Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

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Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Sáb Abr 15, 2017 3:09 pm


La presencia de sujetos desconocidos es algo que siempre le resulto una molestia al peli negro, principalmente se debe a que su renombrada apodo como indomable demonio sirve para atraer los murmullos y las miradas curiosas de espectadores ajenos a su vida que solo le generan mayores molestias. Recuerda perfectamente que en su querida madre patria, existía ser alguna capaz de atreverse a mirarle a los ojos, exceptuando al mayor de sus hijos que a incluso tendría la facilidad de golpear al demonio que en ningún momento pensaría en devolverle la herida, comparando con el pequeño de la familia que incluso teme observarle a los ojos mientras se encuentran en sus pláticas habituales, sin contar los momentos en los cuales deja escapar sus verdaderos pensamientos.
Desde el día que decidió trasladarse de la cómoda y cobijaste Rusia hasta l residencia que compartían sus descendía en Londres, jamás imagino que le resultaría tan dificultoso acostumbrarse al ambiente que le rodea, a colisionar  sus opiniones con las de sus hijos en cada instante, apenas había pasado unos cuentos semanas y no lograba finalizar el día sin sentirse completamente agotado mentalmente, exhausto y deseoso de algún pequeño receso; aunque era de extrañas que aquella sensación se hiciese presente en alguien tan severo a la vez que extremista acerca del trabajo duro, sin embrago, de todas las noches después de esperar que el pequeño de los rusos se dispusiese a descansar en el horario establecido por él; era el único al cual Czar tenía facilidad para controlar sus acciones y que este le obedeciera, en cambio Dmitry su comportamiento era igual al de un adolescente rebelde o eso era la manera en que lo entendía el padre de familia. Creyó que era el mejor momento para salir de la residencia y buscar algún sitio en donde despejar la mente, ciertamente estar fuera de casa no es una de las opciones que más le resultan atractivas para él, sin embargo, solo deseaba descansar su mente  en cualquier sitio que fuese de su agrado. Gracias a su estatus y extenso trayecto laboral desde que se convirtió en cabecilla del grupo Kuznietsov tiene acceso sencillo en diversos lugares, sin importan en donde quisiese ingresar, las dificultades eran nulas para alguien que maneja las actividades de la organización más grande de la mafia Rusa. Después de ordenarle a su chofer que lo llevase a pasear, sin algún rumbo pensado en el trayecto recorrido dentro del vehículo logro divisar un casino  que jamás había ingresado, no es que le interese demasiado lo que sucede tras sus enromes puertas, no obstante, es el mejor sitio creado por el hombre para lograr relajarse un demonio como tal. Sin pensarlo demasiado se dispuso a ingresar al mismo, ordenándole a su leal conductor que lo esperase cerca del extravagante casino.

Dentro del mismo la vista panorámica era increíble, demasiada gente aglomerada y concentrada en sus apuestas, en suplicarle a la suerte o a cualquier entidad que lo ayudasen a que la siguiente jugada sea la ganadora para ellos, ciertamente le resultaba fastidioso observar todo aquello, más que nada debido al bullicio que generaba, sin embargo, no le preocupaba demasiado, planeaba pagar por una de las salas que se encontraban en los pisos altos, con vista al centro del sitio, detrás de las paredes de vidrio solo se podía divisar más de lo que había observado en un principio. Empero, tras presionar los botones del ascensor para dirigirse a una de los salones que reservo; repentinamente observo algo que despertó su interés, llamo su atención sumamente,  bloqueando con la punta de su zapato el espacio que restaba para que las puertas del elevador se cerrasen, en el mismo instante camino a paso lento en dirección a lo que sus ojos captaron. ¿Esto es mi imaginación?¿Cómo puede ser posible? Se preguntaba una y otra vez si sus ojos no lo estuvieran jugando una mala broma, sin embargo, mientras más acortaba la distancia, la idea de no ser desacertado su suposición es cada vez más creíble. ¿Sera verdad? ¿Qué, es él?

Realmente no lo pensó y menos cruzo por su mente pensar que haría tal cosa, simplemente como si fuera una acción impulsada por su curiosidad a la vez que molestia observo claramente el rostro ajeno, no había dudas,  de verdad era aquella persona que tanto había buscado y sin ningún éxito pensado que jamás volvería a verlo nuevamente. Hasta alcanzar una distancia corta jalo bruscamente del brazo del incubo y llevándolo a rastras no le importó las miradas desconcertadas del resto de la clientela, incluso si su acción no era correspondida direcciono su rumbo hacia una de los ascensores del casino.
– Idiota ¿Qué estás haciendo aquí? - Fastidiado, pero al mismo tiempo emocionado  por haber visto el  rostro ajeno. Las puertas se cerraron rápidamente mientas  en todo momento le dio la espalda al contrario, aún no se atrevía a verle a los ojos.



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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Mar Abr 25, 2017 2:39 pm


¿Cuánto había pasado desde que había visto a sus hijos?, ¿cuánto había pasado desde que había visto a sus cercanos, a Czar? Ya no recordaba cuánto había sido exactamente; aún sentía culpa de todo lo que había sucedido cuando decidió irse. Hacerle eso a sus hijos era algo que jamás se perdonaría, aunque sabía que ellos no lo culpaban. El solo hecho de haber ¿huido? Era despreciable para el incubo.
Permaneció fuera de la pista de cualquiera, incluso de sus hijos, necesitaba reflexionar, cambiar. O simplemente alejarse de todo lo que estaba matándolo por dentro.

Ver a sus hijos una vez más, compartir con ellos, estar para lo que necesitaran era uno de sus cometidos actuales. Pese a que nadie sabía de él, había logrado dar con el paradero de sus hijos, aunque jamás pensó demasiado en todos los que había dejado. Se había dicho que era más sencillo vivir sin pensar en ellos. Aunque las pesadillas lo atormentaban algunas noches.
Había decidido ir al casino para pasar el rato, recolectar información que pudiese ser útil. Había llegado a la ciudad hacía un par de semanas y no había querido entrar en contacto con sus hijos, al menos no hasta tener un lugar en el cual ellos pudiesen vivir si así lo querían o al menos pasar el tiempo juntos. Como incubo que era, necesitaba alimentarse y esa labor le había resultado terrible toda su vida. Estaba al borde del colapso, pero se había vuelto un buen actor, nadie lo notaría, al menos no con aquel rostro risueño que mostraba al exterior. Estaba conversando con un montón de magnates y jugadores. Estar rodeado de personas no era extraño para él. Aunque se sentía horrible por la fatiga continuaba arrastrando a su perezoso ser al límite. Para ser asesino a sueldo necesitas información de primera y qué mejor que obtenerla de la mano de tus próximas víctimas.
Era de esos asesino que no se dejaban ver con facilidad, que se mezclaba con el entorno y hacía un trabajo limpio, sin alardes innecesarios. Aquel día no era excepción, todo iba como lo planeó momentos antes de comenzar aquel juego; estaba bebiendo algo de licor, aunque probablemente eso no sería de mucha ayuda ante su latente falta de alimento, ya que la comida humana, poco haría en su estado actual.
Por un segundo se relajó en el sofá donde estaba, había dejado de escuchar a los jóvenes y caballeros que alardeaban y hablaban a su alrededor, cerró sus ojos por un instante. «No debería relajarme tanto, no es un buen momento», pensó Zion para obligarse a volver en sí.
Una vez volvió a incorporarse, simplemente trató de continuar con la conversación, haciendo pequeñas pausas cuando era necesario. Sintió que debería irse pronto, necesitaba su cama más que nada en aquel instante y, antes de siquiera notarlo sus ojos se posaron en algo que no creía cierto, no lo aceptó hasta que se notó siendo jalado por el hombre de cabellos largos hasta otro sitio; ¿un ascensor?, el incubo no tenía ni ganas de pensar por qué se dirigían a aquel lugar. Había olvidado que había una zona más tranquila.
Mostró una sonrisa altiva, o al menos como solía mirar al contrario, con cierto jugueteo que parecía haber olvidado, pero no. Ahí estaba como si jamás hubiera desaparecido. —¿Por qué me pides explicaciones?, ¿no crees que ha pasado mucho tiempo para que solo me digas eso?— lanzó la primera piedra o algo así. No sabía qué decir, se sentía perdido, el hambre y el alcohol en su cuerpo no estaban siendo de ayuda. Por un instante sintió cómo se agitaba su corazón, no quería que el otro notara su aparente nerviosismo, aunque sabía que había logrado engañarlo prácticamente siempre.
Por otro lado, odiaba que Czar tuviera que verlo en su peor momento, nunca, ni en su juventud había dejado que lo viera cuando se había forzado a no comer, o al menos en aquel instante no se acordaba que antes hubiera pasado. —¿Por qué estamos en un elevador? Estaba haciendo algo de avances con futuros encargos—dijo sin más tratando de zafarse de toda esa situación. Debía irse de ahí o lo notaría mal, esa fue la idea que se metió en la cabeza del asesino asueldo.


