—One Last Chance. || Priv. Aaliyah

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Mensaje por Ayumi Fujiwara el Sáb Mayo 20, 2017 4:17 pm

Sus ojos se abrieron de pronto. Su pecho se elevó y su espalda se arqueó mientras una mano fue hasta sus propios labios. El dolor fue más intenso que otras veces, y su pecho contrayéndose y dilatándose mientras tosía solo prolongaba aquella incomoda sensación. Su vista misma se nubló levemente y cuando al fin se calmó, un par de lágrimas se deslizaron por sus mejillas. Sentía su mano húmeda y la levantó, llevándola hasta cerca de su rostro, observando lo mismo de siempre: sangre.  Su boca le asqueaba de tanto sabor ferroso. Se levantó de la cama y fue hasta el baño que se encontraba a un lado de su habitación. Se dio una ducha y se masajeó su adolorido pecho mientras trataba de mejorar su respiración. ¿No había una cura para eso? Los doctores en su país podrían haberla ayudado. Primer mundo… era una mentira, decían que no era algo grave, pero ellos no pasaban por lo mismo que su persona; ellos no experimentaban el mismo dolor cada mañana o cuando despertaba luego de alguna siesta forzada debido a su narcolepsia. Pero ¿de que servía maldecir en esos momentos? Solo aumentaría su estrés y eso no era nada bueno. Además, estaba en otro país, debería de buscar nuevas opiniones, o algo que aliviara un poco sus dolores, no era nada agradable siempre apestar a sangre, eso era peligroso además.

Sin embargo, trató de mantener la calma y continuar con su día a día. Desayunó como todos los días, mientras los sirvientes de la casa donde vivía ahora con su prometida caminaban a su alrededor. Sin embargo, cuando ella se levantó se sintió mal de nuevo. No quería preocupar a las personas que trabajaban ahí, así que simplemente mencionó que iría a entrenar por si la dueña de la casa llegaba a preguntar. Había mentido, se sentía mal por hacerlo pero era mucho mejor de momento el mantenerla aislada de ese problema, no sabía cuanto había hablado su padre sobre eso.

Momentos después había hecho lo más sensato hasta el momento, algo que había estado pensando hacer desde antes; ir a tratarse.  Lamentablemente, si hubiera podido, hubiera pedido mantenerse en el anonimato, como siempre, pero no era algo que pudiera hacerse, ahora ella no tenía las influencias, si el dinero pero por si solo no se hacía mucho. Dejó salir un suspiro y terminó por dejar sus datos, no podía estar desconfiando de todo el mundo en cada sitio al que iba, además se suponía que todo iba a estar bien ¿no es así? Bueno, la paranoia a veces era útil.

Se quedó en la sala de espera, en cuanto su nombre fuera llamado ella entraría en la habitación que estaba frente a ella. Tanto blanco le mareaba un poco, pero así se suponía que eran los hospitales ¿no podían ponerle algo de color? Estaba un poco, tal vez demasiado nerviosa. Pero, precisamente lo estaba al estar pensando que no obtendría un diagnostico satisfactorio. Ah, ya estaba allí de todos modos, solo tendría que ver que pasaría. Y así, cuando su nombre resonó, tomó el pomo de la puerta y entró.

Buenos días, doctora—trató de decirlo en el idioma de allí pero su tono fue demasiado característico, se culpó mentalmente por ello.


Última edición por Ayumi Fujiwara el Sáb Jul 15, 2017 8:35 pm, editado 1 vez


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 20, 2017 5:57 pm


U

n bostezo salió de su boca pero supo cubrirlo con su mano mientras que con la otra sujetaba con fuerza el café que pudo sacar de una maquina esas cosas eran realmente útiles , ya había salido el sol pero Lailah seguía firme en su puesto de trabajo aunque el sueño amenazaba con ganarle. No pudo dormir en toda la noche pues surgió una emergencia el cual tuvo que atender justo cuando se disponía a dormir en su casa, un terrible accidente que fue provocado por la imprudencia de una mujer quien ahora viviría con una gran cicatriz en su rostro, fue difícil lidiar con ella pues se quejaba todo el tiempo a veces así eran las personas siempre insatisfechas.

Dejo a sus enfermeras a su cuidado aunque claro no estaban del todo contentas, la hospital pronto abriría sus puerta a  una nueva multitud, personas que necesitaban ayuda y que Lailah se las iba a brindar sin chistar, Bebió su café de golpe y tiró el envase desechable al basurero. Fue a mudarse de ropa pues se sentía ya terriblemente incomoda debía hacerlo rápido asi que caminó hasta el vestidor de damas, de su casillero sacó otra muda un pantalón de tela blanca, una blusa de color turquesa y encima de todo una bata de laboratorio de esas que llegan a la mitad de los muslos pero no la abotonó, acomodó su cabello en la coleta alta y sin mas regresó a los largos pasillos.

Las personas empezaban a entrar, dejar sus datos para después esperar con paciencia, desde donde estaba veía algunas colas que se formaban y así alcanzar una cita. Regresó a lo que era su consultorio, tantos años trabajando en el hospital se lo había ganado en base a esfuerzo y dedicación, todo estaba brillante e impecable. Al lado izquierdo del cuarto estaba el escritorio además de un estante donde tenía múltiples archivos, del otro extremo se encontraba la camilla.

El sueño se había esfumado felizmente aun así preparó café en una curiosa taza que fue regalo de sus niños en la sección infantil “ The best doctor” Es lo que decía en una caligrafía poco legible.  

La primera paciente del día resultó una jovencita. – Buenos días, eh…Ayumi vaya nombre más bonito. El mío es Lailah así que es un placer poder atenderte. – Tanto la amabilidad, alegría como la confianza entre doctor y paciente era fundamental para saber qué problemas presentaba. Abrió la carpeta pero de esa solo salió una hoja donde decía algunos datos básicos que se suelen hacer a los pacientes cuando son nuevos en el archivo del hospital. – Oh, es extraño que no tengas un historial médico ¿Vienes de otro hospital? O Quizá eres nueva en New London. – Solo eso explicaba por qué no había rastro de la jovencita, todos en la ciudad iban al menos una vez al año por un chequeo.

