos por los ojos, los oídos, la lengua, las manos y el olfato. – Dirigiste una mirada calmada al interlocutor – Cuando era más joven me llamo la atención las maneras en las cuales las personas reflejan sus emociones, pintura, escultura, música e inclusive la gastronomía, me apasione por la ultima al grado de estudiar 3 años particularmente todo acerca de ella, puedo asegurarle que es como si fuera mi segunda carrera. – Sonreíste dejando el libro en su lugar, ”La filosofía del gusto”, cumplías cada una de sus facetas, comías los ojos, los oídos, la lengua, las manos y escogías la calidez por tu olfato, comías de las cinco formas. De las preciosas y maravillosas formas.

”Las memorias de un pasado desastroso fueron borradas y olvidadas. El alma que cargas se volvió tan monstruosa que será necesario ocultarte en un cuarto oscuro, con 3 candados.”

- ¿Logré satisfacer su curiosidad? – Preguntaste volviendo a la mesa donde tenías las tazas de té esperando, tomaste una bandeja para llevarlas hacía la mesa donde estabas teniendo una conversación amena hacía unos minutos atrás, te sentaste nuevamente – Con todo el respeto debo decir que se equivoca, usted se ha mostrado no por que ha querido en realidad fue un descuido propio ¿No lo cree? , claramente al llegar dijo que no tenía la intensión de ser analizado ni mucho menos participar en el papel de “paciente” por lo tanto hablo con la libertad que deseo y en todo caso citaré sus palabras “¿Por qué tengo que ser yo el único a descubrir en la habitación?” , esas palabras me han sonado como una afirmación – Levantaste la taza de té para tomar un trago profundo – Eso solo me confirma que casi el 70% de la conversación de atrás fue cierta y clara, usted es el propio protagonista de sus historias. – Lo último lo soltaste como si fuese una mecha cayendo a la gasolina, ¿Qué tanto lo espantarías? – Pero no pretendo evadir la pregunta inicial, a pesar de que puedo tener habilidades buenas en la comunicación siempre he sido demasiado reflexivo con mis palabras, así que como todo ser humano el comportamiento básico de controlar mi voz será la normal, y la pregunta para usted será ¿En qué momento aposte mostrarle mi forma? – Bajaste la taza de té rápidamente, no recordabas decirle que le darías algo a cambio – Está es la primera vez que tengo una conversación tan fluida con alguien a quien no debo considerar mi paciente, es algo emocionante. – Entretenido, no solías comer a personas adultas y menos de los rasgos ajenos, preferías niños pequeños a los cuales criar como cochinos – Usted es una persona de muy buenas palabras, eso refleja su gusto filoso. – Diciendo eso lo miraste un poco, cruzaste tus pensamientos con la particularidad de pensar “Unos gustos demasiado deliciosos que debería experimentar al tenerlo a usted en mi plato” , era comida. Una simple comida.

– Pero esto sigue siendo interesante, dígame ¿Qué más ha descifrado de mí? – Acomodaste tus manos encima de la rodilla – Como es un escritor está acostumbrado a armar las psicologías de sus personajes, me imagino que de rasgos pequeños desenvuelve totalmente un análisis critico muy general y basto, ¿Por qué no lo intenta conmigo? – Te causaba una excitación que alguien se interesara en tu persona, cualquier depredador lo sentiría. El escozor de las cicatrices en tus palmas reclamaban atención, estabas ignorando cada uno de los impulsos de tu TOC generando una ansiedad pero la mantenías al margen, siempre a una raya incontable.

@kreatur



Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Mar Nov 29, 2016 10:53 pm

Stephen podia creer esa mentira por el momento, podía esperar incluso que aquella explicación tan superficial pudiera ser suficiente, aunque eso no fue lo que dejó entender a través de la sonrisa que se escapó de sus labios, silenciosa y certera como siempre, mientras sus orbes indagaban en la figura ajena, quizás buscando los indicios que su mente necesitaba para hacerle entender ciertas cosas. Su atención volvió a los libros, siguiendo cada uno de sus actos, dejándose guiar por la armonía de su voz, o ese tono bajo pero firme que usaba, que ya había usado durante todos los minutos que llevaban en el despacho. ¿Cuánto tiempo realmente había transcurrido desde que entró por esa puerta? Y cuánto más tiempo le quedaba antes de que tuviera que marcharse. Cerró sus ojos por unos segundos, sumergido en la sensación de que el hombre que había entrado esa tarde era totalmente diferente al hombre que ahora se encontraba observando a Joshua.

Tanto tiempo. La vida en unos segundos.

Jamás podría saciar del todo mi curiosidad, Joshua. Sería, de alguna forma, imposible. – Su lengua se deslizó entre sus labios de manera tentativa y divertida a la vez, casi como si estuviese tentando su propia suerte. ¿Y acaso no era eso lo que estaba haciendo?  Sin saber cómo, sabía que dos depredadores dentro de una misma habitación podrían salir heridos, siendo descubiertos uno en frente del otro. Y eso era justo lo que ambos eran, dos peligrosos depredadores preparados para atacar. – Aunque creo que ha sido suficiente, al menos por ahora, para satisfacer mi latente curiosidad.

Sin embargo, el rumbo de las palabras ajenas dejó que sus palabras murieran en el fondo de su garganta, tragándolas como un nudo pesado que molestaba incluso su respiración. Mala suerte el haberse dejado ver con tanta facilidad, el dejar entrever sus secretos delante de un ser tan peligroso. Entrecerró sus ojos lentamente, inclinándose a tomar una de las tazas de té que había dejado en la mesa, dando el primer sorbo y reteniendo sus manos en una posición estática, sosteniendo cerca la taza de té mientras volvía a centrar su atención en el contrario, alzando su mirada, esbozando una sonrisa lo suficientemente indiferente para dejar en claro que ninguna de las palabras que se dijeran en ese momento iban a afectarle. ¿Por cuánto podría sostener esa máscara frente a sus ojos, cuando ansiaba con tanto ahínco ser descubierto?  - Se equivoca. ¿No sería todo un escándalo que fuesen historias reales? – dejó la taza de té sobre la mesita de donde la había tomado en primer lugar, dando un último sorbo mientras volvía a recuperar la compostura para sonreír ladino, casi riendo de manera baja. – Sería todo un escándalo, de hecho, que esas historias efectivamente fueran sobre mi. Todas ellas hablan de monstruos acechando en la oscuridad, esperando el momento perfecto para dejar llevar sus instintos a su máxima potencia, siendo instintos asesinos en su mayoría.

Era real, no? Todas esas historias. Stephen las conocía perfectamente, tanto que podría recitarlas como de memoria, como si contara su propia historia, y era algo similar en ese caso. Entrecerró los ojos nuevamente, pero esta vez apoyó su mentón en su mano izquierda, pudiendo observar de manera ladina el rostro de Joshua mientras se fijaba en sus facciones, intentando descubrir através de ellas una grieta que le permitiera ver más allá de las simples apariencias. – No sería justo para ninguno de nosotros si confesara las cosas que he averiguado de ti, Joshua. Creo que perdería el juego al final, y no soy un buen perdedor. – Un juego, eso era lo que había sido desde el principio. El juego de no dejarse descubrir, el juego de encubrir sus crímenes, el juego de aparentar ser alguien normal. ¿Cuál era el juego que Joshua estaba jugando con él? Quizás uno mucho más oscuro que sus propias intenciones. Fuese lo que fuese, eso no le privó de levantarse de su asiento con un movimiento elegante pero controlado, siendo consciente de que cualquier error podría arruinar las cosas, dirigiéndose hacia la colección de libros que había visto en la oficina, poniendo real atención en cada uno de ellos. – Sin embargo, considero oportuno este momento, ya que se nos está acabando el tiempo, Joshua. ¿Cree que podríamos continuar esta conversación en otro lugar?

Era una invitación directa, y mientras dejaba que esas palabras llegaran al contrario, deslizó una de sus manos sobre el lomo del libro que antes había abierto. “La filosofía del gusto”. Lo había leído un par de veces, así como también conocía los títulos que ahí estaban… Pero había uno en particular que llamaba su atención, así que sonrió, girando su rostro en dirección ajena, esperando su respuesta con aquella sonrisa de nuevo en sus labios. – Aunque no lo tome a mal. Ya que no somos, técnicamente, paciente y terapeuta, puedo darme el lujo de ciertos atrevimientos. Podría incluso contarle lo que he descubierto sobre su persona. ¿Se atrevería a romper un poco las reglas y salir conmigo?   - Sus ojos estaban totalmente fijos en Joshua, en su rostro, en la leve contradicción de sus facciones mientras hablaba. Esperaba que no fuese una sorpresa, y a la vez quería sorprenderle. ¿Quién lo diría? Demasiadas contradicciones en una mente compleja, en una acción que debería ser tan simple.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Dic 16, 2016 10:03 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”La bondad es hermosa, te permite elegir algo más valioso que lo otro mientras dejamos que la segunda opción sin elegir se pudra, es maravilloso, pero la bondad a pesar de ser lo que es permanecer a su lado solo provocará perdida, por eso es mejor estar del otro lado, del lado…que más vale la pena.”

Oh, las deudas que ha tenido que cargar este mundo es debido a las deficiencias que tienen las creaciones del gran señor, eso era obvio pero ¿Por qué tu pensamiento se volvía hacia este plano? No había contexto, no era necesario sin embargo había cruzado por tu cabeza como fugaz estrella deseosa de ser detectada, por otro lado las palabras de tu compañero solo lograban entrelazar tus dudas, es obvio que un ser humano jamás logrará saciar su curiosidad es por eso que no aplicaste una palabra ante eso, estabas de acuerdo, la curiosidad suele ser el arma más mortífera de todo ser vivo y parte de la supervivencia única de los animales, algo que inclusive tenías, algo que más de uno poseía. Un bello regalo de dios, pero a pesar de mantenerte absorto en tus pensamientos con aquellas fragancias que propiciaba el té te permitiste escuchar sus preguntas, sus cuestiones el como el analizar si sus historias fueran verídicas terminarían por ser un escándalo, no articulaste, menos cuando escuchaste como definía la palabra monstruo en su vocabulario, hablaba de ellos como si únicamente fueran los que desean explotar sus instintos pero se equivocaba, que grave error, lo lamentaste, por un segundo deseabas absorberle por completo, hundirle pero ¿Por qué detenerte? Una vez más te había comprobado que carecía de un profundo vació, le faltaba ese click que encendería la perspectiva que tenías pero no importaba. Ahora todo cuadraba, aquel hombre que tenías enfrente tenía una extraña dependencia, generaba renombres a los instintos y excusas a lo que vendría siendo un comportamiento anormal, un principio, un punto hacía la obsesión, a la paranoia…

”No dejas de mirarlo, no dejas de observarlo, no dejas de diseccionarlo.”

