My place is by your side「Priv. Leight」

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My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Mar Oct 31, 2017 7:49 pm


The Promise


Nervios, miedo, alegría, tristeza. ¿Cómo una persona podía sentir tantas cosas al mismo tiempo? Aquellas sensaciones se asemejaban a los tiempos en las que combatía con el resto de sus amigos; los Knights. Pero esos fueron tiempos atrás, buenos tiempos sin duda pero lo actual era incluso más terrorífico ¿Qué le diría cuando se vieran? No tenía ni la más mínima idea pero estaba ansioso, por abrazarlo, por besarlo, por gritarle lo mucho que le hizo falta, que lamentaba su propio egoísmo al irse pero era necesario. Había mucho que contar, al igual que explicar, tan solo esperaba que no hubiera resentimiento alguno o eso terminaría por destrozarlo.

Su reloj pulsera marcaba ya cerca de las siete de la noche. Era muy temprano aún y faltaba poco para que el turno de Leight terminara, que gracioso, pues Jesse jamás se dio la molestia de averiguar si su hermano continuaba con la misma rutina pero de algo estaba seguro, su mellizo no cambiaría nunca y es por esa confianza que se apersonó al lugar donde antes  él también trabajaba pero no se atrevió a entrar; iba a esperar fuera. Se apoyó en la pared de una tienda cerrada justo al otro lado de la pista, estratégicamente cerca de un lugar donde los faroles no alcanzaban su luz, era extraño que un ángel se sumergiera en la oscuridad pero asi lo hizo.

En su cabeza pasaba un tic tac incesante, los segundos parecían horas y ni que decir de los minutos. Pronto se vio sumergido en sus propios pensamientos, momentos hermosos, antaño, donde él y su hermano Vivian felicidad pura junto al resto de sus amigos ¿Qué serian de ellos? En su viaje tan solo encontró a uno y pistas de otros pero nada seguro. Los echaba de menos, quería que todo regresara a como antes pero no sería posible. ¿Cuánto tiempo pasó?  Según el reloj, el cual vio de nuevo, eran las ocho en punto. . . Llegó el momento.

Era increíble como el cuerpo reaccionaba ante sus emociones las cuales desbordaban. Las manos empezaron a sudarle e incluso quiso salir huyendo pero ya no, no más huidas ni jugar a las escondidas, tenía que verlo. . . quería verlo. Inhaló valentía y exhaló miedo. Lo vio salir de la puerta trasera del local y caminaba como si nada ¿Esa era su rutina? Era gracioso pensar en que todo seguía igual. Quería darle alcance pero sus piernas no respondieron, fue trágico pensar en qué pasaría si Leight lo negaba. Este último avanzaba y pronto lo dejaría atrás. —Camina. . . sé valiente. —Se tomó un instante para calmarse y por fin su cuerpo reaccionó.

Leight le llevaba al menos una cuadra de diferencia pero no importaba, sabía bien a donde se dirigía así que no había problema sin embargo no tomó en cuenta que aquellos lares pertenecían a los barrios bajos donde la delincuencia y maleantes eran muy comunes. Solo bastaba con ver como su hermano fue interceptado por al menos tres sujetos. Si antes su cuerpo no se movía ahora parecía que recibió el estímulo suficiente pues cubrió la distancia tan rápido que alcanzó a sujetar la muñeca de uno de esos desagradable hombres antes de que tocaran a su hermano. —No lo toques. —La voz que Jesse empleó fue tan fría y oscura que fácilmente parecía ser un demonio, si se trataba de su hermano podría serlo. Tenía el ceño fruncido y su expresión no era para nada bonita, aquellos sujetos al notar que su víctima no iba sola decidieron simplemente irse. . . ¿Y ahora qué? Eso no estaba en sus planes, de hecho tenía pensado otras cosas para encontrarse cara a cara con Leight pero la situación se había tornado algo. . . silenciosa.

Con cuidado giró y se mostró por completo ante su mellizo, aquella expresión dura se había ido tan rápido. Ahora se mostraba algo apenado y tan solo abrió la boca para susurrar su nombre. —Leight. . . hermano. —¿Había hecho mal en presentarse tan pronto? Tenía miedo. . . estaba aterrado ¿Iría a golpearle? No, no importaba si lo hacía, Jesse soportaría todo regaño habido y por haber. Sin pensarlo mucho, sin atreverse siquiera a preguntarle si estaba bien, lo abrazó con fuerza.
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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Jue Nov 02, 2017 8:39 pm


Esa noche, salió del casino como siempre, luego de terminar su turno. Esto era, más bien, una rutina para él. Servir tragos, observar a las personas caer en los pecados y el vicio y él... sólo podía observar, sólo eso podía hacer de momento. Quería hacer algo, pero a lo sumo, podía dar alguna que otra charla a las personas que eran sus clientes, nada más que eso.

Desde hacía un tiempo, el mundo de Leight comenzaba a recomponerse. No sólo se había asentado y había comenzado a tener nuevamente amigos o comenzaba a ser un poco más expresivo, también había podido perdonarse por muchas cosas que hubiera hecho en medio de su desesperación. Peor, tal vez por ese tipo de cosas, porque todo comenzaba a ser mejor, la oscuridad vino a él en un golpe bastante certero. No es como si realmente se percatara de esto, o quisiera realmente que le afectase, pero… algo dentro de él estaba vacío. Había un hueco que no podía ser llenado, sin importar que tan buenas o que tan malas las personas a su alrededor pudieran ser.