No estés nerviosa, quiero ayudarte, ven por aquí. – Se levantó y señalo lo que era la típica balanza e instrumento para medir su altura eso era lo básico además de muy rápido, cuando tuvo esos datos frunció un poco los labios. – Estas por debajo de tu peso normal. Bien sentémonos de nuevo – Regresó a su lugar y embozo una sonrisa solo para avisarle que no se preocupara, aun. – Cuéntame Ayumi, la razón por la cual vienes al hospital. - Ahora mismo tenia varias hipótesis pero nada resultaba verídico hasta escuchar a la paciente hablar, era importante pues también notaba en sus expresiones que tan cierto resultaba, la joven en especial se veia muy dolida.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Dom Mayo 21, 2017 5:03 pm

Su cuerpo siempre tan frágil por dentro, como un pilar que muestra completamente firme y por dentro se encuentra agrietado. Prácticamente así se sentía. Pero, incluso así, sabiéndose increíblemente débil de salud y lo mentirosa que había llegado a ser con su familia al no mencionar que su enfermedad había ido empeorando con el tiempo, ahora quería hacer algo por ello. Estaba yendo en contra de lo que siempre hacía, el dejar de lado su vida por haber puesto en prioridad otro tipo de cuestiones. Tampoco es como si buscar otras alternativas le hubiese animado antes. El tiempo, más que nada, y la falta de segundas opiniones que pudieran haberle dado un mínimo de esperanzas. Por eso no mencionó más nada, por eso fingió que esos nuevos aires le hacían bien. Una farsa, eso había sido nada más.

No... vengo de japón, estoy aquí hace unos años... —Luego de haber pasado la torpeza de su propio acento, ya no había otro motivo por el cual estarse con cuidado. No era como en el pasado y estaba frente a un doctor. Tenía que bajar la guardia en algún momento o, podría resultar todo para peor. Por lo menos así lo pensaba ella. Permitió que tomara su peso y más de sus datos, sintiéndose demasiado tensa por alguna razón desconocida. De todos podría muy bien solo quitarlo e irse, pero no se había armado de valor y caminado hasta allí por nada. Suponía que solo tenía que relajarse y punto.

Tomó asiento, justo como se lo pidió un momento después, aun no estaba demasiado acostumbrado al aroma de los lugares como ese, seguramente por lo que había pasado de pequeña y por la mayor parte del tiempo en su vida, estuvo de hospital en hospital por lo que terminaba por repelerlos inconscientemente. Incluso sus manos se juntaron una con la otra con fuerza, tratando de resistir lo más posible sus deseos de dejar todo por la borda. Bueno, no sería una sorpresa para ella, era algo que normalmente hacía, pero nada iba a mejorar si continuaba con esa actitud.

Ah, me cuesta un poco todo esto, no pensaba venir…—miró hacia un lado buscando las palabras adecuadas para explicar su dolencia. Era bastante torpe en cuanto a expresar sus dolencias, tal vez por sus métodos fallidos de permanecer fría la mayoría del tiempo. Su familia le mantenía bajo esa estricta enseñanza pero ella nunca lo había logrado y, por el contrario, solo provocó varios malestares en su comunicación con los demás. Tosió un poco, sintiendo de nuevo su pecho doler. Se forzó a separar sus manos y llevarla hasta su pecho por esta misma razón, mientras la otra mano cubría su boca. Un gusto ferroso en su garganta volvió a ponerle en alerta. Alejó su mano y, allí estaba, una pequeña mancha roja en su palma. Se tranquilizó lo más posible y buscó un pañuelo entre sus pertenencias, mientras mostraba su mano a la doctora frente a ella.

En mi país me dijeron que no era nada grave, que podría tener una vida normal. Sin embargo, ellos no encontraron una cura. Es molesto y me deja muy cansada. No creo que eso se considere una vida normal—se limpió la palma con el pañuelo de tela turquesa, manchándolo y dejando su mano limpio en apariencia. Siempre tenía ese extraño gusto en su boca que le asqueaba pero se había tenido que acostumbrar a la fuerza—. Sin embargo, no es esto solo por lo que he venido, queriendo tener una segunda opinión o alguna alternativa, ellos ni siquiera me dieron un tratamiento o algún medicamento. Sufro de narcolepsia y en esto si bien he sido diagnosticada, los medicamentos no están surtiendo efecto últimamente. —podría ser que todo eso solo hubiese empeorado por su forma de vida. Siempre se esforzaba más de su límite en sus entrenamientos y no se alimentaba correctamente, tampoco dormía bien y la mayoría del tiempo que tenía disponible, si no estaba con su espada se la pasaba en su cama. Seguramente eso tendría algún tipo de repercusión pero no sabía si eso debería ser comunicado. Debería decirlo, más la culpa que le generaría si estar así era en parte su culpa o su forma de ser irresponsable la mayoría de las veces le habían orillado a ello, le sería imposible de soportar. Por eso mismo se mantuvo callada en lo que a su quehacer diario se refería. Por lo menos su respiración se había calmado un poco. Posiblemente decirlo y buscar una ayuda le había aliviado o, por lo menos, le había otorgado un efecto placebo, no estaba muy segura.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 31, 2017 2:28 pm


D

esde que la vió pudo notar a una jovencita hermosa, con un rostro serio pero al igual que el resto de sus pacientes se sentía insegura al momento de contar su caso, que le dolia o como es que se sentía al respecto. Aun asi jamas dejaría de admirar a ese tipo de personas que a pesar de sentir miedo van a un hospital para atenderse, se necesita mucho valor para reconocer que se esta enfermo y solo un medico podría ayudar. Aquel acento sin duda confirmaba sus sospechas, tenia frente suyo a una joven extranjera que además sufria mucho o al menos eso pudo notar.

Estuvo muy alerta cuando la escuchó toser con aquella fuerza, los gestos que hizo le dieron varias ideas que luego fueron comprobadas apenas vio aquella mancha de sangre. La notó algo nerviosa por aquella revelación tan explícita por eso mismo se levantó, caminó hasta llegar a su lado tocó su espalda y empezó a frotar un poco la zona a modo de reconfortarla y aliviar su dolor, entendía perfectamente que estuviese asustada aun más si nadie ha podido controlar su enfermedad. – Tranquila, me alegra que hayas venido sé que duele. – Trató por tomo medio confortarla y darle algo de su valor, los estudios eran fundamentales para analizar a fondo la enfermedad que agobiaba a la joven, aunque las sorpresas no se quedaban ahí.

