Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Elisewin el Sáb Sep 10, 2016 4:41 am

The Hallucination of the murder
Que alguien me despierte que mi alma esta llena de cicatrices

”Hemos de olvidar el trauma, la necesidad de sentirnos pertenencientes”.

Todo ser nace con un propósito, cada uno de estas creaciones que ha emergido desde las entrañas de una “mujer” es por una razón sin embargo aquellos seres que han muerto, que han vuelto a nacer del yugo de la naturaleza ¿Poseen algún  propósito? En su momento puede que tu pensamiento intentará buscar la solución, llenar el vació que te dejo al renacer, la primera vez que lograste llenar tus pulmones con el aire cálido de ese bosque estabas confundida, en primera porque tu cuerpo había cambiado, tenías una consciencia que decía, imploraba y gritaba claramente que ya había una vida de antaño, que había una sensación de haber vivido hace más de 100 años, hace tanto tiempo. Un nombre pasado, una edad pasada, una memoria junto con una clara entrega de algo valioso, tu antepasado, el hombre que le dio fuertemente un sentimiento de vida a tu sangre que ahora corría por tus venas era la necesidad, eras exactamente una dolorosa partícula del alma de aquel asesino que había logrado sobrevivir, la supervivencia del más fuerte por así decirlo.  Tus piernas descalzas se pasen entre las ruinas, a cada momento en que dejas caer las plantas de este hermoso pie de tonalidad marmoleada provoca que las raíces secas broten, ansiosas de salir, de enredar tus pies, de convergerte, tu curiosidad fue demasiado grande es por ello que habías entrado a este sitio, querías extender el hermoso bosque, querías hacer crecer aquel jardín precioso de la muerte, aquel jardín que se alimentaba únicamente de la carne humana, de los hombres o mujeres que osarán tocar la belleza, pero claramente de aquellos que te hicieran excitar, que la sensación libidinosa de tu hambre por cortarlos nazca, adorabas perfilar tus tijeras en su carne, en sus cabellos, sus aromas… todo era dulce – Espero encontrar algo entretenido en este sitio – Comentaste de alguna forma esperanzada, detuviste tus pasos un segundo dejando que el aire que cargaba el aroma a humedad te rozará las mejillas, se movió delicadamente ese vestido de color blanco que estaba ligeramente destrozado, rasgado, la presencia de la tela indicaba que llevabas mucho tiempo usándolo.

”El renació de la tierra, renació como si fuese una margarita en plena primavera”

El viento no solo trajo la frescura y la humedad de las ruinas que llevaban tanto tiempo acentuadas, llorando por ser encontradas, igual trajo el olor a  lluvia, cada vez se volvía más fuerte como si fuese la respiración de dos personas pegadas, combinando sus calores. Levantaste la mirada hacía el gran cielo que era decorado con tonalidades anaranjadas, rosadas al igual que rojas, como si fuesen los labios de alguna dama distinguida – El cielo desea romper en llanto – En algún instante dejaría caer sus gotas de agua para convertir las memorias del pasado en nuevamente un gran entierro resguardado de puro olvido.  Comenzaste a buscar refugio, algo que lograra resguardarte de la lluvia pues no deseabas que empapará tus ropajes, no llevabas otro cambio, aunque un poco de agua te haría bien, debías beber algo del líquido.



@kreatur


Elisewin
avatar
Gula

Amebaforma
Amebasexual
Alfraude

Volver arriba Ir abajo

Re: Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 15, 2017 9:49 pm

Sweet Poison
Priv. Elisewin
"Aún sabiendo que solo el desastre espera para aquellos que se adentran en esas búsquedas, ¿Por qué los humanos buscan el poder de los espíritus si está fuera de su alcance?"

