Memories flow vividly [Privado]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Dom 11 Dic - 22:42

El olor a nicotina que llenaba sus fosas nasales, provocándole un ligero placer. Su mirada perdiéndose en la ventana por unos momentos. Las luces de neón que se perdían entre el tumulto de la gente fuera de aquel recinto. Sus ojos se cerraron, estaba algo cansado. La charla iba volviéndose más y más pesada. Pero, no podía ignorarla, eso no era de gente educada. Esa mesa de cafetería, que más podría parecer su oficina si no fuese que esta existía. En su casa o en algún departamento por ahí, eso era relativo, siempre cambiaba de lugares constantemente, su hogar es lo único que quedaba en un lugar fijo pero eso era un secreto a vivas voces. No llevaba sus negocios allí a menos que fuese por algún asunto de suma importancia. Este era un nuevo cliente grande, jamás lo llevaría ahí. Además por la charla pesada y sin sentido a lo que estaban tratando, eso se hacía bastante cansador. Dudaba de cerrar algún trabajo o dos como mucho.

Ni siquiera estaba consciente de una hora exacta. Se suponía que no duraría hasta las ocho de la noche pero fácilmente podrían ser ya las diez. Agradecía que el dueño de dicho sitio tuviese tanta paciencia. Bueno, él se hubiese ido pero realmente tenía que cerrar aquello o podría ir para mal a la larga. Últimamente no podía estar dando pasos en falso. Se lo habían advertido, que tendría que ser un poco más sutil de ahora en adelante. No por los negocios en sí que formaba, sino por las investigaciones sobre su persona. Aparentar ser un empresario del vino no se lo tragaban muchos o, incluso, ofrecer tutorías de piano como un excelente profesor en la materia tampoco les agradaba mucho. Y ciertamente a él no le importaba mucho esto, incluso aunque lo investigaran no encontrarían lo que estaban buscando. Se encargaba personalmente de ello y, si no podía, terminaba por relegarlo a personas de su mayor confianza, gente que podía contársela por los dedos de una mano y sobrarían. Sin embargo, tenía que saber con quien estaba tratando antes de realizar cualquier movimiento. Saber controlar o dominar la situación mucho antes que el posible “enemigo” se presentase. Era mejor prevenir que curar ¿no es así?

"Y entonces… ¿Mr. Schmeichel? ¿Tendríamos que terminar este asunto? La noche es joven, seguramente tendrá mucho que hacer."

Una sutil sonrisa apareció en sus labios, casi de comercial, seductora, envolviendo suavemente sus manos de nuevo en la mesa. El café nuevo que había pedido estaba humeante mientras escuchaba al hombre hablar al fin de lo que le interesaba.  Hablando en códigos ahora, pero con con cuidado. Gift, Garten, Klein, Allein, nombres en código de la nueva mercancía que tendría en su poder. Pero todo parecía ir bien, una repartición en las ganancias y una fidelidad pura. Bien, aunque en medio de la charla y con su carisma, logró conseguir un setenta por ciento. Tal vez por mencionar a la pequeña princesita de su cliente, la cual le parecía una dulzura. El hombre se había entusiasmado con ello, sin saber que él también pensaba incluirla luego en su colección. No, no la tocaría, él ya no tocaba mujeres, pero era un diamante en bruto, justo como lo era su propia hija ─pero ella era un caso aparte─.


Unos minutos después estaba solo en el sitio. Bebiendo el café que se le había enfriado, pidió uno nuevo y ya solo se encontraba un solo empleado del periodo nocturno. Normalmente esa cafetería cerraba algunas horas, antes de empezar con el periodo de esas horas, donde se servían también bebidas alcohólicas pero, por culpa de su reunión ese cierre ya no se concretaría. Sentía un poco de pena por el muchacho que debió de hacer horas extras a la fuerza. Este ya se marchaba cansado y se quedó observándolo traspasar la puerta para irse a casa.

Y ahí lo vio. En una esquina en el fondo, no tan lejos de donde él se encontraba. Sus ojos se afilaron ¿Cómo es que no pudo notar que había alguien más? Esa persona.... ¿podría ser?



~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Lun 16 Ene - 18:32

No tenía planeado apresurar sus planes solo para hacer una sutil visita a sus hijos, sin embargo, debido  a los últimos acontecimientos se vio obligado a  realizar un viaje de último instancia a Londres, procurando llegar lo antes posible al departamento del mayor de estos pero no sin antes dejar al mando del negocio familiar a una persona de confianza  como lo es su hermano menor.

Jamás había supuesto que surgiría una situación como tal, que lo forzara a abandonar su cómodo lugar en Rusia de manera súbita con el único fin de cerciorar el bienestar de sus hijos, en especial del menor de estos que  había tomado la decisión de huir de casa para buscar refugio bajo el techo de la residencia de su primogénito. No estaba seguro de las razones que lo llevaron a cometer aquella acción, no obstante, de lo que si tenía seguridad es que una vez aferrado al joven de cabellera larga sería una misión imposible lograr desanudar las correas que los unen, como si fueran las agujetas de una zapatilla, no funcionan la una sin la otra. Le disgustaba el hecho de no poder estar presente en la toma de decisiones en su país natal, acostumbraba a ser responsable de las cuestiones más relevantes en la familia Kuznietsov y por ende encontrarse alejado de un entorno en donde lo poseía todo a estar situado en otro país en el cual apenas comenzaba a dar frutos el esmero de tantos años.
Apenas había trascurrido unas cuantas horas de su llegada  al aeropuerto de Londres, sin embargo, encargo que cumpliera severamente la orden de que absolutamente nadie más que un chofer lo esperase en la entrada, no es que existiera la posibilidad que alguien fuera a recibirlo con los brazos abiertos, aquel pensamiento lo tenía muy claro gracias a su característica personalidad distante era difícil imaginar que pudiera suceder, sin embargo, estaba consiente que muchos oportunistas  intentarían ganarse su favor en un intento desesperado por conseguir mayores beneficios debido a su desbordante poder en la mafia, en anteriores ocasiones había sido víctima de una fastidiosa multitud deseosa por adquirir mayor ventaja, capaces de hacer cualquier cosa por obtenerlo,  al igual que moscas persiguiendo algo dulce; no puede negar que una hija o una sirvienta eran los obsequios que de cierta manera eran más ofrecido para el líder ruso y como suelen llamarlo hace  honor a su raza demoniaca echándolos  sin discreción.
No era su primera visita a Londres, pero había trascurrido demasiado tiempo desde la última ocasión que viajo sin intención de elaborar un trabajo, no significa que le disgustase viajar por óseo simplemente  resultaba difícil sentirse cómodo al no tener alguna actividad que  concretar.
Observaba algunos  vehículos circular mientras bebía una taza de té desde una cafetería,  el reloj de mano marcaba las 20:00 hs en punto, como había supuesto en una primera instancia las hierbas para preparar té en la residencia de su hijo mayor, llamado Dmitri no eran de su agrado, más allá que es una persona con un proceso de selección exhaustivo  cuando desea alimentarse, decide ordenarle a su conductor que lo llevase a cualquier sitio en donde pudieran otorgarle lo que estaba buscando,  una bebida caliente que sea de su agrado.  No le llevo demasiado tiempo encontrar el sitio adecuado que presentara las características que buscaba, le aliviaba el hecho que no hubiese una abundante presencia de humanos, detesta las multitudes.
Sentado en un rincón de la cafetería esperaba que los minutos pasaran, faltaban unas cuantas horas hasta que por lo menos uno de sus hijos regresará a casa, no pretendía revelar su llegada después de que ambos se encuentren presentes, en realidad,  deseaba  que ellos lo encontraran repentinamente ocupando su habitad como si fuera el propio,  solo para fastidiarlos.

El aroma suave  y delicado del té que sirven  en la cafetería le resulta sumamente encantador, con movimientos lentos olfatea el mismo antes de  beber un poco para así saborearlo de la mejor manera posible. - Definitivamente encantador. -  Susurro luego de sorber un trago mientras que en su rostro se podía observar  a las comisuras de sus labios dibujaban una pequeña sonrisa, que emanaba gran satisfacción.  El sabor ameno de un té de hierbas perfectamente elaborado era merecedor de una segunda ronda, no obstante, el sonido de la puerta abriendo despertó sus sentidos que se encontraban atrapados en un lapso de tiempo diferente, para la desgracia del padre de familia había perdido noción de las horas acontecidas desde que comenzó a disfrutar su estadía en la cafetería. Por el rabillo del ojo se percata que es una de los empleados el que se estaba retirando del local. Concentra su mirada sobre el cristal frente suyo,  al parecer ya había caído la noche, sin embargo, lo que llamo aún más su atención fue un peculiar reflejo en el mismo, definitivamente era un rostro que lo estaba observando.
Como si fuera una reacción involuntaria, frunce el ceño con evidente disgusto.  Analizándolo por varios segundos llega a la conclusión que aquel rostro le resulta de cierta manera familiar, de inmediato un nombre surge en su mente. ¿No puede ser? ¿Es él? No tiene la seguridad de que realmente fuera aquella  persona, pero mientras más examine el reflejo solo logra aumentar la firmeza  de su presentimiento, que en estos momentos lo inquieta por no poder recordar.  Volteo la mirada en dirección de este, solo para cerciorarse si estaba  en lo correcto aunque  no se encontraba  a una distancia importante que dificulte reconocerlo. Verdaderamente no se esperaba reencontrarse con alguien conocido, sin mencionar  a sus dos hijos, pero definitivamente esa persona formaba parte de los escasos desafortunados que lo conocieron en su niñez.  -¿Solo te quedaras mirando? Veo que nunca cambiaras - Elevo un poco el timbre de voz,  para que lo escuchase ya que no piensa levantarse y caminar hasta su mesa para presentar sus saludos.