Una vez un hombre te pregunto la razón por la cual el mundo estaba retorcido, quizás esa fue la primera vez que tuviste que decirle la crueldad, la verdad por la cual ese mundo que conocía terminaba por volverse simplemente el deshecho de lo que alguna vez se creó, al parecer lo que tenías enfrente era parte de eso, una ceniza, una parte del mundo hecho persona, un espejo lo suficientemente roto para no tener balance pero congenial ¿por qué? Sencillo, el mundo era un desastre ¿Cómo no congeniaría un desastre dentro de otro? , Sonreíste, sonreíste por el simple hecho de entender que el hombre de enfrente a pesar de su imponencia sería como una mariposa, constaba únicamente de arremeter sus alas, de devorarlas, el frió mármol toco tu boca y bebiste, con discreción pero elegancia, con ese aire que te acribilla para darte a entender como alguien superior pero aun así él hablaba de confesar, de exponer y por si fuera poco su sentencia final indicaba el deseo de encontrarte en otro rubro, era eso parte de su deseo de conocerte, lo prescindiste, el deseaba ver tu faceta, una nueva máscara – Antes de responder a esa invitación déjame complementar tus palabras – Te diste ese atrevimiento porque era necesario, porque tenías ese derecho – Hace un momento hablabas de que tus historias son de monstruos que desatan todo el potencial de sus instintos oscuros ¿verdad?, déjame decirte que la definición de monstruo es de alguien que actúa en un orden anormal, dime ¿Crees que el orden natural de un humano es no herir a nadie? Te equivocas, todos poseemos un grado de locura estable, unos instintos indomables ya que después de todo solo somos animales que alcanzaron a racionar de forma distinta – Hiciste alusión posando el dedo índice de la diestra en tu sien – La capacidad de razonar es lo que nos hiso un poco diferentes a los animales pero los instintos de caza, de depredador siguen vivos ¿me entiendes?, es decir, en tus libros no muestras a una criatura distinta a otras, muestras un deseo propio y natural, un deseo de un creador y ahora te preguntare ¿Quién es el que pone la palabra en medio de la hoja? – Con eso te levantaste de tu asiento – Y tienes razón sería un escándalo, pero hay una diferencia, Señor Collins, lo que usted sabe de mi es simplemente lo que ha observado del cual puedo ser capaz de invalidar en minutos, ¿Cuál sería el escándalo que me precede? Ninguno, ante los ojos de los “animales” soy un ser que no posee instinto, usted lo ha sentido, lo ha visto, es la realidad que se ha marcado, pero la suya, es distinta, se siente. Un animal indefenso tiembla pero cuando dos depredadores se encuentran…¿Cuál sería la verdadero miedo? – Reíste suavemente – Claro, todo es hipotético. No es como si usted tuviera poder sobre mi o yo sobre usted, es simplemente metáfora, historia, novela… - Pero tu mirada, esa mirada indicaba que no era verdad, podrías tener todas las armas para destruirle pero ¿El que tendría? Nada, no sabía ni conocería nada de ti.

”Son humanos, no monstruos. Un humano es un humano por un solo motivo la voluntad. “

Ah, pero existían aquellos que renunciaban a la humanidad por necesidad, por dinero, por simple escepticismo - Acepto la propuesta, ya que como lo has pronosticado tu tiempo es poco así que al ser tu mi última cita ¿Me esperarías? Solo debo acomodar unos documentos – Pediste, te llevaste la bandeja con los correspondientes trastes hacia la mesa donde con anterioridad habías preparado el té, la dejaste descansas allí para ir directamente a tu escritorio acomodando los documentos, metiéndolos en cajones y resguardándolos con seguro, la llave fue directo a tu llavero – Y si puedo ser capaz de preguntar es ¿Dónde tiene planeado ir? – Te acercaste a su lado – Acompáñame – Abriste la puerta para escoltarlo, al salir viste a tu secretaria la cual anunciaste – He terminado mi cita, por favor ordena las que vienen mañana y me mandas el vaciado más tarde – Sonreíste con amabilidad mientras la mujer que te miraba sonreía y entre risillas te miraba con amabilidad – Oh, casi lo olvido pero he dejado unos utensilios sucios, cuando llegue mañana los lavare así que no te preocupes – Ella susurro que no había molestia que podría hacerlo pero no lo dejarías, era tu consultorio, tu tenías el derecho. Seguiste tu paso esperando que el ajeno te siguiera igualmente hasta estar a las afueras – Y bien ¿Se te ha ocurrido algo? - - Preguntaste esperando, llevabas en tu mano el saco negro no hacía tanto frio a pesar de la temporada – He conocido buenos restaurantes ¿Deseas que opine respecto a ello? O quizá prefieras ser tu quien me escolte , puede que quieras tomar esa decisión – Sonreíste, esperarías a que dijera algo, pero odiabas eso, en las afueras de aquel consultorio odiabas esperar, odiabas tener que entregar tu tiempo.






@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Vie Ene 27, 2017 11:38 am


Escuchó atento sus palabras, con la atención que solo una persona como Joshua habría merecido la pena de contemplar con tanto ahínco como era capaz de demostrar, esbozando una sonrisa leve y suave en sus labios cuando se levantó finalmente de su asiento, pero se quedó parado en medio de la habitación vigilando cada uno de sus movimientos. Cautela era la tensión que se encontraban en sus hombros, era la alerta necesaria a no ceder ni un paso pero tampoco a dar ninguno mientras no fuera el ajeno quien lo iniciara todo…¿Aunque no había roto él su propia regla? Claro, él había sido quien le invitó a cenar con él, a que salieran de ese despacho y quitarse las formalidades de terapeuta y paciente que no necesitaban si es que querían llegar a conocerse mutuamente. ¿Eso era lo que quería? ¿Qué Joshua le conociera? Una evaluadora mirada a su cuerpo y sus facciones, a lo grácil de sus movimientos y a la elegancia en cada uno de ellos le dijo que si, le respondía esa pregunta que le obligó a suspirar, deslizando la punta de su lengua sobre sus labios, como tentándose a que no probaría de ese cuerpo a menos que llegaran al extremo de anhelarlo, a la tentación entre sus manos.

Entrecerró sus ojos, esbozando una sonrisa condescendiente en sus labios sin poder evitarlo. – Estoy plenamente consciente de que he utilizado la palabra “monstruo” para referirme a mis libros, o bueno, a los protagonistas de mis historias. Hombres que han perdido la cabeza, o quizás no tanto,  que han cedido ante los impulsos que usted mismo ha marcado como propios en el ser humano. ¿No sería eso un poco más escandaloso, Joshua? En mis libros puedo darme el lujo de fingir que el mundo está rodeado de honestas e ingenuas criaturas llamadas seres humanos, que son buenas en esencia y que es el ambiente quienes les corrompen… Ah, no olvidé mis clases de sociología. – Rió leve, sin quitarle la mirada de encima en ningún momento, pero frunciendo ligeramente el ceño ante las palabras que estaba meditando.  – Puedo darme el lujo de que uno de estos seres humanos, eventualmente, comienza a adquirir muchos rasgos animales que llegan a considerarse bestiales, brutales en muchos sentidos. La crueldad entonces se adueña de sus pensamientos y también carece de ellos a medida que las páginas transcurren. Puedo incluso hacer recurso del término “monstruo”, porque de otra manera, quienes lo leen tendrían miedo siempre de que detrás de su espalda una persona podría simplemente atacarlas, matarlas y comerlas. – Desvió su mirada hacia el estante de libros sobre cocina, sonriendo ladino por unos instantes – Aunque no todos compartamos el mismo gusto culinario, más refinado en algunos, más rústico en otros. Lo que quiero decir es que creo la ilusión de que personas como los monstruos que aparecen en mis libros, realmente no existen. Y todos saben que es una mentira, pero lo siguen creyendo. Todos son conscientes de que en cualquier momento pueden morir, de manera violenta o pacífica, y eso no alterará el mundo real. En el libro eso es diferente. Ellos tienen el poder de que se detenga o continúe, e incluso sienten cierto placer.

Decidió guardar silencio ante sus palabras, y simplemente concederle el capricho de la razón ante sus asertivas deducciones. ¿Qué eran ellos realmente? ¿Dos grandes depredadores que intentaban atacar la debilidad del otro? Stephen siempre se había considerado como un depredador innato, y también había conocido a otros mucho más brutales que él, y eventualmente habían forjado una amistad en base a lo que conocían del otro, una forzada amistad sumida en secretos oscuros. Sin embargo, ¿Qué era lo que le ataba a ese hombre que tenía en frente? Nada en absoluto, pero él se encontraba ya con hilos alrededor de su cuello, una leve atracción al verse descubierto en algunos aspectos fundamentales de todo lo que quería que nadie conociera.  Indudablemente Joshua se convertiría en su fascinación más grande a medida que continuara descubriendo su ser, que seria tan fácil como abrir un viejo libro y leer entre las líneas ya marcadas. ¿Entonces qué tendría que hacer con él cuando fuese suficiente? Ensombreció su rostro aquella idea, caminando detrás del terapeuta cuando le indicó seguirle. – Tengo un lugar perfecto donde podría llevarle. Creo que encajaría en sus gustos culinarios, que ya hemos establecidos como refinados. – No era sarcástico el tono que había usado, ni siquiera una pizca de humor o ironía se asomó por sus labios ante esas palabras.

Tomó él el liderazgo del camino hacia el restaurante que había escogido para esa noche. Había ido a ese lugar un par de veces, aunque no solía concurrir mucho por asuntos de trabajo y otros más personales, sabía exactamente la clase de personas que acudían a ese sitio. Usualmente eran todas personas de mundo que se jactaban de siempre conocer lo mejor, de envolverse en la alta sociedad de London, si es que aún quedaba algo de ella durante esos años. Y de cierta forma, el lugar le hacía honor a su prestigio. “The Ledbury”… Cuyo chef principal era uno de sus conocidos, por lo que también sabía la calidad de comida que servirían en ese sitio, y de alguna manera se encontraba encantado de poder llevar a Joshua a un lugar así, para comenzar a romper las barreras entre ellos. – Aunque espero no se moleste por no tomar su opinión en consideración, estoy seguro que debe conocer este lugar desde antes. Sería demasiado hipócrita pretender sorpresa en caso de  llegar allá. - ¿Acaso era nerviosismo en su voz? No, solo un capricho por complacer al contrario, por ser un buen anfitrión, por ser la buena excusa que le llevó fuera de aquel despacho. Le miró de reojo, mientras que sus pasos a un ritmo constante le llegaban a ese sitio, que no estaba demasiado lejos. – Quiere que le cuente sobre lo que he descubierto de usted, o preferiría un ambiente menos privado para eso? Porque creo que somos las únicas almas que están recorriendo estas calles…¿No lo encuentra algo emocionante? – De hecho, no se veía nadie cerca, nadie que pudiera interrumpir la conversación, nadie a quien pedirle ayuda… ¿No era así como tus historias siempre terminaban? Pero no había culmine  necesario para esa interacción. Llevó su cuerpo más cerca del menor, sin ser demasiado obvio al momento en que quiso aspirar su aroma, sentir esa fragancia emanar de él. Quería saber más de él, pero su cuerpo era distinto… Nunca era así las primeras veces.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Ene 27, 2017 3:29 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Aquí vamos otra vez, sigamos pretendiendo algo que no es…”

No, esta noche no dormirías, estabas esperando a que tu compañero decidiera donde sería adecuado para tener una charla, una plática amena mientras la bebida fría se deslizará en tu garganta y es que dedujiste que este no pediría tu consejo para la decisión, mientras acomodabas tus manos en los aguantes después deslizaste los dedos en tus bolsillos para sentir si llevabas la cartera, el móvil, las llaves del auto, todo lo necesario. No eras un hombre de usar grandes abrigos ni mucho menos portafolio al menos que fuera necesario, al escuchar sus palabras elevaste la mirada para encarar al sujeto – No contradiré tu palabra, tengo el gusto muy refinado ya que el arte culinario es una de mis pasiones – Reíste, esto comenzaría a ser divertido. Tomarías esto con calma, con una calma intrigante, a veces para obtener una salsa espectacular se tiene que recurrir a la paciencia, a la astucia , al movimiento, tenías ante ti algo más que un simple paciente, era un potencial, no te atreverías a mencionarlo como un asesino, no, simplemente era alguien al cual degustarías, sacarlo del plano sería fácil así que simplemente le dirías adiós Ah, puedes sentir claramente tu cuerpo desear su carne, pronto el desearía correr y esconderse ¿Lo haría? – Sorpréndeme – Avanzaste el paso para emparejarte a su lado – No encuentro ofensivo el hecho de que no tomará mi palabra, considero que es bueno que usted tome decisiones por sí mismo después de todo quien ha hecho la invitación es nada más y nada menos que tú. – Podrías notar un timbre diferente, en tus cuencas se notó la percepción, era como mencionarle en brevedad que habías notado ese detalle, que lograste captarlo - Oh, Stephen el decir que sería “hipócrita” puede malinterpretarse, no suelo ser una persona que se jacte de algo que no le agrada así que tenga seguro que si algo me disgusta lo diré, creo que he sido así desde el primer momento y por otro lado debo decirle que si me sorprendo no debería de causarle molestia, suelo ser un cocinero de “casa”, el salir a comer a otros restaurantes no es de mi preferencia y no diré que no tengo preferidos, al contrario, pero tienen que ser realmente buenos… soy algo exigente con la comida, para evitar decir que lo soy demasiado- Recalcaste lo último con una buena pronunciación, en cada restaurante que ibas eras conocido por ser un buen crítico, por calcular de forma voraz la esencia de un plato - ¿Es nerviosismo lo que tiene usted?, supongo que es la primera vez para usted invitando a su terapeuta ¿verdad?, siendo la primera vez… - Te acercaste a él un segundo – Tendré cuidado con tu primera vez – Y después esas ganas de olerte, la forma en la cual te olfateaba como si quisiera guardar en su memoria ese perceptible aroma - ¿Quieres guardar mi aroma en tu memoria? – Seguiste sus pasos para que te guiará debido a que realmente no conocías el camino hacía los lares donde pronto tendrías que hincar el diente.