Él tenía consciencia que, aun estando bien, la tristeza podría dominarle en cualquier momento. Aun cuando pudiera llegar a sonreír, se sentía ligeramente culpable por ello. La causa: su hermano. Lo extrañaba, lo había extrañado cada día. Se había ido sin motivo, de un momento a otro. ¿Por qué? ¿Qué había hecho mal? Pensó que, luego de lo que había ocurrido –un episodio lamentable- su hermano se quedaría para siempre a su lado. Se había equivocado. Todo lo que él hubiese conocido y dado por sentado que sería eterno ya no estaba allí. Ni sus amigos de antaño ni su mellizo.

Dejó salir un suspiro, sus pasos iban haciéndose lentos, tranquilos, el frio rodeaba su cuerpo pese al abrigo que se había puesto al salir. Ya había caminado esas calles muchas veces, se sabía el camino de memoria. Sí, podía incluso caminar por allí con los ojos cerrados. Y, al hacerlo para probarlo, chocó contra otra persona. Abrió sus ojos y se vio rodeado.

¿De nuevo?

No era la primera vez que se cruzaba con personas como estas, ya también se había convertido en una rutina. Los observó sin mucho interés,  y mientras estos le hablaban de manera bastante intimidante o con palabras que él no comprendía bien, se estaba preparando mentalmente para dejarles inconscientes con algún movimiento. Pero esto no fue así, jamás llegó a concretarse sus intenciones.

Escuchó una voz, una voz tan familiar que hizo temblar su cuerpo mientras el sentimiento de la emoción comenzaba a recorrerle sin fin. Se dio vuelta y allí estaba, ese rostro parecido al suyo, aquellos ojos de un color azul tan profundo como el mar.

¿Cuánto tiempo había pasado? Él no lo sabía con exactitud, dado a que su propio tiempo se había quedado detenido. De vez en cuando este avanzaba, y es por eso que había podido mejorar en muchas cosas, pero seguía estando ese doloroso vacío en su pecho. ¿Dónde estaba? ¿Estaba bien?  No… no habrá caído ¿cierto? Hubieron un montón de preguntas en su mente por aquel tiempo, preguntas que nunca serían contestadas, que pensó que nunca lo serían. Por lo menos la última ya lo había notado, seguía sintiendo a su hermano con esa aura tan característica, tan similar a la suya.

Jesse…—no era una aparición, no era su fuerte deseo de volver a verlo, estaba ahí, frente a él una vez más. Tragó saliva y, sin pensárselo dos veces, abrazó con fuerza el cuerpo de su hermano menor. Sus ojos se habían llenado de lágrimas por aquel reencuentro entre ellos y sus dedos se habían aferrado a las prendas que este portaba. Su mente que había estado lleno de preguntas hasta ese día, se había vuelto en blanco y en lo único que podía pensar era en que la calidez que estaba sintiendo en ese momento era real. Se  separó ligeramente y tomó el rostro ajeno con ambas manos, acariciando las mejillas de este con cuidado. Quería verle bien, quería asegurarse completamente.

Te…  tomaste tu tiempo ¿eh?—sonrió para él y apoyó su frente sobre la ajena mientras continuaba con la caricia. Se sentía tan aliviado, tan feliz. Aquel vacío que había quedado en su pecho volvía a llenarse. No importaba nada más, sólo ese momento— . De verdad… estoy tan feliz de volver a verte, tan feliz—¿estaría siendo exagerado? No lo sabía y no le importaba mucho en esos momentos, solo quería quedarse así un momento más, aun cuando el frío que comenzaba a ser más notorio estuviera provocando que temblase.


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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Dom Nov 19, 2017 4:09 pm


The Promise


Aquel deseo que pedía por cada estrella fugaz se había cumplido, tardó mucho tiempo pero dicen que las cosas buenas tardan en llegar. Las sensaciones empezaban a desbordar por su pecho a una velocidad vertiginosa, con una intensidad digna de quemarse en su piel y con un miedo igual de grande. Aquellos tipos que salieron huyendo quedaron en un plano secundario pues lo único verdaderamente importante que tenía en su mundo lo estrechaba en sus brazos, era tan irreal. Correspondió al abrazo fue tan solo de un milisegundo, el anhelo de tenerlo así para siempre fue otro deseo egoísta que le pidió a la luna testigo de aquel encuentro, era hasta mágico.

Leight, por Zadquiel. . . Leight, hermano. — La felicidad era extrema tanto como para que un par de lágrimas se asomaran por sus orbes azulinos pero no llegaron a deslizarse por sus mejillas. Con un gran pesar soltó a su mellizo y de esta forma tocar aquellas manos que tocaban su rostro, podía leer más allá de aquella simple caricia. —Soy real. . . soy real. — Y es que en esos momento el poder asociar todo como un magnifico sueño era probable, pero dos no podían estar soñando lo mismo ¿Verdad? O tal vez si era posible, cuando dos personas desean algo con fuerza incluso la mente podría ser un poderoso enemigo pero no ahora…Jesse recorrió aquellas mejillas de porcelana en un tacto tan suave cual seda, intentó quitar aquel rastro de lágrimas pero estas se negaban a parar y quizá era cruel en admitirlo pero aquel rostro lloroso de Leight era la cosa más bella que vio a lo largo de su viaje, en verdad hermoso.