Hablo #996699 - Pienso - Narro


♥:


Czar L. Kuznietsov
avatar
avaricia

Dominante
Bisexual

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Sáb 4 Feb - 1:16

Era una aparición. Eso fue lo que pensó una vez que sus sospechas fueron resueltas al escuchar la voz y el ligero regaño de su parte. Czar era un espectro de su pasado salido de la cárcel de sus recuerdos para atormentarle los sentimientos dulces que creía guardados en su subconsciente. Una voz en la distancia, casi lejana en su imaginario, que se fue haciendo real conforme los pasos se aproximaron hasta encontrarse. Haberle hecho levantar de su asiento para ir hasta donde Czar se hallaba, eso no era propio de sí y sólo porque era él tenía esa clase de privilegios. Desde hacía muchísimo tiempo que Heinrich no estaba tan sorprendido, al borde de no poder controlar ni tan siquiera sus párpados para pestañear. De alguna forma temía que, de cerrar los ojos, al abrirlos él no estuviese allí. Después de todo, habían pasado varios años, más de los que podría contar con los dedos. Aunque al principio no había sido capaz de reconocerle, y se lamentaba por ello, creía que tendría la habilidad de encontrarle apenas estando en el mismo sitio, pero en esta ocasión no fue así. Tal vez, sólo tal vez, lo que hubiera ejercido de detonante de sus recuerdos hubieran sido sus ojos. Recordaba con total claridad ese color purpura, con tonalidades más oscuras por encima; pero lo más característico de ellos eran ciertos matices casi azulados en la luz nocturna. Cuando eran jóvenes y él no se percataba, siempre había estado observando sus ojos, era un fanático de los mismos. Los cabellos tan largos ¿por qué no se los habría cortado? Bien le había comentado que le quedaba más acorde a él el cabello que apenas le tocaba los hombros. Seguramente tendría sus razones pero eso no evitó que se cruzara de brazos y negara con su cabeza.

Mira que hacerme levantar a mí, creo que el que no ha cambiado has sido tú— bufó, por algún motivo sin molestarse. Ya conocía desde antes de irse de la afición casi insana del ruso en remarcar su modo de comportarse. Bueno, y era precisamente porque veía a Czar como si fuese un hermano mayor, no había tenido ninguno y con respecto a su familia, luego de la muerte de su madre no había mantenido contacto. Por ese motivo, podría decir que Kuznietsov era su familia adoptiva, junto a un amigo más que, lamentablemente, le había perdido el rastro hace mucho.—No tenía idea que estuvieras por aquí, la última vez que llegamos a hablar estabas es tu madre tierra, creo que fue cuando mi hijo más pequeño nació—había intentado contactarlo para que fuese su padrino, por insistencia propia y la de su favorita de aquel entonces, pero solo había podido hablar con él un par de palabras, más nunca cara a cara. Rusia y Alemania parecían muy distantes como para poder verse en aquel momento pero él creía que esa distancia en sí no existía, cuando le llamó fue como si hubiera estado frente a él justo como en ese instante. Pero, también debía de admitir que había sido un estúpido por no haberse disculpado o algo por el estilo, seguía siendo un niño en comparación a él, ahora que lo pensaba seriamente.

¿Cuánto tiempo había estado el alemán sin que él lo supiese? Esperaba que no fuera demasiado tiempo o su propio orgullo se hubiese visto bastante herido, no por Czar que no se halla comunicado sino por él mismo de no haberlo encontrado antes y que solo la casualidad les haya encontrado de esa manera. Era su mejor amigo, la única persona que había sabido de sus secretos sobre su familia y que le había intentado aconsejar en las buenas y en las malas. Y él… bueno, él había escapado de todo aquello sin decirle nada más que por alguna que otra ocasión, dejándole solo cuando más le necesitaba. Aunque fuera por buscar algo que aún no había alcanzado, no lograba perdonárselo a sí mismo. Y dudaba que el ruso sí lo hubiera hecho.

Bien, basta de melodramas. Tú estás aquí, yo estoy aquí, y deberíamos charlar para ponernos al corriente ¿no crees? —¿intentaba convencerse a sí mismo, más que a Czar? Sonaba triste pero certero, ya que incluso sus manos agitándose y acariciando la piel de su cara para despejarse de unos cabellos rojizos rebeldes se veían nerviosas. Deseaba que su amigo no se diera cuenta de momento, pero se conocían desde hacía siglos: mentir con él era misión imposible. Era más factible ir con un ángel para que le bautice antes que eso —En fin, ¿qué haces en esta cafetería? Es un sitio bastante particular ¿Tomarás algo más o pedirás algo de comer? Por supuesto, quiero invitarte en esta ocasión. —con una mano sobre el omoplato, apretando el cuello para intentar liberarlo de una contractura, aguardó una respuesta. Sus esfuerzos por comportarse con normalidad quedaban chafados por la marea de emociones que se debatían en sus ojos, pero mantuvo el tipo como pudo. Si dejaba que Czar viera con total claridad su inseguridad, estaba perdido. El orgullo ante todo señores, y no eran simples niñitos, eran hombres adultos y ambos demonios, conociendo la personalidad estricta del ruso tampoco podía estarse poniéndose de sentimental. Aunque, momentos después una sonrisa de oreja o reja se le viera en la cara. Incluso si no se perdonaba el haber estado tantos años incomunicados, sí que le alegraba el verle.

Si no tienes nada que hacer podríamos ir por ahí ¿viniste hace poco? Podría ofrecerte de guía turística—bromeó con aquello sin evitar que una risa saliera de sus labios. Poder comportarse de esa manera, como si el tiempo nunca hubiera seguido su curso y estuvieran así, charlando como hacía antaño. Era algo que había necesitado tanto que se olvidaba de la clase de persona que era en la actualidad. Heinrich extrañaba eso, era un vacío que no había podido llenar en aquel tiempo sin importar con cuánta gente se cruzase.



~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Lun 13 Feb - 0:23

Definitivamente no es una persona que resguarde cada momento de su vida como si fuera el mayor de los tesoros, las experiencias vividas  y los constantes recuerdos no van de la mano con el demonio, propicio a olvidar rostros que formaron parte del pasado, expuesto a circunstancias  desfavorables por no retener en su memoria el vago recuerdo que a su entender fue desechado rápidamente por carecer de una mínima relevancia.  Aunque jamás admitiría que ciertas memorias lo atormentan cada vez que el sol se oculta y cierra los parpados; a pesar de tener  una personalidad madura la misma es opacada en el mismo instante en que el remordimiento se hace presente, atormentándose con un sinfín de emociones incontrolables.

Aquel sujeto con el que se acaba de encontrar formaba parte de su pasado, para ser más específicos sus caminos se habían cruzado en una  temprana edad. Hace tantos años, cuando la realidad era completamente diferente a la actual, donde todo podría parecer un extraño sueño o la manifestación de severos problemas de personalidad por  no decir otra palabras si llegase a relatar a un simple mortal los sucesos de su niñez. En un mundo en el cual el honor y el orgullo era el mayor tesoro que un hombre podría poseer, lo anhelaban y  resguardaban  con su propia vida.  Podría sonar descabellado pero el pelinegro llevaba consigo a cuestas extensos años sobre la tierra, que por unos momentos tiene la sensación de no haber pasado unos cuantos días desde su nacimiento.