”Están a mi alrededor dando vuelta como si fueran buitres”

Era cierto, no había ninguna persona a estas horas de la noche pero eso no provocaba que te sintieras “intimidado” - Yo podría elegir el tipo de ambiente pero algo me dice que tu preferirías estar únicamente conmigo a solas ¿verdad? – Caminaste con más calma, estabas ansioso de lo que te pudiera decir, de la forma en la cual comenzaría esa platica - Encuentro emociona el que salga con alguien a quien debería considerar mi paciente pero supongo que debo atreverme a ciertas cosas, aunque debo admitir que me tiene algo curioso la perspectiva que has generado de mí, la forma en la que me has evaluado ya que como has dicho tus clases de sociología debieron rendir frutos – Una pequeña burla traviesa salió de tu boca. A medida que te acercabas al lugar la gente era poca, de hecho distinguiste que existían personas que realmente se veían distinguidas – Por otro lado deberás aprovechar para preguntar lo que desees en estos momentos supongo que tendré cierta consideración ya que es la primera vez que salgo de mi despacho con alguien que éticamente no debería ser posible, digamos que te he dejado un punto en anotación – Una vez que vislumbraste la luz, la acera, el poco tumulto de gente dedujiste que ese era el sitio de todos modos no era como si hubiera otro cercano – Te dejaré a cargo de la guía, en esta ocasión me gustaría que ordenarás por mí, te dije en un principio que quiero que me sorprendas así que no me decepciones – Posaste tu mano en su hombro, un ligero apretón hacía ese hombre indicaría algo y luego te acercaste a su oreja solo para susurrar algo, un pequeño y delicado aire de tu boca – Usualmente salgo a cazar pero esta vez la presa vino hacía mí – Y te alejaste para volver a la modalidad normal, tranquila, serena, eras como un hombre incapaz de romper un plato, un hombre demasiado normal para la sociedad y eso era precisamente lo que debería de provocar miedo.

"Tengo miedo de no lograr satisfacer mi propio paladar"
@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Dom Feb 26, 2017 11:09 pm


Cada paso se sentía como un largo segundo que jamás pasaba, seguido de los que acortaban el minuto hasta que finalmente se desvanecía entre el paso del tiempo en la compañía ajena. Siguió el ritmo de aquella caminata que los llevaría a su destino, pero su mente estaba dispersa en sus propias ideas, profundamente inmersa en aquella conversación que quería sostener con él. ¿Y qué era exactamente lo que quería decirle? ¿Qué era lo que buscaba conseguir de él? La verdad que se escondía entre sus facetas, porque conocía aquella expresión vacía tan bien como conocía la propia, cuando se observaba al espejo mientras arreglaba su traje por la mañana, o cuando podía verse reflejado en las pupilas asustadas de personas que ya no respiraban, que habían dejado de existir con la intervención de su propia mano. Suspiró pesadamente una vez que llegaron a una zona muy apartada de las multitudes, y que prácticamente se encontraban a solas, y entonces aquella intervención por parte ajena, aquella manera en que se acercó a él, en que permitió percibir la sensación de su cercanía, la vibración que lograba causar en zonas que había creído insensibles, o que al menos siempre había creído que su falta de empatía era una de sus mejores características. Ahora sabía que todo aquello que se había dicho durante años, luego del divorcio con su ex esposa, había sido mentira, una forma de engaño.

Fue por esa razón, por esa justificación egoísta y caprichosa, que decidió retener su cuerpo una vez que se había alejado, luego de escuchar aquel susurro, luego de poder sentir ese aroma desprenderse de su piel, de su cuello.. El aroma de un cazador innato, de un depredador al igual que él. - ¿Guardar tu aroma? ¿Por qué hacerlo cuando te tendré mucho tiempo cerca de mi? – Aferró su mano a su brazo, con un poco de fuerza que fue aflojando a medida que los segundos pasaban, a medida en que sus ojos se perdían en la intensidad de aquella mirada. Entrecerró ligeramente sus ojos  y fue soltando sus dedos, solo para que su mano pudiera moverse de manera descendiente hasta su mano, buscando el contacto de la ajena, el roce de sus dedos con los propios, y la proximidad de su cuerpo que ahora le parecía imprescindible, deslizó aquella sonrisa que conocía bien, aquella que solo mostraba cuando era necesario, deslizando la punta de su lengua entre la comisura de sus labios, el borde del abismo delante de él, mientras volvía a acercarle a su cuerpo, escondiendo su rostro en su cuello y decidiendo solo en ese instante que sería uno de sus lugares favoritos en aquel cuerpo mientras tuviera la oportunidad de recorrerlo, algún día, si en algún momento lograba obtenerlo solo para él.  – No temes que esta vez sea la presa quien planee cazarte? – sus labios se habían pegado al oído de Joshua, deslizando aquella lengua tentativamente para rozar su piel, e incluso sus dientes se apoderaron de su carne por unos segundos, antes de separarse al fin, recobrando la compostura de antes, pero sin soltarle todavía del brazo, la única conexión que aún tenían.

Me sentiré honrado de sorprenderte, ¿Crees que tenga oportunidad alguna?... Ah, y no te equivocas. Preferiría estar a solas contigo, no me responsabilizo de mis actos esta noche, no contigo, en esta posición en la que ambos nos encontramos. – Se rió con ligereza en aquellas palabras claramente eran una insinuación, como todo su lenguaje corporal le engañaba hacia aquella persona, soltando por fin su cuerpo para tomar una distancia prudente, dedicándole la última mirada sugerente, la última sonrisa ladina  y la inclinación de cabeza antes de continuar su camino, a solo unos minutos de llegar al restaurante que había escogido para ambos. Ninguna palabra más salió de sus labios, pero porque no era necesario decir mucho más de lo que sus labios o sus ojos podían decir, o la manera en que se movía, y sus manos no conseguían dejar de temblar. Un par de minutos más y estaban frente a una fachada elegante de vitrinas de cristal  y vidrio que dejaba ver hacia adentro, de mesas bien adornadas, elegantes, de manteles color marfil con velas y cubiertos de plata. Camareros uniformados que se movían con elegancia entre las mesas, correspondiendo a los pedidos de una clientela que, a esa hora, no era demasiada como para intimidar los planes de esa noche. Sonrió, aventurándose a sostener la mesa para que fuese el menor que pasara primero. – Toma una de las mesas del fondo, cerca de la ventana. Es una de mis favoritas – Siguió sus pasos cuando cerró la puerta detrás de ellos, y enseguida una de las elegantes señoritas de servicio se acercó para llevarlos hacia la mesa, entregándoles en la mano el menú de aquella noche, guardado en una carpeta de cuero negro que mantenía grabado el nombre del lugar.

La música, el ambiente, la compañía, todo se entrelazaba para crear el ambiente perfecto para ellos, y aún así, toda su atención ahora se centraba en la persona que tenía delante, cuidadosamente planeando de que todo fuese perfecto para ambos, acomodándose en la silla cuando tomó asiento, y deslizando sus manos por el mantel. Una vieja manía para sentir su textura, la manera en que la tela danzaba en su tacto bajo la yema de sus dedos, elevando de nuevo la mirada hacia el contrario, y chocando con la realidad de lo que había hecho, llevarle al mismo lugar donde había estado con su esposa en la primera cita. – Me gustaría escuchar la opinión que tienes de este lugar. – Cruzó sus manos delante de sus ojos, observándole a través de aquella posición. - ¿O quieres ser concreto y preguntar lo que quieras? Recuerda que dejamos de ser paciente y terapeuta hace un par de minutos… Así que, ¿Qué somos ahora exactamente? – Sonrió leve, inclinando su cabeza hacia un lado. – Es parte de la sorpresa.

Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Lun Feb 27, 2017 1:07 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Y en la sala de piedra donde el oro viaja a borbotones entre el llanto de las estatuas la presa se esconde, ha olvidado que el mismo depredador es aquel que engullirá el último suspiro de vida”

Tu paciente creía que te tenía en sus manos. Oh, no, estabas cometiendo un error, el hombre que ahora estaba cerca de ti, rozando sus manos con las tuyas, buscando desconcentrarte, el hombre que se sentía atraído a ti pareciera que estaba proclamando una hipótesis a tu presencia y lo peor de todo es que creía que podrías caer, se equivocaba tanto, estaba tan erróneo que solo sonreías y entre risas escondías lo que parecían ser estrellas ahogadas en su miseria.  Siempre preferiste tratar a tus pacientes en el consultorio hasta que encontraras a alguien que satisfaga tu hambre, Stephen lo había logrado casi al instante – Deja de parecer tan confiado – Reíste, con eso contestarías a todo por el momento. Callaste un buen rato, las miradas que le dedicabas lo decía todo, inclusive cuando te dijo que mesa deberías tomar hiciste caso, le dabas la oportunidad de tomar la iniciativa, de ser las poderosas puertas que se abrirían a un radiante paraíso que desconoces, cuando te sentaste y te llevaron la carta comenzaste a mirarla pero fuiste interrumpido por su voz algo que te obligo a levantar las cuencas azabaches a las contrarías Me he callado todas las respuestas a tus preguntas esperando estar en la mesa para poder disfrutarlas – Bajaste la carta un segundo – Tu confianza me recuerda a cierto joven que alguna vez fue a mi consultorio, por cierto es alguien muy fanático a tus libros quizás algún día lo veas en  tus firmas – Como olvidar a ese joven de cabellos castaños claros, poseía simplemente un carácter deslumbrante, sin embargo fue tan pocas veces que no tuviste oportunidad de cazarlo, como si el intuyera que tú eras un depredador – Y te sugiero que no me llames presa, creo que lo que estás presenciando aquí es algo distinto, miremos las cosas desde otro plano, el único que ha caído rendido, el único que ha bajado la guardia eres tu – Volviste a levantar el menú para tomar decisión, estabas bastante extasiado con lo que mirabas, levantaste la mano cuando viste algo de tu agrado, a pesar de que era de noche pedirías algo pesado – Quisiera un Moustaches Bistroit – La señorita apunto – Y para mi compañero lo mismo, pero sin antes  no debemos olvidar, quisiera un Vino tinto, de preferencia Joven y que sea Syrah – La mujer termino de apuntar y se retiró – Esta vez me toca tomar el mando, no suelo dejar que me conduzcan tanto así que digamos que me gusta ser un tanto… activo en todo tipo de acciones – Entrelazaste los dedos en la mesa, dejabas ver esos guantes hermosos que hacía unos momentos se acompañaban de las manos ajenas.