Lo siento, lo siento tanto. —Susurró como si fuera el mayor de los secretos una vez ambas frentes estuvieron unidas. Él mismo se prometió que lo primero que debía hacer apenas viera a su otro yo era disculparse. Jesse era consiente desde un principio que dejar a su hermano traería consecuencias, dolor y quizá algo de odio pero él no deseaba eso, no quería ser odiado ni mucho menos rechazado y por eso mismo sus manos se posaron en la cintura de su hermano solo por el temor de que este impusiera espacio entre ellos, había mucho que explicar, es cierto. —Yo también, no sabes como deseaba venir corriendo a casa. . . contigo. —Sintió temblar a su hermano por eso mismo lo envolvió un rato entre sus brazos, lo hizo con tanto cuidado. Con un disimulo mayor se limpió aquellas lagrimas que amenazaban con deslizarse por su propio rostro. —Hay tanto por contar. . . ¿Me escucharas? —Se separó tan solo un poco, sujetó la mano derecha de Leight y brindó un beso en el dorso, con su aliento trató de subir un poco la temperatura, su hermanito siempre era tan débil con el frio pero ahí estaba él para encargarse de que no muriera de frio. —Leight. . . mírate. No has cambiado nada. —En todo momento Jesse estuvo observado las facciones del rostro que era similar al suyo, arrastró sus ojos por aquel menudo cuerpo para regresar de nuevo a verle a los ojos. Notó que le habia ganado algunos centímetros y algo de masa muscular, cualquiera diria que era Jesse el mayor de los hermanos vaya jugarreta del destino ya que siempre estaba cuidando de Leight, siempre velando por su seguridad y felicidad.  —Seguro sigues viviendo con ese anciano cascarrabias. —También le debía una explicación a aquel sujeto, ya lo haría después ya que su prioridad en esos momentos era de ponerse al dia con su hermano y aunque la noche no fuera suficiente aun tenian en tiempo del mundo. —Es tarde y no quiero molestarlo. Vamos a donde quieras, o te vas a congelar aquí afuera. —Su dedo índice barrió los ojitos de su hermano para quitarle aquellas brillantes lágrimas y por fin dejó que una cálida sonrisa se notara en sus labios. Cuando niños eran tan unidos, yendo de aquí para allá por eso mismo en un intento por revivir que aun deseaba ser asi de cercano entrelazó los dedos de su mano con las de su mellizo.
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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Vie Dic 01, 2017 7:39 pm


Él no necesitaba de aquella confirmación, sabía que su hermano estaba ahí con él, podía sentir el calor bajo sus palmas, podía escuchar la voz de este llamar su nombre. Quiso llorar nuevamente, había hecho bien siendo paciente, había hecho bien al esperar a que volviese a él nuevamente. Negó suavemente, tampoco necesitaba sus disculpas, él no estaba molesto ni nada de eso, él sólo era feliz sabiendo que estaba bien y que había vuelto a su lado. Por eso mismo, la sonrisa que era difícil de lograr en él, ahora aparecía como si nada y eso era porque siempre Jesse era uno de los pocos privilegiados de la misma. Por un momento quiso solo abrazarlo y quedarse de esa manera hasta que se cansara. Pero el frío mismo se lo impedía, o tal vez fuera por sus propias lágrimas que había derramado, él no solía llorar, por eso cuando lo hacía, rápidamente se sentía mal, podría ser vascamente por el trauma que hubiese sufrido pero no quería pensarlo en ese momento.

Siempre te escucharé hermano, eso no debes ni de mencionarlo—asintió y ladeó su rostro ante lo que su hermano hizo a continuación. Aun así, terminó por desviar su mirada hacia un costado, no era necesario algo como eso, aun cuando sus propias manos estuvieran frías él era el mayor, él era el que debió de haberlo protegido como siempre. Jesse no lo sabía, pero él se había sentido demasiado mal todo ese tiempo, sentía que había fallado como hermano. Lamentablemente, eso no podía decirlo, no quería que volviese a irse apenas se hubiesen reencontrado, eso no lo soportaría.

Tú si has crecido—llevó una de sus manos hacia el final de la cabeza ajena, comparando alturas. No solo era esto último, sino también era evidente que Jesse era más grande que él. Sí, seguramente si se acurrucaba en sus brazos, podría encajar perfectamente y sería cubierto en su mayoría. Una ligera risa salió de sus labios cuando mencionó lo del anciano que le había ayudado, sin embargo él no se puso a pensar demasiado en esto, fue el toque en su mano, el cómo sus dedos se entrelazaban lo que le puso algo tenso. Debido a lo que le había ocurrido, aun con el pasar del tiempo, todavía cualquier contacto que él no iniciara le ponía algo nervioso. Por eso mismo, debió de volver a mirar los ojos azules de su mellizo, para asegurarse que era él. Sonrió suavemente en ese momento y apretó la mano ajena, sí, era él, tan cálido, no podía ser otra persona.

Podríamos ir de nuevo hacia una tienda que descubrí hace poco. Puedes comer, beber, y tienen cuartos arriba por si te quedas demasiado tarde, podríamos ir ahí. Hay mucho de lo que tenemos que charlar—y así, jalándolo suavemente de la mano, comenzó a andar por aquellas calles como si fueran la palma de su mano. La verdad, él tener cerca al menor le llenaba de calma. Ya no se sentía triste mucho menos melancólico. Siempre habían estado juntos, era normal, ¿Cuánto tiempo había sido desde que se fue? ¿Más de un año? Seguramente, pero no quería pensar demasiado en eso, Jesse podría haberse ido un día o un siglo y para él hubiera sido lo mismo, pues no era en sí el tiempo, sino la incertidumbre.

