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Sing you to sleep -Priv Neeru-

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Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Vie Jun 23, 2017 10:56 am


Oscuro, cada vez más oscuro, así es el bosque en plena noche. En la inmensa oscuridad una pequeña llama se hace presente, poco a poco va volviéndose más y más intensa y así como aparece desaparece. Una canción de cuna es susurrada por el viento y las lágrimas caen sobre la superficie del suelo seco. Ella se mantiene bajo uno de los árboles, siempre había sido su manera de sentirse mejor, de olvidarse un poco de los problemas con los cuales acarreaba día a día. No es como si no supiera que ahora estaba sola. Ahora no había nadie a quien proteger. Todos se habían ido, su familia había desaparecido, ellos se habían apartado de ella.

¿Qué debería hacer ahora? No podía marcharse también, había algo que la mantenía en ese mismo sitio. Un sueño, un deseo frustrado, la respiración que se iba apagando poco a poco, la necesidad de cubrir ese sentimiento, sus brazo permanecían vacíos ahora. Una mujer dura como ella, una mujer encantadora, seductora ahora estaba ahí, tan débil y lamentable. Odiaba esa imagen de sí misma. Se llevó una mano hacia su propio rostro. ¿Eso era algo que debían hacer los de su tipo? Bueno, no es como si tuviera una buena base de todos modos, ella no tuvo una buena madre y su padre siempre había permanecido lejos de la ecuación. Ella solo quería dar lo que nunca había recibido, porque se había jurado que si un día estuviera en una situación así no lastimaría a quien estuviera a su cargo. Pero sus hermanos adoptivos se fueron y la hermana menor que tenía, la odiaba. Definitivamente había hecho algo mal ¿no?

Pero incluso dando todo tu esfuerzo, eso no significa que lo estés haciendo bien—dejó salir en una suave voz mientras de sus dedos formaba un pequeño fuego para iluminarse. La oscuridad podía ser tan aterradora, pero aun así, ella trataba de mantenerse fuerte y arrogante, como sería en la normalidad. Este solo era un momento de debilidad, no era algo que podía permitir que alguien más viese.

Sin embargo, esa vez sería diferente: su oído detectaría una respiración atropellada, deteniendo el caminar. Estrechando los ojos se puso tensa ¿acaso había allí alguien que le había seguido? o, quizá, la víctima de una persecución escondiéndose de los malhechores. Oteó hasta donde llegaba su campo de visión, pero sería su oído el que le guiaría la vista al apagar la pequeña llama que había hecho hacia ese momento. Su ceño se frunció, sin perder la actitud defensiva. Pocos minutos después tendría la certeza de que nadie la estaba persiguiendo, y pensó en marcharse. Mas, su curiosidad era fuerte, y también se excusó en la preocupación por si no se trataba de alguien en peligro. Definitivamente no medía el peligro.

Con aso calmo, llegó hasta el origen, y, una vez sus ojos se acostumbraron a la oscuridad y a la sutil brisa nocturna, su expresión se descompuso en sorpresa.
¿Un niño? No deberías estar descansando aquí, ¿y si aparecen animales salvajes? —susurró, en un tono tan divertido como peligroso, ladeando la cabeza para mirarle con sus ojos magentas cargados de una mezcla de curiosidad, interés y, en el fondo, inquietud por él.



Última edición por Anette Lorentzen el Vie Ago 11, 2017 7:08 pm, editado 1 vez




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Neeru Blomgren el Sáb Jul 08, 2017 5:17 pm



The Promise


Para alguien que ha crecido solo piensa en solo ser fuerte pues esta es fundamental para sobrevivir, pero siendo tan débil sabía que algún día seria capturado una vez más, que miedo, que terror, que lamentable ¿Cuan miserable seria su vida? ¿Qué tanto más iba a sufrir? Preguntas como se formulaban en su mente todos los días, vivía con temor y agobio ¿A eso se le podía llamar vida?

“No mires lo malo del momento, piensa en lo feliz que serás en un futuro”

Qué fácil es decir eso, pues Neeru no sabía ni que sería de él mañana más tarde o de acá dos días, su falsa libertad podría durarle incluso años pero no quería vivir atemorizado pensando en que sería sujetado de nuevo por grilletes las cuales lastimaban su piel, no quería estar en cerrado en jaulas pequeñas esperando a ser comprado por algún viejo rico. Sabiendo eso se decidió por pelear o al menos aprender.

Su trabajo como mesero terminaba muy noche casi de madrugada. Sin embargo no iba a casa como sus colegas pensaban más bien se desviaba hacia los bosques; el abrigo marrón que llevaba  brindaba el calor necesario para aquella fría noche sus zapatos negros se hundían en la  fresca hierba y estaban sucias con algo de lodo de algunos charcos los cuales tuvo que pasar por medio de acrobacias, una de sus manos estaba metida en el bolsillo de su pantalón de mezclilla azul mientras que la otra sujetaba con fuerza aquel abanico mágico que le regaló un hechicero. El frio viendo golpeaba sus mejillas y mecía sus cabellos, era una sensación agradable, después de todo el aire era su elemento natural.

Las primeras noches en su etapa de entrenamiento eran simplemente aterradoras, todo muy oscuro y con ruidos a su alrededor que lograban erizar su piel del horror sin embargo no era más que los animalillos que curioseaban al tener un visitante nocturno, poco a poco ellos se acostumbraron a  su presencia y Neeru el de ellos de esa forma no se sentía tan solo.

Minutos después llegó al lugar indicado, un claro despejado con hermosos pinos rodeando un tronco caído el cual funcionaba de asiento para viajeros cansados, como él. Se sentó para meditar un poco al tiempo que dejaba ir un suspiro, su aliento chocó con el frio viento del entorno logrando un poco de vapor la cual se dispersó al instante. —Se valiente, domina tus miedos…domina lo que es tuyo. — Trató de darse valor a sí mismo. ¿Cómo es posible que a su edad no supiera controlar su elemento? Era sencillamente inaceptable, algo tan atroz que lo volvía vulnerable a todo, a todos. Se quitó el abrigo pues necesitaba sentir el aire aunque fuese frio al punto de congelarlo por completo. Primero se abrazó a sí mismo y tras acostumbrarse alzó las manos al cielo, la zurda sujetaba el abanico mientas que movía los dedos de su derecha, era como tocar hilos invisibles “Muévanse a mi voluntad” Susurraba. Aquello necesitaba una increíble cantidad de concentración que lo hacía sudar, a su alrededor se formó una especie de pequeño remolino pero no duró más de quince segundos, cayó de rodillas totalmente cansado, agitado y decepcionado.