Realmente no se esperaba encontrarse con algún conocido en aquella cafetería. ¿Podría ser una confabulación del destino que estaba pretendiendo que sus caminos  vuelvan a cruzarse?  No suele prestarle atención a los detalles triviales, sin embargo, desde que aterrizo el avión que lo condujo a Londres lo invadió cierta incertidumbre, de alguna manera deseaba que  su confiable mayordomo estuviese presente, para exponerle y esperar una respuesta que pudiera disipar su desconfianza. Hace bastante tiempo que no sentía la ausencia de otra persona y que no se tratase de aquella mujer, sin embargo, quería entablar una conversación  con alguien al respecto de su repentina partida  de Rusia con la intención de dirigirse a  la residencia que compartían sus  dos únicas descendencias. Tal vez podría encontrar en aquel inesperado reencuentro lo que tanto estaba buscando.  
- Pero de igual manera te levantaste,  no puedes negar que no has cambiado – La  comisura de su labios trazan una tenue sonrisa animada, mientras mantiene elevado en el aire la taza de té casi rozando con la misma.  Lo observa acercarse a su mesa, le resultaba satisfactorio percatarse que aquella persona a primera vista parecía ser el mismo muchacho que había conocido en su infancia, era difícil cerciorarse de aquello con solo mirarlo pero estaba seguro que una plática bastaba para confirmar su conjetura.   – Venir a Londres fue un viaje imprevisto, tengo unos asuntos que atender por el momento pero quisiera regresar lo antes posible, recuerdo el nacimiento de tu hijo más pequeño aunque no me culpes por no acordarme de su nombre pero de todas formas envíale mis saludos. - Sorbe un poco de la mezcla de hiervas después de olfatear nuevamente el aroma del mismo, realmente se estaba convirtiendo en una especie de vicio aquella acción. No podía negarlo, era dificultoso de creer que el llamado demonio estuviera lejos de su amada tierra, su adorada Rusia. Incluso él tenía dudas si verdaderamente estuviese fuera de su país natal, desde  el fracturamiento de su matrimonio no había ejercido esfuerzo alguno por marchar fuera de las murallas de su residencia al igual que  un inmenso dragón custodiando su preciada guarida y una enorme riqueza, sin embargo,  desconocía  la razón de aquel firme afán. Czar tampoco es una persona que suela salir al exterior en reiteradas ocasiones, tal vez su insistencia por evitar el contacto con cualquier otro ser viviente o quizás la posibilidad de encontrarse de frente con una situación que no  pudiese controlar o podría ser ambas cuestiones los causantes de su severo encierro, como si fueran un inamovible ancla. Después de toda la emociones  humanas  son su mayor debilidad;  fastidiado por poseer tanto poder  y aún exista algo que no puede ni por gracias divina controlar con ambas  manos.  
Había tomado la decisión de acabar con su auto infligido exilio, se percató que tomar cartas en el asunto no brindaría fruto, en especial  tratándose de sus hijos,  además estaba seguro que para manejar  la huida rebelde del menor  y la revolucionaria actitud del mayor  debía dar pasos precavidos pero certeros. En el instante que perdió de vista lo que estaba sucediendo era demasiado tarde, ahora que el más pequeño, Edik  tomo  la decisión de abandonar la casa familiar y buscar asilo en la residencia temporal del primogénito, Dmitry. Con los brazos cruzados solo podía velar por el  bienestar de ambos. Le preocupaba la situación del menor aunque también temía que este pudiese generarle algún problema al mayor, es dificultoso de reconocer  pero había adquirido una retorcida personalidad que para el alivio de Czar lo mantenía oculta.

Asiente levemente  al escuchar  que él contrario estaba dispuesto a mantener al tanto a la otra persona de su situación actual, aunque admite que él hubiera dicho lo mismo. -  Por cierto no pensé que residieras en Londres ¿Desde cuándo estas aquí? – Noto cierto nerviosismo en su compañero de mesa, le resultaba divertido observar como pretendía pasar desapercibido aquella nefasta sensación.  Para el demonio de cabello largo no era para nada difícil percatarse de los pensamientos del castaño, simplemente porque en su niñez ya había descifrado por completo su personalidad o tal vez él era fácil de interpretar. – No es por nada en especial - Con el rabillo del ojo observa el centro de la taza, estaba completamente vacía a excepción de unas escasas gotas que se encontraban en el fondo de la misma. – Creo que ya he tomado demasiado té por hoy, ordenare algo para comer si gustas puedes acompañarme – Eleva su mano surda en señal para que la mesera se acercase, esperaba que por lo menos el sitio tuviera empleados capacitados para comprender un llamado silencio de un cliente exigente. Frunce el ceño aunque no lo suficientemente definido, un una sola ocasión en su vida había aceptado algo sin dar nada a cambio pero es una historia demasiado extensa. Después de aquel día no dio luz verde a absolutamente ninguna persona que quisiera darle un obsequio, invitar una cena, entre otros y en vez no sería diferente. – No digas ridiculeces, yo me encargare de la cuenta así que siéntete libre de ordenar lo que desees - Con cierto disgusto se queja, una de las meseras del lugar se acerca a su mesa al parecer se habían percatado de su extraña pero exigente señal. El sitio también ofrecía un servicio de comida, dejo sobre la mesa una sencilla carta de menú una para cada  caballero y se retiró sin decir una palabra.

- ¿Si no tengo nada que hacer? Hace unos momentos te dije que tenia un asunto que resolver. Ahora dime tú que es lo que haces en esta cafetería, si tienes tanto tiempo libre para actuar de guía turístico imagino que te está yendo excelente en tu trabajo ¿No? Espero que no estés aquí de holgazán -   Con una mirada severa examina al contrario, no es por nada en especial sino que está acostumbrado a hacerlo con las escasas personas de su entorno y con las que no forman parte de ella. Como si aquella mirada fuera una firme reprimenda, no soporta la holgazanería y por lo tanto no tiene pelos en la lengua para manifestar su pensamiento al respecto. Aspecto que favoreció a la imagen de jefe demoníaco que adquirió rápidamente con el tiempo.  
- Aprovechando la conversación, cuéntame cómo van tus negocias aquí, en Londres – Ya era de esperarse que el pelinegro se entrometiera sobre un tema relacionado, como si la palabra trabajo fuera lo único que pasara todo el día por su mente aunque el realidad no fuese totalmente cierto. No es una novedad que el llamado adicto al trabajo tuviese curiosidad acerca del empleo de su amigo de la infancia, además su negocio en la cuidad apenas estaba los primeros frutos de la cosecha.  



Hablo #996699 - Pienso - Narro


♥:


Czar L. Kuznietsov
avatar
avaricia

Dominante
Bisexual

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Miér 15 Feb - 4:28

Definitivamente, siempre sería un placer el estar hablando con él. Pese a lo que muchos pensarían, Heinrich tenía un recuerdo muy bueno estando a su lado. Aquellos días turbios de su juventud tuvieron un momento cálido y fue cuando compartía el tiempo con el demonio que tenía frente a él, definitivamente era lo mejor que pudiera haberle pasado. Si bien no le había hablado antes, ya sea por estar ocupado o por no tener mucho que contar, siempre había estado entre sus recuerdos. Czar siempre estaría presente en su memoria, nunca desaparecería. Una parte de sí que le hacía sentir mejor consigo mismo. Aunque al mismo tiempo su propio orgullo fuera puesto por debajo… sólo por esta ocasión.

Tal vez haya cambiado para mejor, entonces—sentía curiosidad por todo, tanto tiempo sin charlar, tanto tiempo sin ponerse al corriente o tan solo tener una noche para ellos hablando de tonterías o bebiendo. Bueno, él era visiblemente más relajado que el ruso  –no tanto como al inglés que les acompañaba antes- , por lo que podría ser un problema al fin de cuentas, pero siempre encontraron la manera de divertirse en el pasado. Incluso si hubiesen madurado, siempre podrían volverse nostálgicos e intentar volver a esas épocas, así fuera por unos segundos ¿no es así?

Escuchando sus palabras, le sorprendió que estuviera allí de esa manera. Según recordaba él no era de hacer esas cosas, aunque también podría tener que ver con lo que se había enterado de su separación. Sabía que era un tema delicado, por eso no lo mencionó. A diferencia suya, sabía muy bien que Czar había amado a su esposa, así que le había deseado lo mejor en su momento. Czar no era como él que era incapaz de amar a una mujer, siempre les haría sufrir sin importar cuanta atención le diese; eso él lo sabía muy bien.

Regresar lo más posible, umm. Pensaba lo mismo que tú hace algunos años y me di cuenta que este lugar te absorbe demasiado, te terminas encariñando y no puedes marcharte tan fácil. Aunque, conociendo tu terquedad, seguramente terminarás sorprendiéndome como siempre. Sobre Luther, no tienes que preocuparte, no te lo había mencionado en su momento. Supongo que fue la culpa por haberme vuelto también a mi tierra en aquel momento sin avisarte—más que nada había sido para tener responsabilidades, pero algo como eso no iba a comentárselo, pensaba que el demonio mayor ya tendría una idea de la cual porque se había separado del grupo y había vuelto a Alemania, eso era algo que no había que discutir.

Ya van a hacer diez años. Luego de la muerte de Liane… quería despejar a mi hijo, llevarle a nuevos sitios y terminamos aquí. —no es como si el doliera su partida. No, de hecho, si le dolía, pero en el mismo rango de perder a un confidente, no a un ser amado, porque no había llegado a eso. Si hubiera vivido un poco más ¿lo hubiese logrado? Era una pregunta sin respuesta, trató de hacerla feliz pero él no lo era y, tal vez, ella tampoco. Dejó salir una risa luego de lo que mencionó, negando  aun en medio de estas. En verdad ese hombre podría ser mucho más orgulloso que si mismo. Era divertida su forma de ser, tenía un insano deseo de abrazarle y desordenarle los cabellos. A su modo, Czar era inesperadamente adorable, lo que pagaría por ver un sonrojo en su cara o por verle avergonzado por algo.

Estuve terminando un negocio hasta unos momentos atrás, por lo que mis horas libres comienzan dese este instante. Soy un hombre ocupado aunque no lo creas.. supongo que será una sorpresa para ti que mencione que seguí el negocio de mi padre—mientras miraba la carta para ordenar algo; un poco de pasta con salsa carbonara, esperó por la reacción de su amigo. Bien había sido testigo de lo que había querido evitar caer en lo mismo. Pero él era alguien difícil de predecir y la sangre fue mucho más fuerte que cualquier otra cosa—. Hablo del biológico, ni que estuviera loco sería un político como ese… sujeto—sin importar los años, aún seguía guardándole rencor por la muerte de su madre, era algo que nunca iba a curarse, por más que los siglos pasasen, y si no se había atrevido a quitarle la vida a ese tipo fue precisamente por el recuerdo de su madre, trataba de contenerse lo más posible. Era una de las pocas cuestiones que podían cambiar el temple relajad de Heinrich para mostrarlo molesto, en verdad que no soportaba siquiera mencionar a ese sujeto.