Al llegar al sitio que hubiera mencionado, tenía un estilo más bien oriental, diferente de todo lo que conocían antes. Si bien Leight lo hubiera conocido por mera casualidad, a él le había resultado fascinante.

¿Qué te gustaría comer?  Hoy me dieron mi paga también así que invitaré—volvió a sonreír. Cualquier persona que hubiese conocido durante ese periodo de tiempo se sorprendería de verlo sonreír tanto. ¿Peor alguien realmente podía culparle? Era algo que había esperado porque se concretara, así que él simplemente estaba dejando salir su ser que solo Jesse tenía el privilegio de observar. Una vez que uno de los empleados les guió hacia la habitación donde comerían y, posteriormente, les dejaron solos en ese espacio, él aprovechó para volver a abrazarle. Era casi una necesidad el hacerlo. Poco a poco, el calor en su propio cuerpo iba volviendo, por lo que iba a poder estar en las mismas condiciones, aun así, tal vez por querer ser un poco caprichoso debido al tiempo que habían estado alejados, quiso comprobar su teoría. Se acurrucó en su pecho y mantuvo sus ojos cerrados por unos momentos.

Jesse es… increíblemente cálido... de verdad… lo extrañaba mucho…—comentó en un débil murmullo mientras se quedaba en esa posición un poco más.


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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Sáb Dic 30, 2017 5:08 pm


The Promise


De pequeños había sujetado siempre la mano de su hermano, había tirado de ella para correr y jugar pero después tuvo que soltarlo con pesar para salir de viaje ¿Tienen idea de lo arrepentido que estaba? Deseaba regresar y seguir tomando esa mano, lo hizo, se aferró con fuerza al igual que delicadeza. Era gracioso pensar que esa simple unión podía llevarlo al pasado a recordar buenos momentos, el suspiro que soltaron sus labios fue de absoluta calma, paz consigo mismo. Besó el dorso de la mano contraria, la suavidad que sus labios tocaron fue emocionante, estaba en casa.

Me parece perfecto. Una sola noche no va a bastar para que nos pongamos al día. —Hizo que un mecho del pelo rubio de su hermano se acomodara tras su oreja, luego acaricio su mejilla y por ultimo tocó la punta de la nariz en un gesto infantil. El recorrido fue algo silencioso pero no por ello incomodo, había cierta magia en la calma y el silencio, sentía que podía transmitir mucho sin la necesidad de hablar. Aprovechó el momento para ver las facciones del hermano mayor, tal y como lo recordaba. Se la pasó embelesado o más bien hipnotizado pero la realidad le dio un golpe cuando llegaron al lugar destinado. —Uhm… no recuerdo este lugar, debe ser nuevo. — O quizá era su memoria la que lo fallaba. Poco más de un año bastaron para hacerlo sentir como un forastero e ignorante de su entorno. El lugar tenía un estilo conocido para Jesse y de hecho se sintió cómodo dentro de esas paredes.

Ante la pregunta de su hermano sobre la preferencia en cuanto a alimentos Jesse no respondió, se quedó viéndolo con una sonrisa como quien no cree lo que está escuchando o al menos por varios segundos. —Supongo que no es tarde para decir que extrañé tu comida. —Fue un comentario de lo más casual, fue necesario decirlo ¿Por qué? Quién sabe. . . Quizá solo quería dar a entender que hasta las cosas más simples y comunes podían ser echadas de menos. Siguió muy de cerca a su mellizo hasta el cuarto donde comerían, dio un vistazo a su alrededor y entonces sintió el cuerpo contrario, fue instantáneo, lo abrazó con la misma fuerza con la que se vieron hace unos instantes. —Te tardabas en lanzarte a mis brazos. Si no lo hacías tú yo lo iba a hacer. —El lado jugueton de Jesse nunca se iba incluso en momentos tan especiales como esos pero es que ¿Cómo no ser asi te tierno con su persona favorita? —Leight, Leight, Leight ¿Qué voy a hacer contigo? —Lo estrechó en sus brazos e incluso se vio tentado a balancearse un poco, de un lado a otro con extrema suavidad. Suspiró como colegiala enamorada y dio gracias a su dios por brindarle tanta felicidad, la sonrisa que llevaba era enorme, entrecerró los ojos para concentrarse en el calor que ahora ambos compartían.

Hablando de verdades. . . Sigues siendo en extremo adorable. —Y es que seria un gran crimen no aceptarlo o cuanto menos gritarlo a los cuatro vientos. Sentirse dichoso era decir poco pues solo unas cuantas personas podían ver el lado mas tierno del mayor, podría sonar celoso o envidioso pero deseaba que continuara de esa forma ya que lo hacia sentir especial, lo sentía suyo, únicamente suyo. Jesse repartió unos cuantos besos en la cabellera rubia de su mellizo cuando de repente llegó el encargado para tomar la orden y encontrarlos en un escenario por mucho amoroso e intimido. Jesse se encargó de apretar a Leight contra suyo, evitando a toda costa que se alejara e incluso escondió a su hermano en su pecho, como antes se dijo solo lo quería para él. —Eh. . . Yo quiero tan solo un estofado de verduras y un té de lirio, psst… Leight ¿Qué vas a pedir tú? — Susurró despacito lo más cerca, al oído de su hermano, que pudo como si fuera una especie de secreto que solo lo sabría Jesse, de todas formas no lo soltó y de hecho la muchacha parecía haber divagado en su imaginación.