No, no, no. ¡Así nunca podrás salvarte! — Gritó con frustración al menos hasta que una voz lo sorprendió al punto de gritar y esconder tras el dichoso árbol caído de hace un instante ¿Qué hacia una mujer en plena noche? Temía por un instantes ser presa de un cazador pero ella parecía divertirse al verlo tan agobiado. — Los animales…ya me conocen. — No percibía un aura maligna en aquella extraña, poco a poco salió de su escondite dejándose ver por completo. —Ningún animal es salvaje si se le brinda el respeto necesario. Pero ese es mi caso…ahora el suyo, quizá deba tener cuidado. — Neeru siempre respetó el ambiente que lo rodeaba, la flora, la fauna  y esta le devolvía el gesto dándole libertad para entrenarse. — Es tarde, muy tarde ¿No debería estar en casa? — Limpió el sudor de su frente con la manga de aquella camiseta de mangas largas color blanco, estaba cansado pero no era suficiente, no era momento de descansar pero tampoco quería hacer una demostración hacia el recién llegado.

Escondió el rostro tras su abanico dejando ver solo sus ojos rojizos los cuales evitaban contacto visual con la mujer de cabello brillante — ¿Eres cazador? ¿Quieres llevarme contigo? — No pudo evitarlo, sus piernas le temblaron y sintió que se derretían del miedo. Bien sabía que un momento como ese llegaría, sin embargo su mente estuvo en blanco olvidando todo lo que intentó aprender esos días “No, no llores, no le muestres debilidad”


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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Sáb Jul 15, 2017 7:29 pm


Un niño. Anette se repetía eso mientras más observaba al chico frente a ella. Si había algo que le había dolido en parte era el que la nostalgia estuviera dominándola. Casi era como si pudiese ver a los hermanos que compartieron su vida en un mismo lugar, aquellos que crecieron y se fueron para vivir su vida. La mujer había perdido esos lazos, ellos ya no le necesitaban, y con todo lo ocurrido incluso podría dejar el trabajo que tenía y dedicarse a otra cosa pero… se sentía tan vacía ahora, tan triste. Hubiese querido que el tiempo jamás avanzase y que estuvieran de nuevo con la apariencia que ese chico dejaba entrever en esos ojos que podía observar.

Oh, que rudo. También respeto la naturaleza, por eso lo digo, aun cuando los animales estén adecuados a ti, no es a ellos a los que me refiero—cerró sus ojos lentamente, la oscuridad podría no ser mucha pero ya todo estaba volviéndose tétrico. Por lo que, con un chasquido suave de sus dedos, una pequeña flama apareció para poder alumbrarse, mientras en su rostro se reflejaba una suave y cálida sonrisa.—Aquellos que huelen a muerte y destrucción, aquellos que hieren sin pensar y aquellos que solo buscaba su propia satisfacción. Me refiero a esos animales—ella se había topado con muchos de ellos. No sólo en su vida, no solo por su propia madre o por aquel quien había dicho que la amaba y, al final, simplemente le había mentido. También estaban las personas de su trabajo, los que mantenían una cara de santos y podían desgarrar al primer roce de los dedos. El mundo en sí mismo es una jungla, ella lo había entendido a la fuerza siendo muy pequeña.

Nadie me espera en casa, así que si llego tarde o no… eso no tiene mucha importancia—era algo que había mencionado con un suave susurro. Ni siquiera sabía si su hermana menor –la única que no se había marchado- estaría esperándola. Al fin y al cabo no se llevaban bien y no era por ella, sino por la envidia que rodeaba a la menor, la cual siempre le culpa de absolutamente todo lo mal que le ocurriese. Anette había sido paciente con ella hasta el hartazgo, hasta darse cuenta que ya no podía forzarla a mantenerse cerca de ella o a hacerle cambiar de opinión. Simplemente podía esperar ahora, ya se había esforzado lo suficiente ¿no es así?

¿Tengo rostro de cazadora? Vaya, en parte me halagas. Esos sujetos… son despreciables, pero saben cómo moverse, en qué condiciones y pueden descubrir cada una de tus debilidades—se acercó al pequeño a pasos lentos, hasta que posó su mano libre del fuego sobre una de las manos ajenas con suavidad, sonriéndole nuevamente—. No temas, no soy peligrosa. Lo soy para los hombres mayores que quieren aprovecharse, pero nada más. Supongo... que soy algo así como tú, solo que ya ves que elemento manejo. —ayudó al menor a mover el abanico con una suavidad delicada. Posiblemente estaba influyendo un poco en los sentimientos y concentración de aquel chico, pero se había reflejado en él cuando recién aprendía a controlar su habilidad que no pudo evitarlo.

Los sentimientos fuertes te ayudarán junto a la concentración. Puede ser la calma, la ira, la felicidad. Cualquier sentimiento te será útil para canalizarlo. Yo lo aprendí de esa manera. Si te fuerzas a ti mismo, simplemente te frustrarás y eso traería consecuencias graves. Tómalo con calma y verás que con practica se te hará más sencillo. —en ese momento dejó en paz al chico para apartarse y sentarse cerca del árbol, aun manteniendo la llama en su mano para iluminarse. Las noches de verano como aquellas eran más agradables para ella, dada a su condición –aun cuando prefiriera el invierno por muchas razones que no mencionaría.