”Tantas preguntas se arremolinan, tantas cosas que lo harían caer…”

– En cuanto a mi opinan de este lugar puedo decirte que es agradable, no suelo salir mucho ya que soy quisquilloso con mi comida, prefiero cocinarla, pero fuera de ello es un lugar tranquilo, me gusta mucho el color de los manteles – Bajaste la mirada, el marfil era perfecto, combinaba con todo y era el mismo que tenías en tu casa – Es como el de mi mesa – Y todo lo que era cercanamente a lo que poseías parecía ser “perfecto” – Por otro lado, espero que no hayas traído a otras personas, novias, amantes o esposas – Detestabas ir a lugares ya visitados por otros, así que sonreíste, una sonrisa molesta, engreída y que se salía del cuadro que manejabas, mostraba tu molestia ¿Cómo lo notaste? Los meseros se miraban unos a otros, el gerente sonrió al ver la presencia de Stephen, todo indicaba un presagio – Y ahora que hemos dejado claro que clase de lugar es este, creo que ahora nosotros nos vemos como dos individuos compartiendo una comida – Si el otro quería algo más, si ese hombre deseaba enredarte tenía que hacer algo más –O quizás  nos vemos como un gran degustador y enfrente un delicioso platillo que probar – Irónico, pero así lo veías, tú eras un gran degustador y enfrente de ti descansaba un platillo el cual tenías ansias de cocinar pero el tono con lo cual lo pronunciaste caía en el sarcasmo – No te compliques, Stephen. Somos dos seres en una mesa, degustando, platicando. Únicamente dos seres.– Trajeron primero el vino, el descorche fue impecable que tuviste que aplaudir, cuando dejaron el líquido correr en las copas la tomaste para olerla, colocando tu nariz en el gran orificio de la copa de mujer –Es un buen vino, mi favorito. – Esa uva jamás te decepcionaba.

”El lamento de los ángeles ha caído en tus hombros, su llanto ha decidido gobernarte”

– Pero vamos Stephen, es que acaso buscabas acostarte conmigo en la primera noche. – Fuiste directo, no jugarías con fuego de forma cobarde – Esperaba que me analizarás rápido, no me decepciones. – Que descubriera lo que te gustaba, que te hiciera persistente a él, porque era claro que tenías curiosidad pero si el otro no manejaba bien eso en ti terminarías por aburrirte, y no había algo que odie más un depredador que la comida fácil – Si me complaces en esta cena, si sigues sorprendiéndome, si sigues insinuando que soy el único al  que traes en estos lugares puede que esta noche te deje ver algo que pocos logran observar – Debido a los mantenles largos no había forma de que divisarán, levantaste la pierna de tal forma que llevara a distancia ajena, empujaste el pie para apretar su entrepierna y después reíste – De alguna forma me ves con esos ojos, con los ojos de un adolescente en  su primera cita. Eso es adorable en ti. – Fue lo ultimo que declaraste – Y ahora ¿Quieres preguntarme algo?  Recuerda que ya no somos paciente y psicólogo. Soy tan solo Joshua Black – Esperaste. Esto era emocionante, esto…se volvía interesante.




@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Miér Mar 15, 2017 8:52 pm


La sonrisa que sutil aparecía en la comisura de sus labios era algo que no podía y no quería esconder, aún cuando la mayor parte del tiempo en que sus palabras llegaban a sus oídos, su mirada se encontraba perdido entre las letras del menú que tenía en frente, aunque no prestaba atención alguna a las letras, sino que su atención estaba del todo enfocada en lo que Joshua quería decirle, en esas palabras deliciosas que podía saborear por la ironía y el sarcasmo, deslizando su lengua por la comisura de su boca lentamente, elevando al final su mirada para encontrarse con los ojos de su terapeuta, que ya había dejado de serlo. No podría verlo de nuevo con los mismos ojos, y quizás eso era lo que buscaba, salirse un poco de la rutina en la cual se había enfrascado, salirse de los papeles estipulados por la sociedad, del estatus quo que la sociedad quería imponerle. Por eso no se midió en demostrar la confianza de la cual alardeaba a través de su sonrisa, inclinando su rostro leve en su dirección, simplemente para crear la ilusión de discreción, como si quisiera compartir un secreto con él.

- ¿Te molesta que demuestre confianza? Creí que era uno de mis puntos favorables. Aunque… Realmente, no tengo problema en demostrar como realmente me siento. Y es de ese modo.  – Volvió a su lugar luego de pronunciar aquellas palabras, en el momento justo en que la camarera llegaba a atenderlos y Joshua tomaba el control de la situación, a lo que no se opuso ni intervino hasta que terminó de pedir la comida para ambos, volviendo su mirada de una persona a la otra, a la que tenía frente a si. Aunque sus palabras quedaron sin pronunciar por las insinuaciones ajenas, por la manera tan directa de hablarle. ¿Por qué Joshua pensaba aquellas cosas? ¿Cómo podía decirlas de aquel modo, deliberadamente? Entrecerró los ojos y luego suspiró por lo bajo, recargando su espalda sobre el respaldo de la silla y manteniendo su mirada al frente, quizás un poco perdida, un poco ausente de la presencia ajena, o quizás demasiado concentrado en lo que quería decir como para siquiera pensar en interferir. – Me complace saber que ha sido de tu agrado la elección del lugar. Es uno de mis favoritos, aunque… No lo he visitado con nadie más, simplemente es un capricho que suelo visitar cuando tengo el tiempo de hacerlo.

No le diría que su esposa y él habían tenido su primera cita en ese lugar. No le diría que ahí habían celebrado el nacimiento de su hija. Tampoco encontró necesario mencionarle las noches que solía comer en ese lugar, sin compañía de nadie, pero con la carne de sus comidas provistas por sus propias fuentes de alimento que el chef estaba encantado de patrocinar, desmembrar y hervir bajo su cocina. Eran detalles en los que no iba a profundizar, pero si le hicieron alzar una sonrisa ladina, cruzando sus dedos frente a su rostro, apoyando en ellos su mentón. – Reconozco un atisbo de celos en esa declaración…¿O simple posesividad? Te gusta sentir exclusividad en tus acciones. La elección del vino, del lugar, los manteles… El color que acompaña tu mesa, y que dices que es perfecto, es porque también es el que mantienes en tu diario vivir. ¿Me equivoco? Y la insinuación de ser activo… - su lengua no se detuvo en insinuar lo que aquellas palabras habían creado, lo que la acción ajena había despertado bajo la mesa, soltando una risa sutil para esconder un jadeo suave. Deseo palpitando bajo su piel, en cada una de sus terminaciones nerviosas. – Soy un hombre después de todo. Demasiado reprimido en sus propios deseos.

No se refería a sus deseos sexuales, no a los de la carne, no al pecado de la lujuria. Se refería a algo mucho más interno, mucho más peligroso, algo secreto que de ser revelado causaría un terror prolongado en todas las personas que le rodeaban. Causaría la desdicha de su familia, y la locura de su persona. Se refería al mismo secreto que creía compartir con Joshua, por lo que dejó la frase inconclusa, deslizando su mano bajo el mantel para llevarla a su entrepierna, encontrando ahí su pierna, el pie presionando su zona sensible, el que tomó firme con la mano, levantando una caricia desde su talón al tobillo,  y deslizando sus dedos bajo el pantalón, hasta que la distancia le indico que era demasiado para seguir. – No suelo reprimirme en lo que deseo. Y no soy un adolescente observando a su cita, sino que soy un hombre que sabe lo que quiere, y en este momento, lo tengo frente a mi. Llámalo absurdo, nunca esperé tener sexo contigo la primera cita, pero si quiero conocerte mejor…Porque ambos somos similares, y no  sabes con las ganas que me gustaría devorarte esta noche. Lentamente.

Una mueca tan encantadora como maldita. Soltó su pierna  y retiró su mano para levantarla de nuevo a la mesa, justo en el momento en que la camarera aparecía de nuevo, ahora portando una charola de plata con los platillos a servir. Una última mirada ladina hacia Joshua para luego enfocar su atención en cualquier otro detalle que le apartara de las ideas que se había formado en su cabeza. Quizás demasiado pronto, quizás demasiado ansioso, no le importaba cuando de nuevo su mirada se posó en el ajeno, una vez estando solos de nuevo, para elevar su mano y encontrar el tacto de su mejilla, el roce suave de su piel en sus yemas, entrecerrando sus ojos ligeramente. – Eres un controlador como yo, te gusta mantenerte al mando, activo como dijiste, pero permítete un poco de diversión. Un desliz conmigo, una excepción. Podemos llegar a conocernos muy bien, y seguramente lo vas a disfrutar. – soltó su rostro lentamente, dejando una última caricia antes de retirar su mano y tomar en su lugar la copa de vino, alzándola leve frente a su rostro. – Por una deliciosa cena.

“Un brindis que marcaría el comienzo de la cacería.”

Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Mar 24, 2017 10:45 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Mueran como las flores que nunca crecerán, dancen como las mariposas y mueran como las moscas.”

Oh, claro que sus palabras daban una buena entretención, la maravillosa confianza que se cargaba te lograba capturar, la atención que le mantenías cuando hablaba era única, no siempre te mantenías fijo en una conversación y usualmente eres quien terminaba en todas cual victorioso pero ahora este hombre podría atribuirse la gloria de tener un punto, pero no lo dirías, no eres de aquellos que simplemente les da gracia tener que aceptar que alguien ha volcado su palabra. No negaste la particular palabra tallada como celos, en ningún momento te opusiste a ellas es por eso que sonreíste, la cura de esos labios dejaba en evidencia tus blancos dientes, los cuales querían encallar lo más rápido posible la carne de esos seres. No podías evitar soltar una que otra risa, te divertía, eran como esos juegos previos antes de iniciar una buena comida. Y por fin, el hombre al que buscaste entre capaz se dio a conocer, una vez que vislumbraste a esa persona no te quedo de otra más que ensanchar aún más esa mueca tuya, se formó de tal manera que pareciera ser alguien a punto de estallar en risa – Un hombre que sabe lo que quiere, tiene objetivos claros y metas establecidas, no dudo que tengas estrategias también – En forma de broma tu garganta entono esas palabras, ante ti tenías a un adolescente, eso era, no cabía duda, la forma en la que trataba era como ser su primer amor, prácticamente habías tenido un encuentro casual que después se volvió una cena, deliberadamente ahora eras todo lo que este ser vivo buscaba – Encallo en tu tipo ideal, en pocas palabras, vaya manera de plantearlo. – Bajaste la mirada un minuto para degustar tus platillos con los ojos, desnudar la esencia de cada uno de ellos.