Última edición por Zion Darkwing el Lun Mayo 22, 2017 1:42 am, editado 1 vez


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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Sáb Mayo 13, 2017 1:51 am


Una mezcla de emociones lo invadían, alegría y enfado eran lo que predominaban entre toda la caterva que lograba no solo alterarlo sino también afectarlo de manera que pocos pueden hacer. Ciertamente le resultaba molesto que el incubo actuase con demasiada naturalidad, lo único que buscaba eran explicaciones, respuestas a las constantes preguntas que lo atormentaban en cualquier momento, angustiándole no poder tener en a su alcance los datos que permitiesen encontrar la ubicación en que se encuentre el castaño, empero, ahora que por fin puede palparle, escucharle, saber que está presente frente suyo no significa que tenga a su disposición todas las justificaciones, es algo que apenas se percató en estos momentos.

– No te encuentras en condiciones de recriminar absolutamente nada, dime ¿Qué estás haciendo en un lugar como este? Cuando tu hijos nadie conoce su paradero ¿Qué es lo que esperabas? ¿Qué te esperara con los brazos abiertos? Responde…  - Inmediatamente reclamo algunos temas que deseaba discutir con el inglés, había perdido la esperanza de verle de nuevo en alguna ocasión y ahora que se encontraba tan cerca suyo, en una distancia pequeña no pensaba desaprovechar la oportunidad de exprimirle hasta las minúscula pizca de dato. El ascensor continuaba avanzando mientras observaba con firmeza al menor del trio amigos, fruncía el ceño severamente aunque por dentro quisiese abrasarle y apretujarle con toda sus fuerzas, hacerle saber que puede contar con su ayuda sobre cualquier cosa, sin embargo, necesitaba descargar toda la ira, la molestia que le generó no haber sido notificado en persona de las acciones que este tomo en el pasado. - ¿Un elevador? Eso es lo que menos te debería preocupar, sígueme… tendremos que hablar – El elevador se detuvo en el piso que correspondía al demonio, sin pensarlo demasiado se decidió a guiar al menor hacia el cuarto había rentado, como era habitual manutuvo su pose erguida hasta el final, evitando a toda costa coincidir miradas, pasando el pasillo hasta llegar al frente de la puerta. – No es apropiado, ni mucho menos cómodo discutir en un elevador o en cualquier sitio que no sea privado –

Sacaría provecho del cuarto rentado para discutir de mejor manera con aquel que había desaparecido por años, tiempo que parecía eternos. Sujetaba la perilla de la perilla, pero no intentaba acción alguna ´para abrirla, como si hubiese sido afectado por una clase de temor o escalofríos ante la inmensa oportunidad de hablar frente a frente con el hombre que estuvo presente en su vida, aunque no traspasaba de las barreras de la mente. No comprende porque repentinamente es atacado por emociones que le impiden realizar una acción insignificante, tal vez al estar tan cerca de las preciadas respuestas se acobardo, quizás temía enfrentarse a algo que estaba fuera de su alcance, sin embargo, se encontraba ahí, varado e inmóvil frente a la puerta. ¿Qué estoy haciendo? Se maldecía internamente, apretó con mayor intensidad la perilla de la puerta, pero aun así  su cuerpo no reaccionaba. Maldición, muévete  



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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Vie Jul 21, 2017 2:09 am



Quería decir tantas cosas, excusarse y más. Sin embargo, en aquel instante carecía del valor necesario para decir nada. Simplemente se había dejado arrastrar por el contrario sin replicar mucho o al menos no había tenido el tiempo de hacerlo de la mejor manera.
Aún sentía aquella fatiga que no parecía querer abandonar su cuerpo, ni mucho menos dejar de causar aquel malestar en el cuerpo del incubo aunque se estuviera mentalizando para continuar simulando que todo estaba del todo bien.

—Todo eso que dices… son cosas que debo arreglar con el tiempo—. Reprochó un tanto al mayor con aquel tono de voz meloso que ponía en ocasiones— Sabes, me habría encantado que me recibieras con los brazos abiertos, sin duda alguna lo hubiera disfrutado—Comentó con aquella sonrisa socarrona que tenía cada vez que bromeaba. Ese, era también un método de defensa, conocía a Czar y sabía que no había cambiado a pesar de todo el tiempo que había transcurrido desde la última que lo había visto.
Por otro lado, se sentía horrible; luchaba contra sí mismo en aquel instante. Era algo más fuerte que él, después de todo sabía que podía luchar y fingir estar de maravilla con desconocidos, porque jamás podrían siquiera predecir que no estaba en optimas condiciones. Temía que el demonio se percatara de toda la actuación que traía desde que había llegado a aquel sitio. Él era una de las únicas personas que podían desmoronarlo en un abrir y cerrar de ojos, por mucho que odiara admitirlo.

Por si no fuera poco, el malestar que presentaba por la falta de alimento y que en aquel instante aborrecía más que nunca su raza; los nervios se hacían presentes. Sabía que el de cabellos largos, no lo estaba llevando a una habitación privada para hacer, sabía que ahí se llevaría a cabo el interrogatorio que debía hace años, pero por más que quisiera alejar el pensamiento de su mente, el menor lo podía sentir en cada poro de su piel.
—Vamos, ¿qué tanto haces? Entremos de una vez, o tan solo me regresaré donde estaba— que si lo pensaba bien, aquella hubiera sido la mejor opción. Huir de la mejor manera posible en donde él no tendría culpa alguna. En su mente parecía una idea maravillosa, aunque en la praxis sabía que era algo casi, por no decir imposible de realizar. Y, era ahí cuando sentía cierto recelo consigo mismo, porque se sentía tan indefenso frente al contrario. ¿Qué debía responder?, estaba abrumado y eso que siquiera había escuchado una palabra de Czar. No podía sentirse más idiota. Por otro lado, pensó que quizás no era tan mala idea estar en aquel sitio, porque si sucedía cualquier cosa, estaría en un lugar seguro y podría descansar o en el peor de los casos dejarse morir y ya. Aunque probablemente lo último no sucedería con el mayor ahí.

—No sé de qué tanto te servirá está reunión ahora. Estoy cansado— bostezó de manera sonora —Se podría decir que me salvaste, estaba muriendo de sueño— Le dijo algo burlón, al momento que desviaba la vista. Aquel jugueteo que tenía bastante de verdad, aunque el aburrimiento no era uno de los motivos por los que se sentía aliviado. —Aunque tampoco me vendría mal otra copa… claro que no— dijo más bajo. Solo trataba de ignorar aquella voz que se apoderaba de su mente, el hambre, la fatiga y los nervios por ver a aquel que de buena gana hubiera abrazado como cuando su altura no superaba la de una katana quizás.