La narcolepsia era una enfermedad un tanto mas simple pero si se junta con el hecho de escupir sangre luego de toser resulta toda una molestia para el portador. – Lamento informarte que ese trastorno crónico del sueño no tiene cura alguna, pero si existen tratamientos que pueden ayudarte a tener una vida normal. – Con la mirada buscó algo en especial, caminó hasta el estante y sacó un pequeño libro, corrió las hojas y luego se detuvo una vez encontró lo que buscaba. Ahí estaban anotados los distintos programas de apoyo grupal, las visitas Psicológicas y nombres de algunos medicamentos para conciliar el sueño. Regresó a su asiento y desde allí le mostró el contenido. – Va a ser un tratamiento largo quizá algunos meses pero sin duda podrá ayudarte.  – Tras cerrar el libro lo dejó a un lado. – Lo mismo va para el tratamiento de tus pulmones, necesitamos hacerte estudios, análisis es un proceso muy duro así que vas a necesitar el apoyo de familia, pareja, amigos. Aunque por lo que me has contado quizá no lo sepan. – Entrelazo ambas manos y las reposo sobre el escritorio pensando pero no podía permitir que llegara sola a empezar con un tratamiento donde se necesitaba el máximo apoyo posible no era solo por cumplir el protocolo del hospital sino para la tranquilidad del paciente.

Quiero ayudarte, Ayumi. Los medicamentos solo ayudan al dolor no a que sanes, tu sistema formará anticuerpos los cuales serán más fuertes que la medicina hasta el punto en que ya no hagan efecto, aumentar la dosis solo afectaría la enfermedad de tus pulmones. – Quizá era su impresión pero las cosas habían tomado un rumbo mas serio, habían muchas cosas por discutir pero al final la decisión era del paciente, si era valiente de correr por aquel camino de dolor y frustraciones podría gozar de una vida más tranquila. – Empecemos por pensar en alguien cercano a ti que pueda acompañarte en todo este recorrido pero sobretodo necesito saber si estas dispuesta a seguir con la terapia, no será fácil eso te lo aseguro. Los médicos eran brutalmente sinceros pero no para asustar a sus pacientes, mas bien era para hacerles entender que con la salud no se juega, con salud se podían hacer muchas cosas. Lailah estaba seria porque queria presenciar el momento en que ella dijera "si, si quiero seguir viviendo como cualquier persona"

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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Vie Jun 02, 2017 7:49 pm

De alguna manera… se esperaba algo como lo que la doctora le había informado. Siendo que no había una cura para su problema, el que le dijera las cosas de frente podía ayudarla a sobrellevarlo. Prefería esa verdad antes que intentara llenarla de basura rosa que luego no tendría ningún sentido. Porque estaba plenamente consciente que su vida quería escapársele de las manos y no quería seguir de esa manera, ya no. Sí, dolía, dolía mucho y, aun cuando era la heredera de un clan shinobi, seguía siendo extremadamente doloroso. Apretó sus labios y levantó su vista hacia esta persona que intentaba ayudarla, queriendo llorar pero era su propio orgullo lo que le impedía el hacer tal cosa. De por sí, incluso aun, muy en el fondo de su ser, aun anhelaba por una solución mágica pero esas cosas, eventualmente, no sucedían, debía de darse cuenta luego de todo lo ocurrido hasta ese momento.

Está bien… haré lo necesario—si eso podía permitir tener una vida más normal entonces tendría que seguir todo a rajatabla. No le gustaba estar de esa manera, y podría ser un problema en su vida habitual. De momento, las veces en las que le sueño la acechó de pronto, su prometida no estaba en casa y los sirvientes no se percataron de esto, por lo que había sido un poco de suerte. Era algo que un día se acabaría y no quería preocuparla más de lo necesario, ni siquiera sabía cuánto su padre le había hablado de su posición o si solo las había comprometido sin darle más detalles.

Mi familia lo sabe pero… ellos piensan que he mejorado, aunque ahora no vivo con ellos sino con mi prometida y ella... ella creo que no lo sabe—apretó los labios, tampoco quería molestarla con ello, no quería decir los problemas que estaba aquejándole, no quería sentirse una molestia. Aun cuando necesitara del apoyo de ella, sabiendo que tenía sus propios problemas, quería ayudarla, no ser un problema más. En verdad se sentía demasiado frustrada. Antes no le hubiera importado siquiera, solo hubiese esperado la muerte sin más, pero ahora que tenía a alguien que se estaba volviendo sumamente especial, simplemente le molestaba el no poder hacer nada. Era un enemigo con el cual no podía luchar, necesitaba ayuda sin excepción.

Mn…. Entiendo.  Ya que lo que me habían recetado antes siquiera hacía algún efecto, incluso si esto es un poco más difícil o doloroso, quiero intentarlo. No quiero solo… esperar a que mi momento llegue, hay mucho que aun quiero ver, cosas que vivir. No quería creerlo ni quería vivir de esta manera. Me someteré al tratamiento que sea necesario—asintió con determinación. Se notaba aun la tristeza ante el continuar con todo esto, incluso si era lo único que podía hacer por ahora. No conocer su enfermedad a fondo también era un problema. Muchas veces llegó a pensar que todo resultaba de esa manera porque su raza era distinta pero esa solo era un vaga esperanza sin siquiera una base que le alentara a que pudiera ser así. Dejó salir un suspiro era peor si pensaba en eso. —¿Serán pastillas? ¿Alguna dieta? ¿Algún método experimental?—se mostró un poco inquieta en ese momento, realmente quería saber qué cosas debería hacer o en que podría ayudar para que su salud mejorase. Peor en cuanto mencionó de alguien que estuviera cercana a ella volvía a recaer en lo que había pensado al principio: no quería preocupar a Aubrey. Pero no solo se estaba tratando de algo referente a su clan a sus deberes en ella, sino que se trataba de sí misma.

Creo… que debo hablar con ella. Seguramente… se enojará por habérselo ocultado pero… es quien estará a mi lado el resto de mi vida. Aunque... siendo sincera, me siento alguien débil por esto... no sé si siquiera me merezca estar a su lado.. —apretó los labios nuevamente y las lágrimas que había estado aguantando hasta ese momento comenzaron a fluir sin más. Estaba realmente cansada, de ocultarlo, de sentirse mal, de que le faltase el aire, de dormirse en cualquier momento. Ella solo quería vivir feliz en esta nueva etapa de su vida. Pero no podía vivir lamentándose tampoco, eso ella lo sabía muy bien. Fue secándose las lágrimas como podía y volvió a mirarla decidida—Disculpe por eso... doctora hagamos lo que tengamos que hacer.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Vie Jul 07, 2017 7:31 pm



The Promise


Todos creían que los médicos lo podía todo pero no era así, aquella enfermedad no tenía cura pero si un tratamiento que podría darle una larga vida, eso era lo que le ofrecía. Ayumi era valiente, muy valiente al darse una segunda oportunidad para decir “Si, si quiero vivir”  lo mejor de todo es que ella no estaba sola, tenía familia, tenía pareja quienes le brindarían apoyo emocional pues el dinero es tan simple que ni merece ser mencionada. —Muy bien, me alegro que decidas eso. — Aaliyah estaba feliz por encontrarse con no solo una persona que luchaba contra sus enfermedades sino que también compartían un vínculo de raza, al menos una similar. Desde que llegó sintió que las macetitas que tenía en el borde de la ventana vibraban, ella era un ser natural, ambas lo eran, haría su mejor esfuerzo para mejorar su estado.