”Los amaneceres siempre mantendrán la nostalgia que te acosan, es el símbolo previo a tu muerte”

Guerra infernal, eso era lo que se presentaría, a tus ojos se postraban dos grandes bestias las cuales estaban dispuestas a hacer lo necesario para mantenerse a la cabeza – Un brindis – Levantaste tu copa, la forma en la cual el vino se movía era como ir navegando en el mismo Támesis, ondeabas el cristal cual barco fantasma ansioso de colisionar, de ser reconocido por quien estaba enfrente tuyo, el tintineo del cristal al chocar te hiso sonreír, una sonrisa distinta, esta era otra de tus máscaras. Oh, dulce Joshua que eres como el mismo demonio que no ha de derramar lágrimas, eres como el condenado que camina en la tierra monstruosa y siendo de esta forma tu devoción están magnifica – Por los nuevos encuentros que espero sigan repitiéndose, para llegar a conocernos un poco mejor y poder ver más de lo que te imaginas. – Para poder devorarte el día de mañana. Esas serían tus verdaderas palabras, el hombre de enfrente tuyo quería que fueras más permisivo, que dejaras ir tu actitud ordenada, tu deseo de ser activo en todo tipo de situación pero no podías, naciste con ello, eras parte de ese eslabón – Hace un rato no pude contrarrestar tu palabra debido a la entrada de nuestros alimentos pero ahora puedo hacerlo, no es que sea un controlador se puede decir que me gusta mantener todo en orden, todo a mi alcance. Soy alguien que le agrada estar seguro en distintas zonas aunque eso implique destruir las ajenas – No importa por donde te vieran, jamás lograrían convencer a los demás de tu actitud depredadora – Se ven muy bien los platillos – Bajaste ahora la mirada mientras que a su vez tus manos chocaban ligeramente una con la otra, si algo disfrutabas del mundo humano era poder degustar una buena comida aunque la proteína que utilizaban no fuera de tu agrado al 100%, miraste las decoraciones, el pequeño espejo que hicieron con la salsa, el corte de la carne uniforme de tal manera que apreciaras el término de la carne, los complementos a un lado bien colocados, ni más ni menos, los colores armoniosos iban perfecto con los platos – Magnifica forma de tener en cuenta la decoración, los colores y la estructura del platillo es increíble. No es muy cargado por lo tanto la vista se relaja con solo observarlo, es impecable. Un buen trabajo por parte de los cocineros – Alegaste, te emocionaba la cocina, hasta ignoraste a tu acompañante por un momento.

”Susurros de la cruda realidad”

Cuanto más tiempo viviste en este lugar más te percataste de lo infalible que era la belleza de la gastronomía, podría decirse que te enamoraste de ella, mientras el tiempo pasaba lo único que tenías en tus manos era esto, por lo tanto ser un cazador experto y amante de la cocina fue lo que logró salvar un pedazo de ti ¿Cuál de todos? No lo sabes, alguno de esos que terminaron por ser destrozados – Ya es el momento en el cual tenemos que hablar de otros temas triviales, si no preguntas primero lo haré yo – Levantaste la mirada – Bueno, hoy conocí a lo que te dedicas y que claramente tienes preocupada a más de una persona con tu estado mental – Reíste, por un instante querías hacerle sentir la desesperación total con tus palabras – ¿Eres un hombre casado, Stephen? – Preguntaste, tomaste tus cubiertos para comenzar a cortar la carne gustoso - ¿Tienes hijos?, bueno en todo caso que desees evitar esas preguntas puedes decirme ¿Qué haces en tus ratos libres? – Por fin lograste cortar un pedazo de la carne – Oh, … claro que hago todas estas preguntas para conocernos mejor, después de todo tu mismo has dicho que puedo llegar a disfrutarlas – Y antes de cerrar la boca susurraste No me había dejado llevar tanto desde Valhalla…- Un susurro suave, un susurro pequeño, después de todo con el único con el cual soltabas tus mascaras era un hombre de gran renombre. Pero se podría decir que…ahora podrías hacer más.

”Todos los que alguna vez estuvieron a mi lado me traicionaron. Me hicieron pedazos con los sus sonidos, mato una y otra vez, jamás prescindieras de su existencia, esto es…porque obtienes placer de ello”

@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Sáb Abr 22, 2017 12:51 pm


Podría haber argumentado a sus respuestas, contrarrestar aquellas palabras, pero se contuvo. No era el tiempo correcto, no habría provecho en llevarle la contraria  a la persona que tenía en frente, así que simplemente cerró los ojos por un segundo y suspiró, el tiempo necesario mientras la camarera dejaba los platos frente a cada uno de ellos, y se marchaba, sirviendo vino a las copas que estuvieran vacías en la mesa. Aunque todo aquello pasó en menos de un minuto, para él el tiempo había pasado lentamente, solo por quedarse observando el rostro de quien era su compañía esa noche. Entre todas las decisiones que había tomado hasta ese día, ciertamente la más acertada había sido invitar a Joshua a una cena, que le acompañara el resto de la velada… Llegar a su consulta, aunque eso había significado exponerse más de lo necesario ante un desconocido, pero que parecían compartir un gusto similar, esa oscuridad que se ceñía en la mirada de ambos, que asechaba a cada uno de sus pasos y movimientos.

Torció el gesto ligeramente en una sonrisa ante cada una de sus palabras, ante sus comentarios, incluso pasó por alto su falta de atención hacia su persona, pero se dejó embriagar por su tono de voz y la forma elocuente de describir cada uno de aquellos detalles que, ante los ojos equivocados, a veces pasaban desapercibidos. Pero él, Aquel hombre que tenía en frente, admiraba cada uno de los detalles de los cuales Stephen también se había admirado la primera vez. ¿Sería acaso una señal ese comportamiento?  O tal vez la incrédula seguridad de que su decisión había sido acertada, el engaño a su propia persona, el pensamiento de esperanza por complacerle. Simplemente dejó que sus labios curvaran una sonrisa tenue y se permitió a si mismo descansar en esos pensamientos por el momento, sin perturbar la paz mental que había conseguido simplemente con su compañía, al menos de momento. -¿Llegaría el punto, Joshua, en que quisieras destruirme solo por sentirte cómodo? – Aquella pregunta, la infame verdad que temblaba en sus labios y se alzaba sobre su cabeza como la primera de muchas dudas que podría tener.

Dio el primer bocado de comida tras decir aquello, cortando con una grácil elegancia los trozos de carne, condimentando su paladar con la deliciosa salsa que acompañaba la comida, o simplemente dando un sorbo al vino de la elección ajena, simplemente para llegar a entenderle mejor. Cada uno de aquellos detalles, esa elección en particular, deberían revelarle la clase de persona que era, pero hasta el momento, solo sabía lo que sus labios habían dejado saber, lo que su mente podría llegar a pensar, a entrelazar los cabos sueltos, esos hilos invisibles de especulación que comenzaban a destruirlo todo. – Oh… Mi estado mental. – Sonrió, riendo por lo bajo, dejando descansar los cubiertos sobre la mesa, tomando la copa para refrescar su garganta. – No creo tener realmente un problema, Joshua. Es como te dije en la consulta. No entiendo realmente la persecución que hay en mi contra…solo por un par de palabras escritas en papel. – No, sabía que había sido más que eso. Su comportamiento, su maldita naturaleza – irónicamente, si era maldito – todos esos factores que le habían garantizado el temor de sus hermanos, la muerte de su madre y la herencia de su padre. Detalles de los cuales nadie parecía preocupado, excepto por un par de personas de las que no podía deshacerse, al menos no de momento. Así que continuó con aquella farsa, mirando directamente a los ojos a su acompañante. – No estoy casado, me divorcié hace años, pero si tengo una hija. – Su adoración. Su cable a tierra, la conexión con la realidad, que en caso de desaparecer, perdería todo por lo que había construido su vida hasta ese momento. La única mujer en su vida, irónicamente, sin contar con su ex esposa, que todavía temía de él. Soltar aquella información no había supuesto problema alguno, por lo que sonrió suave, volviendo a su comida luego de unos segundos. – Casi nadie lo sabe. Lleva el nombre de su madre, a pesar de que nació dentro de mi matrimonio con ella, pero es mejor de ese modo, al menos por el momento.

Su representante, en alguna reunión, había malentendido esas mismas palabras. “Claro que no lleva el apellido de un asesino”, pero ese no era su principal motivo, ni la razón por la cual a Stephen parecía no molestarle ese detalle. La razón real era que no quería su apellido en alguien tan importante, no quería que aquella niña fuese afectada por su pasado, por su familia y el pecado de quien sería su abuelo si estuviera todavía vivo, quería que se desligara de su naturaleza, que no estuviese a su alcance cuando perdiera todas las cosas a su alrededor, el poco control que llegaba a mantener. La quería a salvo, y la quería solo a ella, porque después de todo, seguía siendo un padre preocupado.  Terminó por sonreir aunque esa alegría no llegó a su mirada, que de vuelta estaba sobre los ojos de Joshua. - ¿Tienes familia, Joshua? ¿Alguien importante en tu vida? Cuéntame de ti, sin la necesidad de preguntar. Es demasiado formal para mi gusto, siendo que hace tiempo dejamos de ser estrictamente formales entre nosotros. Quiero conocerte, quiero saber… Lo que más deseas en este momento.

Era peligroso, un juego sucio que se voltearía en su contra, y aún así extendió su mano para encontrar la ajena, y rozar con uno de sus dedos la tela del guante que cubría la mano contraria, deslizando su dedo hasta su muñeca, y dejando que su mano se aferrara a la ajena, hasta que encontró lo que buscaba. El límite de la prenda, mientras la yema volvía a bajar. – Dime cuáles son los secretos que escondes detrás de todas tus mascaras. Y entonces llegaremos a conocernos mejor, sin esas absurdas preguntas. – Para cuando había dejado de hablar, su mirada estaba cargada de determinación y su rostro completamente serio no podía apartarse del contrario, su mirada llegaba a arder, estaba seguro que podría haber asustado a muchos, pero no a la persona que tenía delante de él, la que sin duda le contestaría con la misma elegancia que durante toda la velada, para negarse a responder, para acorralarle de nuevo y amedrentarle con lo que sabía de él, pero tendría una ventaja esta vez, y es que quizás había llegado a tocar un punto demasiado sensible.

El punto sin retorno para ellos.
Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Mar Abr 25, 2017 11:44 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.


”Pasar con abrigo rojo en un cementerio buscando dejar caer las lágrimas negras envenenadas de resentimiento”

”Llegaría el punto ,Joshua, en el que quisieras destruirme solo por sentirte cómodo”

[…]

Es increíble la capacidad que posee un individuo mentalmente, esas palabras se quedaron resonantes, como ecos buscando donde golpear para volver a resonar más veces de las que podrías desear, cual bellos gorriones volando en todo el bosque es que estas palabras te invadieron, sonreíste al escucharlas, las mantuviste todo el momento, no vacilaste ni por un segundo al tenerlas tan cerca de ti, por otro lado mantenías la mirada oscura clavada en el hombre de rostro de mármol con arrugas suaves bajo los ojos y ligeras marcas de sueño, nadie estaba dispuesto a reconocer un ligero deje de paranoia y locura, ante los ojos humanos todos deben parecer normales, todos deben tener ese medido estable de lo contrario serían despejados, serían puesto en línea, evitaste soltar una carcajada al escuchar la seguridad con la cual planteaba esas palabras, simples “letras” en papel adjudicaban que esos crímenes no eran suyos, pero solo un asesino, solo un verdadero perpetrador sería capaz de reconocer a alguien de su linaje, con diferente piel, diferente color, pero aun así lograbas verlo, a través de tus grandes cuencas lo sentías. Tus manos que permanecían ocultas bajo los guantes tensaron su agarre en los cubiertos, una pequeña excitación recorre tu garganta por los sabores magníficos, por la combinación de las salsas y el término bien cuidado, todo esto explota en armonía, pareciera el clímax preciso de un encuentro sexual placentero entre tus papilas gustativas y la imaginación, entrecerraste los ojos para después abrirlos suavemente y encontrarte con su imagen, y por fin encontraste la respuesta a tan memorable frase “Lo haría” en estos momentos no estabas tan apegado a ese ser, no sentías ninguna conexión, no había un lazo sublime más que la curiosidad y las ansias de llevar su carne cual bocado a tu boca. El jugar con tu comida es mal visto, podría decirse que saliste un poco de tu parámetro… la mejor carne debía tratarse con más delicadeza y elegancia.