Hahaha ¿Has visto su cara? Tal vez  pensaba en que nosotros éramos algo asi como amantes. —Cuando estuvieron solos lo soltó y dio su espacio al tiempo en que le guiñaba el ojo de una forma coqueta, un poco mas de calma antes de que sus facciones se hicieran un tanto duras. Posó ambas manos sobre la mesa y agachó la cabeza. —Yo. . . Aun no puedo decirte el porque me fui. . . Lo siento. . . Sé que es importante que lo sepas pero no puedo, no hasta estar seguro de lo que siento. —Un gran secreto que guardaba en su corazón, la razón por la cual se marchó sin decir adiós. Se atrevió a levantar un poco sus ojos azules para ver a su hermano, estaba algo arrepentido y podría asegurar que se veía como un cachorro a punto de ser regañado por su dueño. —Pero te extrañé. . . Siempre lo hice y ahora que regresé ten por seguro que no me iré.  — Era una afirmación, regresó con un solo propósito y ese era permanecer al lado de su otra mitad. — ¿Has estado comiendo bien? Veo que aun te molestan esos sujetos. . . espero que no pasara nada malo en mi ausencia yo… yo no me lo perdonaría.

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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Mar Ene 02, 2018 8:32 pm


Jesse siempre había sido algo apegado a su persona, por eso cuando se alejó de la nada, Leight sintió que una parte de su mundo o su realidad se esfumaba por completo. Había sentido el verdadero terror, y no porque fuese a pecar o algo por el estilo, realmente pensó que lo había perdido. Era algo difícil de explicar, eran hermanos, eran mellizos, gemelos, espejos, reflejos, como gustaran llamarlo, a él le resultaba imposible estar separados tanto tiempo. Sin embargo, así resultó y él, por mucho tiempo, se sintió completamente triste, deprimido, hacía lo que tenía que hacer pero siempre le cubría ese velo de incertidumbre, temiendo que a su hermano menor le pasara algo. Temiendo… ser olvidado, ser dejado de lado. Sí, seguramente este último fuese su más grande miedo.

Es porque eres un niño en un cuerpo adulto, sólo sé hacer dulces…—era una realidad demasiado evidente. A lo sumo podría hacer alguna sopa o hacer carne a la plancha, y eso era lo máximo, sin embargo con los dulces era un experto. No hacía mucho, no quería que su hermano pecara de gula por su culpa de satisfacerlo o mimarlo de más. Aun así, necesitaban comida ahora, algo que les diese energías. Pero la manera en la cual su hermano correspondió su abrazo fue tal, que podía solo sobrevivir con ello. De verdad lo había extrañado demasiado. ¿Cuántas veces no hubiese dormido esperando a que se apareciera por el horizonte? Ciertamente eso hacía las cosas más complicadas, no sabía si sería capaz de soltarlo. Aun así, lo que mencionó le hizo temblar. ¿Podría soportar que le abrazara de esa manera sin que él lo hiciera primero? Era Jesse... seguramente si sería capaz de soportarlo e, incluso, se sentiría bastante bien. Simplemente porque se trataba de él y nada más.

Hey, siempre terminas haciendo lo que quieres, no es como si pudiera decirte que no muchas veces—él siempre había sido que Jesse,  diferencia suya, tenía sus maneras de ser más cariñoso. Él dejaría una huella por donde quiera que pisara aturdiría a cualquiera que se acercara a él y Leight no era una excepción. Muy pocas veces tuvo que poner alguna restricción en él, sólo para protegerlo, porque su instinto de protección era superior a cualquier cosa. —Fuiste horrible conmigo… al principio no podía hacer nada sin ti—era algo difícil confesar tal cosa, pero tenía que notificarlo. No deseaba en sí que su hermano se sintiera culpable, pero en ese momento se permitió mostrarse frágil, como había sucedido hacía un tiempo. Siempre había sido el que lo soportaba todo, y aun cuando Jesse tuviese más fuerza física, Leight tenía fortaleza en su espíritu, que se lo quebraran había sido un duro golpe, que su hermano menor se alejara de él fue uno destructivo. Aun así, de algún modo, logró mantenerse en pie, para que llegase ese momento.

Negó suavemente, él no se consideraba adorable pero, aun así, esbozó una ligera sonrisa, como si estuviese dándole la razón. Porque como había pensado antes, le era completamente imposible negarle algo a su hermano, incluso si eran ese tipo de cosas que no eran ciertas sobre él según su percepción. Pidió lo mismo que su hermano, sólo que él deseaba carne y en el caso del té pidió de Jazmín. Estaba tan cómodo en esa posición, que ni siquiera se percató de lo que el menor le estaba comentando. Le miró a los ojos y ladeó ligeramente el rostro sin comprender.

¿Amantes? ¿Los hermanos pueden ser eso? Pero… ¿eso no es incesto? ¿No está mal? —estaba más curioso por recibir respuesta de esto. No comprendía bien que había pasado en esos instantes y es porque Leight aún tenía algo de inocencia en su ser, a diferencia de su hermano. Cosas íntimas o ese tipo de relaciones eran de su completo desconocimiento y, si bien tenía teorías, no tenía experiencias de ese tipo. Se puso triste, se le notaba en su expresión, sin embargo, dejó salir un suspiro pesado ante lo que le era contado.