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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Sáb Jul 22, 2017 7:07 pm


Definitivamente se enfureció por la poca importancia que aparentaba mostrar el menor ante sus reprimendas. A pesar que aquello no le resulto para nada una sorpresa esperaba que por lo menos le respondiera con mayor seriedad después de haber pasado tantos años desde la última vez que se habían encontrado. – Cállate ¿Pensabas que en el momento que te viera serías recibido  con los brazos abiertos, cómo si no hubiera pasado nada? -   Realmente estaba muy enfadado por sus palabras, no soportaba el hecho de estar pasando por una situación fuera de su control, encontrarse repentinamente con Zion es algo que quisiera ser capaz de sobrellevar en vez de sentirse como un completo crío.

De una vez por todas abrió la puerta de la recamara que había reservado para cualquiera que sea el resultado de este encuentro. Permitió que el contrario ingresase primero, aunque estaba molesto no dejaba de ser considerado con aquellos a los que les tiene aprecio. – Hablas demasiado, pero no sobre lo que deberías - Estando dentro del sitio privado solo podía rememorar los momentos cuando aún eran unos pequeños, un pasado que se siente  tan lejano al igual que la distancia que se había generado entre ambos. No tiene en claro que está haciendo en este momento y menos cuáles serán sus próximos pasos, lo que si estaba seguro es que no estaría satisfecho hasta no haber obtenido cada una de las respuestas a todas las incógnitas que estuvo albergando dentro de si hace muchos años.
– No es momento para descansar, tampoco me importa que quieres hacer. Aunque tenga que forzarte…. En fin  te traje hasta aquí por una única razón. – Sabia que aquello no era exactamente verdad,  jamás se atrevería a indagar con mayor énfasis sus verdaderos motivos, sus deseos ocultos. Ciertamente estaba alegre de verle otra vez.  Sería una completa humillación si llegara a admitir que lo había extrañado y más que un exhaustivo interrogatorio es una anhelada reunión, sin embargo, el orgullo predomina con mayor intensidad. ¿Qué preguntar primero? Se preguntaba como iniciar el interrogatorio, si antes apenas tenía una vaga idea de que hacer ahora estaba aún más indeciso. Siempre se planteó este problema, en algún momento imagino que llegaría a encontrarse con el inglés e incluso en sus debates mentales no obtenía alguna respuesta que logre convencerle.

– No es una mala idea, solo espera un momento llamare al servicio – Rápidamente tomo el teléfono y marco el número correspondiente a la recepción del casino. Se podría decir que necesitaba de una copa de vino o quizás varias antes de empezar a indagar en lo que fue de la vida del menor, requería librarse de alguna manera de todas las cadenas que lo estaban reprimiendo y actuar de una forma inusual, menos severo de lo que es habitualmente. Aliviado al notar que el servicio toco la puerta, al instante fue a dejar que entregase lo ordenado. Espero a que este terminase su trabajo para hacer uso de la palabra. – Espero no tener que aclarar que solo bebo vino – Hablaba mientras vertía en las copas de la bebida que habían traído, simplemente pensó que sería ideal despojarse de las incomodidades antes de llegar al punto cúspide del encuentro. Dio unos pasos, acercándose al menor trayendo en ambas manos una copa, como era de suponer le ofreció una al contrario y ciertamente no aceptaría un no como respuesta. – No podemos retrasar más esta conversación, Zion… es momento de hablar, con honestidad- Esta fastidiado de las palabras desviadoras, ahora que están completamente solos lo único que quisiera es terminar todo esto y sin olvidarse de saldar adecuadamente las deudas.




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Miér Jul 26, 2017 2:18 am



Era el peor escenario posible, no quería que nada saliera de su control, pero dudaba lograr su cometido de la mejor manera, porque nada parecía estar a su favor, ni mucho menos cuando Czar se empeñaba en algo. Tendría que hablar, pero mientras más pudiera dilatar ese momento, lo haría.
Lo escuchó con la mayor atención que pudo, porque entre que rogaba no tener que dar demasiadas explicaciones, su falta de comida y por ende fatiga. No podía pensar con demasiada claridad.
Miró hacia otro lado ¿En verdad crees que estoy hablando demasiado? Creo que hablo lo normal—bufó de puro nerviosismo. Porque tampoco quería estar en silencio, parecía una especie de tortura en esas circunstancias.
Siquiera sabía qué decir porque sabía que ninguna explicación por muy real o falsa que fuera, dejarían satisfecho al demonio porque quizás qué había maquinado en su mente o quizás lo estaba sobrestimando, no sabía, pero sin duda no quedaría conforme con lo que sea que dijera.

Por un segundo cerró sus ojos, el demonio había llamado para ordenar algo de beber, y en ese instante solo quería comer, alimentarse y resistirse era demasiado complicado, se sentía débil pero tampoco quería mostrar ese aspecto en el contrario. Probablemente en el pasado habría tenido que lidiar con aquello igual que en ese instante, los recuerdos eran confusos. Sin embargo, sabía que jamás se había permitido mostrarse del todo débil ante su mejor amigo, ni ante él, ni nadie. Prefería quedar como superficial, incluso como idiota contar de no mostrarse como alguien poco capaz y más cuando era algo que solo tenía que ver con él. Odiaba su raza y lo que debía hacer si quería sobrevivir.
—Diablos…— Susurró más bien para sí, cuando el contrario se dirigía a abrir la puerta de la habitación, para que así entregaran su pedido.
—En realidad no esperaría menos de ti, no me molesta beber vino. En realidad cualquier licor me viene bien— sonrió algo socarrón —Cualquiera estaría perfecto en este momento, de hecho—agregó con cierto deje de malicia.

Se acercó un instante al demonio, más de lo que en una situación normal haría. Se detuvo unos segundos, los cuales parecieron eternos, suspiró y finalmente tomó la copa.
—Entonces, ¿qué quieres decirme con tanto ahínco?, ¿que me extrañabas?, ¿quieres un abrazo?—dijo otra vez, en pos de distraer la verdadera razón de las palabras contrarias. Aunque en parte, también le gustaría escuchar una afirmación de aquello; pero no lo diría.
Prefería ser retado por Czar que comenzar él con lo que sea. Mientras debía ordenar sus pensamientos, sus sentimientos.— Deberíamos hacer un brindis por este inesperado reencuentro— Ciertamente, si hubiera sido por él, lo habría retrasado quizás cuánto tiempo más, con la excusa de no estar “preparado psicológicamente”, lo mismo sucedía con sus hijos; no obstante, sabía que con ellos sería más sencillo, porque era complemente diferente. Hacia el demonio sentía algo más, y en parte le frustraba que aunque hubieran pasado los años, aquel sentimiento no desapareciera.
—Deberías hablarme de ti, pero antes bebamos— dijo antes de llevarse la copa de vino a los labios. Ya estaba sintiendo los efectos del alcohol, más la fatiga, pero creía que podía aguantar un rato más. << Debo ser fuerte >> se decía el incubo mientras trataba de mantenerse firme. No quería hacer ninguna cosa de la cual se arrepintiera más tarde.
—Estoy cansado…—Dijo de pronto y sin querer queriendo. Quizás era lo mejor que podía haber soltado. No sabía, pero sintió cierto regocijo al decir esas dos palabras.




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Vie Jul 28, 2017 8:19 pm


Realmente no le sorprendió que reaccionara con cierta  malicia, era tan habitual en él pero aun así  todavía le resultaba un problema lidiar con su tan característica personalidad. En el pasado apenas lograba mantenerse firme después de escuchar sus palabras, pensaba que en un futuro lograría sobrellevar con mayor facilidad todo aquello como si de escribir se tratase, sin embargo, ahora que pasaron tantos años en el esperado futuro se percata del hecho que continua sigue estando en el mismo estado que antes. Ansioso siempre que tenía la oportunidad de encontrarse con su viejo amigo inglés y al finalizar la reunión insatisfecho,  abrumado por la sensación de estar faltándole algo que concretar. No comprendía a la perfección de que se tratara simplemente carecía del valor de  analizar con mayor detenimiento y reconocer ese algo que podría cambiarlo todo. Observo detenidamente, prefirió mantenerse en silencio mientras lo escuchaba.