”Apagare las luces con tal de ver qué sucede dentro de tu interior, en la profundidad, cual canción asesina de ritmo suave.”

Las respuestas a las preguntas que le habías hecho te cayeron por sorpresa, puede decirse que una de ellas, no pensabas que tuviera una hija pero si una esposa, se veía. Las atenciones que te daba formaban con gran hincapié a un hombre que se sume en detalles, cuando alguien hace eso significa que hubo una relación anterior, te disgustaba. Detestabas los segundos platos, pero eso sería algo que tendrías que solucionar más adelante, por ahora te centrabas en Stephen más como un espécimen delicioso. Y de repente el sostuvo la pistola contra tu cabeza, entrecerraste los ojos un momento para bajar los cubiertos un momento, no dejarías que soltará el gatillo, no mostrarías esa ligera sensación que te estaba matando, una minúscula parte de ti reacciono, una máscara estuvo a punto de colapsarse con esa simple pregunta, quizás porque no estabas preparado, pero aquí ibas, aquí estabas a punto de hablar, la sonrisa volvió a sostener cada parte de las facetas que llevabas, la caricia en la tela del guante y después a tu piel te incentivo que soltarás una risa picara, traviesa pero satisfecha , mantenerlo con las ganas haría que tuvieras más atención de él, alejaste tu mano para acomodar los guantes – Tanto quieres saber los secretos… - Le miraste de reojo – Uno de ellos es que me gustan los guantes y el tacto cerca de mis manos suele ser algo que me disgusta. – Las cicatrices se encontraban allí, tu cenicero preferido era la palma de tu mano, tanto que ahora las cicatrices se iban sobreponiendo, la piel se endurecía, se volvía algo terrorífico, cual crucifijo de un Jesús lamentable – Y bien, tratare de dar una breve introducción sin usar esas “preguntas” absurdas, pero debo de admitir que me gusta hacer muchas preguntas como pueda y abstenerme a ellas es tener que agraviar una parte de mi magnifica personalidad – Eras alguien meticuloso, si querías saber algo solo preguntabas exactamente lo que deseabas pero este hombre te lo privaba de muchas maneras posibles - Tuve una familia como tal, todos tenemos una pero actualmente ellos ya no están conmigo, fallecieron hace años. – No sentiste ni una pizca de pena al decirlo, era algo que había pasado ya hace mucho tiempo, la muerte de ellos fue en parte tu culpa, tu debilidad.

”1, 2, 3, 4 ,5 …”

Contabas los minutos antes de llevarte otro trozo de carne y bajarlo con un poco del vino – Tengo 26 años, gracias a mi buena actitud y aptitud dentro de la universidad logre cursar muchos campos a mi edad por otro lado tengo una afición terrible con la gastronomía y me encanta preparar mi propio alimento en la comodidad de mi hogar - Te limpiaste la boca un momento - Soy Francocanadiense. – Sin preguntas exactas, sin algo concreto divagabas, una clara muestra de que necesitabas algo que seguir, un patrón. Además te divertía, tener que dar una introducción sobre ti ahora sin una base te colmaba la paciencia y vaya que tenías poca – A diferencia de ti no estuve casado ni tengo hijos, digamos que en este punto de mi vida esos términos están muy alejados, pero me sorprende que tú seas un padre de familia y un honorable ex esposo – Reíste , en serio te causaba ligera conmoción – Y me pregunto qué pensará tu ex mujer cuando se percate de que en estos momentos su ex marido está invitándole una costosa cena a un hombre que acaba de conocer y prácticamente es un desconocido , ¿Qué pensará? ¿Cómo actuaria?, sabes, me divierte imaginarlo – Claro. Adorabas analizar el comportamiento humano, te gustaba, eras un cazador fiel, el mantener fijado a tu presa y víctima era parte de todo.

”Lo sé, él sabe que podría matarlo.”

- ¿Quién te dijo que tengo máscaras? ¿Por qué adjudicas eso a mi persona? – Pasaste una mano por tus cabellos mientras volvías a tus cubiertos gustoso de la comida, estabas por llevar otro bocado a tu boca cuando paraste – Será porque tú sabes que es llevar una máscara y crees que soy algo por el estilo ¿Será eso? – Curveaste la comisura de tu labio y recibiste gustoso ese pedazo de proteína para después bajarlo con otro trago de vino, cada bocado te hacía cerrar los ojos y extasiarte al máximo - Me gusta este platillo. Cada vez me impresiona más – Te saliste del tema un minuto, no podías oponer resistencia a tan hermosa creación de un cocinero – No tengo ningún secreto, solo soy Joshua Black, huérfano de padres ahora que es un adulto y acogido por una familia que se negó a darme su apellido por miedo a las represalias – La familia Corwenn que se sintió muy orgullosa al consumir la fortuna de tus padres, a mantenerte al margen y oculto, al hacerte alguien en la vida con tal de que no irrumpieras en su privacidad y después dándote a su hijo, porque ellos te lo entregaron como una muestra de amor, así lo veías, un amor demasiado puro, Michelle no era como tal tu prometido, era más que eso, un amante, un ser que te complementa, tu todo. Solo pensar en él te suavizo la mirada, pensar que ahora estaba en coma inducido te provocaba reflexionar, tenías que esperar más meses para tenerlo, para volver a acariciar su cabeza en tu hombro.

”Antes de que empiece la ofrenda he de decir que recuerdo todas las caras que he visto…”

Y te encendiste. La ultima máscara, la que mostrabas, la asesina se dio a conocer un momento, un segundo, tus ojos se agudizaron y la dirigiste hacía el hombre que cortejabas ”Y por milésima vez, he de confesar que me siento vació como para intentar cometerte, soy quien recuerda todas las caras que ha visto, las marcas que se asientan, los lunares más escondidos, porque nadie sabe que tengo suerte de poder probar…- Detuviste tu boca, tu tranquilidad apaciguada volvió al cuerpo, dulce, hermética, esa máscara oculta, ese ser perfecto que raya en lo sencillo volvió a ti – La frase de un libro, me encanta, pensé que iba con esta ocasión. – Una frase particular, de un hombre que declaro su amor a la carne humana – Stephen, al parecer tu tenías una vida muy agradable, una familia y un buen trabajo ¿Cómo fue que eso se esfumo?, digo, si tuviera una familia no la hubiera dejado, es muy importante para mí el tenerla, es una base fundamental – Mentiste, lo era, si era una base fundamental pero tú eras familia de uno, no necesitaste nunca de ella – A pesar de que en mi caso estuve solo un tiempo mantuve contacto con otra familia que me acogió como te había mencionado, creo que fue lo mejor que pudo pasarme – En su momento, no mentiste, fue lo mejor pero… no dirías su apellido, la familia que te acogió sufrió muchas bajas últimamente, muchas bajas de las cuales tú eras el causante. Tu nombre como tal existía, pero eras un “Black” más, no ese “Black” de aquella matanza, no de esa familia, no de ellos…

”Yo sé, él sabe que podría matarlo por misericordia”






@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Miér Jun 28, 2017 9:31 pm


Escuchar sus palabras era un deleite, verle simplemente resultaba irresistible. ¿Por qué tenía la sensación de que todo aquello estaba destinado a pasar? De alguna manera, quizás no era el destino el que había intervenido, sino que una fuerza más oscura y poderosa, y no pretendía ignorarla, no esta vez. Por lo que guardó silencio y se limitó a contemplar sus facciones de manera silenciosa, la gracia en sus labios cuando hablaba, la manera en que su lengua respondía al estímulo de su cerebro para complacerle en poder escuchar su voz, la vibración de sus cuerdas vocales, la manera en que su garganta se contraía y dilataba  permitiendo el ingreso del aire, la ventilación de sus pulmones, hasta que finalmente el silencio se hizo entre ellos, y continuó observándole cuando Joshua degustaba la comida, ese platillo que había escogido, la tierna carne envuelta en jugos vivos y con una guarnición que le añadía el sabor a un platillo de por si delicioso, una verdadera obra de arte ante sus orbes que se exhibía sin inhibición alguna, sin pudor de ser visto, porque sabía perfectamente lo que era, lo que ofrecía al mundo, y quería ser contemplado a través de todos los ojos posible.

Stephen a veces podía pensar demasiado acerca de una persona, disfrutar demasiado de algo tan sencillo como el deslice de sus ojos sobre la silueta de otra persona. Así había pasado su vida, contemplando a los demás con distintos sentimientos en su mirada, distintas perspectivas que le ofrecían una visión completa de cómo eran realmente los demás. Solo había movido su cuerpo en reacción a un estímulo dos o tres veces en su vida de manera consciente, sabiendo que de manera inconsciente habían sido muchos más desastrosos los resultados, y aquellas dos o tres veces habían terminado de una manera óptima para sus intereses, así que…¿Por qué no reaccionar en ese momento? Por qué no dejarse arrastrar por esa atracción que marcaban esos suaves y atractivos labios cuyo movimiento le habían cautivado? Entrecerró los ojos un momento, apoyando hacia atrás su espalda, chocando con el respaldo de la silla y contemplando su plato de comida que tenía delante. No era hambre lo que le estaba abrumando, pero sentía la imperiosa necesidad de cacería, de tener esa carne tierna entre sus labios de nuevo, de devorarlo todo por completo, de probar la sangre que sería derramada, de drenar esas heridas, de curarlas con su lengua y succionarlas con sus labios, de consumir todo lo que tenía por delante.

Y todo eso se esfumó lentamente cuando la pregunta sobre su familia se formalizó delante de sus ojos como la aparición que opacaba todas sus fantasías. Su hija le importaba, si, eso jamás podría negarlo y no quería negarlo. Quería seguir creyendo que sería un padre ejemplar que podría ver a su hija crecer con el tiempo, convertirse en una mujer  lejos de las sombras de sus propios pecados… - Mi ex esposa, seguramente actuaría escandalosamente, gritando con total descaro de que me separé de ella para acostarme con jóvenes idiotas que no saben con quién se están metiendo. – Alzó una sonrisa leve, recuperándose de la pregunta que le había tomado desprevenido, volviendo a coger los servicios de la mesa para comenzar a comer, dando un mordisco suave a la tierna carne que el tenedor había profanado, que el cuchillo había triturado en pequeños pedazos que se desharían en su lengua, contra su paladar. Bebió un sorbo de vino y contempló el rostro ajeno nuevamente, volviendo a sonreír suave cuando toda la comida se deslizó por su garganta, dándole la oportunidad de comer.

- ¿Te molesta eso, Joshua? ¿Acaso sientes que mi elección por los hombres es… como una segunda opción? – Nunca se había reconocido a si mismo Homosexual, de hecho, existía aún cierto agrado físico al contemplar el hermoso rostro de una mujer, las curvas de su cuerpo, o sus gráciles movimientos combinados con la elegancia, no podía ponerlo en duda ni cuestionar lo que alguna vez le había atraído de su esposa, sin embargo, en ese momento era todo lo contrario. Prefería perderse en las facciones marcadas del hombre que tenía delante, en su musculatura, e imaginar lo que escondería bajo la ropa, o cómo sería la sensación de sus labios juntos, de tocar su piel con sus yemas ásperas por la edad, o cómo sería recorrer su espalda con la lengua…Hundirse en su cuerpo como también quería hundirse en su mente. Se aferró a ese pensamiento, inclinando su rostro a un lado cuando notó que la comida se estaba terminando en ambos platillos. – Nunca lo pensé de ese modo, pero supongo que la familia no es algo que una persona como yo pueda optar como un privilegio. Será siempre una necesidad palpitante que se agite en mi interior, como la añoranza de aquello que no puedo poseer, pero ciertamente no es una realidad a la que pueda acceder fácilmente. Eso mi ex esposa lo entendió demasiado tarde.