Oh, Ayumi. No tengas miedo en decirle a tu prometida. — Después de todo no hay nada más bello que el amor entre dos personas sin importar la raza que fuera. Pero el amor no es solo suficiente para que una relación funcione entre ellas debe ser fundamental la confianza, no decía que ellas se escondieran o tuvieran secretos pero una enfermedad nunca debe ser retenido de esa forma. — Uhm…sé que lo que piensas, nadie es una carga, sobre todo si se está enamorado. — Era hermoso ver como ella se preocupaba por su prometida que por sí misma pero tampoco era correcto el amor se muestra y recibe de forma equitativa.

Todas aquellas ideas de tratamiento eran acertadas, había muchas medicinas las cuales se fabricaban a diario unas más fuertes que otras, también habían métodos experimentales los cuales aún no estaban del todo aprobados. Ayumi estaba desesperada por encontrar una forma de darle fin a su sufrimiento y le tocaba a Aaliyah ayudarla. — No. Escucha. — Estiró las manos tomando las contrarias, quería reconfortarla, darle calma solo se le ocurrió esa forma. Cuando de enfermedades se trata las personas tienden a estar muy inquietas, temerosas pero ella debería entregarse por completo a las manos de la Alfraude, tenía que confiar.

Existen esos métodos que dices, pero tu caso se puede tratar de muchas formas. Estoy segura que lo has notado ¿Verdad? — Aaliyah hace mucho  no sonriera pero quería hacerlo ahora, una sonrisa franca. — Tengo maneras de ayudarte y entre ellas están los métodos naturales, ambas nacimos de esta  ¿Por qué no usarla para nuestra salud? La madre naturaleza nos brinda su apoyo a nosotras que somos sus hijas. — Estaba segura que a esa madre daría lo que fuera por ver a sus hijas sanas. Ayumi se dirigía a Aubrey con tanta delicadeza, con tanto cariño que le dio algo de tristeza sus palabras, pues hablaba como si su vida pronto fuera a dar fin. Con su mano derecha limpió aquellas  lágrimas y luego dio una caricia por aquella mejilla pálida. — Esta bien, está bien llorar. Tienes miedo. — La doctora actuaba ahora como un apoyo  pues ese era el trabajo de un médico, ser el pilar de su paciente, apoyarlo como si fuera un familiar más. — Eres digna de Aubrey y aunque no la conozca se siente mucho el amor que se tienen.

Volvió a sujetar sus manos antes de hablar. — Empezaremos con la Aromaterapia, también la acupuntura es una opción pero eso será para tu enfermedad del sueño, para lo de tus pulmones será algo más agresivo, ahora tendríamos que pedir ayuda a la medicina moderna. — Ahora mismo estaba seria, pues el método aún no estaba aprobado por el dolor que podía causar en los pacientes sin embargo era efectivo, que ironía, el paciente sufre para sanar ha habido casos pero eso ya no se considera medicina al menos no para ella. — Se trata de inyectables, se colocan a esta altura. — Estiro esta vez su mano zurda para señalar el pecho de la contraria, justo en el  corazón. — Sin embargo el líquido suministrado dolerá mucho más que el piquete. Tiene una duración de hora y media, tendrás fiebre, nauseas, dolores musculares, pero es efectivo, porque después de ese tiempo las ganas de toser se irán por completo, pero ya te lo dije, no es una cura…es solo tratamiento. — Era triste para un doctor ver a su paciente sufrir, ella no quería eso, es justamente esa razón por la cual tomó una decisión. — Usaremos ese método hasta que yo pueda encontrar otro tipo de medicina, esta vez natural, nunca me había topado con un caso como el tuyo por eso no tengo la formula exacta, tomará tiempo pero la tendré ¿Podrás esperar? ¿Podrás resistir? ¿Confías en mí? — Sus ojos suplicaban que sí, pero era tan difícil. Nadie en su sano juicio se encomienda a ciegas a un desconocido pero Ayumi debería saber que en manos de Aaliyah tenía un mejor futuro, uno más sano y donde pueda divertirse sin preocuparse.



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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Sáb Jul 15, 2017 8:34 pm

Todo era tan difícil para ella. A pesar de que se había resignado a que todo tuviese un fin, que no pudiese luchar más contra aquello que la agobiaba, una nueva esperanza surgía. Tenía miedo, eso no podía negarlo ni aunque quisiera peor, por otro lado, si continuaba de esa manera realmente no habría nunca una luz en el túnel, ninguna otra alternativa. Ella no era la típica mujer que se acobardaba por un poco de dolor, ella le temía al final y que no hubiese podido concretar nada de lo que se había propuesto. Vengar a su clan ya había quedado aparte, aun cuando era un hecho sumamente importante, estaba su propia felicidad en juego. Su padre podría haber entregado su mano por intereses personales pero, al final, le había otorgado la dicha de conocer a su prometida y quería hacerle feliz, no quería darle más problemas. De por si un contacto entre ellas, tomar su mano o acariciar su rostro, era sumamente difícil.

Tal vez, por ello, cuando la doctora tomó su mano, ella se tensó de manera casi instantánea. No estaba demasiado acostumbrada al contacto a no ser que fuese por su trabajo en la que se veía forzada a hacerlo. Y, con respecto a su prometida, recién comenzaban a acercarse. Todo era poco a poco y, aun cuando a ella pudiera desesperarle, también lo agradecía, era especialmente tímida y torpe en lo que a cariño se refería.

¿De verdad?—aun así, se notó al esperanza en su mirada. Muchos se habían dado por vencidos, incluso los que eran de su propia estirpe-ya sea sus padres así como otros miembros de su clan- por eso había sonado tan resignada a su propio destino. Realmente quería continuar, realmente quería vivir y ser feliz con la persona que estaba aprendiendo a amar. El pecho le dolía bastante, tan sólo al pensar lo difícil que sería de ahora en adelante. Pero, visto y considerando lo que le había estado pasando, con el hecho de haber sufrido por tanto tiempo y mantenerlo en secreto, si lo pensaba así ahora no era una carga tan pesada, por lo menos eso era lo que pensaba.