Pero... ¿dónde están mis modales? Discúlpame, aparecí tan bruscamente, es seguro que es normal estar en alerta. Soy Anette, soy una dragona de fuego que gusta de practicar sus habilidades y de su canto en noches solitarias como estas. Ya que no dispongo de mucho tiempo, cuando no hay otro lugar donde despejarse de todo vengo aquí. Conozco este bosque desde que era una niña—llevó un mechón de su cabello rizado detrás de su oreja y volvió a mirar al chico. Esperaba que con ello este adquiriera un poco más de confianza, muy pocas veces se había cruzado con dragones como ella o con algún tipo de mestizaje del mismo.




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Neeru Blomgren el Sáb Jul 22, 2017 7:52 pm



The Promise


A primera instancia ella se veía buena, Neeru creció aprendiendo que a una mujer se le debía respetar y tratar bien pero con lo vivido ni siquiera los niños se salvan de su enorme desconfianza. Ciertamente el bosque era conocido por ser escondite de delincuentes pero no fue hasta ese momento en el que se dio cuenta cuando ella lo dijo, perfecto, ahora se veía como un crio inmaduro que no pensaba bien las cosas. Dio un vistazo a su alrededor pero por la oscuridad de esta evitaba ver más allá de dos metros vaya terror estaba sintiendo en ese momento.

Eso…eso es. — Vio con asombro aquella flama al igual que lo haría un niño ante un acto de magia. Con la radiante flama pudo ver mejor el rostro de la fémina muy hermosa pero aquella sonrisa se veía algo melancólica. — Sé a quienes te refieres, esa clase de bestias son de lo peor. — Era solo cerrar los ojos y podía verse de nuevo encerrado en una pequeña jaula donde era tratado como cualquier animal. Noche a noche, cada que iba a dormir tenia pesadillas constantes con aquel momento, simplemente aterrador, una experiencia que deseaba no volver a repetir, si, el bosque estaba lleno de esas bestias pero estar ahí en medio de la nada también era un tipo de fortaleza, se convenció a si mismo que si podía estar en su entorno podría también enfrentarlos.

Se fijó mejor en ella, en sus acciones, en sus palabras, que salían en un tono afligido. — A mí tampoco nadie me espera en casa. — Susurró, más bien lo estaba pensando pero no esperó que saliera de sus labios. Miró hacia el cielo la cual estaba un tanto nublado las estrellas no podían verse bien pero donde Neeru vivía podía ver estrellas por montones, no tenía miedo de la noche y no solo porque estuviera al lado de su madre sino porque no había necesidad de luz alguna. Cuando se dio cuenta que se estaba dejando llevar por el pasado y la nostalgia agitó su cabeza para quitarse aquellos dolorosos pensamientos, buenos pero dolorosos.

Cuando esta se acercó el joven se quedó hecho de piedra, sus piernas no respondían pero tampoco sentía hostilidad por parte de la mujer. “No tiembles, no tengas miedo” Pensó, trató de animarse para no verse débil. — C-cuando vine a vivir aquí m-me crucé con gente de rostro amable y palabras bonitas. Las apariencias a veces ocultan el verdadero ser. — Cerró sus ojos esperando algún golpe o intento por apresarlo pero no fue así. De a pocos se fijó en que solo sostenía su mano pero lo hacía con una gran delicadeza. — ¿Algo…como yo? — Detalló a la chica por completo, su rostro y la forma en que hablaba, tan honesta que a cualquiera podría engañar Neeru antes fue tonto por confiar en personas como ella pero su cuerpo no le daba señales de alerta, al contrario estaba a gusto. — Entonces ¿Somos iguales? Bueno…casi iguales. — Con la calma del mundo dejó que le mostrara la forma adecuada de mover aquel abanico, ahora entendía que hasta ese momento estaba siendo muy rígido y por esto el objeto canalizador no funcionaba de forma natural.

Yo…yo no tengo tiempo para hacerlo con calma. — No pudo evitar sentirse sombrío, negativo y triste pues su actual condición era como decirle al mundo “Hey, soy un dragón inútil pueden capturarse si les apetece” Que ridículo ¿Verdad? — Si ellos vienen por mi seré presa fácil, no quiero…estar en una jaula. — Mordió su labio inferior con fuerza pues aquella época de su vida fue la más miserable,  deseaba estar muerto a soportar otro día encerrado lejos de la luz del sol. —Yo no tengo esa clase de sentimientos. — Susurró una vez ella se apartó, Neeru antes tenía calma pero ahora todo se transformó en terror, los momentos felices eran casi inexistentes en su vida mientras que la ira se transformó en tristeza, más temprano que tarde se frustró por completo ¿Qué sentimiento debía ayudarle a dominar su elemento? La tristeza seguro solo haría una leve brisa mientras que el miedo podría ser un huracán del cual no tendría control absoluto.

¿Anette? — Era un bonito nombre, el pronunciarlo también era sencillo. Movió su cabeza tratando de quitar pensamientos negativos o que se formaran muchos más. — ¿En serio eres dragona? He visto tan pocos en esta ciudad. — Tras dar un vistazo a su abanico decidió que era momento de un descanso después de todo su concentración estaba rota sin mencionar que las ganas se habían perdido. —Yo, yo, yo soy un dragón del aire ¡Ah! Pero eso ya lo sabes, que tonto. — No había mucho para decir de su persona pues no le tenía confianza. — ¿Entonces el intruso soy yo? Es la primera vez que te veo por aquí...aunque en realidad también empecé a entrenar hace poco. — Fue a por su abrigo y de paso acompañar a la señorita. Se sentó a su lado pues aquella flama le brindaba una sensación cálida. — Mi nombre es Neeru. — Se presentó, después de todo no era un muchacho sin modales solo alguien desconfiado, estaba bien si solo soltaba su nombre pues era lo justo luego de escuchar el de ella.