Un ramo de flores en su mano derecha, su mano izquierda completamente vacía. El cielo amenazaba con una tormenta que no le detendría, pues su amalgama de sentimientos contrarrestaban el miedo que esta le impondría. Ya pasaron muchos años desde ese hecho y constantemente retornaba a ese lugar, ese frío bosque de piedra que alguna vez borbotaba de energía. Ese entrañable sentimiento de nostalgia, para alguien que fue más allá de la vida y la muerte posiblemente ya ni si quiera se merezca algo parecido. Lo que alguna vez se perdió, jamás podrá ser recuperado; incluso si se esforzara en conseguirlo a través de sus propios medios, aquel pequeño paraíso jamás podrá ser restaurado. Como errante vagaba a través de los caminos de adoquines, anhelando aquello que alguna vez fue, pensando en lo que seguramente no será.; decadencia en el tiempo, un lugar que probablemente nunca se podrá recomponer a menos que sus recuerdos sean sepultados por los pasos de las nuevas generaciones. Se mostraba callado, pues no existía razón para dedicarle palabras al silencio. A paso lento avanzaba sin mirar más allá del suelo guiándose con el trazado que con el paso de los años había perfeccionado.

Pero algo diferente había, ¿Quizás sus recuerdos comenzaban a traicionarle? Un registro más allá de los marginados de la guerra, verde, un color que claramente evocaba a la vitalidad. Observó a sus alrededores, comprobando que ese camino era el indicado, no se había confundido. ¿Qué era aquello fuera de lugar? Seguramente algo se encontraba cerca puesto que ni si quiera la madre naturaleza —como tal— es capaz de geminar tanta vida con tanta rapidez. Se detuvo antes de adentrarse en ese pequeño nuevo paraíso. El cielo a esas alturas ya despedía un par de gotas, pero poco le importó; se agachó en cuclillas observando una pequeña flor que se alzaba benevolente entre las frías rocas de la superficie. Extendió su mano a ella para arrancarla, como si de una pequeña joya se tratase; sin embargo al vacilo no fue capaz, retrocedió tras una serie de conflictos internos que emergieron haciéndole recordar el significado de su propia existencia. Chasqueó su lengua, ese sitio le incomodaba a sobremanera. Se puso nuevamente de pie, tomando con fuerza el ramo de flores, arrugando en exceso el envoltorio de papel con el que se encontraba envuelto.

Bajo el techo de una casa derruida, se encontraba un pequeño altar sin Dios con flores marchitas; a pesar del peligro de las viejas instalaciones allí se adentró, a paso duro, firme, sin preocuparse de pisar esa maleza que se alzaba. Estaba un poco desesperado, ¿Acaso todo este verde cubrió los vestigios de ella? Lo único que le quedaba era un viejo edificio con los escasos artefactos que alguna vez la conformaron. Si bien todas sus preguntas habían sido trágicamente respondidas, todo esto era lo único que guardaba con recelo, de alguna forma presentía que la historia no había terminado allí aunque quizás simplemente era un método para negar la tristeza que le invadía.    

Definitivamente algo no estaba bien, lo presentía en sus huesos. Todo estaba cambiado, fuera de lugar, no era normal.—¿Quién está ahí?—era incapaz de ver a alguien, aunque aún quedaba bastante por recorrer. Su voz era dura, aunque daba lugar a la tristeza, frágil y a un paso de romperse. Sin más, a trote viró hacia la derecha, apareciendo bajo el umbral de una puerta y a los pies de una escalera que aún conservaba su firmeza.


Invitado



Volver arriba Ir abajo

Re: Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Elisewin el Jue Feb 16, 2017 7:20 pm

The Hallucination of the murder
Que alguien me despierte que mi alma esta llena de cicatrices

“Con la piedra del arca de su pasado se dejara encadenar por la maleza”

Eres capaz de sentir como el cumulo de nubes se contrae, el viento se vuelve un poco feroz que revuelve tus cabellos cuando impone su fuerza en tus espaldas que hasta el vestido rasgado que llevas se ondea perfectamente, el viento deseaba hacerte saber que estaba vivo, que las tierras donde paseaba a pesar de estar hundidas en las piedras de la guerra podrían iluminar su verdor una vez más, claro que aun podías, claro que aún existía la probabilidad de emerger de su oscuridad y podrido tabú, mientras más avanzabas llevabas contigo las flores, el verde, la paz, la naturaleza pero desconocías los motivos actuales que encerraba esas errantes ruinas.