Doctora… yo... estoy decidida. Realmente quiero vivir, así que hagamos lo que crea conveniente. Además de ello, incluso si hay dolor, es mejor a seguir de esta manera. Esperaré a que encuentre algo mejor, mientras tanto... continuemos—apretó suavemente las manos ajenas, tratando de llenarse de valor de esta manera. No podía permitirse el flaquear, no en ese momento. Pero, unos momentos después, sintió sus parpados pesados nuevamente y el agarre que había mantenido hasta ese momento de manera firme, iba desvaneciéndose poco a poco. Inevitablemente la consciencia iba perdiéndose y, aun cuando deseara mantenerse despierta, ya no pudo percibir en el momento en el que sus ojos se habían cerrado por completo.

La más perfecta oscuridad a su alrededor.


Sentía paz, mucha paz, pero se lamentaba el haber caído de nuevo en su enfermedad justo en medio de aquella consulta tan importante. Por lo menos, para aquello habría medicinas naturales, así que sería cuestión de tiempo para dejar esos sueños repentinos. Estaba algo ansiosa, después de mucho tiempo se sentía llena de vida pese a estar en esas condiciones, ahora podía aspirar a algo más, podría hacer muchas más cosas sin tener ese temor latente.

Blanco. El más puro blanco.

Cuando despertó nuevamente sintió el resplandor de la luz blanca sobre su propio rostro, cegándola por unos segundos hasta que se acostumbró a la misma. Siempre se había preguntado porque tanto afán en ese color. ¿Era por la pureza del mismo? ¿Era porque todo se veía mejor iluminado? Quería hacer esas preguntas que siempre tuvo desde niña cuando la mantenían en cuarentena o pensaban que era un artilugio defectuoso, pero ella había sido criada en ese momento para mantener el más absoluto silencio y, por ello, se mantuvo sin saber nada más de lo necesario.

Lo siento… me dormí sin desearlo de nuevo—se llevó una mano hacia su propio rostro, se sentía tan avergonzada ante la situación. Incluso si la doctora pudiera estar habituada a ello o no, eso no quitaba su propio sentir. Bueno, no debía de angustiarse, estaba recostada sobre la camilla de aquel consultorio, se preguntó si habría sido un problema el que la mantuviese ahí. Se sentó en la misma y bostezó quedamente mientras tapaba sus labios con su propia mano. Buscaba el reloj por el sitio, ahora solo quería saber cuándo tiempo había permanecido dormida. En verdad sentía demasiada pena en ese instante.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Miér Jul 19, 2017 5:59 pm



The Promise


Por fin pudo ver en aquella mirada las ganas de vivir, la esperanza es lo último que se pierde después de todo. Estaba segura de que el destino le tenía grandes cosas preparadas a aquella muchachita pero para llegar a eso necesitaba pasar por aquel bache llamado vida, y si bien ha podido vivir hasta ese momento no pudo ser de manera plena. Aaliyah sería una vez más el pilar que sostiene las emociones de sus pacientes. Seria fuerte por ambas y encontraría curas, no solo para Ayumi, también allá afuera había quienes sufrían de lo mismo, después de todo para eso estudió medicina para ayudar y sanar al enfermo.

Me alegra tanto de que seas tan valiente, yo también me esforzaré. — Era una gran suerte que estuviera sujetando sus manos pues pudo sujetarla antes de que cayera al suelo producto de aquel profundo sueño que sufren las personas con narcolepsia cuando el cansancio les llega no hay fuerza sobre humana que pueda detener lo inevitable, dormir.  —¡Anna! Por favor ven. — Aaliyah no contaba con la fuerza física suficiente como para llevar a la jovencita a la camilla. Su enfermera prácticamente vino luego de su llamado de auxilio, ambas con cuidado pudieron levantar el cuerpo de la chica, había olvidado que estaba por debajo de su peso lo cual era alarmante. Una vez recostada dio una caricia por la mejilla pálida de esta, el color se había ido dándole un aspecto poco sano pero se veia tan tranquila dormida. — Gracias, sigue con tus obligaciones si necesito algo te llamaré. — Dejaría que Ayumi descansara mientras ella podría buscar algunas cosas, libros, expedientes. Varios minutos después fue a por un hervidor eléctrico y puso algo de agua, esperó a que hirviera para después verter el contenido en una pequeña tetera de porcelana. Ella era una alfraude así que podía hacer crecer múltiples flores o plantas en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo esta vez solo usó sus habilidades para hacer crecer algo de manzanilla, puso algunas hojas dejando que reposara, entonces su paciente despertó.

Hola de nuevo — Soltó una dulce risilla mientras servía la infusión en las tazas. — No hay problema. Uno no desea dormir pero la enfermedad nos obliga. — Se acercó junto con las tazas y le dio una. — Ten, bebe eso te hará sentir mejor. — Mientras Ayumi yacía sentada en la camilla Aaliyah solo se apoyó en el borde de la camilla. Bebió un poco para después dejar salir un suspiro, estaba rico. — Dormiste como por treinta minutos. — Habló segundos después  de beber otro poco. Notó la mirada distraída de la jovencita buscando lo que podría ser un reloj, el consultorio no contaba con uno pues la doctora pensaba que si se caía en la enfermedad todos debemos otorgar el tiempo el del mundo para mejorar. En la actualidad todos andaban apurados queriendo hacer las cosas tan rápido como fuera posible lo cual resulta erróneo, existen cosas que necesitan tiempo, pensar con cabeza fría para finalmente tomar una decisión. — Espero no hayas estado apurada…debes tomarte tu tiempo para enfrentar este problema. — Había terminado de su taza así que regresó al escritorio, cogió un dulce que tenía escondido en el cajón y se la dio a la joven era normal en Aali dar premios u obsequios a quienes han sido buenos pacientes puede resultar infantil y tonto para la contraria pero era su manera de decir “Has sido una buena chica”