Cuando había descubierto sus crímenes, aquella mujer que creyó sería su esposa de por vida había cortado toda comunicación con él, había querido llevarse a la pequeña muy lejos, pero no lo suficiente, donde el dinero todavía podría encontrarla. Stephen había logrado comprar su silencio a un alto precio que garantizaba que su hija estaría bien, pero que no podría acercarse demasiado a ella, no lo suficiente…Jamás podría enseñarle todo lo que quería. – Aquella frase, Joshua… ¿Podrías recitar más palabras para mi? Es un deleite escuchar tu voz con todas aquellas palabras oscuras saliendo de tu boca. Es la seducción misma que me está atrapando. – Y quería escuchar cada una de sus palabras, de las que había escrito en papel, siendo conjuradas por el oscuro ser que tenía delante. Ya lo había decidido, que ese sería su forma de verlo, esa sería la percepción que tenía sobre su psiquiatra. Un ser único y oscuro que se arrastraba como la serpiente tentativa que se enrosca en su cuerpo hasta quitarle el aire. – Continuemos la velada en un lugar más privado. La cena está por terminar.  

Se estaba quedando sin poder respirar.

Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Jun 30, 2017 10:47 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Vienen las olas y planean revolcarme en tus arenas”

Mantuviste la mirada fija sin apartarla por segundo, sin duda lo que no te mataba te hacía querer estar muerto, habías dado en el  clavo con aquella pregunta y no te cansabas de ver la distintas formas en las que este hombre estaba dispuesto a contestarte, sonreíste ladino al escuchar como aquella mujer que alguna vez formo parte de la vida de tu acompañante se había osado en gritarle semejante verdad, porque ante tus ojos era cierto, ante cada parte de tu fibra  era capaz de analizar claramente su inclinación, su voluntad, sus afiches, lo diseccionabas poco a poco y te encantaba.  No cuestionabas sus deseos, tu más que nadie eras elevado en la perdición del pecado mismo de envolverte en la manzana de Adán pero decidiste callar, estabas degustando tu platillo después de todo y cuando eso ocurría no desprendías palabra alguna hasta recalcar lo sabores por lo tanto lo dejaste continuar.

La familia es un privilegio. Escuchar esas palabras de su boca te hizo apretar con más fuerza el tenedor, el cuchillo siendo apoderado de tu otra mano se veía acosado por la terrible presión, no tenías una familia. No existía nadie que estuviera lo suficientemente cerca de ti como para serlo, el único que mantenía ese lazo era Michelle, yacía durmiendo en plenitud, esperándote; psicológicamente hablando podrías ser capaz de articular miles de conjeturas respecto a tus progenitores pero aún existía la culpabilidad, tú eras el asesino, tu sostuviste el arma, tu mataste a cada uno de ellos.

”Oh, claro que querías hundirte en los océanos, ahogarte al punto de que la sangre galopara en tu faringe y terminará por machar el claro con el bermellón preciado”

–No me molesta. Creo que todos somos libres de salir con quienes deseemos independientemente del tipo de elección de sexo, los seres vivos están hechos para congeniar, después de todo. – Sonreíste mostrando de oreja a oreja esos dientes que serían los próximos en encajarse en su carne – Al parecer te estas volviendo demasiado adictivo con mi presencia ¿Debería considerarla como una especie de Trastorno Obsesivo Compulsivo? – Tomaste un poco de la copa de vino que estaba quieta por el absoluto silencio que le habías impuesto, al sostenerla entre tus dedos era como volverla música – En esta noche has ido a mi consultorio, me invitaste una cena y después de esta quieres ir a un lugar más privado, ¿Acaso quieres probar mi profesionalismo o mi ética? – No repetías estas situaciones. Diste el último sorbo al vino que por fin desfalleció en tu belfo, el último pedazo de carne se colmó gratamente en tus dientes para ser pulverizado mientras mantenías la vista tranquila, absolutamente hundida en una paciencia que desconoces pero sabes que para lograr obtener el mejor alimento se debía ser paciente como cazador.

”Así que ahora presta atención mientras estoy deslizando mi lengua en tu espalda hasta escuchar tus gritos delicadamente”

Serías tu quien sostendría el arma, quien jalaría el gatillo y al final de todo este moriría en tus manos – Guardare mis frases para después, digamos que me gusta tener cierto misterio con ellas y son preciadas, depende la ocasión. – Tomaste un poco de aire para exhalar suavemente – Te las iré diciendo conforme la situación, no son simples frases, Stephen. Estás palabras son más importantes para mí de lo que tú vas a llegar a creer alguna vez – Levantaste la mano haciendo alusión de que querías ver la cuenta para retirarte, era el momento indicado para darle fin a la dulce velada donde la sangre correría de forma suave en los manteles blancos.

”Oh, Dios si has de observar su rostro seguro sabrás que será el próximo ser que terminare por destrozar”

– En un momento traerán la cuenta mientras ve maquilando donde serías capaz de llevarme  y convencerme, tienes aproximadamente unos 20 minutos para hacerlo de lo contrarió terminaré yéndome a casa – Sonreíste colocando tu mentón entre tus manos, querías saber que tanto poder tenías en su persona y es que lo habías comprobado, este hombre estaba demasiado absorto en tu presencia. El estaba acabado.



@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Vie Jul 07, 2017 2:38 pm


Fue esa revelación, esa acusación camuflada entre palabras amables, entre un cuestionamiento inocente, los que le hicieron reaccionar, empujando su cuerpo hacia atrás cuando estaba en una clara inclinación hacia el ajeno incluso sobre la mesa. Su espalda chocó con el respaldo de la silla como si la atracción fuese mucho más fuerte de lo que estaba acostumbrado a combatir, y aún así, sus orbes parecían no obedecer a lo que el resto de su cuerpo quería comunicar. Estos ojos color carmesí se empeñaban en brillar y reaccionar a cada mínima acción del contrario, incluso cuando el resto de su consciente luchaba con darle más pistas para mofarse de él, o para poder tenerle en la palma de la mano. Estaba acabado, porque ahora sabía que Joshua conocía su interior, que lo había visto venir desde el principio. “La obsesión más peligrosa es la que se deja en evidencia”, y el había caído desde el principio y había dejado ver sus intenciones de la manera más baja posible.

Fue por esa razón que no levantó su rostro incluso cuando le estaba hablando.  Su mirada se mantuvo fija en los cubiertos finos de plata que tenía en la mano, hasta dejarlos a un lado y volver a dar un sorbo a su copa, y solo en ese momento volvió a levantar la mirada para encontrarse con la ajena, aunque esta vez sus ojos no brillaban como antes, sino que estaban apagados de una manera preocupante, de la misma forma en que había llegado a visitarle a la consulta un par de horas antes, cuando eran completos desconocidos. – Tal vez tengas razón, Joshua. Me estoy volviendo un poco obsesivo. ¿Acaso eso es normal? – No parecía que conversara directamente con Joshua, sino que parecía el diálogo interno de alguien que lucha con sus propios demonios, con sus propios deseos. ¿Cómo manejar al animal hambriento que pide por la comida que tiene enfrente, y que sabe que no puede alcanzar? – Tal vez solo quería conocer más de ti, quería… Conocerte porque sé quién eres en realidad, Joshua. Tal como tu sabes mi verdadero ser, lo estás conociendo…

Su breve momento de delirio acabó cuando sus pulmones tomaron aire suficiente para que un suspiro escapara de sus labios, notando los movimientos de Joshua, mientras sus labios mostraban una sutil sonrisa que se fue notando más a medida que las palabras de Joshua calaban más en su interior, por lo que giró su rostro hacia un lado, perdiendo la mirada en la gente que había llegado al local, y su atención en su propia derrota asumida del momento. – Tal vez debamos dejar esta velada por el momento, quedarnos más tiempo en esta situación solo haría más daño. – Solo podría dañarlo más de lo que podría ayudarle. – Podríamos volver a vernos, pero ¿Qué crees que sería lo mejor? ¿Crees que solo quería probar tu integridad como un profesional? Entonces no habrías aceptado mi invitación desde el inicio… ¿Qué te motivó a hacerlo?

Un nuevo aliento de esperanza fue lo que sus palabras soltaron de manera tan imprudente, volviendo a inclinar su cuerpo hacia él para rozar su mano con la ajena, y deliberadamente cogiendo su muñeca con los dedos, para presionar ligeramente su brazo, ese músculo tan ligero que se sentía a través de su tacto. Dios, estaba realmente obsesionado con él, y cómo no estarlo, si resultaban ser de la misma especie. Pecadores. – Podría decirte que te llevaría a casa, que quisiera pasar el resto de la noche contigo, simplemente contemplando tu esencia. Que quiero conocerte mucho más de los que otros lo han podido lograr. ¿Y eso en qué va a convertirme a mi? Tendrías miedo si te dijera todo aquello? – Cuando el mesero llegó con la impecable carpeta de cuero con la cuenta dentro, la cogió primero y dejó su tarjeta allí para que se pagara de ella y volviera a dejarlos solos. – Piensa un poco, Joshua, quizás tu también quieras pasar esta velada conmigo. O lo querías en un principio. – Soltó por fin su muñeca y se retiró hacia atrás, levantándose de su asiento, cogiendo de nuevo su mano para besar su dorso, y aunque no pudiera sentir su piel, sabía perfectamente lo cálida que estaba debajo de esos guantes. – Esta vez la decisión es tuya, Joshua. La cuenta ya está pagada. – Y cuando dejó su mano, el mesero le extendió la tarjeta, dejándoles libres para irse juntos, o para marcharse cada uno por su lado, tal vez sin que pudieran verse de nuevo. Era un riesgo que estaba dispuesto a correr.


Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Jul 07, 2017 6:26 pm

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”El frío de tu piel me hará despertar en la condena perfecta de mis pecados”

Él no podría entenderlo.  Conocías el nivel de la obsesión pues tu vivías uno con Michelle pero no solo eso, hubo un tiempo en el que inclusive siendo devoto a los cielos caíste en una tragedia donde inclusive ahora tus pecados no han sido absueltos,  y si pudieras responder ahora a su pregunta le dirías claramente que no era normal, no era básicamente natural que tuviera esa perdición en tu ser y es que así es como se condenan todos aquellos que se acercaban a ti, eras un ser que vivía en oscuridad, te menabas contorno a las máscaras que cargabas, mientras el tiempo te consumía olvidaste cuál de todas podría ser tu verdadero rostro, sonreíste  de manera lobuna sin importar por un momento lo que podría pensar por tus actos.

No existía una razón aparente por la cual decidiste pasar tiempo con él, violaste tu ética y profesionalismo por lo tanto ahora todo estaba tirado por la borda es por ello que el enfrentamiento de palabras te resulto un tanto divertido, estabas presente por que querías ver que tan lejos llegaría el instinto en Stephen, que tanto podría profundizar en ti pero lo que había conseguido eran migajas dentro del pan, le faltaba mucho para encararte y prácticamente eso hacía referencia a que no te conocía, no del todo. Eras simplemente un abismo frente a él.