Sólo... cuéntame lo que quieras contarme y lo que puedas decirme por el momento ¿vale? Yo... haré lo mismo—tenía planeado contarle todo, pero él era partidario de lo recíproco, así que no diría cosas a menos que él le dijera algo que equivaliera a lo que le podría contar. De cierta manera, también era el pago por haberle dejado solo tanto tiempo. Si su hermano no quería decirle la razón por la cual se fue no iba a presionarlo, pero él no le contaría algo importante… que se había encontrado con Lucius, el nefilim que le había roto de laguna manera, nuevamente y recientemente.

Sí, me he alimentado bien, también  pasan esas coas de manera recurrente, pero no hacen nada extraño. Tu hermano tiene que saber defenderse solo ¿no crees? —Se sentó nuevamente para esperar a la comida, realmente estaba teniendo mucha hambre, sin embargo, tiró del brazo ajeno y, así, poder recostarse un momento sobre el hombro ajeno. Había trabajado un poco más de lo habitual aquel día así que era normal que sus fuerzas estuvieran un poco bajas.

He conocido varias personas a lo largo de este tiempo, seguramente te caerán bien, son buenas personas… —murmuró en un tono bajo. No respondió sobre lo de ser lastimado, no contestaría sobre eso, no en ese momento. Leight no era lo que llamarían rencoroso, pero si quería que sintiera un poco el dolor que él había experimentado, así fuese en una escala menor, ya que no le nacía lo de ser cruel con Jesse.

En cuanto la comida llegó, él no prestó demasiada atención a quien les trajo la comida, pero realmente podía sentir un ligero nerviosismo en la voz ajena, lo que le dejó bastante extrañado. Algunos comportamientos no podría comprenderlos por más que los analizara constantemente. Fue comiendo con calma, sin moverse demasiado, sólo las veces que su hermano necesitase comer también.
Sígueme contando… por favor—pidió luego de un prolongado silencio dónde se habían dedicado a cenar, o por lo menos donde él se había dedicado a eso. Todo parecía tan irreal, era feliz y, al mismo tiempo estaba asustado, demasiado tal vez, de que aquello fuese una ilusión o un sueño más.


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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Mar Ene 30, 2018 8:41 pm


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Siempre fue así, Leight fue el mayor y Jesse el menor… este último se sentía con el derecho de ser siempre un poquito caprichoso, buscando la atención de su hermano, queriendo ser mimado y consentido hasta decir basta; lo suyo era amor. Ahora mismo actuaba como el pequeño juguetón que era, que seguiría siendo. Podrían pasar años e incluso siglos pero jamás dejaría ese lado suyo, mostrado únicamente para Leight, para su otro yo. ¿Cómo pudo estar tan lejos? ¿Cómo pudo sobrevivir cada día sin sus abrazos o sus miradas?  Sencillo, Jesse se sentía muerto lejos del mayor, lo suyo no era vida. Pero ahora, su corazón no dejaba de gritarle lo contento que estaba, su piel se erizaba con facilidad por el cálido contacto ajeno; todo digno de recordar los días siguientes.

Y los mejores dulces. — Contestó en un susurro. Un sencillo pie de limón hasta un postre gourmet, todo era bien recibido, incluso un beso podría considerarlo algo dulce más si era dado por su mellizo, pero eso era un secreto.
Ser adulto significaba mucho más que solo aparentar ser mayor, era ser responsable pero conservando un alma joven, recordando que alguna vez se fue niño y disfrutar de la vida como si se fuera uno, Jesse era experto en eso, quería ser consentido, solo él. — Entonces no te enfades, te lo pido. — Sin duda había mucho que explicar pero no en ese momento, solo había cabida para felicidad. Usó su vieja arma: Inclinó la cabeza a un costado, levantó la comisura de sus labios en una tenue sonrisa para finalmente colocar una mirada cálida. . . Si, a veces podía jugar sucio. Se sintió pequeño, como cuando ambos eran tan jóvenes y no podían despegarse, sintió que el tiempo dejó de correr, Leight tenia ese efecto en su persona.

Era increíble que con un acto tan sencillo, como un abrazo, el resto de las cosas dejaban de tener sentido y validez. Lo moral, lo correcto, todo eso era tan solo reglas sin sentido; bueno, el amor no tiene sentido en sí. —El amor no discrimina nada ¿Verdad? — O al menos el así lo veía. Raza, color, clase social. . . el amor superaba todo eso, incluso los lazos de sangre. El cariño que Jesse iba más allá de lo que se consideraba normal, lo suyo era grande e imposible de controlar. La inocencia de Leight era adorable, pero incluso en ese instante Jesse se sintió un tanto herido. . . poco a poco, pensó. —¿Esta mal que te quiera? ¿Debo dejar de hacerlo? — Respondió la pregunta con otra pregunta y es que la respuesta a esa cuestión debía ser hallada únicamente por su mellizo, tenía que entender y darse cuenta él mismo.

Ah, mi hermano también juega sucio. — Fingió sentirse dolido por sus palabras pues Jesse hubiera preferido escuchar únicamente la historia de su hermano pues la propia no lo consideraba especialmente interesante. Ocurrieron muchas cosas, sí, pero ahora tenía la atención puesta en el contrario. — Bien, en uno de mis viajes pude encontrarme con uno de nuestros amigos. . . Sin embargo no es que tuviéramos una charla, lo vi de lejos y cuando pensé en ir a saludarlo simplemente se fue, creo que fingió que yo no estaba ahí. — Cada quien había seguido su propio camino y aunque fue doloroso la separación al menos de los Windsor le bastaba con saber que estaban bien.