Necesito que vengas con alguien para cuando te ponga los inyectables, puede ser una amiga o un conocido. En cuanto a la narcolepsia debo ir a tu casa después de todo luego te entrará muchísimo sueño aunque también puedes ir a mi hogar tengo habitaciones para mis pacientes. — En ese ámbito no tenía problema alguno, después de todo ella solía dar servicios a domicilio de ser necesario pero también estaba que los pacientes iban a su hogar ya que no todos cuentan con los recursos económicos para internarse en el hospital, quienes están recuperándose o reciben tratamiento natural se quedan con ella, su casa es muy grande y cuenta con personal capacitado, de todas formas funciona. —Solo dime cuando empezamos prometo estar lista, puede ser mañana, dentro de una semana o quince días, pero yo recomiendo que sea lo más pronto posible. Ya tomaste la decisión después de todo. — Caminó hasta la camilla, se sentó al lado de la ninfa para entrar en confianza después de todo eso era vital en la relación de doctor y paciente, movió sus pies en el aire mientras esperaba una después también estaba el hecho de querer pensarlo, planearlo, consultarlo, Aaliyah podía esperar  pues al menos el primer paso estaba hecho.
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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Sáb Jul 22, 2017 5:31 pm

Negó suavemente en las palabras dichas y frotó uno de sus brazos, mostrándose evidentemente incómoda. Peor no era culpa de la doctora, básicamente era todo por el dolor o, más bien, por la frustración de no poder controlar ese tipo de cosas. Siempre se dormiría, incluso si no estaba cansada, incluso si estaba haciendo una misión importante. Eso debía de terminar, era algo de lo que estaba segura. Por otro lado también tenía que hablarlo con Aubrey, tenía que ser honesta con ella, no sabía si su padre le habría comentado algo o simplemente se lo hubiera callado. Conociendo a ese hombre, seguramente hubiese sido al contrario. Es mucho mejor ocultar las falencias de su clan. Que hime-sama, como ellos decían, fuese la bella durmiente no hacía bien al nombre y al honor de su tierra, eso ella estaba consciente aunque no lo aceptase en realidad.

No… no es que estuviera apurada, es solo que vine sin avisarle a nadie. Temía que me hubiese quedado dormida demasiado tiempo y fuese muy tarde. Además, no está en mí el poner en predicamentos a ninguna persona—con su voz un poco más suave, había vuelto a bajar la guardia ahora que sabía que no había pasado demasiado tiempo. Eso era algo muy bueno. La escuchó atentamente y sus dedos se movieron un poco más rápido sobre su propia falda. Obviamente, se notaba su propio nerviosismo, se notaba que estaba asustada aun pese a todo. Aunque eso no era más que un acto reflejo bastante razonable, trataría de relajarse. Iba a doler, iba a ser difícil, pero… iba a estar mejor, tenía que pensar positivamente.

Si Aubrey no está ocupada le pediré que me acompañe…—murmuró en un tono bajo. No quería perjudicarla, en ningún aspecto. De por sí su relación era algo complicada. Realmente tenía la esperanza en que ella comprendería y le apoyaría en lo que sucedería luego. Sobre lo segundo, ella no sabía bien que opción tomar, si bien ambas era completamente viables, era un hecho que si era en su casa, todo entraría en un completo caos, era más recomendable que fuese donde la doctora recomendaba pero… ¿y si tardaba demasiado? Eso también podría ser un problema. Pero, de momento iba a elegir la segunda opción, si es que ocurría algo diferente a lo esperado entonces le pediría disculpas y le pediría que fuese a su hogar.

Creo que sería mejor de esa manera… que vaya al lugar que dice—asintió apenas. Cada acción que realizaba lo pensaba por ella misma y también por su prometida. Tendría un camino de espinas de ahora en adelante, necesitaría de todo el apoyo posible. Bajó la mirada, ya había tomado la determinación, solo quedaba el tempo. Esta persona era demasiado amable tan solo al considerar que se tomase su tiempo. Pero Ayumi sabía que no podría esperar demasiado. Con cada tiempo que pasa, con cada día que transcurre, ella se siente cada vez más fatal. Últimamente ya no puede fingir que se siente bien, y los empleados de la casa se están preocupando de más. Eso era lo que menos quería, no quería hacer sentir triste a nadie. Era algo bastante difícil.

¿Esta bien si empezamos mañana mismo? De verdad, no puedo seguir de esta manera—dejó salir un suspiro pesado, sentía un dolor en el pecho y tosió un poco pero, al menos, en esta ocasión no salió nada extraño dentro de ella, parecía ser solo un acto reflejo de su cuerpo al sentir una presión inusual de estrés.

Aun así, doctora, perdone, seguramente atrasé sus citas con esto que me ocurrió de repente. En verdad lo lamento demasiado—no sabía cómo disculparse ante tremendo incidente. Si bien fuera algo que no pudiera manejar, para ella seguía sin estar bien ni aceptarlo. Demasiado exigente consigo misma, tal vez, pero era su modo de ver las cosas, la forma en la que había sido criada. — ¿Debo comprar algo? ¿En qué horario deberíamos encontrarnos? Haré lo posible por hacer su trabajo un poco más liviano, por lo menos—una pequeña y débil sonrisa se formó en sus labios que nadie hubiera pensado que realmente estuviera haciéndolo. Por lo menos sintió una presión un poco menos pesada detrás de su propia espalda y estaba llena de una nueva esperanza. Solo… anhelaba que esta no se diluyera como las anteriores. Le rogaba a quien fuera por ello.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Vie Ago 18, 2017 4:16 pm



The Promise


Ahora es cuando uno se da cuenta de los problemas que la enfermedad trae consigo, la preocupación de familiares, la de amigos o la de una pareja. Nadie desea estar enfermo o pasarlo mal cada día de sus vidas y si bien el camino seria largo, doloroso y frustrante en ocasiones. Ayumi estaba decidida. Aaliyah estaba decidida. Algo bueno debía salir ¿No? Al menos Zahara así lo suponía.

Entonces será en mi casa. — La decisión estaba tomada. Aun así percibió cierto temor en la muchacha muy seguro por el tiempo que iba a tomar el tratamiento y si guardaba silencio en su propio hogar ¿Por cuánto tiempo podría sostener la mentira? Cuando tuvieran mayor confianza podría ayudarla a resolver ese pequeño problema, después de toda la familia ayuda mucho en la recuperación a cualquier enfermo le gustaría despertar y saber que tiene alguien a su lado para hacerle compañía, esa clase de fortaleza muy poderosa.

Mañana está perfecto. —La forma en que el cuerpo de Ayumi fuera a reaccionar al tratamiento era incierto, algunos les tomaba más del medio día mientras que a otros cortos periodos de cinco a seis horas sin embargo no podía ponerse exquisita pues hablamos de la salud. Ahora mismo pensaba en que cosas iba a necesitar y alistar apenas llegara a casa. — Tranquila, exaltarte solo empeorara tu condición. — Miedo, dolor e ira son detonantes que solo ayudan a aumentar el estrés y con ello el dolor en el pecho de la ninfa, esa enfermedad la estaba acabando de a pocos.