Lo de ser holgazán ha quedado en el pasado—sus tiempos de irresponsabilidad ya no eran los de siempre, y solo se tomaba vacaciones muy de vez en cuando. Al fin y al cabo tenía muchas personas que mantener bajo su cuidado y, por otro lado, todavía tenía que criar a su hijo menor un tiempo más para que estuviera preparado para lo que la vida podría llegar a hacerle.— Van bien, no hay nada que me queje, he mantenido negocios con japoneses, pero nunca sería tan importante como los negocios que la Bratva tenía con mi padre. ¿Deberíamos hacer algo al respecto?—al fin y al cabo, ellos nunca hablaron de negocios como tal. Tener recursos y poder adquisitivo era importante para ambas ramas. Ser mafiosos en ese mundo era algo bastante más productivo que cualquier intento por ser de la parte “buena” de la sociedad. Al fin y al cabo, ellos también ayudaban a la comunidad de alguna manera.

Aunque he tenido un par de dificultades domando a Luther, es más avaricioso y soberbio que yo. Me enorgullece en parte pero sigue siendo demasiado inmaduro. Eso no me ha dejado dormir últimamente y, al parecer está detrás de una persona publica… tú tienes hijos, supongo que entenderás la preocupación que tengo. Más aun siendo del tipo de personas que somos, creo que es un poco más grande que tu hijo menor ¿Cuántos años se llevarían? ¿Tres, cinco?—agradeció a quien les había traído la comida que habían pedido y dejó salir un suspiro, recuperando su actitud de antes, acercó su mano hasta el hombro del ruso y la palmeó un par de veces—. En cuanto tengas tiempo entonces pasemos un rato juntos. Como en los viejos tiempos ¿Qué dices? Sin negocios, sin melancolías de por medio, solo volver a esos tiempos donde éramos jóvenes por unos breves instantes. Nos hará bien a ambos—No descansaría hasta que aceptara su propuesta. Después de todo, él también era lo suficientemente terco como para hacer cambiar de opinión al ruso, y su amigo también lo sabía. Aunque esa reunión hubiese sido mucho mejor si los tres estuvieran reunidos—. Vivimos aquí ahora… aunque tú estés de paso pero yo he estado por diez años y no le he encontrado, sabes de quien hablo. ¿Tú tienes alguna información?—hablando del incubo que siempre les acompañaba, tal vez el ajeno tuviese alguna pista que él ignoraba de momento. No estaba de más el preguntar.




~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Sáb 11 Mar - 22:59



Durante una temprana edad se había comenzado a enlazar una amistad entre un joven alemán y  un ruso, la misma que perduraría incluso tras haber trascurrido los más atroces días, momentos que continúan atormentando en la vida diaria de uno de ellos y que subsiste al igual que una fastidiosa criatura de patas rojizas, deambulando en los rincones de su mente sin ninguna otra razón más que generar pánico y angustia. Es difícil pensar para alguien externo a su vida privada que el demonio pudiese ser considerado como un amigo por cualquier otro ser viviente, sin embargo, existe un reducido número de individuos que desde algún punto de su infancia encontraron en el pelinegro algo más que su característica personalidad amargada y que terminaron por formar una relación de compañerismo.

No puede negar que el recuerdo del alemán no forma parte relevante en el subconsciente de Czar, pero en el instante que reconoció su rostro logro recuperar aquellas memorias que había tenido albergadas durante un largo tiempo y que ahora se hacían presentes, como si fueran un turbulento torbellino atrayendo todo lo que estuviese a su alcance, cada platica y almuerzo compartido entre tres muchachos que en su momento también fueron pequeños,  tantos décadas que pasaron en la tierra que parece un vago sueño de primavera. Recuerda que siempre tuvo, al igual que en la actualidad la autoridad de cualquier grupo, por más minúsculo que fuese el estandarte del mando y poder fue posicionada en las manos del demonio pelinegro con una peculiar facilidad. Acostumbrado a ser quien tomase todas las decisiones le resulta incómodo las intervenciones, razón por la cual se debe las intensas discusiones con su primogénito. – Es una posibilidad - Como era de esperarse, el demonio mayor no permitiría que el contrario pensase que tuviese la razón, para muchos es insignificantes pero para alguien tan obstinando como él es una labor dificultosa adquirir las palabras necesarias para dar a entender que piensa de la misma manera sin permitirle al contrario el gusto de disfrutar el hecho que tiene alguien tan indiferente de por sentado que considera acertadas su comentario es inaceptable para Czar, si se encuentra en su manos evitarlo sin duda alguna lo hará; en especial si se trataba de alguien como el alemán.

– Sentir apego por un sitio tan distanciado a la que fue nuestra cuna, suena a algo que tú harías. Eso no sucederá conmigo, esta capital con sus calles, las despampanantes luces que aparecen al ocultarse los últimos rayos de sol y su historia no son suficientes para despertar mi interés.  -  A pesar de no haber pasado mucho tiempo desde que llego a Londres sería una inusual proeza que el pelilargo adquiriera una pizca de cariño o por lo menos comodidad por un sitio el cual difiere demasiado con su querida madre patria; existe la posibilidad que llegue a sentir todo aquello pero a la vez es tan diminuta como una pequeña gota de roció en cada mañana. – Por supuesto que la responsabilidad recae en tus hombros, te marchaste sin antes presentarme debidamente al menor de tus hijos pero no es buen momento para retomar asuntos del pasado, las cosas se dieron de aquella manera y ya nada se puede hacer para remediarlas -  Quizás la costumbre de regañarle por cualquier excusa fuese el causante que tomase más interés en un tema antiguo o  tal vez aquellas mismas palabras se las repetía constantemente durante años; no significa que sostuviera algún tipo de resentimiento pero tampoco puede negar que al principio llego a la conclusión que el contrario no tenía intención de presentarle a su familia, después de todo el ruso alardeo de manera exagerada cada uno de los nacimientos de su descendencia frente a cualquier ser andante. El demonio no se esperaba que el contrario trajera a la mesa un tema para su entender delicado, cuando llego la información a su despacho fue devastador, realmente no es que le importase el fallecimiento de aquella persona, sin embargo, inevitablemente imagino que lo mismo podría sucederle a él, generándole una inmensa angustia; aunque después de la fracturación de su matrimonio deseo que aquel final hubiese sido el propio, se podría decir que fue la primera y última vez  que sintió envidia por el alemán. Tose un poco antes de hablar, inclinando levemente la cabeza.   – Fue la mejor decisión que pudiste tomar en su momento, no estoy de acuerdo que lo hayas alejado de tu amada tierra, pero es lo que decidiste, por cierto ¿Cuándo fue la última vez que pisaste tu amada Alemania? Espero que no te hayas olvidado de ella - Su mirada retorno en dirección al alemán, frunciendo vagamente el ceño a causa de escuchar una peculiar palabra, desde un principio Czar le había dejado claro  que despreciaba a su padre, no le importaba quien fuese pero el simple de hecho de ser político bastaba para que el pelinegro sintiera disgusto; en una temprana edad adquirió cierto repulsión y amargura aquellos individuos que se dedicaban a lo mismo. Debido a ello observo con disgusto al menor hasta que el mismo dio por sentado que su pensamiento era erróneo, de cierta manera le grado aquello ya que no tendría ningún gusto tener un amigo político. – Me alivia escuchar eso, no podría soportar compartir la mesa con un insípido político -