Era bien sabido por aquellos que eran conocedores de la identidad del jefe de la familia Kuznietsov que este tiene como uno de sus mayores placeres de la vida degustar vinos, podría tomarse mayor tiempo de lo acostumbrado por otros el saborear el aroma y sorber lentamente el líquido.  Su cuerpo se tensa repentinamente al observar que el menor se aproxima demasiado a él, se podría decir que jamás se acostumbró a tenerle tan cerca, aquello le resultaba incomodo a la vez que embarazoso, sería un deshonor si este se percatase del nerviosismo que le generaba su mera presencia, en especial si este le incitase a abrazarlo. Realmente odiaba que hiciera aquello, no significa que le resultase repulsivo sino que le era una labor enorme no desmoronarse frente a él cada vez que actuaba de esa manera. – No comiences a decir estupideces ¿Es que acaso no te das cuenta que este no es un buen momento para tus bromas? No te traje hasta este lugar para hablarte de mí- Con voz algo ronca desvió la mirada un momento, solo para eludir el contacto visual con el menor y que no se hiciera demasiado notorio los nervios.

Enderezo su espalda con mayor firmeza de lo habitual, las arrugas de su frente se desvanecieron una vez que comenzó a olfatear suavemente una esquina de la copa, no necesitaba arrimar demasiado la bebida para poder hacerlo. Ya con la mirada más tranquila tomo la iniciativa de enfrentar de una buena vez los ojos ajenos. – No es mala idea, pero no te dejare jugar demasiado ¿Entiendes?- Sorbió un poco del vino antes de extender su brazo que sujetaba la copa en dirección de la contraria, pensó que sería buena ocasión chocar ambas copas. Ciertamente aún se encontraba molesto por todo lo sucedido tras su desaparición, evidentemente resentido, más aun cuando él no tomaba con la misma o tan siquiera próxima seriedad este repentino encuentro.

Si no fuera por aquellos sentimientos albergados por tanto tiempo una simple acción como chocar las copas no hubiera resultado de esta manera.  Si medir su fuerza adecuadamente debida el contacto entre ambas copas fue excesivamente fuerte; abrió sus ojos al igual que platos al notar que había quebrado las mismas, esparciéndose su contenido sobre el torso del alemán. Maldición… Bufaba en su interior mientras sacaba de su bolsillo un pañuelo con el cual lo aproximaría a la mancha. – Que imprudente, disculpa - Frota bruscamente la misma, a pesar de incomodare el hecho de estar tocándole, de todas maneras continuo haciéndolo. – No te muevas –  




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Miér Ago 09, 2017 3:12 am


Sin duda alguna el vino que tenía en la boca era de calidad, sabía que Czar tenía buen gusto en aquello, incluso por un segundo pensó que aquello podría ser suficiente para mantener la cordura ante tan mal estado en el cual se encontraba. Bebieron un poco más, mientras, escuchaba las quejas ajenas, las cuales no se detenían de buenas a primeras. Desde que el contrario o había encontrado sabía que aquello terminaría de aquella manera porque el mayor no era de los que se rendían así como si nada.
Intercambiaron un par de palabras, entre bromas y realidad. Todo parecía estar bien el exterior a excepción de sus nervios, porque en ese momento se sentía como un quinceañero inexperto, casi hilarante si lo pensaba de manera más racional. ¿Por qué siempre debía ser así con el mayor? Era una de las cosas que se decía en cada momento el inglés.
Claro que pensaba que todo parecía estar bien, claro que al hacer aquel brindis que de buenas a manera, -en su mente- sería un sutil choque de copas y simplemente el impacto proporcionado por su temperamental amigo las hizo explotar, o esa sensación dio, porque al ver cómo este se “disculpaba” no pudo pensar que quizás él mismo estaría algo nervioso también. «No puedo ser el único nervioso aquí, ¿cierto?» se dijo en un desesperado intento de mantener la calma, de parecer imperturbable y superficial.

No podía durar demasiado aquellas ganas de mantener la cordura, al menos no con quien tanto quería acercándose cada vez más, aunque fuera para limpiarle y menos en el estado en el que se encontraba, en donde en aquel instante todo parecía especialmente tortuoso.
Está bien, solo hace falta que me quite esto. Estamos en un lujoso lugar, solo pide algunas prendas de reemplazo mientras lavan estas o algo— dijo mientras simulaba tranquilidad absoluta, sin perder aquel toque picarón que persistía en su persona.
La fatiga se hacía casi imposible de resistir. Cerró sus ojos y respiró profundo, pero aquel olor del contrario llegó directo a su nariz, lo deseaba tanto, no era algo que la fatiga le estuviera entregando, era algo que había ocultado tantos años y ahora todo el universo se volcaba en su contra tratando que aquello se saliera en un descuido.
Se apartó un instante del de cabellos largos y respiró, trató de centrarse y lo miró con una sonrisa burlona que no solía mostrar en ese tipo de situaciones. Una vez recuperado el aliento se sacó lo que llevaba arriba, dejando al descubierto su cuerpo. Había un par de cicatrices que no habían podido ser evitadas, nada demasiado grotesco.

Una parte de él se estaba perdiendo, el licor,  la falta de alimento y la batalla interna que mantenía por no alimentarse como debía, una vez más le jugaban una mala pasada. ¿Hacía cuánto que no se alimentaba el incubo? Una cosa era más cierta que aquellos trozos de cristal en el suelo y eso era, que aquello no había sido la primera vez. Con el tiempo había perfeccionado o mejorado su habilidad para estar sin comer, aunque aquello había traído consecuencias y más en esos momentos.
—Lo siento Czar…—Soltó de pronto un ya más ebrio Zion, en la medida que se acercaba, hasta quedar en los brazos contrarios— No sé qué hacer con esto…—suspiró pesado— Tampoco habrá mucho que decir respecto a mi huida, si quieres decirle de un modo— comentó de manera fluida pero casi susurrante al oído ajeno.
Por un instante, no supo qué estaba haciendo. En cuando “recobró” la conciencia se apartó, pero no se separó del contrario por completo, al menos se quedó lo suficientemente cerca, como para no caer en cuanto se soltara del ruso.
Solo rogaba que no lo notara, porque seguro terminaría mal aquella reunión o algo por estilo. No sabía qué pensar en ese momento.

—Solo haz lo que dije… es buena idea—volvió a cambiar el tema.



Última edición por Zion Darkwing el Vie Sep 01, 2017 3:11 am, editado 1 vez


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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Lun Ago 21, 2017 12:02 am



El repentino descuido le generaba la sensación de haber cometido algo vergonzoso, realmente fue culpa suya que los vasos de cristal se agrietaran de tal manera que pareciese una explosión todo debido al inmenso nerviosismo del momento. Normalmente no tendrá tal tarta con ninguna otra persona, actuar de forma tan considerada era un verdadero acontecimiento tratándose del ruso malhumorado.

– Cierto, es una buena idea – Pensaba llamar rápidamente al servicio a la habitación para que arreglaran el reciente desastre sino fuera porque el torso descubierto de menos interrumpiera su búsqueda. No logro evitar que sus ojos se mantuvieran puestos sobre aquel hecho que a simple vista pareciera típico entre hombres, después de todo no era la primera vez que surgía la oportunidad de presenciar una parte del cuerpo despejado de algún hombre. No recordaba donde había dejado el teléfono, maldecía internamente mientras con el rabillo del ojo vigilaba todo tipo de movimiento del inglés. Noto ciertas cicatrices en aquella zona destapada, se preguntaba a que se debían, él jamás le había comentada nada al respecto de las marcas extrañas sobre su cuerpo.