Ayumi, por favor. — Dio una leve caricia a su cabellera dorada. Ella era muy servicial, atenta y amable preocupándose por el horario de la doctora pero el caso es que era totalmente  a la inversa, era Zahara quien debe velar por la salud de sus pacientes, ciertamente no podía con una gran cantidad al mismo tiempo pero tenía colegas tan o incluso más eficientes que ella. — No te preocupes por las citas, recuerda que este hospital es grande y hay muchos más médicos. — Tomó las tazas dejándolas en el escritorio, desde allí dio un vistazo a la jovencita. — No es necesario. En mi casa tenemos todos los implementos es algo así como una clínica particular. — Pero claro, tenía sus limitaciones. Ahí no podía realizar una cirugía a corazón abierto, poniéndolo como ejemplo, pero si atendía a sus pacientes de una manera por demás  decente ¿A quién no le gusta tener una habitación propia con vista al jardín? Su hermoso jardín era algo para estar orgullosa. —Pero como te veo tan ansiosa… necesitaré que traigas algo en especial. Un ramo grande de flores y tienen que ser del tipo que más te guste. — Un pedido sin duda inusual pero antes de oír alguna pregunta del para que lo quiere alzó la mano. — Te diré para que sirven cuando vayas a mi casa. — Embozo una sonrisa dándole a todo un toque de misterio, en si la medicina es todo un arte, un misterio, algo excitante pues siempre se aprende algo nuevo.

Ahora el horario. — De su escritorio cogió un pequeño almanaque, hizo cálculos mentales por unos instantes antes de contestar. — Mañana a partir del mediodía. Nos encontraremos en la entrada del hospital e iremos a mi casa ¿está bien para ti? Ten en cuenta que el tratamiento varía bastante y no sabemos cuánto tiempo vas a dormir. Lo mejor es que avises que estarás fuera por algún asunto importante, mentir está mal, lo sé. Aun pienso que debes anunciar tu tratamiento así se preocupan menos. — Por la posición del sol supo que quizá era mas del medio día. Tomó un buen tiempo atender a su paciente pero valió por completo la pena. — Supongo que estas por retirarte ya ¿Quieres que te acompañe hasta la entrada del hospital? Así me cuentas alguna trivialidad, hahaha solo si deseas. — Era normal en ella acompañar a sus pacientes era una forma de darles apoyo emocional, hablar de cualquier cosa después de una charla tensa.

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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Dom Ago 20, 2017 7:22 am

Momentos difíciles para ella. Pensar en lo que tendría que hacer no le agradaba pero era lo único en lo que podía pensar. Después de todo, para esas alturas era normal el pensar que era su única opción a seguir. Ya, para esos momentos, aun cuando escuchara las palabras de la doctora y las comprendiese, alguna parte de su mente no terminaba de procesarlo del todo. Pero, lo que mencionaba le tranquilizaba, así fuera un poco. Apretó los labios, aun así, no solía hacer cosas fuera de los planes establecidos, no solía ocultar tales cosas tan importantes, pero de momento era lo más adecuado.

Oh… flores…—murmuró con un tono suave. Algo así ¿Cómo lo conseguiría? No había muchos árboles de cerezo como para traer su flor favorita, así que, tendría que decantarse por las segundas. Sí, debería de hacer eso, no le parecía justa la idea de cortar una rama de un árbol por su propio egoísmo, eso estaba fuera de la cuestión. —Veré como conseguirlas—aun así, llegó a sonreír con suavidad en un momento como ese. Ahora prestó un poco más de atención. El horario no estaba mal, de hecho coincidía en los horarios que solía estar fuera por los entrenamientos que aun realizaba. Nada más los hacía para no quedarse en casa sin hacer nada y terminar realizando actividades que quitaran el trabajo a los demás empleados de aquel lugar. Ah, cambiaba algo que podía ser agradable para sí por algo excesivamente doloroso. Sólo esperaba que la esperanza hiciera efecto y algo inesperado ocurriese. Esperaba… que ese tratamiento pudiera arreglar algo, un poco… sólo un poco. Por eso mismo podría llegar a soportarlo.

Está bien para mí. ¿Qué haremos con las vestimentas? ¿Debería llevar algo liviano o algo de eso?—no estaba muy acostumbrada a tratamientos y, cuando era pequeña, generalmente eran batas blancas que hasta provocaban la sensación de estarse preparando para su final. Un vestido mortuorio. Peor en esta ocasión no era algo como esto, y era cierto que el clima estaba un poco caluroso pero no tanto como lo era en su tierra natal, por lo que era bastante tolerable. Buscó sus pertenencias y dejó salir un suspiro ante lo que mencionó.

No… por lo menos aún no. Lo haré, lo comentaré, sí pero cuando esté preparada. He pasado por muchas presiones últimamente, y no quiero agregar algo. Sé lo que me dirá al respecto y... preferiría que no lo mencione, si no es mucha molestia—inclinó ligeramente su cabeza, pidiendo disculpas por su petición egoísta. Dado el momento comentaría su caso con Aubrey y le pediría si podría acompañarla así fuera de vez en cuando. Pero, Ayumi, en esos momentos se sentía defectuosa. Sí, un error, justo como su mismo padre había mencionado varias veces. Pero como sus hermanos se habían desligado de su familia, solo esta herencia deficiente, era la que le llevaría de nuevo al fortalecimiento del clan. Era algo completamente irónico.

Oh, no sé si debiera, aun con todo esto, no quisiera quitarle más tiempo—aun así, se quedó unos minutos vacilando al respecto. Hasta que, por fin, dejó salir un suspiro y asintió quedamente, dándole a entender que era mejor si le acompañaba hasta la entrada del sitio.

Ya sin poder decir nada, sus labios estaban sellados. Sabía que el camino era relativamente corto, por lo que mencionar cualquier cosa estaría bien y, aun así, no supo siquiera que podría mencionar al respecto. Estaba nerviosa, eso era evidente, y ella solía saber cómo crear una conversación de la nada pero, en esos momentos nada se lo ocurría. Hasta que volvió a mirar a la doctora y dejó salir un suave suspiro, abriendo sus labios para hablar.