Era cierto que jamás había tomado en consideración comenzar negocios con el contrario, adquirir un nuevo socio es algo favorable para los Kuznietsov, pero tampoco le interesaba demasiado lo que estuviese haciendo la  Bratva, abandono la misma organización solo para formar la propia ya que no lograba resistir presenciar como la labor de sus antecesores junto a los líderes de esta con el paso del tiempo se comenzaba a desmoronarse, no obstante, cuando sus sugerencia pasaron desapercibidas ante los poseedores de mayor autoridad opto por priorizar el bienestar de su familia y forma desde cero lo que actualmente sería el grupo en la mafia más grande del país. Además de que guarda un inmenso rencor con los mismos, una venganza aún pendiente. – Ni los menciones, son todos unos completos inútiles - Definió aún más su ceño fruncido. – La Bratva está comenzando a hacer movimientos extraños, lo que sea que estén planeando no me interesa, lo único que puedo asegurar es que  sin importar sus maniobras son todos unos completos inútiles. ¿Hacer algo al respecto? Descuida, si quieres hacer algo puedo encomendar algunos trabajos que pueden ser de tu interés, los insípidos negocios de tu padre con la Bratva no se equiparan a lo que puedo ofrecerte… Si es que estas preparado, no quiero a inútiles a mi alrededor  - Aquella organización se había ganado un gran repudio de parte del pelinegro, no puede negar que realmente deseaba destruirla incluso hasta sus menos relevantes cimientos. – La avaricia es algo por el cual enorgullecerse, enriquece la ambición pero no permitas que pierda  el control de  la situación  ¿Qué clase control tienes de tus hijos? Que se encuentre persiguiendo a una figura pública es porque está holgazaneando ¿No? tienes que hacer algo al respeto. Luther es mayor que el menor de mis hijos, pero no sabría decir con seguridad cuanta es la diferencia de edad  -  Descaradamente le regaña, sin ningún tipo de resquemor o pelos en la lengua, como es su costumbre sermonear al alemán por cualquier suceso o acción en la que estuviera involucrado; a pesar de que sus propios descendientes tuviesen un comportamiento ejemplar. – Lo comprendo perfectamente, hay momentos en los que quisiera verlos nuevamente con apenas cinco o siete años, de cierta manera son más fáciles de controlar pero ahora que Edik decidió que vivir junto a su hermano es mejor que hacerlo con su padre y Dmitry que acepto tenerlo bajo su cuidado, de todo esto me alivia que haya tomado un rumbo ordenado con su estudios y su vida personal, aunque aún me preocupa como terminara esto, es por eso estoy  aquí en Londres, para cerciorarme de lo que sea que estén haciendo con sus vidas -  Es innegable que el demonio sentía  una especie de envidia por su primogénito, que el menor de sus hijos lo prefiera antes que él era algo que no podía digerir fácilmente o es lo que había llegado a pensar, lo único que quiere es que las cosas vuelvan a ser como lo eran antes, del abandono y el ataque.

– Es probable que considere posteriores reuniones  de ocio, claro con tu compañía. Solo espero que no estés utilizando esto como excusa para retornar a tus momentos de holgazanería. Pero si gustas pasar un rato juntos, procura que no sea un sitio ruidoso o problemático - Nuevamente reprendiendo al contrario, podría repetir la misma acción por horas sin agotarse en ningún minuto. Arqueo una de sus cejas al escuchar acerca de incubo – Ese idiota -  Con voz ronca lo maldijo, desde su desaparición no había tenido ninguna noticia, algún indicio que diera entender que un seguía existiendo en el mundo que todos los vivos conocemos. Con cierta incomodidad y disgusto enrolla sus dedos como puño apretando bruscamente – No tengo idea de que estará haciendo con su vida ese idiota, quien sabe… podría estar haciendo de las suyas o tal vez muerto - Deseaba verlo de nuevo y golpearle por hacerle sentir preocupación.





Hablo #996699 - Pienso - Narro


♥:


Czar L. Kuznietsov
avatar
avaricia

Dominante
Bisexual

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Mar 14 Mar - 3:11

Czar siempre tendría ese particular modo de actuar que lograba sacar una sonrisa fácil n los labios del alemán. Realmente no es como si se tomara demasiado a pecho sus regaños. Podía escucharlo durante horas y asintiendo como si realmente estuviera tomando sus consejos. Pero, no era algo que debería malinterpretarse. Muchas veces había tomado en cuenta los consejos de este. Tal vez... sólo tal vez, aun le guardaba un poco de rencor y de envidia por lo que había ocurrido antes de cortar toda comunicación él. No es como si pudiese en si olvidar el pasado fácilmente, él era un sujeto que vivía con este constantemente. Antes le pesaba demasiado, antes perdía los estribos fácilmente, y ahora escuchaba todo con calma, sonriendo y creyendo que, pese a los consejos dados, en su modo de actuar, había tenido y una suerte regular. Podría haber terminado peor y ahora tenía su propio negocio prospero.

Entonces creo que tendremos muchos negocios prósperos de ahora en adelante. Tampoco tolero la incompetencia así que podrá sestar seguro de mis propias habilidades, starshiy brat—aun no olvidaba el como solía llamarlo, usando el idioma del demonio mayor, en la esperanza de que este comprendiese hacía un poco lo importante que había sido en su momento. Aunque, seguramente ahora no fuera más que un anécdota. Y no le culpaba, era un hecho que fue él mismo quien provocó que su relación se desfragmentara. —No quiero que pienses una tontería como esa, es obvio que si quiero pasar tiempo de calidad contigo es por algo sincero, no como un escape. Me tomo demasiado en serio mis negocios ahora. No menciones mi amada Alemania, por supuesto que la tengo en mi corazón todo el tiempo y me gustaría volver, así fuera una temporada—bueno, habían estado demasiado tiempo sin saber el uno del otro, era normal que el ruso pensara que siguiera en malos pasos.

Por otro lado, aun cuando muchas cosas que el demonio decía terminaba por ignorarlas pues era algo que había escuchado demasiadas veces en el pasado, muchas más de las que era capaz de contar, otras cosas las oía perfectamente. Tal vez le picó algo que era un rencor pasado. No era muy poderoso realmente, pero en aquel tiempo había sido demasiado fuerte, al punto de sentirse dejado del lado por su hermano mayor. Oh, como había odiado algo como ello. Por un momento se sintió completamente solo, pero por su orgullo, eso nunca fue capaz de comunicárselo a Czar. ¿Qué hubiera hecho en caso de saberlo? ¿Hubiera hecho algo? No, seguramente le hubiera soltado una serie de regaños, o con suerte consejos. Pero ninguna de esas cosas habían sabido llenar al Alemán en ese vació y soledad que solo Zion podría haber sido capaz de comprender pero que, lamentablemente, él también había terminado por dejarles solos.

Las cosas con tu hijo mayor van bien, supongo. Ya que debo seguir tus consejos al pie de la letra, tienes como para darme un buen ejemplo. —eran esos pequeños momentos donde los comentarios del alemán podrían compararse al acido o a la mordedura de una serpiente. Sin embargo, no era algo que hiciera intencionalmente. Bueno, tal vez no tanto. Había aun esa ligera marca fuego que había sentido cuando este se la pasaba hablando maravillas del mayor de sus hijos. Heinrich aún no había olvidado su lado envidioso—. Bueno, no es necesario que me contestes eso. Si es que están viviendo juntos los tres, pese a todo, entonces la relación va bien. Eso puede resaltar en lo obvio—sin embargo, era el cariño que sentía hacia él lo que le orillaba a no ser tan estricto ni mucho menos. Czar podría regañarle todo lo que quería, y su orgullo sería tal que hasta podría negar cualquier dolor que pudiese afectarle. Era demasiado terco, pero siempre se mantenía entero. Heinrich admiraba ese tipo de cosas. Heinrich siempre lo había admirado, pero también quería verlo con el rostro adolorido por su propia culpa. Cuando se trataba del ruso y el inglés podría retomar esa personalidad retorcida que le había caracterizado en el pasado.

Vamos hombre, no te lo tomes muy en serio. —se sorprendió un poco ante las palabras que había soltado acerca de sus hijos, en especial del menor y de la decisión que este pudo haber tomado—. ¿Podría ser que sientas celos de tu propio hijo? Es normal que los hijos se sientan apegados a sus hermanos, mientras los viejos trabajamos ellos pasan tiempo juntos.—le palmeó el hombro tratando de animarlo—. Además ¿realmente crees que son así las cosas? ¿Has intentado hablar con él? Tal vez solo estas imaginándote cosas y sólo quería darte su espacio. Quien sabe, los jóvenes de hoy en día piensan muy diferente a nosotros a su edad—tampoco es que aquella fuera algo desconocido, lo sabía por experiencia propia y por muchas cosas que había leído a lo largo de su vida. La mentalidad de los jóvenes siempre sería de su particular interés. Sin embargo, ante esto, él se dio cuenta de un detalle en particular, algo que salió de sus labios sin poder detenerlo.

Lamentablemente, Luther no tuvo la suerte de tus hijos. Como sabrás al mayor no pude encontrarlo, aunque al parecer hay algunos indicios de que podría estar residiendo aquí. Pero quiero estar completamente seguro—los ojos brillantes del alemán se apagaron por leves segundos. No era una novedad. Todo aquello pasó en el tiempo en el que los tres amigos eran jóvenes. Aquellos tiempos donde buscaba, por todos los medios, no arruinar la amistad que sentía hacia ellos y se arrojó al deseo y cualquier cuerpo era lo suficientemente cálido, aunque le dejase vacío. Aunque lamentaba haber dañado a alguien que ni siquiera tenía la culpa de sus sentimientos ambiguos. —Es el peso de mis acciones que tengo que llevar sobre cuestas, aunque agradezco que mi hijo haya sido bastante comprensivo en ese aspecto. —Había dicho dos cosas particularmente pesadas en su vida a Czar. Si no fuera porque no le molestaba que él viera sus propias debilidades... ¿qué otra muestra de que en realidad siempre le había tenido aprecio necesitaba? Bueno, tampoco es como si demonio se las pidiera. Ambos eran orgullosos en ese sentido, así que estarían en una incomunicación eterna, incluso si ahora estaban hablando de lo más bien.