Puso ambas manos a la altura de su boca y dio un profundo suspiro tratando de que su aliento saliera tibio así podría calentarse un poco más rápido. — Dime…¿Eres fuerte? Es decir, este lugar es peligroso como para andar solo pero te ves tan tranquila. — Deseaba saber el secreto de aquella fortaleza mental, saber si sus habilidades como dragona podrían ayudarlo, guiarlo, mostrarle como superar sus miedos y así seguir avanzando en su vida. — ¡Yo quiero aprender Anette! ¡Quiero dejar de tener miedo! — Estaba decidido, ella no era una amenaza pero si podría ser una buena maestra, no se atrevía a pedir ayuda a otras razas ya que se sentiría un completo tonto y ella siendo un dragón sentía que podía tener una chance para ser más hábil. — ¿Puedes enseñarme? T-te pagaré, no tengo mucho pero lo haré. Por favor quiero ser como tú, imponente, fuerte.


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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Sáb Jul 22, 2017 9:31 pm


Lo que escuchaba de este chico continuaba removiéndole dentro de ella. ¿De verdad no había nadie que le esperase? Pensaba que, tal vez, podría haberse perdido entre los movimientos de la noche o, incluso, que alguien pudiese haberle engañado, que ese era un sitio seguro. No era más que un niño. Nadie antes hubiera podido observar una fase como esa en ella, por lo menos no en su época actual ya que cuando era más pequeña y había sido la hermana mayor de varios de sus hermanos adoptivos entonces se había encargarlos de adorarlos con el alma, aunque eso no hubiera sido posible al final.

Todos tenemos sentimientos de algún tipo. Incluso el miedo, debes usar lo que te duele a tu favor—aunque a ella no fuese algo que pudiera seguir a rajatabla en su actual momento, si le había sido útil con el paso del tiempo. Su camino había sido bastante doloroso hasta poder llegar a lo que era actualmente y eso que lo hubiera hecho casi lo más exigente consigo misma pudo, pero eso tampoco daba una gran diferencia. Fue cuando pudo canalizar lo que sentía con su habilidad, y allí pudo lograrlo. Cada día un poco más.

Camino aquí tranquila porque… ya estoy acostumbrada a los peligros de este sitio—muchas veces le habían roto y reconstruido el corazón en sitios parecidos a ese, por eso sentía que podía transitar por estos. Además, dado al tiempo, a su fortaleza y su terquedad, no iba a permitir que alguien más le hiciera daño por aquellas alturas. No, eso nunca más.

¿De verdad? Eso es dulce de tu parte… soy fuerte, pero podría serlo un poco más. Creo… que podrías decir que soy bastante blanda de corazón. —estiró una de sus manos, la que aún estaba libre para acercar al menor, quería verlo más claramente. Sí, definitivamente era un niño por demás encantador, pero seguía siendo eso, un niño. Ese deseo de protección que se había esfumado por los hechos recientes fue la que le impulsó a aceptar. Ella podía dar consejos, pero ser una maestra como la palabra lo indicaba, ni siquiera lo hubiese intentado.

Podría mostrarte lo que sé, el cómo fui consiguiendo la habilidad y el cómo fui madurando. Como no tienes la paciencia… buscaremos otras alternativas para que ningún cazador pueda lastimarte ¿de acuerdo?—le sonrió cálidamente. Su instinto maternal era la que hablaba en esos momentos. Por otro lado, también no le había gustado mucho lo que hubiera escuchado y la incertidumbre la llenó ante la posibilidad que estaba pensando. Dejó salir un suspiro y volvió a mirarlo—. Dijiste que no tenías a nadie que te esperara… ¿a qué te refieres con eso? ¿No tienes familia?—se preocupó bastante por ello y, segundos después, una idea surcó en su mente. Posiblemente fuera algo descabellado, algo que ni siquiera podría haber pensado en otras condiciones pero que, al final, mientras más escuchaba al pequeño y el entusiasmo que este parecía tener por querer mejorar, fue lo que le impulsó a susurrar.

¿Quieres hacerme compañía? Vivo con mi hermana menor… es la única que se quedó a mi lado, los demás se fueron pero… ella nunca está en casa, tal vez… podríamos hacernos compañía mutuamente y podrías mejorar más pronto tus habilidades—pero, aun cuando esa era una idea que a la dragona pudiera llegar a emocionarle, había un hecho que había pasado completamente por alto y es que era una sospechosa, alguien que ni siquiera debería ser tomada demasiado en cuenta. Que sí, le había pedido ayuda, pero seguía sin ser alguien de confianza, Anette eso lo tenía en plena consciencia.

Puedes rechazarlo también y solo nos veríamos aquí en un horario y día determinado. Podrías incluso elegirlo tú, así tienes la seguridad. No es necesario que aceptes mi propuesta de antes—miró hacia un lado. Le había dado dos posibilidades por lo menos y tampoco había sido tan asfixiante ¿no es verdad? Dejó salir un suspiro ¿Qué estaba haciendo? Seguramente el abandono de sus “familiares” le había pegado en lo más profundo y solo estaba diciendo tonterías para esas alturas. Aunque… esperaba en lo más profundo también, que Neeru aceptase lo que permanecer cercano a ella.




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Neeru Blomgren el Miér Ago 02, 2017 8:19 pm



The Promise


Cualquiera diría que este muchacho se ha vuelto loco, antes se mostraba como una fiera listo para morder y rasgar carne con sus uñas pero de pronto se volvió manso ¿Por qué? Porque simplemente no era el único que estaba metido en aquella maldita soledad, saber que no estaba solo en ese aspecto hacia su corazón saltar de la alegría pero a la vez del miedo ¿Qué tal real podrían ser las palabras de Anette? Tenía pánico enterarse que todo era un engaño, quería confiar pero a la vez no podía ceder tan fácilmente.

Emplear el dolor para canalizar su poder sonada tan…terrorífico. Neeru era alguien de corazón blando que si bien soportaba el dolor físico el daño emocional podía destrozarlo fácilmente. Dudó por un instante en seguir aquel consejo el cual sonaba más que lógico, razonable, pero también fuera de lugar ¿No era eso masoquismo?   —Que valiente. — Susurró. Era admirable saber que una mujer en completa soledad podía adentrarse en aquel bosque y de noche, aun recordaba con vergüenza que la primera vez que hizo eso las piernas amenazaban con derretirse del pavor.