Finalmente dejo de lado la búsqueda, realmente le resultaba imposible hallar en donde había dejado el teléfono, sin embargo, aguardo en silencio sin expresarle aquel nuevo imprevisto.

Le resulto molesto que este no le haya relatado los hechos que produjeron en su cuerpo las desconocidas lesiones, cuestionaba si quienes o quien los infringió recibieron el castigo que se merecen. De lo que si estaba seguro es no estaría tranquilo hasta que no pudiera tomar alguna represalia. ¿Cómo hacerle entender a alguien tan firmemente obstinado que no tome el camino de la venganza? Es una misión casi imposible, se encontraba tan concentrado en planificar futuras emboscadas y torturas que ni siquiera se percató en que momento el menor  se aproximado demasiado a él hasta el punto de poder susurrarle fácilmente al oído. Realmente estaba atónico por lo que sucedió repentinamente, sus mejillas tomaron una tonalidad rojiza mientras que su cuerpo no reaccionaba, en una situación diferente o mejor dicho tratándose de otra persona hubiera empujado enfureció al contrario, sin embargo, había sido de alguna manera  estimulado por  el torso desnudo del incubo que sin darse cuenta deseo que surgiera aquel contacto. Se sorprendió al percatar a Zion apartarse de sus brazos  de repente, pero no lo suficiente para estar fuera de su alcance. – No sé dónde está… lo estuve buscando con la mirada, pero desconozco en qué lugar lo habré dejado –  Desvió la mirada un poco, pretendiendo que el menor notara el ligero rubor en sus mejillas, el nerviosismo no podía ser más evidente de lo que ya era.
Aún sentía cierta curiosidad por aquellas cicatrices, ni siquiera estaba completamente consciente de lo que estaba pensando y haciendo, simplemente se podría decir que  solo seguía sus instintos. Rodeo con ambos brazos la cintura ajena, pretendiendo observar con mayor claridad las marcas que dejaron las heridas, jalando levemente. – ¿Cómo sucedió? Me refiero a las cicatrices… - De alguna manera señalo las mismas con la vista.

Ciertamente es difícil de creer que el ruso este comportándose de forma inusual, no es típico, ingreso en el cuarto planeando un exhaustivo interrogatorio, sin embargo, no de la manera que lo estaba haciendo. Sintiéndose como un novato que desconoce cómo iniciar su trabajo al igual que lo fue hace   un largo tiempo cuando aún estaba bajo la tutela de su padre.
- ¿Si quiera te has desquitado por eso? -



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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Vie Sep 01, 2017 3:57 am



Por un instante se quedó en blanco, por un instante no supo qué decir, ni cómo reaccionar. Inhaló y exhaló despacio, solo un par de veces; lo suficiente como para seguir con aquella farsa en la cual era un superficial y burlón ¿asesino?
Sonrió, soltó una pequeña risita cuando el contrario se dignó a hablar. Los nervios, el malestar y todo arremetían con más y más fuerza ¿acaso era el presagio de algo de lo que se pudiera arrepentir mas tarde?, no lo tenía del todo claro, más con cara respiro su cordura iba desapareciendo.
Observó al contrario un instante, aquel sonrojo leve en sus mejillas, su reacción y actuar. Ese que movía su mundo por completo, como si fuera un violento terremoto.

—Entonces no importa, me quedaré así— buscó su mirada — no es como si no me hubieras visto así antes— . Respondió antes de que un suspiro se escapara de sus labios. El sentirlo tan, TAN cerca no ayudó para nada en su estado actual; sintió cómo se estremecía cara parte de sí, no quería reaccionar, pero no lo pudo evitar. Un sutil movimiento, era un escalofrío ¿su cuerpo lo había traicionado? Lucharía un poco más ante la tentación.
—Solo pasó o algo… no quiero hablar de eso, en realidad no es importante—comentó tratando de quitarle importancia a esas cicatrices menores, ya que sin duda alguna habían sido provocadas por su propio descuido. Algunas porque un enemigo había sido tan fuerte como para penetrar su defensa, otras, porque estaba tan débil que a duras penas había logrado salir victorioso, pero jamás diría nada porque tenía una “apariencia” que manejar, al menos con el contrario y más ahora que se habían reencontrado.
Se pegó más al contrario, se movió un poco para quedar frente con frente y lo miró fijamente. Cerró sus ojos un momento, en su interior fue tan eterno que quería desaparecer.
—No te preocupes, muchos están muertos o preferirían estarlo—Dijo a modo de despreocupar al contrario. Aunque había un par a los que simplemente había dejado a su suerte y simplemente había continuado con su vida.

De un segundo a otro, sin quererlo y a pesar de luchar tanto contra todo lo que estaba sintiendo en aquel momento. Comenzaba a odiarse, pero su mente comenzaba a nublarse por el alcohol y el deseo. Pensó en huir, pero ya no podía y tampoco lo hubiese dejado el contrario. Se maldijo y finalmente se acercó lo suficiente como para sentir el calor del aliento contrario sobre su piel. Aquello era malo, demasiado malo…
Lo siento… supongo—Susurró Zion, aunque fue tan bajo que probablemente Czar solo sentiría el movimiento de sus labios.
Un suspiro, un momento y de pronto finalizó aquel diminuto espacio que los separaba. Un beso, un torpe beso, como de chiquillo inexperto se convirtió en algo más.
Sabía que el alcohol y la falta de alimento habían fomentado el deseo por el contrario, o más bien lo habían hecho perder el control por completo ¿sería honesto por primera vez? No pudo pensar con claridad, si lo hubiera hecho, se habría frenado o se hubiera detenido a pensar en lo que Czar podría pensar o en cómo podría reaccionar. El deseo de alimentarse, el deseo que había encerrado por años, aquellos sentimientos que trató de matar desde el primer momento. Todo se había ido por la borda con aquel beso.
Si era un sueño, no quería despertar… sentir el calor del mayor era millones de veces mejor a lo que había imaginado nunca. Se aferró al cuerpo ajeno, solo un instante. Quería más, pero la realidad lo azotaba sin piedad.
Se alejó un poco, lo miró y luego un paso hacia atrás.
—Y-yo… lo siento. No me he alimentado en mucho y…—Trató de excusarse, pero todo sonaba horrible en su cabeza y para hacer todo más difícil, su cuerpo rogaba a gritos sentir la piel ajena contra la propia ¿absurdo?, claro que no, eran sus deseos desde antes de que ambos se casaran.— Es eso, pero también es que te desee, te he querido por tanto.— Se auto silenció— olvídalo, no quiero decir más.—No podía mirarlo —No quiero que me odies más de lo que haces.
Desde el momento que se habían encontrado, una parte de sí, se decía que era odiado, no solo por Czar, sino que también por sus hijos ¿quién podría perdonar a alguien que se había “escapado” por años? Ni él se perdonaba y dudaba que el resto lo hiciera.
Aquella sensación era una tortura.
—Lo siento, pediré una habitación o algo, llamaré a alguien más. Sólo déjame—articuló mientras trataba de mantener la poca cordura que le quedaba.
Su mano tocó el pecho de Czar y luego de un instante se dispuso a alejarse de este. Se movió increíblemente lento.
No sabía qué hacer, solo hizo y dijo lo primero que sonó coherente en su cabeza, pero sin duda.
Estaba en un caos interior.



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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Vie Sep 22, 2017 1:06 am


La situación se estaba complicando más de lo que había imaginado, pensó que al regañarle un poco lograría que el inglés entrara en razón de una buena vez por todas para que las cosas volvieran a ser como eran antes, sin embargo,  no se esperaba que en el trayecto se topara con mayores problemas, aquellas cicatrices significaban más de lo que aparentaban a simple vista, era difícil poder descifrar en que situaciones precisas resulto el menor herido y por  consecuencia cargando consigo con  la memoria de aquellos momentos dentro de cada marca, aunque las mismas no se pueden comparar con el dolor ocasionado por las cicatrices internas.