¿Alguien te ha estado alimentando en mi ausencia? Debo tener cuidado o terminaran por separarte de mí. Depende más de mi ahora ¿Si? No me importa si quieres cuidarte solo. . . Yo quiero cuidarte, personalmente. Levantarte por las mañanas, prepararte el desayuno. — Pasó uno de sus brazos por detrás de la espalda de su hermano y así atraerlo un poco más. Desde su posición podía ver perfectamente sus finos rasgos, podrían ser hermanos gemelos pero para Jesse, Leight era mil veces más lindo, tenía esa ternura tatuada en su cuerpo. — Me pondré celoso si estás viendo a alguien. — Susurró despacito, un secreto entre ellos. . . uno después de mucho tiempo. Soltó una risilla al final de su frase e inspiró el arma de la cabellera rubia de su mellizo. . . el típico olor de Jesse mezclado con del delicado aroma de los cocteles que tanto se enorgullecía preparar.  

Hermano. . . para ti todos son buenas personas. — Y es que el juicio de Leight no era de fiar, al menos no del todo. Para alguien que ha visto las atrocidades de la vida, y regresó de esa experiencia, empieza a ver a todos de una manera distinta. . . Jesse era más celoso con su círculo de amistades pero eso no evitaba ser el centro de atención de otros. . . ¿No es mejor tener al amigo más cerca que el enemigo? Al final de cuentas uno nunca termina de conocer a terceros. Tal pensamiento se forjó en su ausencia y ahora trataría de inculcarlo en su hermano.

Nuevamente se hizo presente el encargado del local, esta vez para dejarles el pedido antes hecho. Jesse era feliz viendo a su pequeño hermano comer, de hecho no quería moverse mucho pues temía alejarlo. Picoteó una que otra parte de la comida antes de hablar, el hambre a veces podía ser tan fuerte. —¿Sabes? Aprendí sobre arte. — El don siempre lo tuvo y pudo explotarlo una vez escapó del lado de su hermano. Aprendió de arte e incluso llegó a ser un afamado crítico que apareció de repente para después irse silenciosamente. — Hice muchos retratos, pinté paisajes. . . pero solo quería inmortalizar la figura de alguien en especial ¿Te haces la idea de quién es? — Ahora sí, deseaba saber que tan listo era su hermano aun cuando se era tan directo. — El tuyo. . . bobo. — Picó la nariz del contrario y soltó una risilla. — Lo haré cuando menos te des cuenta. Quizá cuando duermas. . . también debes cuidarte en el casino. Soy muy bueno para disfrazarme y pasar desapercibido, aunque no lo creas. —Esto último era un reto, Jesse tenía una personalidad tan magnética que siempre estaba rodeado de personas.

Quería saber que tanto me has extrañado ¿Has soñado conmigo? Si dices que no romperás mi corazón. — Dio un beso en la cabellera rubia de su mellizo con un cariño tan infinito que rozaba lo imposible. Estaba deseando hacer algo más. . . más que tocarlo o darse cariño como hermanos pero no era el momento, por ahora era tan solo un mero oyente, un espectador y dependiendo del final de la obra aplaudiría o se retiraría molesto por el desenlace de la obra. —Pero supongo que todo esta bien. Me basta con saber que no has tenido problemas.

Enserio Leight, no sabes. . . no sabes cuánto anhelé esto. . . dime que todo puede ser como antes. . . cuando tan solo éramos tu y yo.

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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Lun Feb 05, 2018 7:16 pm

Jesse tenía la facultad de confundirle mucho más que cualquiera, de preocuparle demasiado, y además de eso, calarse bajo sus huesos de una manera personal e íntima. Leight siempre supo de esto, porque habían estado juntos desde que tenía memoria, era su hermano mellizo, y era todo para sí. Había sido un tonto cuando pensó en que no se separarían nunca, había sido un ingenuo al pensar que Jesse sentía lo mismo que él. Le dolía, sentía un vacío en el estómago y en su propio corazón. Pero él supo volver a ocultarlo, porque él no tenía el derecho de sentirse mal, jamás lo tendría. Incluso si muchos hubieran expresado que fuese un poco más egoísta él, sencillamente, no podía hacerlo.

Por amor podemos caer, ten en cuenta eso—no es que quisiera ser así de estricto, peor ahora que lo tenía cerca le protegería con todo lo que tenía, incluso si eso significaba clavarse un puñal en su propio corazón. No podía permitir que su hermano cayese en ningún pecado y, aun cuando estaba siendo incluso más egoísta ahora, no quería separarse más de él. ¿Podría ser por ese tiempo separados? Sus pensamientos distaban incluso más que antes, y eso solía ser un punto completamente angustiante. —No dije eso, siempre seré feliz de recibir tu cariño. Yo también... te amo como siempre lo he hecho…—apretó sus labios y esquivó la mirada ajena, tenía la sensación que, siendo así, sólo estaba dañando a su hermano menor. Pero... ¿qué debía de hacer entonces? ¿Acaso no había vivido con el dolor profundo de la separación? ¿Entonces porque le alejaba de esta manera? Simplemente porque él pensaba que ese era el camino correcto. Aun así, su mano tomó la ajena por unos segundos, lo hizo con mucha fuerza y mantuvo su mirada agachada—. Sí te alejas de mí de nuevo… creo que podría morir…—estaba siendo exagerado, estaba usando las únicas cartas que tenía a la mano. Esto era un acto tan vil si lo pensaba, no podía siquiera pensar en justificativo a sus acciones más que el tener a su hermano a su lado costara lo que costara. Si podía mantenerle cerca, entonces nunca más se separarían, entonces no se repetiría la historia de antes.