”Todo ser que se acerque a mi terminará maldito. Si he digerido a muchos es para perdonar sus pecados pero nadie perdonará los míos”

Y pensaste, tal como sus palabras y acciones lo pedían es por ello que apartaste la mano de la de tu acompañante, rozaste tus cabellos para después acomodar tus lentes con cuidado – La razón primordial por la que acepte tu invitación era para saber que tanto llegarías a conocer de mí pero por ahora supongo que en una noche no se puede conocer demasiado a una persona, al menos no a mí. – Sonreíste, contemplaste las copas de los vinos secas, los platillos que estaban siendo retirados y claramente el pequeño mentol que dejaban los meseros para que te quitarás el sabor de la comida en la boca   – Tu obsesión no es normal, debo advertirte que todos aquellos que se acercan más de la distancia que yo he puesto terminan mal, hay seres que inclusive los destruyen en carne propia hasta volver a nacer pulcros – A ese hombre le había sucedido. Siendo eliminado del a nada, arriesgando su posición, su linaje por un pecado de noche, no podías denegar que no dolía, en su tiempo cuando eras más joven quizás ese ser fue el segundo hombre por el cual perdiste la cabeza – El señor de los cielos no perdona. – Ese susurro fue más para ti que para el ajeno, te levantaste de la mesa esperando que te acompañara el contrarió – Aceptaré tu propuesta, sobre advertencia no hay engaño aparte sigo queriendo saber que tan profunda es tu imaginación dentro de tus propios libros La forma en la cual le mirabas era tranquila pero irradiabas una totalidad suspicacia en tu iris –Y para la próxima cena déjame pagar algo de la cuenta, no estoy acostumbrado a que me inviten todo – Deslizaste la diestra por su mejilla, la textura de la piel debajo del guante era increíble.
Podrías ser honesto ahora. Había cierta suavidad.

”Dios jamás he pedido clemencia por lo tanto no me mires con ojos miserables”

Esperaste a tu acompañante para después avanzar hacia la entrada donde una vez fuera inhalaste y exhalaste el aire profundo, era ligeramente frío por la hora nocturna - ¿A dónde nos dirigiremos ahora? – Preguntaste mirando un poco el celular que llevabas en el bolsillo, no era tan tarde y al final de cuentas el horario de llegada podría ser distinto – No creo tardar mucho tiempo acompañándote después de todo tengo que llegar a mi casa rápidamente, mañana tengo trabajo, debo atender a ciertas personas que son enviadas por obligación – Diciendo aquello deslizaste la cuenca por el rabillo del ojo, claro que hablabas de él, ¿De quién más?

@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Collins Rust el Jue Ago 24, 2017 10:13 am


“Lo que olvidan tus palabras es que ambos somos malditos. ¿No pensaste eso desde el inicio?”

La sorpresa cubrió sus facciones por algunos segundos cuando la respuesta de Joshua llegó a sus oídos, siendo escuchada claramente cada una de sus palabras pronunciadas. ¿Maldito se atrevía a decirle? ¿Quién había sido el bastardo que hizo sufrir al ser frente a sus ojos? No pudo reprimir el coraje que obligó a sus manos a cerrarse en puños, y luego relajar sus músculos tensos para no parecer demasiado extraño, siendo seducido por sus palabras, y por sus acciones, por aquella caricia sutil que descansó en su mejilla por parte de sus manos enguantadas. Lo adoraba, pensaba que no podría obsesionarse tan rápido con una persona, que podría llegar a ser un error peligroso… ¿Pero cómo podía sentirse un error cuando de solo verlo, sentía que se movía algo en su interior, un impulso tan básico como querer tenerle cerca? No, aquello no podía ser solo un capricho, tendría que ser algo mucho más profundo.

Con ese pensamiento fue que siguió sus pasos al exterior del local, sintiendo el frío calar por su rostro caliente hasta sus mejillas, deslizándose con un estremecimiento por su espalda, provocando un leve temblor que frenó a tiempo de que el contrario no le viera, mirándole de reojo a la espera de que su atención volviera a él. – Déjame decirte, Joshua, que cualquier riesgo valdría la pena. Si he de enfrentar la destrucción solo por tenerte, si ambos debemos ser malditos por ser como somos realmente, entonces que así sea. Que nos maldigan mil veces. – Sus palabras demostraban más de lo que hubiese deseado. ¿Era su deseo real el que hablaba? ¿Acaso la forma tan desastrosa que había decidido para dejar entrever sus impulsos, ese deseo y necesidad de conocerle, de tenerle? Dejó ver una sonrisa ladina, mientras tomaba la mano del ángel entre las suyas, primero sintiendo el peso de su extremidad, la textura del guante contra su propia piel. Tan impropio e impersonal que soltó un suspiro contenido, volviendo a elevar sus ojos, chocando con su mirada.

- Acompáñame a mi departamento. – Acercó su mano de nuevo a su boca, pero esta vez se detuvo especialmente a besar el dorso de esta. Cuando estuvieron en la cena, apenas si fue un roce efímero por el lugar en donde se encontraban, y porque era parte de un gesto apenas perceptible para los demás, pero ahora, a las afueras del restaurante, en donde la oscuridad de la noche parecía ser una aliada y no la temerosa oscuridad de la que muchos escaparían, podría darse el lujo de ciertos atrevimientos con su persona, sonriendo abiertamente luego de unos segundos. – Ahí podrás decidir si te quedas toda la noche.

No le dio una segunda opción porque no habría tal oportunidad para negarse, no permitiría que alguien como Joshua abandonara su departamento después de la noche que planeaba tener, así que simplemente comenzó a caminar, guiándole con ese contacto en su mano que le permitió tener la seguridad de que aquel hombre no huiría de su lado. Su departamento no estaba lejos de aquellas calles, así que fácil podrían llegar caminando si mantenían un ritmo constante y no se detenían hasta la recepción del edificio. El conserje, al ver que llegaba, saludó cordial a Stephen, dedicándole una mirada no tan discreta una vez que notó la presencia de Joshua acompañándole. Por su parte, el escritor deslizó una mano por la espalda del terapeuta, escoltándole hasta los ascensores. Su departamento quedaba en los últimos pisos, así que una vez en el ascensor, deslizó su mano a la cadera ajena, acercándole un poco a su cuerpo. - ¿Qué tanto quieres saber de mi imaginación, Joshua? Has estado en ella durante toda la velada, cada minuto que pasamos juntos en aquella cena. Incluso ahora. – Fue un susurro discreto al oído de su acompañante, quizás tentando demasiado su suerte cuando ya la tentación estaba en su cuerpo, cuando ya el impulso había comenzado a moverse dentro de él, en sus músculos tensos por contenerse, y en su mirada profunda que cada vez decía que no por apartarse de su figura que le deleitaba. El quejido de su voz, suave y sutil, llegó al tiempo en que el ascensor se detenía en el último piso, abriendo las puertas para que ambos salieran, alistando ya su llave para abrir las puertas de su departamento y hacer pasar a Joshua.

El ambiente era en extremo minimalista y sumamente cuidado, sin ningún detalle que se mantuviera alejado del control. Un ambiente estilizado que casi parecía salido de una sala de hospital pulcramente arreglado, con todo en un orden casi obsesivo, y en tonalidades grises y negras. Los únicos detalles en rojo eran algunas pinturas de un artista llamado “Albakin”, cuya sugerencia sexual en su arte era lo que le había convencido de comprarlas y colgarlas en ese piso. – Puedes tomar asiento si quieres. ¿Se te apetece tomar algo? Whisky quizás? – Tenía que seguir siendo el anfitrión amable, el respetado ciudadano…pero jamás volvería a ser su paciente, ni el hombre calmado que mantenía la distancia. Esa noche todo cambiaría.


Collins Rust
avatar
avaricia

Dominante.
Pansexual.
Dicen que llevo un demonio dentro...

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Joshua Black el Vie Ago 25, 2017 10:54 am

Kill me or Heal me
Cordero despreocupado no podrás soportarlo, esta noche huye de mi.

”Ahora todo podrá ser despedazado sin piedad alguna. Lo que tuvimos simplemente fue desvanecido”

¿Puedes escuchar?, ese fue tu pensamiento, mientras tu mirada se levantaba a los cielos te preguntabas si aquel hombre con el que viviste una noche de pasión desenfrenada en el venus lo sabría, sabría que el dolor que te causo su olvido fue para el beneficio de los cielos su nuevo nacimiento, pero ahora estabas aquí, era inexistente el no tener que enfocar tu mirada el ajeno cuando sus acciones se desplazaban de forma grácil , cual Oscar Wilde en plena noche dejándose llevar por la belleza, por la excitación, te dejaste conducir, no te limitaste a sus agarres, a sus toques ni al tacto que si bien en tu cuerpo era frío por la temperatura tu mirada descansaba curiosa. En medio de esa noche donde las luces blancas era simplemente la gran luna lograbas saber algo importante, ese hombre daría muchas cosas por ti, estaba dispuesto a arrebatarse, a volverse el maldito condenado que subyace en sus novelas por una noche, ¿Podrías analizarlo ahora? Puede que tuviera una dependencia hacía ti, igualmente cuando se encuentra un cazador de tu mismo nivel es inevitable no querer verle con los mismos ojos, no querer desearle.

Aun guiándote de sus pasos, aun dejando que sus labios rozaran tu oreja no hablaste, le decorabas con sonrisas traviesas o cejas enarcadas, con sutilezas que graban en tu memoria, estabas trabajando, estabas puntualizando ¿Por qué no simplemente matarle? Exacto. Has tenido tanto tiempo sin tener un alimento digno y ahora pareciera que el cuerpo de aquel ser quedaría estupefacto bañado en salsa de Jamaica con toques especiados, pensarlo te daba apetito, uno demasiado preciso.

Te adentraste a su cuarto, te gustaba las gamas de colores para no decir que también tenías el mismo tono en tu habitación   – La decoración indica un rasgo de TOC – Señalaste, por otro lado te dedicaste a andar por los paredes donde estaban colgados aquellos cuadros, te gustaba verlos, no eran vulgares ni mucho menos carentes de vida, poseían un sinfín de emociones -  Albakin… - Leíste la leyenda que descansa a la esquina del cuadro – Interesante artista, quizás deba visitarlo alguna vez – Relamiste tus labios, otro ser que podría ayudarte a alimentarte, a probar, esta vez sería por capricho, por mero antojo -  Por otro lado rechazare la oferta del Whisky, prefiero un Vodka. – Aclaraste con la garganta, te tomaste la libertad de sacarte el saco doblándolo perfectamente para dejarlo en una esquina donde reposo también el portafolios que llevabas,  desabrochaste un poco la camisa, tan solo dos botones abajo y retiraste la corbata, te sentaste en uno de los sofás que daban directamente a una posición que te permitiera ver al otro,  su espalda era ancha, era evidente que se trataba de otro cazador de gran calibre – Posees una fisionomía muy poco común, casi podría decir que puedes ahorcar a alguien con tus propias manos – Reíste sutilmente – Y acerca de lo que me mencionaste en el elevador debo decir que me he percatado de ello, sé que estoy en tus pensamientos me lo has demostrado en toda esta velada de hecho comienzo a creer que podré condenarte con una sola caricia – Enarcaste una ceja, no dudabas. Estaba claro que si estabas esta noche en su departamento era para no salir, no volver a la madrugada, era pasar toda una noche a su lado, devorando del flujo de la vida.

”La voz inalcanzable del llanto efímero”

– Dime, me has traído aquí para devorarme mejor – Preguntaste en un susurro mientras deslizabas la mirada por el rabillo del ojo, te estabas conteniendo, aquel deseo frustrado de pleno sosiego, la necesidad se aplasta, se dispara pero sigue siendo la incansable sensación de querer mucho más – Eres alguien que planea muy bien la situación pero puedo asegurarte que cuando estas cerca de mí el control parecer ser o que más te falta ¿Verdad? – El no podía ser herido mientras estuvieras fuera pero una vez en estas cuatro paredes seria sencillo tomarle, destruir…

Consumir.




@kreatur


Joshua Black
avatar
Ángeles

Seme/Activo
Bisexual
Mestizo { ángel + elemental agua}

Volver arriba Ir abajo

Re: Dark Crow [Privado]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.