Era imposible desvanecer la incomodidad, tenerle a tan escasa distancia y poder sentir sin ninguna dificultad su aliento, el aroma que emanaba su cuerpo, podría afirmar que incluso podía percibir el revoloteo de sus palpitaciones, pero si no fuera porque en realidad provenían del corazón propio. Si hoy en día fuese al igual que el demonio ruso de hace diez o veinte años atrás ni siquiera hubiera permitido que el menor estuviese demasiado próximo a su cuero, sin pensarlo demasiado lo primero que habría hecho sería empujarle, sin embargo, tras pasar tantos años había logrado que la paciencia contuviese su lado problemático.

No había consumido demasiado alcohol, pero podía sentir como este se incorporaba a su cuerpo como si fuera una especie de pócima que retuviese la tensión en toda la extensión de su carne y piel. Muchas cuestiones daban vuelta por su cabeza, revoloteando de un lado para el otro produciendo en el demoniaco ruso  cierta inestabilidad emocional. Realmente no lograba conciliar aquel suceso, todo se volvió aún más confuso cuando la calidez del terso labio del menor hacía contacto repentinamente con su piel. Estuvo a unos milímetros de creer que lo sucedido era una mala pasada de su mente, que distorsionando la realidad creaba erróneos sucesos inspirados en sus más profundos deseos del inconsciente, sin embargo, ¿Cómo hacerle entender que aquel inesperado contacto no era un extraño sueño? Podía sentir claramente el revoloteo de sus latidos atosigándole como si fuera capaz de expulsarse de su sitio al igual que un cohete.
Noto que este opto por mantener distancia, no lo culparía debido a que él en su lugar habría hecho lo mismo. Ciertamente era difícil reprenderle, eso es lo que haría en una situación normal, pero ahora que cada una de las partes de volvía tan confusa no podía hacer más que divagar en pensamientos que había mantenido en secreto; como ciertos sentimientos salen a flote cuando menos te lo esperas… recordaba el cruce temerario de miradas de dos muchachos inexperimentados, que parecía estar prohibido en una época en donde tener este tipo de sentimientos estaban explícitamente repudiados, trascurrieron tantos años desde la última vez que recordó haber albergado este tipo de sentimientos. Deseaba con el alma entera poder manifestarlo, pronunciar unas cuantas palabras, tan siquiera unas que pudieran representar claramente cómo se sentía al respecto. Emocionado, confundido, sorprendido, alterado, quizás la palabra más símil a sus sentimientos sea euforia.

Imaginaba que tomaba bruscamente su brazo y no le permitiría alejarse, nunca más en la vida, aferrándose a ella como si no existiera nada más en este planeta.  Una pequeña fantasía en medio de tanto revuelo emocional, tal vez estaba exagerando, sin embargo, el temor de que este saliera huyendo nuevamente para nunca volver a aparecer frente a él es real,  en lo único que no cabía duda era en aquella sensación de cobardía. Observaba como este tornaba su comportamiento, sin duda alguna también se encontraba en un caos interior, lo escuchaba pronunciar unas palabras,  los labios propios  podían moverse, pero no expulsaban ningún sonido que sirviera para impedir que el inglés se marchase. Hasta que por fin un sonido logro salir de sus fauces, iniciando como un pequeño murmuro hasta convertirse en palabras entendibles. La abertura de sus ojos estaban abiertos como platos y brillaban, como si alguna indiscreta humedad surgiese en sus cercanías.    

– Detente… aún no hemos terminado de hablar – Aún con el timbre ronco por haber pasado cierto tiempo en silencio contemplando, suspiro anhelando que la serenidad haga acto de presencia, quería aproximarse a él, pero sus piernas permanecían inmóviles, ignorando las ordenes que su mente tanto exigía. – No te iras de esta habitación ¿Por qué haces esto? ¿Piensas que puedes besarme  e irte como si nada hubiera pasado? – Continuo respirando pesadamente aclamando que su mente retome el orden nuevamente, a pesar de consiente que su deseo es equivalente a encontrar el verdadero origen de la vida. Su reprimendas parecían ser de alguien que acabara de tener su primer beso, pero eso a simple vista es imposible tratándose de un hombre que tiene dos hijos, aún así se estremecía de tan solo recordarlo.
-  ¿Qué es lo que más deseas en este momento? – Ni siquiera él comprende los motivos que lo inspiraron a hacer esta pregunta, mientras que funcionase para impedir que el castaño se marchase estaba bien para él. Hubiera deseado tener el valor retenerlo con sus propias fuerzas, sin embargo, era imposible hacerlo en especial cuando si mismo cuerpo no respondía a sus ordenes. Mientras espera la respuesta del incubo se maldecía por ser en este momento la persona menos útil del mundo.




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Dom Oct 22, 2017 10:33 pm



Si hubiera estado en sus cinco sentido, sin duda alguna hubiera querido acabar con su vida, enterrarse bajo cinco metros bajo tierra o en un foso, algo donde jamás pudieran encontrarle otra vez. Para suerte suya, el hambre era mayor que nada, diría que el alcohol era solo una excusa más dentro de aquel actuar del menor.
En verdad se había sentido tan cálido, era algo más que simplemente alimentarse, era un sentimiento nuevo, quizás ese algo que siempre había añorado.
El tan solo estar cerca del contrario era difícil, ya no podía luchar contra su naturaleza, después de todo, a pesar de siempre luchar contra ella, salía perdiendo y eventualmente debía alimentarse.
Odiaba que su instinto saliera ahora, con aquel que tanto había entrañado, porque siempre fue cuidadoso, juguetear con una que otra cosa, más jamás decir algo que pudiera ser interpretado por nadie de un modo diferente. Sus familias siempre tuvieron algo que aparentar. Desesperación por romper todos esos años de mentiras, pero también cierta gozo por todo aquello.

Lo que decía primeramente Czar, lo hizo palidecer, un escalofrío recorrió todo su interior, pero no podía pensar del todo, su mente se nublaba cada vez más, sentía que su cuerpo no podía resistir mucho más y la presencia de Kuznietsov no ayudaba en lo más mínimo—. Es tu culpa por estar aquí— dijo sin más mientras trataba de desviar la mirada de la del mayor.
Sería una vergüenza si sus hijos le vieran en ese estado, también su amigo. Sin duda hubiera preferido que ocurriera con cualquier idiota. Uno de los tantos que habían tenido la ¿dicha? De estar cerca en su momento de debilidad máxima. Sin embargo, cuando digirió lo que había preguntado al último el ruso, casi se murió. Se atoró, se quedó ahí, impávido sin decir absolutamente nada, estaba sorprendido. Demasiado sorprendido. ¿Por qué se le ocurría salir ahora con ese tipo de preguntas a Czar? No lo entendía, ¿era una especie de venganza?, ¿había sido descubierto?, ¿sería que podría culpar a la inanición su actuar? Aquella última parecía ser la más coherente en esa circunstancia. Era un incubo, el placer era parte de su vida (por mucho que renegara de aquello). Sí, sonaba a una buena excusa, pero ya pensaría en eso después; en aquel instante no podía con nada, con suerte reprimía sus impulsos.
—Es una pregunta trampa—soltó a duras penas— ¿es una venganza?— preguntó mientras se volvía a acercar al contrario. En verdad lo deseaba, era más de lo que podía resistir y esa pregunta no ayudaba, pero si preguntaba era porque quizás estaba preparado para algo más. No podía pensar en ese momento, estaba siendo demasiado difícil, se odiaba por reaccionar así en ese instante, “no era él mismo”—. Es tu culpa… todo es tu culpa. No deberías haberme visto— replicó casi sollozando. Una mezcla de sentimientos se apoderó de su persona. Contradicción. Simplemente era la palabra que definía todo lo que el nefilim estaba pasando — te deseo, te quiero tanto que no puedes imaginar lo difícil que es tenerte aquí en este instante— dijo de manera sincera. Esperaba que el contrario siguiera pensado que se estaba tratando de burlar de su persona en aquel instante.
Sin embargo, las palabras fueron dejadas atrás y las acciones volvieron a presentarse, en verdad ya nada importaba. ¿Apariencias?, ¿amistad? Aquello no significaba nada en lo absoluto, al menos no en ese instante.
Acortó la distancia y rodeo al contrario con sus brazos —te quiero a ti Czar Kuznietsov— dijo finalmente, para luego volver a besarlo de manera lenta y suave, tan suave que no podía evitar sentirse algo inquieto, como un primerizo en ciertos aspectos. Pero a la vez desenado sentir más y más del de cabellos largos ¿qué harían ahora?, ¿el ruso optaría por llamar a alguien más? — ¿Qué harás? Yo… no puedo pensar.