Eres muy ¿Cómo dicen?  — Se dio unos minutos para pensar en aquella palabra que describía a la mujer. — Modesta. —Podía distingue a leguas que los poderes y capacidades tenían una distancia abismal. — Los dragones de fuego son muy fuerte. — Incluso su madre una vez le dijo que si hallaba con uno debía tener absoluto cuidado después de todo el poder de los dragones del viento solo aviva el fuego haciéndolos mucho más peligrosos.

No pudo evitar ponerse algo rojo con aquellas cálidas palabras ¿Realmente iba a ayudarlo? Eso sonaba genial tanto como para avergonzarlo. — De acuerdo. — Sin embargo…una sonrisa nunca está de más  ¿No? Se permitió sonreír y aunque era solo un poco se sintió bien mostrándola, aquella desconfianza en la mujer iba desapareciendo ella era honesta. Todo iba bien hasta que preguntó el porqué de su amarga soledad era un cuento muy largo pero sobre todo muy doloroso, la sonrisa se esfumó y evitó a toda costa que lo viera, era hablar de eso y podría ponerse a llorar. —No. Yo…yo no tengo a nadie en este mundo. — “Por favor no preguntes más” Era difícil para el entrar en detalles ya que significaría regresar al pasado, pasado que aún no podía enfrentar como se debía.

¿Me invitas a hacerte compañía? — Apenas si vio de reojo a la mujer, aquella invitación era terriblemente tentadora, quería gritar y  decir si pero estaba debatiéndose internamente si era correcto o no. — Dices que te sientes sola y que nadie te espera en casa pero tienes una hermana ¿No deberías estar feliz por tener un familiar contigo? — Neeru hubiera deseado tener algún hermano pero lamentablemente era hijo único al menos hasta donde sabia. Sintió que Anette era egoísta hasta consigo misma para entender lo afortunada que era con tener familia por parte de Neeru era pura envidia.

Yo, no quiero ser una molestia, Anette. Temo que pueda causar problemas en tu casa por mi debilidad. —Suficientes problemas tenia con su dia a dia, el trabajo, el alquiles de su pequeño departamento todo un dolor de cabeza. — ¿Sabes? Quiero aceptar pero no es correcto. Está bien si nos vemos aquí. — Si, eso era suficiente, no quería presencias la típica reunión familiar donde charlas sin sentido se convierten en conversaciones emotivas, las palabras cariñosas podían lastimarlo.

Ahora…este…— Miró hacia el suelo, sus pies jugaban haciendo un pequeño hoyo en el suelo pues las palabras no le salían, incluso se puso algo tenso. — Hablando del pago ¿Cobras mucho? — Si iba a ayudarla claro que habría una remuneración por aquello nada en la vida es gratis y vaya que tuvo que aprenderlo a la mala. — Como te había dicho no poseo mucho, tengo ahorros. — Ahorros que le costó meses juntar pero estarían bien invertidos si era para mejorar en habilidades. —M-me gustaría…bueno…este…— De nuevo sus mejillas ardían con una petición algo…boba. — Que me enseñaras a v-volar. —¡Ah! Vergüenza, con ambas manos cubrió su rostro pues no iba a darse el lujo de verse tan vulnerable. — Pero…hay algo más. — Entre abrió sus dedos y de esta forma vio a Anette. — A mi…me dan miedo las alturas.
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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Vie Ago 11, 2017 7:07 pm


El pequeño era bastante adorable, justo como recordaba que eran sus hermanos cuando les conoció. Tenía ese leve impulso, algo que le hacía el querer protegerlo. Ella que muchos habían considerado como una mujer cruel, estaba teniendo una sensación maternal difícil de ignorar. Sonrió suavemente y cerró sus ojos, movió su mano, deteniéndolo, si no quería comentarle más al respecto de su soledad lo comprendía, incluso a ella misma le costaba el mencionarlo. No, ella no obligaría al chico a abrirse más de lo que ya lo había hecho, entre ellos, por lo menos, era sabido que tenían su modo de ser arisco y desconfiado, más aun por los cazadores que siempre acechaban disfrazados de buenas personas.

Oh, no sería una molestia. Realmente estaría bien. Ella no le importo... creo que hasta me odia…—el sonido de la voz de Anette fue completamente triste, doloroso para ella misma. Su fortaleza podría llegar a tambalear cuando hablaba de ella, pero se forzó a sí mismo a no llorar ni nada parecido, sonrió solo un poco y volvió a mirar al chico—. La oferta seguirá en pie, aun así, por si algún día necesitas algún refugio, te recibiré—asintió con firmeza, para que supiera que hablaba completamente en serio. Tal vez el confiar en una mujer desconocida que andaba por los bosques no sonaba muy bien que digamos, pero incluso así ella no se molestaría, esperaba que, con sus acciones, el menor se diese cuenta que no había nada de temer para con ella.

Ay… Neeru, no, no debes pagarme nada—movió su mano de un lado a otro, no debía de hacer tal cosa, tampoco recibiría ningún tipo de pago que intentara hacerle, eso estaba por demás dicho. Aun así le resultó muy tierna aquella acción y volvió a sonreírle, un poco más animada por ese mismo motivo. Porque, al hacer eso, era un claro indicio que estaba confiando un poco en ella, eso le alegraba. —Sabes, yo hubiera querido una oportunidad como esta tuve que hacerle completamente sola y era muy frustrante, jamás podría cobrarte por ello. —Pero, tenía la leve impresión que el chico no aceptaría algo como eso, ya sea por su propio orgullo o porque nadie solía regalar nada en esa época, aunque ella fuer aun poco de ese tipo de personas que no aparentan ser tan amables. Era una especie de selectiva, era amable con aquellos que le nacía serlo, como Neeru—Podrías pagarme solo haciéndome compañía de vez en cuando, si gustas. Eso sería lo mejor para ambos. Tú no gastarías tus ahorros y, además, ambos nos sentiríamos acompañados ¿te parece bien?—se levantó y se sacudió el pantalón de vestir que tenía puesto, colocándose frente al chico en cuestión y estirar su mano para que la tomase y se levantase también.