”Oh, Freyr… el dios de la naturaleza que su momento brindo a todos la cadena perpetua entre raíces, ahora sangras, sangras porque eres destrozado, sangras porque eres …olvidado.”

Tenías una fuerte conexión con tus flores, ellas eran como tus ojos, veías a través de sus pétalos, eran como los espejos de la vida misma, ramificaciones que provenían de tu ser por lo tanto cuando una de estas fue arrancada el dolor provino desde la columna hasta tu corazón, perdiste equilibrio que te llevo encorvar la espalda, con voz agitada llevaste tus manos a los labios para acallar cierto alarido – Ah…- Un respirar débil gobierna cada fibra de tu cuerpo, lo último que habías logrado ver era a cierto sujeto tomarte con fuerza, arrancarte de la tierra - Me asegurare que la el subyacente dolor que he sentido no sea en vano – Al levantar la mirada era notorio el gesto que proliferaba ese ocelo. Nadie debería osar levantar una mano en tu cuerpo, nadie debería corromper ni mucho menos enfrentar la naturaleza es por eso que esos hermosos ojos grises a un minúsculo rayo de sol se iluminaron, te encaminaste, buscarías al ser cruel que derramo sangre en vano.

”En la sala de piedra tras muchos pilares…”

Te regocijarías en sus hebras . Rozarías tu nariz en la piel, enredarías tus dedos en sus cabellos, lo volverías parte de ti, el filo de la tijera sería quien dance en sus caderas, en su pelvis, en su abdomen…en su pecho, en sus senos de hombres terminarías hundiendo la punta del filo de la vida. Las tijeras que descansaban colgadas en tu cuello las rozaste con las yemas de los dedos, la ansiedad te gobierna; mientras más avanzas los pies descalzos hacen opresión a la tierra oscura mientras unas cuantas gotas traviesas caen por tus cabellos dándole agua a quien está sediento.

”Que las nubes se oscurezcan, que dejen caer su llanto.”

Frente a ti lo que alguna vez era una edificación gloriosa caía en ceniza, ni el arma más sutil sonaría tan solo lo que perduraba en estos bloques era el grito de la sombra de una muerte, la soledad cubriría la tumba de quien permanezca en el lugar, caminaste hasta adentrarte entre tierra, piedra, maleza seca y una voz llego, cual profunda estocada te provoco girar el rostro para encontrar al hombre que aparecía bajo el umbral de una puerta - ¿Quién está ahí? – Repetiste su pregunta, sonreíste con esa siniestra forma que envuelve la inocencia del salvajismo y la mirada de inconfundible ansia – Tú tomaste algo que me pertenece – Una vez que esas palabras brotaron de tus cabellos los capullos de flores Cleome6 que aún permanecían encerradas brotaron – Es mía - La querías devuelta, buscaste el camino que te llevará a su presencia así que avanzaste sin temor alguno, con esa facción tuya que no rompería ningún cristal, muy a pesar de los escombros o vidrios rotos seguías avanzando hasta estar frente a frente, no eras conocedora del espacio personal es por ello que la cercanía se acortaba demasiado, tus manos siendo rebeldes se posaron en sus hombros mientras paseabas en círculos, le redondeabas deslizando las manos por el contorno de sus hombros, espalda, pecho y volvías al nacimiento del mismo – Deberías temer a la naturaleza incierta, deberías temerla lo suficiente como para saber que si la destrozas tarde o temprano ella se revelara – El cielo rompió en llanto, fue un grito, un trueno cimbrando desde lo alto – Ruge una y otra vez clamando por la justicia que ha perdido, devorando todo a su paso y matando a los que solían ser fieles – Te plantaste frente al frente suyo, las manos peligrosas volvieron a ser descorteces para posarse en sus mejillas - ¿Debería cortarte? – Preguntaste, aclaraste la sonrisas y tus ojo parecieron brillar intensos, ante la excitación de querer verter sus sangre, de querer hundir tus tijeras en las hebras albinas provoco que muchas de las flores que dejaste a tu paso, que plantaste gracias a tus pies florecieran, se hincharán de alegría, de plenitud.