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Mar Oct 31, 2017 2:18 pm



Noto que el menor evitaba el cruce de miradas, aquello lo hacía sentir de alguna manera responsable. Quizás lo que le estaba alterando los nervios era tener la extraña inquietud de cometer un error fatal, después de todo habían compartido una amistad de años que sería descabellado pensar que podría terminar por un pequeño traspaso de los límites.

Era la primera vez que se encontraba en una situación así, donde su mente y cuerpo estaban alterados, decir que tenía control sobre los mismos sería una completa mentira,  en tanto las fibras de su piel no se calmaran ¿Cómo responder sabiamente antes esta situación? Es lo que se preguntaba mientras aún aunaba esfuerzos por comprender las acciones propias, no es  propio de Czar comportarse de tal manera, ni siquiera con los seres cercanos, es como si estuviera siendo controlado por otro ser desconocido que acaba de huir de su prisión. Los barrotes que lo mantenían  atrapado ahora no eran ningún obstáculo para irrumpir la paz y serenidad del demoniaco ruso. Todo se volvía tan confuso, difuso ante la vista del pelinegro  que apenas lograba prestarle atención a las palabras del menor que estaba descontroladamente al borde de un precipicio, a instantes de estallar por completo la totalidad de su esplendor.  Deseaba poder hacerlo algo, cualquier cosa que fuese necesario para ayudar al inglés a recuperar la tan deseosa paz. No estaba seguro de que manera podría accionar para lograr, sin embargo, allí se encuentra dispuesto a hacer lo que sea. Se percató que este había perdido de cierta manera el pudor de estar a tan escasa distancia, pero no lo suficiente como para extinguirlo por completo.

— Esta bien… asumo toda la responsabilidad, si eso te ayudara a calmarte un poco—respondió con voz ronca. Lo mejor que puede hacer un hombre es aceptar toda la culpa, aunque en realidad no merezca llevar a cuesta toda la carga, de aquella forma había visto que solucionasen los conflictos durante centenares de años, recordaba a su padre que solía afirmar con certeza que aceptaría la responsabilidad en cada uno de los acuerdos. Cuando no estaba seguro de cómo afrontar alguna situación daba una mirada hacia el pasado, esperando encontrar una guía en su progenitor al cual tenía como el mejor modelo a seguir.
No lo podía culpar, en su lugar también pensaría que le estaban jugando una broma de mal gusto, en donde se ponía en juego la integridad que tanto tiempo le llevo mancillar como jefe de la familia Kuznietsov. La distancia continuaba disminuyéndose mientras que el pudor incrementaba con total descontrol, tal vez debería apartarlo rápidamente antes que sea demasiado tarde, eso es lo que pensaba vagamente, pero a la vez tampoco quería que se apartase, deseaba sentir su cercanía el mayor tiempo posible. ¿Qué podía hacer en un momento que sus sentidos estaban profundamente disparatados por doquier?

— Oye… tranquilízate de una vez, estas actuando demasiado extraño—pronuncio unas palabras sin pensar, simplemente había perdido el control en especial al percatarse de los repentinos sollozos del menor, era la primera vez que se encuentra con esta versión del castaño holgazán, realmente no puede lidiar con ello.  El mismo lo sorprende al rodearle el cuello con sus brazos. Había pasado tanto tiempo desde que alguien le decía que lo quería, era extraño escuchar este tipo de discurso inspirados en él. Apenas podía dilucidar lo que estaba sucediendo, todo era una caja de sorpresas para Czar. ¿Me quieres a mí? Aún atónito por lo que acababa de escuchar nuevamente otra sorpresa lo dejo más ensordecido.

—. ¿Me quier…? —Fue interrumpido por un contacto mayor al de un abrazo, su voz se había apagado repentinamente por algo que lo supera por completo. Ahora podía sentirlo, aunque fuese pequeño sus labios se estremecían por aquel contacto ¿Cuándo fue la última ocasión que había besado a alguien? Paso hace un largo, largo tiempo que apenas lo recuerda. No podía moverse, estaba estático ante lo sucedido. Incluso no se percató en que momento el menor aparto sus labios de los suyos para pronunciar unas palabras, ciertamente necesitaba de algún empujón como suelen hacerle a los niños cuando por primera vez se suben a una bicicleta. Esto estaba costándole demasiado.
—  ¿Qué? Espera… —titubeo un poco antes de poder hablar con claridad, estaba en pánico— No lo sé ¡Claro que puedes pensar, no eres tan holgazán!—reacción con imprudencia, sin embargo, rápidamente se percató que fue excesivo. Masajeo su rostro un poco con ambas manos hasta calmarse— Disculpa… no se ¿Podríamos continuar con eso? Ya sabes de que hablo.




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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Zion Darkwing el Mar Nov 14, 2017 10:12 pm


Sus sentidos se habían perdido, pero en cierto sentido las acciones contrarias lo traían de vuelta en instantes. Sabía que estaba haciendo todo mal, pero también sabía que eran años de haber reprimido todo aquel sentimiento.
No pretendía bajo ningún punto endosar la responsabilidad al mayor, no. La culpa era solo suya, ante su visión, la culpa era de él por muy extraño que sonara. Parecía que haber nacido como Darkwing se había convertido en una especie de maldición para todo el que estuviera cerca e incluso sus propios hijos habían sido afectados por su culpa.
Sin embargo, en ese estado, siquiera podía pensar en la culpa, o no del todo.
—No necesito que tomes responsabilidad— dijo entre suaves y sutiles jadeos— Tan solo no me odies al final—. Finalizó.

¿Cuántos años habían pasado?, no era solo el tiempo que habían compartido, sino que incluso cuando estuvieron separados, a veces el recuerdo del ruso lo atormentaba. Era un cobarde, siempre había sido así, un mentiroso empedernido.
Y ahí estaba, perdiendo todo en un abrir y cerrar de ojos, toda esa mentira de años, se estaba derrumbando por ser tan obstinado y no alimentarse, ¿bendición o maldición? Solo quedaba esperar al final de todo, después de todo en algún momento iba a pasar…
—Lo siento si soy extraño, esto no debería haber pasado y sin embargo aquí estoy, confesando lo que oculté por años— confesó en un hijo de voz, quizás siquiera le había escuchado el contrario, porque su voz no fue más que un soplo, un sutil momento de cordura, el cual se perdió tan rápido como llegó.
Se acercó más al contrario y lo besó, un tierno beso como aquellos que los chiquillos se dan cuando comienzan a experimentar.
—Sí. Te quiero a ti… no es tan complicado ¿o no?— soltó con su voz burlona de costumbre, y finalmente guardó silencio. Tan solo pegó su rostro al pecho del contrario e inhaló y exhaló despacio, casi como si aquello fuera una tortura y bueno, en parte lo era—. Puedes fingir que esto nunca ocurrió… después.