Estoy algo preocupado con respecto a él…—hizo una pausa antes de continuar. Sirvió un poco de vino para ambos mientras su mirada se afilaba y concentraba su mirada en Czar—. Tengo contacto con el menor de sus hijos. De hecho, vive conmigo—soltó como s nada. Seguramente aquella información podría llegarle como un balde de agua fría a su amigo. Si es que sus sospechas de años eran solidas, entonces que él tuviera información de Zion o sobre una parte de él podría ser un duro golpe para el ruso. No es como si él fuera ignorante de las miradas que esos dos se dirigían todo el tiempo. En verdad que había sido bastante irritante por aquellas épocas el presenciar tal hecho. —No supe que era su hijo hasta que averigüé más sobre él. Parece que ni él sabe que ocurrió con su padre y no me ha querido dar muchos detalles. Tampoco habla mucho de su hermano mayor, antes solía decirme que se encontraba con él, pero luego ya no lo hizo. —bebió un poco de aquel alcohol y se quedó observando el líquido que quedaba en el fondo, con melancolía, pero también se reflejaba en él una seriedad que a muchos podrían llegar a poner los nervios de punta. —Zion amaba a sus hijos más que nada. Lo sé, él no los abandonaría si no hubiese pasado algo realmente grave. Y no digas esa posibilidad sobre él. Sabemos muy bien que tú no desearías que él muriese—y ese fue su primer regaño hacia Czar. Realmente no le gustaba que hablara de esa manera cunado se trataba del inglés. Así como tampoco hubiera tolerado que Zion hablara de esa manera sobre Czar. ¿Es que acaso él tenía que ser un mediador o algo así? Tampoco es como si le agradara en ese entonces el que tocase el violín. Oh, si tan solo Czar supiera todas las cosas que habían pasado por su mente en aquellas épocas, seguramente le habría golpeado.

—En el fondo, si bien viniste por tus hijos, también lo hiciste por él. Tu rostro se deformé con tan solo mencionarlo—Y Czar podría negarlo por muchos siglos más pero, pese a todo él era demasiado obvio según sus ojos. Dejó salir un suspiro y estiró su mano para posarla sobre el hombro del ruso. Tenía la vaga sensación que era algo que le debía desde hacía mucho tiempo. Era aquello que él mismo se había negado pro demasiado tiempo, el haberse interesado un poco más en el dolor que este callaba durante mucho tiempo. —Un día, deberías dejar de tragarte todo tu solo. Podrás ser el líder si quieres, pero no estás solo ¿recuerdas? —palmeó el área un par de veces y volvió a tomar del vino que era delicioso. Estaban en un clima demasiado melancólico, más de lo que ambos pudieran haber deseado. Él también necesitaba saber, a dónde había sido ese incubo. Aunque de seguro recibiría un par de golpes por mantener a su hijo más pequeño a su lado como un amante.





~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Mar 18 Abr - 6:20

El demonio tiene cierto cuidado acerca de los negocios, procura investigar exhaustivamente a cada individuo que tiene las agallas de convertirse en uno de sus lacayos o en algunos casos socios. No le resultaba una idea descabellada y menos desagradable comenzar a tener  algunos negocios relacionados con el alemán, después de todo en el pasado habían tenido la experiencia de ser compañeros de trabajo. – Sin importar que tengamos una relación externa al trabajo no significa que tendré consideración por ti, si es mérito reprender, lo haré - Aunque las palabras del ruso no eran para nada una novedad o incluso una información nueva para cualquier persona, es bastante evidente que su característica costumbre de regañar se hará presente, en especial con alguien a quien conoce desde la infancia. No puede negar que escuchar su tan preciado idioma natal fue agradable, sonrió gustoso simplemente por pensar que el menos no se había olvidado de aquella peculiar frase. Realmente extrañaba su preciada Rusia y quería pensar que era una manera del alemán por hacerlo sentir más a gusto con el nuevo ambiente que lo rodea en Londres; añoraba las calles características de su madre patria como también las corrientes del viento fresco.

Pensó que el momento era indicado para utilizar algún apodo para el alemán, aprovechando la frase que este acaba de emplear en su idioma natal. lenivyy.  Como hombre espero confiar en tu palabra, igual que en tus habilidades, empero no alardees por ello - Ciertamente pensaba en el alemán como alguien capaz de vanagloriarse por las habilidades que adquirió a lo largo del tiempo. Había pasado un largo tiempo desde que piso suelo Alemán, solo retenía en su memoria algunos  momentos  junto a ambos jóvenes, el soberbio y el perezoso durante su infancia. – Quiero pensar eso, me tranquiliza pensar que tras los años me encuentro frente a un muchacho más maduro en comparación al que había conocido hace tantos años. Algún día cuando decidas visitar tu amada Alemán que sea de tu simpatía llevar a algún acompañante a quien servir como guía - Esperaba que el otro demonio se percatara de su intento por  infundirle la idea de llevar a cabo en alguna ocasión un viaje a tal país, no es su costumbre moverse de un lado a otro, sin embargo, le resultaba atractiva la idea de pasar tiempo con alguien a quien poder tener la confianza para expresar sus verdaderos sentimientos, aunque le angustiaba recordar la ausencia del incubo.

Hasta el momento disfrutaba de la conversación, a pesar de su incesante costumbre de regañar y ser severo con cualquier individuo de la desnutrida lista que compone la gente con la cual se relaciona, sin embargo, disfrutaba tener una que otra conversación amigable, hasta aquel instante que el alemán  tuvo  las agallas de hacer una peculiar comentario acerca de su relación con sus hijos, aunque a primera vista pareciese una plática completamente inofensiva en realidad era todo lo contrario,  para Czar que se haga mención de su relación con sus hijos significa claramente una señal de desafío, una de las formas para lesionar al renombrado demonio de cabellera larga. Rápidamente frunció el ceño, disgustado por el comentario. – Dmiry se encuentra perfectamente bien, desde que convivimos en la misma residencia los pleitos normales no cesan, pero son cuestiones que no resultan insólitos en cualquier hogar. Me tranquiliza saber en dónde se encuentran mi hijo mayor, verle el rostro cada mañana no se equipara a ninguna otra experiencia  -    El simple hecho de jugar con la pésima relación paternal de Czar con el mayor de sus hijos es fastidiosa para él, es algo que lo inquieta constantemente, en cada momento siempre mantiene en sus pensamientos  aquella realidad que tanto lo angustia, aunque acepta que la culpa es casi por completo suya, es innegable que fue aceptando la mayor parte de responsabilidad como propia en vez de adjudicársela a su primogénito, pero no significa que le arrebata la carga en su totalidad.

– Pero… ¿Qué acabas de decir? ¿Cómo podría sentir celos de mi propio hijo? Eso es una idea ridícula, es impensable, pobre de tu mente que tiene que aguantar todas tus locas ocurrencias.  - Sentir palmeadas en el hombro lo disgusto seriamente, es verdad que surgió cierto envidia desde que Edik decidió abandonar la casa familiar para trasladarse a Londres con su hermano, sin embargo,  jamás lo admitirá de tal manera, sería demasiado embarazoso para el ruso. – Ya veo, espero que te reúnas con él pronto - A pesar de sentirse molesto, comprendía a la perfección aquel sentimiento de querer ver de nuevo y que lleve el menor tiempo posible encontrar a sus hijos, recuerda a la perfección los minutos que esperaba que aterrizara el avión rumbo a Londres eran eternos y agobiantes, no veía la hora de ver de nuevo a su familia.

– Es un alivio, realmente un alivio que puedas recibir la comprensión de parte de tus hijo. Solo, no lo estropees – De cierta manera aquella relación que existe entre el alemán y sus descendientes, jamás podría igualarse o compararse con el apenas con el vínculo de los demonios rusos, le envidia el hecho de saber que era comprendido, sensación que le gustaría recibir de parte de la imagen viva de su anterior esposa. – No deberías preocuparte por ese holgazán, se marchó sin dejar algún rastro, ni siquiera se tomó la molestia de despedirse - En aquellas palabras evidenciaba su profunda preocupación, a su manera expresaba cierto resentimiento u enojos albergados durante bastante tiempo. Solo adquiría maldiciones hasta que el menor comento algo que lo sorprendió, alterando su estado de ánimo. – Per ¿Qué? Explícate Heinrich Schmeichel ¿Es verdad que albergas en tu casa al menor de los hijos de Zion? ¿Cómo puede ser posible que lo hayas encontrado, a pesar de lo frustrados intentos que mi persona ejecuto, sin descanso alguno? Con todo el tiempo que estuvimos platicando y no me has revelado semejante dato, más importante que cualquier cosa. Ahora es momento que reveles lo que sabes, dime ¿Cómo se encuentra? Espero que lo estés alimentando bien - Como era de esperarse, Czar respondiendo con una exorbitante catarata de preguntas, desembocando en un inmenso caudal de respuestas que esperaba, que reclamaba escuchar. Realmente es una información que no creyó posible que sea verídico, es difícil de creer que haya aparecido repentinamente uno de los amados de su amigo de la infancia. – Ya veo, es una pena que no sepa algo más acerca de ese idiota, lo que me resulta inquietante es el mayor de sus hijos. ¿Qué será de él? Pues, solo espero que este bien. No negare que el amor que siente Zion por sus hijos es inmenso, como cualquier padre, empero ¿Cómo se atrevió a  partir quien sabe dónde sin decir nada? - Aún molesto tomaba un sorbo de su bebida, la ausencia del inglés trastornó  la vida de muchos, no existe posibilidad alguna que admita que añora volver a verle el rostro al incubo. – No digas tonterías, solo estoy en esta ciudad por mis hijos y por ninguna razón más. Lo que haga ese perezoso me tiene sin cuidado – Arrugando su frente de manera tal que parecía jamás volver a enderezarse, mientras desvía la mirada fastidiado al mismo tiempo que angustiado; sabía que el alemán podría percatarse de su peculiar debilidad, sin embargo, nada podía hacer para revertirlo. – Cállate, si en algún momento surgiera la posibilidad de requerir tu ayuda te lo hare saber, está bien -