”Que el clamor de lo que alguna vez fue Urielle sea la belleza de un universo desconocido”





@kreatur



Elisewin
avatar
Gula

Amebaforma
Amebasexual
Alfraude

Volver arriba Ir abajo

Re: Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 17, 2017 6:40 am

Sweet Poison
Priv. Elisewin
"Y una vez más, con estas manos yo a ella...."

Y como un jardín de flores, ella emergió en un constante florecimiento. Sus ojos se posaron en la figura desconocida de aquella extraña mujer. Su tes blanca, sus ojos grises y ese vestido blanco desgarrado... una luz, eso fue lo que observó en medio de tanta muerte, ¿Un fantasma? Quizás al fin y al cabo sus esfuerzos dieron frutos, aunque no, no quería verla así, esto es muy diferente a todo aquello que recordaba. Vaciló en su lugar, dejó que se acercara cayendo en su juego por solo unos instantes, boquiabierto intentando comprender la situación.

Usted debería de responder—comentó en voz baja, un poco difusa debido a que aquel pequeño halo de luz cometía que su atención se centrara por completo en ella. Se sentía algo inquieto, el roce de sus dedos le causaba escalofríos. Tomó un poco de aire e irguió su columna al mismo tiempo que su piel se tensaba a lo desconocido, a lo ajeno.—Este no es su lugar—Sus palabras cayeron como un baldazo de agua fría mientras intentaba ignorarla, observando la habitación en donde se encontraban. Asqueroso, todo está tan diferente, ¿Vida? Por favor, que alguien lo despierte de esa ilusión. Se llevó la mano con la que cargaba su ramo al rostro, frotándose la nariz mientras que sus ojos se humedecían ligeramente por el desagrado y la ira.  Ni si quiera era capaz de mirarla al rostro; "Era mía" si se refería a "eso", para ser sinceros, poco le importaba, no respondió a sus palabras, tampoco atendió a su pedido. —¿Perdón?—reafirmó su presencia y observó a la mujer que yacía frente suyo con el ceño levemente fruncido pero con ojos tristes. No lograba comprender sus palabras, palabras que para él habían perdido significado hace mucho tiempo. —Sus palabras carecen de sentido para mi, realamente. ¿Usted me está hablando de karma? Debería de saber muy bien que todos los caminos nos llevan al mismo sitio—afirmo, mientras suponía que lo que ella quería era aquella flor cual tomó en su mano libre para colocarla justo entre ellos, a la altura de sus pechos.

Si tanto añoras esta flor, deberías de conservarla mientras aún represente todo su esplendor—. Bajó su mirada hacia dicha flor, la cual colocó con cuidado, perfeccionista, entre las demás que traía consigo. —No sé qué es lo que pretendes, pero este sitio de muerte no es el parque de juegos de nadie—. Ofreció con ambas manos las flores que cargaba a pesar de que estas iban dedicadas a otra persona en realidad., esto le generaba un mal sabor en la boca. pues no deseaba desprenderse de ese bien a causa de una completa desconocida.

Ni más, ni menos, las mujeres de la vieja escuela llamarían a eso: "Promesas de un mentiroso". Un ramo de flores carente de significado alguno.

Si de algo pecaba era de la poca paciencia que poseía. No esperó a que la mujer tomara su presente, más bien juzgó la situación con equidad y rompió la regla del espacio personal que era de imponerse en un primer encuentro.  Tomó la mano que había posado su mejilla y acercó la misma hacia dicho regalo, Luego, por último, la obligó a que lo tomara haciendo que sus dedos entrelazaran el cabo.—Eres tú la que debería de respetar el descanso de los muertos, de aquellos que no pueden clamar por su respeto.—Posó su palma por sobre su pecho, por sobre sus tijeras y con algo de delicadeza y una fría que aclaraba sus verdaderas emociones, le separó de su persona.  