Bueno… primera ¿sabes extenderlas? Y, más importante, ¿quieres hacerlo en tu transformación o aun permaneciendo con una parte… humana? Siempre tienen un grado de dificultad cada una. Además, también debo saber si haz intentado volar antes y hasta que altura llegaste. —se acercó a él y dejó un beso en su frente de manera cariñosa para que se relajase un poco más-. Era normal tener ese tipo de miedos, así que ella sería lo más paciente posible. También había tenido terror en un inicio y, al estar sola por aquellas épocas, también fue bastante difícil para sí. Ahora trataría que lo que experimentase el chico fuese mucho menor a lo experimentado por ella pero con los mismos resultados—. Iremos poco a poco, si das pequeños pasos veras que pronto superaras todos tus miedos y hasta llegarás a superarme. No te desesperes y confía en ti mismo. —antes de comenzar con las lecciones, sin embargo, debía de saber de aquello que hubiese preguntado antes, tenía que analizar bien, basándose en esos datos, alguna rutina fructífera y que no sea demasiado exigente. No podía ir con él como si fuese alguien experimentado. Enseñar, de por sí, era difícil, esperaba el poder hacerlo bien y que el chico no saliera corriendo a la mínima posibilidad. Había veces en las cuales no se medía con sus propias indicaciones por lo tenía que tener en claro lo más posible. Pero le sonrió cálidamente para que se relajara, lo notaba aún demasiado tenso.




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Neeru Blomgren el Lun Ago 21, 2017 5:24 pm



The Promise


¿Cómo sería una pelea entre hermanos? Neeru fue hijo único hasta donde sabia, pero quizá el problema que Anette tenía con su hermana era muy grande, tanto como para poner aquella cara de tristeza mal disimulada incluso su voz la que antes era alegre se tornó algo fría, triste, llegó a jurar que se pondría a llorar ahí mismo pero felizmente no pasó, el cómo reconfortar a las personas es un tema de otro mundo para el joven dragón.

Aquella oferta era sumamente tentadora pero muy en el fondo sabía que su presencia solo traería problemas en aquella familia, tuvo que morder la parte interna de sus mejillas para no responder y asintió como quien va a pensar en la propuesta a pesar de ya tener una decisión. — Si no puedo ir a tu casa al menos me gustaría visitarte. — Eso si era algo que se podía permitir, tenía tan pocos amigos, por no decir ninguno, en la ciudad. Ella se veía tan firme con lo que decía, sumamente sincera. Neeru antes buscaba alguna razón para ver a la mujer como enemigo sin embargo ahora mismo se dio por vencido. Anette tenia una personalidad atractiva y sobretodo maternal.

La cara de Neeru cuando la contraria rechazó su pago fue épico, pasó por varias etapas: Frustración, negación, tristeza para finalizar en una pequeña sonrisa ¿No es eso adorable? Mostró muchas caras en un solo momento pero en el fondo se sentía feliz de no hallarse con alguien avaro, aun así no podía solo ser alumno sin devolver algo a cambio, pero ahí iba ella dándole solución al problema. —¿ A-A-Acompañarnos? — Eso sonaba tan irreal, como en esos cuentos de una amistad enorme que supera muchos conflictos, simplemente perfecto. — Si, eso me agrada. — Tuvo que admitirlo después de todo. Agachó la cabeza para no ser visto en aquella penosa situación, desde allí habló de nuevo. —Hacer las cosas solos da miedo, sobre todo porque no sabes si lo haces bien o mal. — Esos últimos días no podía jactarse de su poco avance, incluso desconocía si lo hacía correctamente pero ahora tendría alguien que le enseñara. Anette sería su maestra y amiga.

No esperó que las clases fueran en ese mismo instante, luego de rogarle que le enseñara pero era lo mejor ¿No? “No dejar para mañana lo que se puede hacer hoy” Se regañó a si mismo mentalmente. — ¿Eh? — Por mucho que puso atención aquellas palabras sonaron tan lejanas y extrañas, parpadeó dos veces procesando la información dada. —Yo…no sabía que en mi forma humana podía sacar algunas partes dragon. — Vio sus manos y luego trató de observar cada parte de su cuerpo. Muy seguro si le salía cola o garras terminaría por asustarse, un dragón cobarde, vaya ironía ¿Verdad?. El beso en su frente lo descolocó por completo y volvió a agachar la cabeza con vergüenza, nunca nadie lo había tratado con cuidado y mucho menos con cariño. — ¿Superarte? Eso sería…dudo que lo haga. — No conocía los poderes de ella, no sabía ni su forma ni de lo que era capaz, pensar en superarla era algo irreal por el momento.

Pues respecto a lo otro. — Le avergonzaba admitir lo siguiente y es que contarle esos datos era igual a contarle su pasado, traumas, miedos, terrores. Mordió su labio inferior para soltar un pequeño deseo. — No tengo ni idea de que altura llegué…— Por cada vez que trataba de hablar siempre tenia una manía, morder las uñas de sus dedos, morder la mejilla interna y en este caso enroscar un pequeño mechón de pelo en su dedo índice. —  ¿Sabes? Me gustaría verte primero, es decir…eh…en tu forma de dragón. — Quiso sonar casual, un pedido curioso el cual haría un niño luego de ver a su héroe favorito, aunque podría decirse que ella se convertía en uno. Embozó una sonrisa infantil. — ¡Pe-pero haz de cuenta que no sé nada! Que acabo de salir del cascaron. — Vaya tontería había sonado, seguro ella pensó en algo asi como “Que raro es” Pero básicamente era cierto, no sabía volar, no sabía transformar una parte especifica de su cuerpo y lo peor es que no podía dominar su elemento. De razón fue presa fácil para los cazadores en el pasado.
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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Miér Ago 23, 2017 10:07 pm

Por lo menos había recibido una buena noticia. Incluso si no estaban mucho tiempo los dos juntos, que pudiera ir a visitarle y, además, acompañarse mutuamente entonces era lo mejor. No quería presionar la pequeño tampoco, por naturaleza eran seres desconfiados, pero como eran parecidos, esperaba poder ayudarle lo más posible. Seguramente todo se debiera al amor fraternal que aun mantenía dentro de sí y no podría explotar del todo por los hechos ocurridos recientemente.