Hablo #996699 - Pienso - Narro


♥:


Czar L. Kuznietsov
avatar
avaricia

Dominante
Bisexual

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Miér 26 Abr - 1:50

Ciertamente, hablar con Czar le remontaba a aquellos años donde eran tan unidos, donde todo resultaba ser un día a día entre diversión, amistad y compañerismo sin fin. Fue donde él se sintió parte de un sitio, fue su primer hogar propiamente dicho y, si bien él siempre terminó por ser un espectador de lo que era su alrededor, había disfrutado de esos días como ningún otro. No podía más que sentir que esos fueron los mejores años de su vida. Pero el tiempo siempre transcurre de manera caprichosa, separándolos luego de que los tres crecieran, donde las responsabilidades comenzaban a caer con cada vez más peso. Pero tampoco podía reclamarle más de lo que ya había hecho a su hermano del corazón, él también había recibido el castigo de sus propias acciones y si bien era un hecho que seguía bastante rencoroso con él, no podía negar el enorme afecto que sentía. Ya eran dos adultos, no podía ser que fuera arrastrado en una competencia realmente infantil, incluso si hubiera sido tan sutil como esa.

Sinceramente, espero que pronto todo vaya a mejor con tus hijos, así como yo espero encontrar un día al mayor. Realmente no pierdo esas esperanzas—momentos en los cuales era honesto y podría dejar, así sea por un momento, su orgullo a un lado. Pero era por ser simplemente Czar, porque muchos sabían la soberbia que había acumulado con los años en los que estuvieron juntos, potenciadas luego de que los tres eligieran caminos separados, sin importar si mantenían contacto o no.

Con respecto a Emmith, no me esperé encontrarlo de esa manera. Estaba en el mercado negro, alguien muy cercano le traicionó y lo vendió sin más. En sí tuve suerte de haberme topado con él. Y sí, lo mantengo bien alimentado—pese a que podría haber utilizado un tono bromista, o mostrar una sonrisa triunfante al saberse dueño de la atención del demonio mayor, realmente no quiso hacer alarde de lo que había ocurrido. En parte porque se trataba de un asunto por demás serio y, por cómo había reaccionado este, era demasiado obvio su interés y preocupación en lo que se refería a la familia del incubo. Siempre había visto esa cercanía entre ambos, y muchas veces se había frustrado al no ver avances entre ellos. Tal vez porque Czar fuese una especie de tsundere o porque Zion podría llegar a ser muy cínico a veces, pero sí que había sido un buen dolor de cabeza al verlos charlar y a la tensión que se formaba. Un par de veces le hubiera gustado tomar la cabeza de ambos amigos y hacer que se besasen de una buena vez y que dejaran de tonterías.

No lo sé. Estoy algo preocupado por él también, si a Emmith le encontré de esa manera, siendo vendido y que antes de ellos hubiera seguido los mismos pasos que su padre me tiene algo inquieto. Se suponía que aquello de ser asesinos a sueldo había terminado luego de que su esposa asumiera las responsabilidades de los Darkwing… bien, algo debe haber salido mal de todo ese asunto, sin duda.—incluso él cuando lo supo le sonó demasiado descabellado. Había apoyado al cien por ciento que Zion no quisiera seguir con esas responsabilidades, y sabía que Czar también estaba de acuerdo con esa situación. Incluso él siendo un proxeneta actualmente, él no forzaba a sus trabajadores a hacer cosas que no quería, era bastante blando en comparación a otros si es que tenía un buen comportamiento, siempre había sido esa su manera de actuar.

Si encuentras al mayor y sabes algo de él, infórmame. Tal vez necesite nuestra ayuda o lo esté pasando mal. Ciertamente si es como su padre en términos de orgullo no aceptaría ayuda externa pero es mejor saber en qué condiciones está. —era mejor estar al tanto de todo ello y, si por él se encontraba algún camino un poco más despejado para encontrar a su amigo también podía ser de mucha ayuda.

Por otro lado, ver la expresión del mayor, pese a sus actitudes, le daba la pauta de lo doloroso que había sido para sí en su momento, mantenerse apartado de ellos para que las cosas funcionasen. Siempre había pensado que esos dos terminarían juntos y ahora, actualmente, era un pensamiento que se hacía más fuerte. Heinrich no dudaba que Czar hubiese amado a su esposa, eso no, pero también era fácil percibir ese cariño rozando a lo superior que sentía por el menor de los tres. Era algo que él era capaz de percibir fácilmente. Sonrió solo un poco, dado a que se trataban de ellos es que se había dado por vencido hacía mucho tiempo. Esperaba que Zion estuviese bien y volvieran a toparse, estaba seguro que tenían muchas cosas de las cuales hablar sobre ese asunto.

Czar, esto es algo que necesito comentar, ya que eres tú y, por tanto… necesito unas palabras de tu parte como hermano mayor—tenía que tener cuidado con las palabras que utilizaría dada la situación, pero en esos momentos dónde hablaban de ese asunto, era un hecho que lo tenía guardado dentro y debía de sacarlo. Su hijo podría comprender, con esfuerzo, lo que había ocurrido con su madre, peor él no aceptaba muy bien lo que le estaba ocurriendo a su corazón en la actualidad. Tal vez Czar tampoco, incluso puede que reciba más un regaño que un apoyo de su parte, pero necesitaba hablarlo, necesitaba sacarlo. Sacó de su bolsillo el móvil con el cual pactaba sus nuevos negocios y fue hasta la galería de imágenes. Entre algunas fotos tomadas a su hijo y otras tomadas juntos, él se detuvo en una imagen de Emmith, la cual sacó en un momento en donde no estaba mirándole. La expresión que mantenía entre dulce pero determinada, fue lo que le impulsó a retratarla de esa manera eterna.

Ese pequeño, el hijo menor de Zion…—comenzó a decir mientras mostraba la fotografía del mismo. Sus ojos volvieron a cerrarse, pensando en cómo comunicar adecuadamente las cosas. Siempre había pensado que, en lo que se trata a sentimientos, comunicarlos era extremadamente difícil. Tal vez por ello las cosas en ese ámbito no le fueran demasiado bien—, es muy importante para mí actualmente. Czar, no me subestimes demasiado, así que cosas como dejarlo a su suerte o lastimarle no están en mis visiones a futuro. Cuidarle y protegerle y, así mismo, que esté a mi lado como un igual es mi máxima prioridad. Desde que le conocí y comenzamos a tratarnos, las cosas han llegado hasta este punto. Creo que es la primera vez que voy tan serio en algo—se llevó una mano hacia sus propios labios, mostrándose pensativo en ello. Por supuesto, era la primera vez que comentaba ese tipo de cosas, no se había enamorado como tal, o más bien, las veces que lo había hecho fueron unilaterales y habían sido un secreto para el mundo, pero estaba seguro que Czar notaría lo profundo de sus palabras si tan solo observaba su expresión.

Antes que pienses en algo erróneo… creo que este sería el castigo por no haber sabido cuidar a las madres de mis hijos. Tengo la impresión de que un día sea mi corazón el que termine lastimado de todo esto, él es joven y aún no sabe bien que puede llegar a sentir. Pero también temo no darme cuenta de las cosas como otras veces y perder alguien preciado otra vez. Por culpa de mi soberbia me alejé de muchas personas, hoy tengo la suerte de encontrarme de nuevo con una de ellas pero si algo de eso pasara con este pequeño… creo que no sería capaz de soportarlo—Heinrich podría no ser celoso, pero era alguien que ya tenía sus años, quería las cosas seguras, las quería de una manera fuerte, casi al punto de lo posesivo e irradiaba confianza. Pero cuando ocurrían ese tipo de cosas, cuando sentía que su mente solo rodeaba un nombre, comenzaba a perder la dirección de su propio camino. Czar había sabido aconsejarle en un tiempo pasado, tal vez por ello buscó su opinión de esa forma. Era la confianza y el cariño que se había formado por tantos años lo que le permitió el poder expresarse abiertamente de esa manera.



~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Mar 11 Jul - 2:24


Todavía no podía digerir aquella noticia, por una parte era un alivio saber que el pequeño hijo de Zion se encontraba bajo el cuidado de una persona confiable, aunque hubiera preferido ser él quien lo encontrase antes que cualquier otro. Imaginar el infortunio que habrá pasado la criatura adorada del extraviado perezoso es una sensación que lo fastidia demasiado y aún peor cuando el alemán después de haber estado platicando haya preferido guardar la información hasta este momento intensifica más su cólera. – Está bien, de todos modos eso lo confirmare con mis propios ojos – A pesar de no creer que exista una pizca de falsedad en las palabras del menor, es muy dificultoso para alguien como él dejar el asunto concluido con un intercambio de información, era necesario verlo en persona y comprobar que podía seguir confiando.