Y el fuerte estruendo proveniente del cielo hizo retumbar ese pequeño refugio, quebrando el ambiente para hacer que olvidara de pronto las palabras con las que iba a continuar. Sus ojos se desviaron con rapidez hacia un alfeizar salpicado con las gotas de la tormenta que era testigo. Lanzó un pesado suspiro, observando el cielo enmarañado. Recordó aquellos tiempos en los que sus padres le enseñaban que "a las mujeres hay que tratarlas con delicadeza pues estas son igual de frágiles que una flor". Como es de esperarse, no le gustaba alzarle la mano a las mujeres, sin embargo, si la situación meritaba no iba a dudar en hacerlo. Claro, todo esto resultaba gracioso, porque inconscientemente ya lo había hecho arrancando aquella flor de su pequeño paraíso. Ahora sí, a partir de ese momento, ¿Cuál será el destino que le depara?


Invitado



Volver arriba Ir abajo

Re: Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Elisewin el Vie Feb 17, 2017 3:48 pm

The Hallucination of the murder
Que alguien me despierte que mi alma esta llena de cicatrices

”El agujero dentro de mi alma terminará por perderme entre las miles de memorias”

Mientras más profundo llegas, mientras más te adentras te vuelves como una flor con espinas, como si permanecieras entre las sombras dispuesta a matarle, sus palabras no se hicieron esperar, el hombre ante tus ojos quería que respondieras, que hablaras, que fueras cuerda y por un segundo dudaste, nunca habías sido de palabras exactas y de hecho jamás recurriste a que otros te entendieran. Continuamente seguía hablando, un montón de entrelazadas oraciones que se convertían en los párrafos que aun mantenías en tu mente, era como un sueño brutal del cual querían obligarte a despertar, así fue como de repente con su boca filosa, con sus labios suaves, con su mirada que tu distinguías como perdida decidió decir aquello, tu falta de respeto por los muertos…

”Besos de terciopelo en mis memorias llegan, suaves, delicados…”

Como un sueño frágil despertaste cuando tus manos parecían entrelazarse con aquel ramo, no lo querías, no te interesaba todo ese conjunto, tan solo querías tomar lo que te pertenecía pero ni eso podías hacer, ya te habían ultrajado, ese empujón suave, esa manera de apartarte infringió un sonar, un eco sonoro como cuando alguien desea gritar desesperadamente pero jamás será escuchado. El hombre ante ti representaba una luna de verano, de esos rayos que deberían iluminar sin embargo se habían perdido, como si fuera incapaz de sostenerse – Conservo las flores aunque pierdan su esplendor en la tierra, el error que cometiste fue arrancarla. – Crujiste los dientes por la ligera ira – Devolverlas es regresarlas a la tierra, no podrán vivir de nuevo por que la has arrancado… - Te acuclillaste hacía aquel ramo, mancillando tus manos de la tierra negra, de escombros y en suciedad terminaste escondiendo el ramo completo en aquel sitio, serviría como nutriente. En donde la tierra moría el permitirle beber un poco de otra vida provocaba el nacimiento de nuevas raíces, dejando caer tu mano encima de aquel ramo sepultado hiciste que florecieran nuevas flores, flores hermosas, cleomes vivas, brillantes. Al levantarte lograste elevar un poco la voz suave pero taciturna - Hablas de respeto a los muertos – Hiciste una pausa en la palabra final Nadie tuvo respeto por mi Lo recordabas aun, cuando corriste el filo de aquellas tijeras en tu cuello, cuando te degollaste esa tarde mientras eras perseguida, como la sangre fue bebida por el sediento bosque, al final moriste.