Bueno, siempre se aprende algo nuevo. En esos tiempos, al no tener ninguna guía siempre me lastimaba, pero al hacerlo, tal vez por no dejarme vencer, lo intentaba, una y otra vez. Fue algo muy difícil—una expresión afligida brotó y una de sus manos se posó sobre su propio rostro al ponerse a recordar algo en especifico, más exactamente el cómo había conocido a quién terminó por lastimarle con tanta fuerza al grado de cambiar su personalidad—. Bueno, pero también fue bastante divertido en varias cuestiones. Por otro lado, eso también lo aprendí de pura casualidad, pensaba que no se podía. De todos modos, te lo mostraré—por lo menos ahora que sabía que debía ir desde cero, lo mejor de todo aquello era hacer una pequeña demostración. Se quitó la chaqueta que siempre llevaba para cubrir su espalda y se la acercó para que la sostuviera. Luego observó a su alrededor y se colocó en un sitio estratégico para evitar el que sus alas salieran lastimadas cuando las desplegase o, por el contrario, terminara por dañar el lugar.

Escucha, como te mencioné antes, nuestras emociones influyen mucho. No importa si es negativa o positiva o solo es algo neutral, lo importante es canalizarla hacia lo que deseamos hacer. —Era de forma teórica, ella ya lo había logrado dominar hacía un tiempo, por lo que no le fue difícil. Aun así, aun no podía manejar el dolor que podía causarle el solo transformar una parte de su cuerpo. Muchos ya nacían con el instinto, así que para ellos era más fácil. El dolor que estaba sintiendo por lo ocurrido, todo lo concentró en su espalda y lo transformó en sus deseos de volar, de salir de allí. Así, con un quejido que contuvo lo más posible al apretar los dientes, sus alas se desplegaron con fuerza. Una de sus piernas perdió el equilibrio, quedando casi de rodillas y tomó todo el aire que pudo, tratando de tranquilizarse ahora que ese dolor había desaparecido. Por lo que supo, a algunos no les dolía siquiera esto, todo dependía del grado en el que tuviesen sincronización con su cuerpo. Ella había aprendido sus habilidades de una manera demasiado tardía, suponía que para Neeru le sería menos doloroso.

Y esta es la razón por la que siempre uso ropas donde mi espalda está abierta. Por lo menos, si te encuentras en alguna dificultad, el poder salir volando es algo bueno. De todos modos, debes controlar bien como saldrán y con qué fuerza. Canalicé demasiado mis propios sentimientos y salieron demasiado de prisa, por lo que terminé por perder el equilibrio. Eso suele pasar—una suave risita salió de sus labios, tan solo para tranquilizar la menor. Podría ser algo bastante impresionable frente a la vista de cualquiera que viera tal acción por primera vez. De todos modos, extendió su mano y fue hasta el menor, para que la tomase.

¿Crees poder hacerlo? Aun si no puedes aun o estas asustado, no te preocupes. Estoy aquí contigo. —acercó al pequeño a su cuerpo y le abrazó por la cintura, apegándolo a su persona—. Sostente fuerte, y observa el cómo se mueven desde esta posición—sus alas se movieron, de adelante hacia atrás y sus piernas fueron el impulso para ir hacia arriba. Unos minutos más tarde ya no estaban en el suelo y habían traspasado la copa de los arboles con facilidad. Anette se mantuvo suspendida, aun sosteniendo el cuerpo de Neeru—. La vista desde esta altura es preciosa. No te preocupes, puedes mirar, no te soltaré—le comentó con calma mientras sus alas continuaban moviéndose pero de una manera lenta en esta ocasión, aunque su cuerpo parecía ser sostenido como si estuviera atado a hilos elásticos. Bueno, era la manera que siempre le había parecido a ella, no sabía bien que es lo que sentiría Neeru en su caso.




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Neeru Blomgren el Dom Oct 01, 2017 6:59 pm



The Promise


Neeru podía sentir muchas cosas en ese momento, sentimientos de os cuales aferrarse pero todos eran negativos, era irónico, ¿Ese tipo de pensamientos lograrían hacerlo avanzar? Era gracioso pero era lo que tenia pues si se tratara de sentirse alegre o tener recuerdos felices seria débil toda su bendita vida, era algo y lo apreciaba. ´

Había guardado silencio todo el tiempo pues prefería verla en acción que preguntar sobre teoría pues son cosas de dos mundos. Vio con profundo horror como la zona de la espalda de ella empezaba a formarse un inmenso bulto que se movia bajo la piel. Su cuerpo por mero instinto empezó a temblar, retrocedió un paso pero avanzó dos al verla caer al suelo. —¿A-Anette?  —Estaba en verdad preocupado, aquello se veía tan doloroso que la idea de salir huyendo fue tentadora. Tragó saliva esperando a que se recuperara.

¿Dices que canalizaste mucho de tus sentimientos? — Aquello lo dejo con una gran duda. Si las emocionen influían con las transformaciones se preguntó que clase de sentimientos encontrados tenia ella para que sintiera esa clase de dolor, de pronto llegó a su cabeza los recuerdos de hace instantes cuando ella le contó sobre el problema familiar que tenía ¿sería eso?. Tomó la mano de la mujer con cierto temor costándole asi varios segundos pero al final dio el gran salto de fe.

Y-yo. . . Ah. . . no estoy seguro. —Todo era irreal. Hace unos días apenas practicaba con su abanico y ahora dio tremendo giro intentando dominar sus partes no humanas y sacarlas a luz, eso lo tenía asustado. Aun con toda esa maraña de inseguridades le sorprendió en demasía abrazarse a una recién conocida, sus mejillas se encendieron a la forma en que lo hizo, tan maternal, tan cálido que lograron que su corazón se acelerara. Con toda la confusión solo atinó a obedecerle aferrándose a ella con fuerza. Cuando se dio cuenta de lo que esta intentaba ya era demasiado tarde. — ¡A-Anette! —Gritó su nombre al ya no sentir la tierra bajo sus pies, era demasiado para sus nervios.