– Se suponía que sería de esa manera, que todo había acabado pero al parecer no fue así. Parte de la historia nos está siendo ocultada, desconozco cómo fue que ese niño acabo en el mercado negro al igual que un perro sin correa, ni tampoco que pueda obtener alguna información  al respecto, sin embargo, de todas maneras hablare con él algún día. Tal vez llegue a escuchar cosas interesantes o no -   En realidad pensaba que podría obtener ciertos datos sobre Zion al interrogar al pequeño, quizás supiera algo que ni él mismo se percata que conoce.

-  Claro, al igual que tú lo hiciste conmigo – Con cierto ironía le responde, en ningún momento superaría el hecho de que el alemán se atrevió a no mantenerlo informado de ni siquiera su propia ubicación. Con su entorno más cercano jamás tomaría alguna represalia, sin embargo, de vez en cuando se molestaría en descargarse en ciertas ocasiones en que surgiera la oportunidad. – Si accede a recibir ayuda o  no al igual que el holgazán de su padre es el menor de los problemas, aunque tenga que recurrir a la violencia – Recordaba aquellos momentos en los cuales lo asolaba la idea de no volver a encontrarse con sus pequeños e instantáneamente lo asociaba con la desaparición de los hijos de Zion. Pensaba que si se trata de Dmitry y Edik le hubiera gustado que alguien se ocupara por encontrarlos, darle un sitio en donde cobijarse, en fin todo lo que necesario para su bienestar. Sin importar que no desee recibir auxilio, solo tiene en claro que si es necesario lo forzara con tal de mantener a salvo bajo su tutela a lo más preciado para su amigo holgazán.

Le resulto una sorpresa, pero a la vez un halago que el alemán quisiera su oído y su sabiduría como hermano mayor, al principio pensó que era una manera de desviar la conversión evitando así mayores regaños, empero, no importaba de que se tratara el tema de todas maneras él demonio lo regañaría como acostumbraba hacer, es por eso que descarto rápidamente aquella idea. - ¿Y qué estas esperando? Dime, que es lo que quieres comentarme, bystro En el pasado cuando acostumbraban reunirse los tres, Czar era el que menos compartía cualquier intimidad o preocupación por la cual estuviera pasando como si fuera una clase de deshonra revelar cuestiones personales, aunque se tratase de sus amigos íntimos, tal vez se debía a la estricta educación que recibió durante su niñez que no le permitía mostrarse complemente sincero, siempre desconfiando de todo y todas aquellas personas que podrían resultar en un futuro alguna amenaza. Sin embargo, después de un tiempo se percató que solo podía  sentirse en confiar en aquellos dos muchachos, a pesar que cuando podía pasar el tiempo juntos platicaban sobre diversos sucesos, acerca de su vida personal no comentaban por completo lo que realmente pasaba y sentían al respecto, siempre existió ciertas cuestiones que se la reservaban para sí mismos solo por orgullo.

Curioso y de manera atenta observa la fotografía expuesta por el menor, no era necesario que él mencionara de quien se trataba ya que era evidente por aquellos ojos y aquel rostro tan similar como si fuera el reflejo vivo del inglés. Es el hijo de Zion, definitivamente es Emmith Con una sonrisa amplia disfrutaba ver al pequeño, al parecer se encontraba en buen estado a pesar de haber estado expuesto a semejante peligro dentro de la intemperie del mercado negro. Lo que le generaba inquietudes era que tuviera cargando consigo la fotografía de Emmith, no consideraba que fuera algo normal. En silencio continuo en silencio, esperando que el menor terminase de dar explicaciones, cada palabra producía mayores dudas. – No indagare los motivos por el cual  traes contigo la fotografía del niño, tampoco comprendo en que se relaciona el cariño que le tienes con la mala suerte  tuviste con tus ex esposas. No pongo en tela de juicio el hecho que jamás pondrás en riesgo al pequeño, que lo cuidaras y protegerás, sin embargo, el resto de palabras que has dicho son tan confusas y lo último que quiero es  tener ideas erróneas, explícate mejor. –



Hablo #996699 - Pienso - Narro


♥:


Czar L. Kuznietsov
avatar
avaricia

Dominante
Bisexual

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Heinrich Schmeichel el Dom 16 Jul - 5:25

Se sobó las sienes, en esos momentos debería tener paciencia. Recién se habían vuelto a reencontrar y ya quería dale un par de golpes a Czar para que espabilara. Pero... ¿realmente podría hacerlo? No, tendría que soportarlo. Odiaba cuando se ponía en ese tipo de plan, pero tampoco es como si él no le diese los motivos suficientes. Su manera de hacer las cosas iban para cómo debían, nadie le cuestionaba incluso cuando había empezado de abajo lejos de lo que su padre adoptivo o el biológico pudieran haber indicado para él. Sólo el demonio mayor se había dado el lujo de hacer algo como objetar cada una de sus decisiones durante toda su vida. Realmente se había tomado el título de hermano mayor a rajatabla, pero tampoco era algo que pudiera controlar. Él lo hacía bien, de alguna manera, incluso si Heinrich no estaba de acuerdo.

Es algo de lo que prefiero no hablar… algo me está molestando, y nuestras prioridades son Zion y Eriol... debemos encontrarlos. Con respecto a Emmith puedes venir a mi mansión, y hablarle. Solo no le llenes de preguntas apenas lo veas. Aun cuando han pasado algunos meses, sigue bastante abrumado. —por lo menos quería evitar la preguntadora que le haría, conociéndolo estaba seguro que era eso de lo que estaba pensando. Czar tenía su manera de hacer las cosas, pero sabía que se preocupaba por Zion. Su Engel, por otro lado, podría ser alguien dulce y dedicado a su lado, pero no era lo mismo con respecto a los demás, tenía bien arraigado el orgullo de los Darkwing, llegando a ser caprichoso y bastante reservado. Esto último era lo que más le hacía pensar, había cosas que, incluso si las investigaba no encontraría una respuesta certera, era de algo que solo el pequeño podría facilitarle y tenía que esperar a que tuviese la confianza necesaria o las ganas.

Un día, te contaré el por qué siempre traté de alejarme de ti luego de que tuviste a Dmitry—sabía que era algo que le calaría desde lo más profundo. Era un secreto que, si lo deseaba, podría hasta llevarlo a la tumba, peor aquello podría llegar a calmar un poco las aguas entre ellos. Además, no es como si quisiera realmente ocultarlo, cada uno había hecho su vida aparte. Eran asuntos del pasado, no quería sacarlos a colación justo en ese momento, pero iba a dejar la puerta entreabierta a una posible charla más adelante. Era un sujeto soberbio, y como tal, hablas sobre eso pegaba duramente en su orgullo de obtener siempre lo que se proponía. Haber dejado marchar lo más preciado había sido una habilidad no pedida. Czar entraba dentro de esas personas a las cuales ejerció esta decisión, pero sabiendo que sería lo mejor. Porque él les quería demasiado por aquellas épocas. Él... les envidiaba porque no quería ser un simple observador.

Es algo difícil de decir, y sé que no entiendes por más que te de pistas. Es tu lado despistado, hermano mío—con este sujeto siempre tendría que irse claro y al punto, era obvio que, incluso si se intentaba ser sutil, solo se complicarían las cosas. Suponía que se debería a su educación o porque prefería ignorar lo que tenía en frente. Era como una capa protectora invisible y que, por más que lo intentó antes, nunca fue capaz de traspasarla completamente. Era uno de los pocos fracasos que hubiese tenido en su vida.

Lo diré claramente para ti: me estoy enamorando de Emmith—lo dijo claro, frente a frente, sin lugar a bromas ni malos entendidos. Por eso guardaba su fotografía, por eso lo protegía más que a nada en el mundo. Desde lo ocurrido hacía años atrás, él no se permitió siquiera de hablar de ese tipo de amor. No se lo merecía, no cuando no había podido amar a ninguna de las mujeres que le dieron a sus hijos. No cuando el amor puro que hubiese sentido en algún momento se le era negado. Tener un amor unilateral había sido una carga que mantuvo en secreto por demasiados años, algo que le impidió el poder ser serio con alguna otra persona.

Antes que digas nada, como te dije antes, voy muy en serio. Si él me llega a corresponder, le adoraré con el alma entera, le protegeré y le guiaré. Ya tengo mis años, así que se bien que esto es un riesgo, él es joven, inexperto, y muy dulce. Seguramente mi corazón será destrozado pero… jeh, no quiero quedarme pensando en el hubiera otra vez. Estoy dispuesto a luchar por esto—y ahora seguramente vendría la catarata de regaños y moral que podrían venir de Czar, pero si pedía su opinión era, precisamente, por lo preciado que era en su vida. Su rostro se veía determinado, pero genuinamente triste. Era una expresión que no muchos tenían la posibilidad de vislumbrar, y eso era algo que ambos demonios sabían. Sólo quedaba escuchar que pensaba sobre todo ese asunto.



~:


Heinrich Schmeichel
avatar
soberbia

Dominante
Las mujeres me han dado a mis hijos, pero es a los hombres a quienes amo.
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories flow vividly [Privado]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.