”Como un desierto clama a la necesitada lluvia, como si pidiera ser libre”

Un segundo estruendo provoco que reaccionarás, habías ignorado el primero que dejaba el momento destrozado pero el nuevo impacto, la nueva furia fue cual castigo divino, levantaste la cara buscando las gotas de agua que se avecinaban, caían veloces, venían a ti, mojaban cada parte de tu cuerpo necesitado del agua y cuando sentiste que fue suficiente dirigiste la mirada de nueva cuenta al ser extraño – Elisewin – Fuiste directa, sin vacilo alguno – Ese es mi nombre y soy un Alfraude – Te presentaste debido a que era necesario, porque sus palabrerías terminaron por convencerte pero eso no quería decir que desistieras de la idea principal, querías cortarlo, querías tenerlo en tu jardín por el simple hecho de mostrar ese rostro, por una única causa que exclamaban sus ojos – Supongo que tú has de considerar que tienes respeto por los muertos pero el llevarle flores a ellos es un falta de respeto, la carne muerta solo sirve para dar vida no para llevar otro objeto inerte – Siempre habías considerado que un ser que no poseía calidez servía para abono de las flores, les otorgaba mayor fuerza, era un alimento indispensable.

”Elisewin, dulce utopía, dulce vida”

– Hay niebla y lluvia en tus ojos... – Eso lograban transmitirte, siempre habías vivido en un bosque alejada de la sociedad, permanentemente salvaje que ya incluso olvidabas quien fuiste en el pasado - ¿Saldrían millones de perlas rojas de tus ojos? – No desistirías, el hombre moriría aquí. Ese hombre pronto clamaría tu nombre en una súplica mientras acababas con él, no era satisfacción, no era el saborear la muerte tan solo te gustaba provocar dolor, un dolor que perdiera la calma y brillo – No podrás alejarme ni desaparecerme – A pesar de que las gotas caían suaves y te empapaban no tenías prisa en esconderte o refugiarte de ellas, volviste a ser irrespetuosa con la cercanía así que ambas manos mientras de las uñas pululaba el veneno toxico te acercaste, tomaste sus mejillas para llevar tu rostro a unos milímetros de distancia – Este día gris en tu vida jamás podrás borrarlo, nadie ha logrado hacerlo ya que todos terminan muertos. – Subiste los de dos por sus cabellos, esos blancos cual luces de sol, te gustaba la suavidad, te agradaba lo lacio que era así como el color, era hermoso – Quiero cortar tu cabello, quiero cortarte por completo. – No podías evitarlo. Era parte de ti, parte de lo que se escondía. Un ser que murió se reengendro, la única consciencia que cargabas ni era la tuya – Nadie viene en este parque de juegos Repetiste sus palabras anteriores – Todos le temen a lo que podría pasar, donde terminan las ruinas yace el bosque, el bosque al cual todos temen, donde está el jardín de los muertos, el jardín de las plegarias hechas flores – Pegaste de nueva cuenta tu nariz cerca de su cuello, oliéndolo, deseando hundirte en su sangre, de escuchar esa misma voz en gritos continuos.

”Por la emoción desencadenada, por la presión de tu vida”

Muchas flores brotaron a los alrededores, esa era tu capacidad, dabas vida a un lugar que jamás se imaginó ser poblado, las flores crecían y de tus cabellos nuevas brotaban – Aquí estoy y así me quedaré contigo, por siempre estaré a tu merced – Susurraste, aun sí este hombre desaparecía o lograba huir lo buscarías, por qué él debe estar en tu colección. No hablabas de sentimentalismo puesto que jamás había experimentado uno, pero sí de posesión. Hablando claro por su oreja mientras tus manos bailaban en sus cabellos mencionaste – Tú piel es un sueño prohibido y tu sabor será el vino fresco que descienda en el filo, todo lo que darás será agradable entre la belleza de las sombras tenebrosas así que por favor, date cuenta que no habrá forma de huir – Reíste, con ese cinismo siniestro – Destruir la naturaleza, amenazarla, empujarla y apartarla… merece el castigo único como la muerte. Debería ser un consuelo ¿Verdad? , por qué de alguna forma ¿Será que buscas eso? – Preguntaste, cual inocencia iracunda.

”Aquí estoy, no te dejaré, no volverás, no regresarás…serás mío, en mi jardín, en mi vida. Moriras”


@kreatur


Elisewin
avatar
Gula

Amebaforma
Amebasexual
Alfraude

Volver arriba Ir abajo

Re: Sweet Poison [Privado: Cyrille]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.