Ella dijo que viera el movimiento de sus alas pero él las tenía fijas en la distancia entre sus pies y el suelo, era tanta que creia poder desmayarse. —E-está muy alto. ¡Quiero bajar! —Enfrentar su mayor temor sin previo aviso fue en cierto punto cruel. Sentía miedo tanto como para temblar en medio de aquellos maternales brazos. Sabía que Anette no iba a soltarlo pero el miedo era mayor a su confianza. De pronto cerró los ojos con fuerza y sintió como lagrimas corrían por sus mejillas, tan patético, pensó. —Tengo miedo. . . caeré si abro los ojos. — Su mente se debatía y separó en dos bandos, claramente la cobarde ganaba terreo pero en el fondo la razón  y la valentía intentaban ganarse espacio en aquel pequeño cuerpo. De a pocos abrió los ojos esta vez fijándose en el rostro de la mujer. — N-no me sueltes. — ¿Qué importaba si lloraba?  Era normal mostrar miedo. Entonces en un acto tímido giró el rostro en dirección a los arboles la sorpresa que se llevó fue tanta que en su rostro se notó, abrió la boca y sus ojos se abrieron un poco, ah, que belleza. La respiración antes agitaba estaba tornándose más calmada. ¿De eso se estaba perdiendo todo ese tiempo? —Es. . . hermoso. —Sintió calor en su corazón aun cuando el frio viento golpeaba su rostro moviendo su cabellera suavemente. Regresaron sus ojos hacia el otro dragón y embozó una sutil sonrisa, apegó su mejilla al pecho contrario y de esa forma siguió contemplando el paisaje. — Aun tengo miedo. . . ¿este miedo me servirá a ser mejor?  Quiero aprender. . . — Sabia que por la cercanía sus palabras alcanzarían a la peliroja pero no solo eran palabras vacías, sino también sentimientos, le estaba entregando su confianza, su entera confianza. — Anette. . . El dolor. . . ¿Tenías ese sentimiento al sacar tus alas? ¿Qué te duele? ¿Es algo físico? O es. . . — Apegó su oído a la zona del corazón donde podía oir sus latidos. —¿Te duele aquí?
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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

Mensaje por Anette Lorentzen el Miér Oct 11, 2017 6:02 pm

En definitiva, ese cariño que iba surgiendo hacia este ser que mantenía en sus brazos iba creciendo cada vez más. Casi como si hubiera vuelto atrás en el tiempo, la ternura que le inspiraba iba creciendo a pasos agigantados. Quería enseñarle, mostrarle como debía de hacer las cosas y, más que nada, entregarle esa confianza que a ella, lamentablemente, no pudieron darle. Por su parte tuvo que hacerlo sola, así que podía comprender el miedo que este chico pudiera estar experimentando.

No voy a soltarte—le sonrió con dulzura mientras aseguraba un poco más el agarre, manteniéndole cerca para que tuviese la suficiente confianza y pudiese ver a su alrededor. Ella recordaba aun la primera vez que llegó a ver todo aquello. Y aunque la manera en la que lo hizo fue para salvarse de un cazador, y hubiera mantenido múltiples heridas, la verdad era que no había restado la maravilla de aquella vista. El bosque y la ciudad se veían hermosas desde aquella altura y ese punto en específico, no muchos podían verlo desde esa posición y le alegraba el poder compartirlo con alguien.

¿Ves? No hay nada que temer. Si aprendes a volar podrás ver más de estas maravillas, así que no tengas miedo de la altura—volvió a sonreírle, esta vez con paciencia. Su voz había sonado calmada, tranquila y seguía observando a su alrededor mientras tanto. Aun así, la interrogante ajena y el cómo se había inclinado a escuchar su corazón le dejaron completamente expuesta. O, más bien, algo débil por saberse descubierta. Ella, normalmente, no solía demostrar demasiado que era lo que le dolía y lo que no. Bueno, podría deberse a que le había enseñado el como hacía ella para poder tomar vuelo y, por este motivo, lo demás podría salir por deducción. Sí, este chico era bastante inteligente.

Sí, me duele el corazón. Tal vez sea que lo he guardado por bastante tiempo, pero hay cosas que me han afectado a lo largo de los años, pequeño. Tú dices que soy fuerte... pero en realidad mi corazón termina siendo bastante frágil. —sus ojos se cerraron un momento y dejó salir un suspiro, inclinando ligeramente su rostro para besar la cabeza ajena en un gesto maternal. Sin duda, ella se había convertido en el pilar de las personas a las que quería, olvidándose de sí misma. Por eso, su estructura más bien podría considerarse deficiente. Pero, aun así, ella intentaba aprender de ello, intentaba hacer de su dolor su propia fortaleza. Y así como había sido traicionada y abandonada por muchas personas a las cuales había querido tanto, también había logrado sola todo ese poder. El poder que le mantenía lo más entera posible.

Usar ese dolor en fortaleza y aprender de los errores. Creo que nunca tuve lo que se llama un cariño dulce sobre mí. Y, aun así, aunque no me lo enseñaron, yo puedo entregar algo de esto…. Bueno, solo a las personas que me lo inspiran y llegan a merecérselo como tú—asintió y fue bajando poco a poco. Suponía que por el momento aquello había estado bien. Además que había logrado su objetivo y era, precisamente, que el chico observara aquel espectáculo que se negaba a observar. Por miedo, por inexperiencia, pero valía la pena dejar su propio ser al descubierto y podría otorgar un poco de confianza a alguien.

Verás que tú también podrá hacerlo. A diferencia de mi cuando era de tu edad y estaba sola… yo voy a apoyarte—dejó que sus pies tocasen el suelo y retrajo sus alas, aunque sin esconderlas aun para descansar un poco. Tanto extenderlas como guardarlas le costaba un poco aun. Aún tenía que seguir entrenando un poco más. Eso le serviría también de práctica.




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Re: Sing you to sleep -Priv Neeru-

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