¿Hay algo que le guste? ¿Algún tipo de dulces o eso? En el lugar del que vengo, los dulces son muy buenos, los dangos hechos de diferentes sabores, son una de mis especialidades. Tal vez y podría... llevar algunos mañana, si es que el apetecen, claro—fue lo único que se le ocurrió para decir, aunque, se sentía ahora también bastante torpe por mencionar algo tan absurdo. Pese a eso, era algo para poder hablar, y no quedarse sólo con esa tensión fuerte a su alrededor.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 26, 2017 5:16 pm



The Promise


Oír que Ayumi intentaría encontrar sus flores favoritas le dio una idea, pero la sorprendería cuando llegara el momento si eran tan difíciles de encontrar ella podría dárselas con todo el gusto. En un principio Aaliyah estaba preocupada por el horario pues no quería que ese fuera un problema para sus pacientes sin embargo al parecer todo quedó perfecto, el alivio que sintió en su pecho fue enorme y solo por eso dejó escapar una sutil risilla.

La ropa  al igual que el cuarto y los demás instrumentos vienen de mi parte, no te preocupes Ayumi. — Era normal sentirse ansioso, estaba por empezar con un tratamiento y si bien seria el mas ligera de sus enfermedades era motivo para estar nervioso. Las batas eran algo normal que se usaba seguido en el campo de la medicina para mala suerte de la joven tendría que usar uno pues solo con eso se podía estar seguro que no tendría ningún tipo de contaminante a su alrededor.

Claro que no es molestia. — Los doctores solo quieren lo mejor para sus pacientes, tanto su bienestar físico como mental pero si ella no estaba lista para soltar la verdad sobre su tratamiento claro que mantendría silencio sin embargo eso no quitaba el hecho de estar pendiente sobre ese tema, las mentiras no llevan a nada buena, jamás. Ayumi querer llevar la carga por si misma no era bueno pero demostraba también lo independiente que era otra de las razones por las cuales deseaba conocerla a fondo, no siempre uno se puede hallar con personas y razas similares a las suyas de ahí viene la invitación para escoltarla.

La caminata hacia la salida podía ser ejecutaba en tan solo escasos minutos pero los suficientes como para entablar una conversación menor. — ¿Los dulces? Claro que me gustan. Nunca probé los dangos asi que será una nueva experiencia, todo lo nuevo debe disfrutarse. — Había olvidado el lugar de donde vino Ayumi, las tierras orientales eran sinónimo de exquisiteces poco conocidas. — Luego del tratamiento podemos probarlos con algo de té  del que mas te guste. — La hora del té acompañado de un rico bocadillo también era un tratamiento para la relajación, quizá suene ridículo pero la serenidad y estabilidad emocional son como medicinas naturales. Notó cierta tensión en la ninfa y no se le ocurrió mejor cosa que sujetar su mano, no tenia intención de parecer perversa solo una mera forma de calmarla, el contacto físico también suele ayudar a mucho pero a otros los incomodaba. — Hey, Ayumi. — Habló ahora que la entrada del hospital se veia mas y más cerca. — Todo saldrá bien, te lo digo enserio.  — La soltó y alzo su mano derecha extendiendo solo su dedo meñique. — ¿Conoces este juego? Son promesas que no se rompen. Todo saldrá bien, lo prometo. —Su sonrisa se hizo ancha, honesta y en parte juguetona, en poco tiempo logró sentir apego por ella una especie de cariño el cual apenas iba floreciendo pero iba por buen camino. — Ten cuidado al ir a casa.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

Mensaje por Ayumi Fujiwara el Sáb Sep 30, 2017 4:56 pm

Por lo menos una de sus preocupaciones se hubiera ido luego de escucharla. Ella siempre buscaba de tener todo en orden, más aun al no saber en qué momento su enfermedad podría llegar a molestarla. Por otro lado, tampoco es como si pudiera hacer demasiado al respecto, no quería dejar demasiado tiempo sospechando a la servidumbre en la mansión de su prometida, por lo que una vez que saliese de ahí tendría que dirigirse rápidamente. Por supuesto, trataría de no correr demasiado, aún estaba un poco agitada con lo ocurrido durante el día, tenía que controlarse.

Entonces los haré. Serán de varios gustos, para que elija el gusto que prefiera.—Comentó unos momentos después, aunque debería ver en qué momento lo hacía. Bueno, o es como si fuera difícil debido a su entrenamiento en su clan pero desde que vivía de esa manera, había terminado por desacostumbrarse a demasiadas cosas, tendría que ir con cuidado ahora. Y si no podía hacerlos en la cocina de donde ahora vivía, siempre podría ir a la casa de su hermana mayor y cocinar allí, de todos modos. Sí decía que eran para su prometida no habría problemas, además no es como si mintiese, también dejaría algunas para ella para servirlas junto con su té de siempre.

Al ver el meñique ladeó el rostro y sonrió con suavidad. Ya, de por sí, el que le hubiese tomado la mano había sido un gesto bastante atento, algo que en verdad necesitaba en un momento tan difícil para ella. Aun cuando las cosas, a partir de ese momento, seguramente iban a ser demasiado difíciles, tenía una mejor visión del horizonte por delante, o por lo menos eso era lo que creía en ese momento.

Sí, lo conozco, aunque muy pocas veces lo haya realizado—tomó el meñique ajeno con el suyo y movió la mano ejecutando al promesa que todo saldría bien. No solo con lo que le angustiaba, sino con lo difícil que sería el tratamiento al cual se sometería. Quería vivir mejor, así fuese un poco más. Sabía que los milagros no existían, pero si lo inevitable le permitió el haber encontrado a alguien que le ayudase un poco, entonces podría creer en algo más. Una visión mucho más positiva con respecto a su problema.

Nos estaremos viendo pronto entonces, Doctora. No se preocupe, tendré cuidado—llevando ambas manos hacia el frente, inclinó ligeramente su cabeza en forma de despedida. Desde que había sido criada esa era la forma de despedirse y, al mismo tiempo, expresar el mayor respeto posible hacia la otra persona. Podía ser sumamente raro para otras personas de otras culturas pero ella misma lo considera precioso, una de las cosas que aún se permitía realizar desde que había comenzado a vivir en aquella ciudad.

Al irse alejando de la clínica y volviendo por fin a casa, verificó de nuevo la hora en su teléfono móvil. Estaba bien, no habría ningún problema con el horario en el que llegaría, y se veía si un poco cansada, por lo que le serviría la excusa de haber estado entrenando. De verdad sentía sus esperanzas renaciendo luego de aquello.


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Re: —One Last Chance. || Priv. Aaliyah

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