Fue todo lo que dijo el inglés antes de buscar la mirada contraria y besarlo, esta vez de una manera más profunda. Sintió como escalofrío recorría todo su cuerpo ¿qué era esa sensación? Antes, se había encontrado en ese tipo de situación y había salido del paso, pero la sensación que tenía era totalmente diferente, sería porque a parte de estar deseoso de alguien, era a él a quién siempre había querido. Sonaba demasiado cursi y más para un incubo, que bajo su opinión no eran más que una raza detestable. Pocos sabían de su lucha interior con su naturaleza y esta vez no lo estaba haciendo nada bien, pero una y otra vez se repitió “no importa”.
Un beso era suficiente en esa situación para terminar de encenderlo, el acto en sí no era algo que produjera pudor, pero lo sentía, quizás era porque era Czar y no cualquier idiota de paso.
Sin duda alguna su torso desnudo recibía el calor del cuerpo ajeno con gusto, quería sentirlo más, por lo que simplemente terminó de acercase a este. ¿Debería hacer otro movimiento? No estaba seguro de nada, pero comenzaba a disfrutar cada movimiento ejecutado.
Se movió para poder mover al contrario hasta el sillón que estaba a unos pasos y le empujó sutil para que este se sentara, una vez hecho se quedó observando unos instantes al de cabellos largos y suspiró, en verdad lo deseaba. Quizás había perdido la cordura por completo.
Se acercó a Czar, pasó su mano por la mejilla de este y luego bajó a su pecho, para luego aproximarse más y volver a besarlo o bueno, fue más bien un roce. Finalmente, se ‘sentó’ sobre el mayor, sus piernas quedaron al costado de las contrarias y se apegó más. Un cosquilleo comenzaba a recorrer sus zonas sensibles y no pudo evitar suspirar, casi un gemido. Relamió sus labios y observó al contrario, el brillo en los ojos del incubo era único. ¿Cómo se vería ante los ojos ajenos?, ¿sería algo terrible que soportar, algo horrendo o asqueroso? No pensaba en nada en realidad, simplemente se estaba dejando llevar por el deseo.
Con un movimiento algo torpe comenzó a tratar de quitar parte de las ropas ajenas y cuando iba a mitad de camino se acobardo, trató de razonar pero su cuerpo parecía estar haciendo lo que quería. Se apegó más, movió suave su cadera, buscó la mirada ajena, como si buscara aprobación y luego escondió su rostro entre el cuello y hombro ajeno.
—Y-yo…





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Re: Still feel like a dream, and, I Don’t know where I’m going now [Piv- Zion Darkwing]

Mensaje por Czar L. Kuznietsov el Dom Nov 26, 2017 11:33 am


Por el contrario, la responsabilidad recaía por el completo sobre el inestable ruso, no era una cuestión de saber identificar de quien había ocasionado que aquel inesperado encuentro terminase de tal forma, sino que simplemente no había manera de hacerle entender que no todo sucedía por su culpa; estaba tan acostumbrado a tener todo bajo su control que cuando algo se filtraba a través de sus manos era inevitable que se reprochara por haber caído en la inutilidad o de esa manera lo consideraba el peli-negro.  
Sentir odio por alguien es un paso tan sencillo para él, le resulto toda una sorpresa aquella respuesta que ni siquiera logro maquinar algún pensamiento al respecto.

Aunque fuese difícil de reconocer, todo esto estaba sucediendo en verdad lo podía sentir a la perfección, las fibras de su cuerpo estaban tan alteradas y sin ningún control. Le preocupaba como fuese a resultar todo esto, su piel erizada no solo significaba inquietud también evidencia el enorme temor que sentía por estar cometiendo un grave error. ¿Tal vez esto sea un error? Se preguntaba una y otra vez que es exactamente lo que estaba haciendo. Con la clase de vida que había adoptado desde hace centenares de años era difícil reconocer que lo acontecido estaba sucediendo en verdad, que no era ningún entramado de su imaginativa mente, después de todo era tan sencillo desviarse de la realidad cuando se trataba de deseos ocultos.
— No me sorprendería… siempre haces cosas extrañas.—Apenas logro percibir aquellas palabras  tenues, incluso para él resulto arduo responderle. En lo único que podía a duras penas dilucidar era que se estaba sumergiendo en territorio peligroso, traspasar los límites de lo que jamás hubiera imaginado que estuviera ahora indagando, la recta que separa la amistad de lo inhóspito.

Con voz ronca pronuncia unas palabras, en un intento desesperado por mantener la calma y no dejar entrever su nerviosismo, el temblor de su cuerpo se traslada por cada sector incluso hasta afectar su timbre de voz.— Estas diciendo muchas tonterías, como siempre. —Arruga su frente con cierta discreción.

Cuando menos lo esperaba el inglés buscaba su mirada, de lo que estaba seguro es que aquello lo superaba por completo, apenas podía soportar tenerle a escasa distancia y menos podría ser capaz de mantener la calma al coincidir miradas. Sintió como sus labios se pegaban al suyo, lo tomo por sorpresa pero de alguna manera en su interior sabía que sucedería en cualquier momento, solo que lo ignoraba. Respondió a su beso con la misma intensidad, sin embargo, superarla sería como un envolvente sueño y se quedaría allí, como algo que no podría suceder había perdido la confianza en sí mismo para este tipo de cosas.Era increíble como aquella esencia de su raza podría superarle por completo, Czar tenía la capacidad de manejar hasta cierto grado las tentaciones, sin embargo, confrontar el veneno seductor del inglés desde un principio es imposible, lentamente aquel estimulo lo absorbía abarcando cada centímetro de su cuerpo.  En su interior comenzaba a sentir el intenso  deseo de tomar la iniciativa y saciar el hambre del contrario que lo urdía.
Lo tomo por sorpresa sentir como perdió fácilmente equilibrio, desplomándose sobre un sillón que se encontraba detrás suyo, es como si su cuerpo fuese una flor de sakura que se desprendía de las ramas para caer  sin control. Apenas lograba dilucidar lo que estaba sucediendo, aquella sustancia que lo convertía en otra persona y lo inducia a comportarse de una forma impropia de él. Sus labios fueron besados de nuevo, lo recibió con la mayor de las dulzuras y una vez que el inglés se ubicara sobre su cuerpo lo ayudo a acomodarse, con ambos brazos se aferró a su cintura jalándolo levemente solo para que la distancia disminuyera, apenas lo acaricio en la entrepierna, por un momento lo inquieto notar que su vestimenta estaba siendo desprendida lentamente, hasta que para su sorpresa le castaño se detuvo, le extraño aquello solo porque era difícil de creer que alguien tan promiscuo como Zion se acobardase. Sintió cierta presión sobre sus pecho, el cabello del inglés rosaba ahora su mejilla, sin meditarlo demasiado saboreo el aroma de sus mechones.
Elevo su zurda direccionándola sobre el pelambre castaño del inglés, intercala sus dedos entre los mismos, a pesar de ser una simples caricias es también una de las más atrevidas muestra de  cariño que pudiese realizar el demonio ruso. Se preguntaba porque se detuvo repentinamente, maldecía de cierta manera debido a que había sobrepasado sus límites, predispuesto a comportarse de la forma que más codena de los lujuriosos. Respiro hondo antes de poder pronunciar unas palabras.
- ¿Ahora que sucede? –Lo observo con mirada crítica esperando que este le correspondiera la ojeada. –Expresaste muchas cosas, pero mírate ahora… solo te detienes como si nada ¿Eso es todo? ¡Respóndeme! –Exclamo intensificando el timbre de voz en aquella última palabra, aún manteniendo las pupilas fijas sobre el menor  y sin percatarse que el agarre de  sus dedos en el cabello del perezoso se había profundizado, a un solo paso de distancia de tornarse agresivo.  



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