¿Qué? Imposible… ¿quién era? Es algo completamente extraño…—aunque no llegara a notarlo, el grupo de amigos que habían formado antes, era un pilar muy importante para él, que todos se separaran había sido difícil de asimilar al punto que ni en ese momento era capaz de comprenderlo—. Tal vez estaba en alguna misión que no sabemos, o tal vez sólo estaba con sus pensamientos en algún lugar... sí, seguramente podría ser que sintiera vergüenza por el tiempo transcurrido. Sí, debe ser eso—había algo que nunca podía ser capaz de admitir y era el hecho de aceptar la realidad con respecto a su propio grupo. Ni siquiera cuando todos parecían desconfiar de la menor del grupo, él siempre la defendía, así como defendía y protegía a cada uno, realmente él adoraba a sus amigos, incluso si era muy torpe como para demostrarlo debidamente.

. . . Eres celoso sin justificativo—pero una pequeña sonrisa apareció en su rostro. Se sintió feliz, aunque aún estuviera algo en desacuerdo. No había nada de malo en conocer a otras personas y que cuiden de uno, Jesse se había dio de un momento a otro, y esas personas que conoció por ese tiempo fueron los pilares necesarios para que no se tirase al abandono y terminase pecado de alguna forma. —Tengo dos amigos, a ellos les hablé de ti… —no iba a comentar que con uno hasta llegó a llorar por lo mucho que lo extrañaba, eso sería sumamente vergonzoso. —Bueno, no es que piense eso particularmente, hay personas malas en todos sitios, pero quiero pensar que hay... algo bueno en lo profundo de cada uno. Y que eso podría llevarles a cambiar un día el rumbo de sus vidas hacia algo diferente, algo mejor y correcto. Pero de verdad, ellos son… buenos…—lo decía seguro de sí mismo, no solo por Fye sino también por Ayshane, ambos eran muy agradables, y le había costado también hablar con ellos con fluidez.

. . .  ¿De verdad? me siento sumamente halagado, estaré esperando por ese cuadro que harás de mí—le sonrió con dulzura y se acercó más a su hermano, besando su mejilla y luego su frente. Sus dedos acariciaron los cabellos de este, deslizándose por el rostro y tomarlo con cuidado. Leight le observaba con el infinito amor que le profesaba, y lamentaba no poder expresarlo debidamente para dejar a su hermano menor tranquilo. Esto era lo más que podía hacer. Dejó su rostro luego de unos segundos y terminó su comida para pasar a beber el té con una tranquilidad propia de su persona.

Sí, he soñado… pero han sido pesadillas. Yo he estado realmente angustiado ¿sabes? Pensando en que cosas podrían haberte pasado, o si te habías ido a algún lugar al que no pudiera alcanzarte. Tenía mucho miedo de haber sido abandonado al final…—apretó un poco el recipiente donde se encontraba el té y lo dejó a un lado—Pero ahora, ya no te alejarás de mi lado ¿cierto? Te mantendrás conmigo, estarás cerca de mi ¿no es cierto?—volvió a tomar la mano ajena,. Dejando que todos esos sentimientos que siempre se mantenían en línea, se desataran de pronto. Sintió la vista aguada, como aquella vez en el hogar de Fye y recordó a su hermano y el hecho que no estaba allí con él como siempre. ¿Por qué estaba sintiendo que, pese a que ahora sostenía su mano, un mar los separaba? ¿Qué era esta sensación tan triste y desoladora? ¿Por qué no podía detener esas lágrimas que habían comenzado a fluir a toda prisa? Desvió su mirada, sintiéndose demasiado avergonzado. —Voy… voy al baño, espérame—tenía que centrarse, volver a ser el hermano que Jesse conocía. ¿Era un tonto? Hacía pocos minutos le había dicho que su amor era el de siempre, pero ahora se comportaba de una manera distinta, casi como si le recriminara aquella distancia que no sabía cómo combatir. Comportándose como un niño, eso era algo inaceptable. Debía de tranquilizarse y luego volver y mostrarse como siempre. Sí, eso tenía que hacer. Por eso se levantó con su destino fijado.


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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Miér Feb 14, 2018 6:44 pm


The Promise


Un te amo puede ser tan maravilloso como algo tan doloroso… No todos los te amo significan lo mismo y ahora Jesse podía darse cuenta de eso “Amor de hermanos, supongo” Vaya injusticia… pues su forma de amar era tan distinta pero demasiado intensa. Claro que lo quería, claro que deseaba estar a su lado pero no precisamente para intercambiar abrazos y cariños inocentes… la inocencia era algo que ya no existía en Jesse. Sin embargo ese hecho no quitaba que Leight se veía sumamente tierno con su forma de ser; tan transparente como aguas claras.

Aun se sentía dolido por ser esquivado de esa forma y que el contrario tomara su mano de aquella forma tan amistosa aumentaba el dolor; se forzó a su mismo a mostrar una sonrisa. —Yo también podría morirme. —No buscó la mirada de su hermano o muy seguro su fachada terminaría por derrumbarse en dos segundos “Se paciente… ” Anotó mentalmente mientras apretaba la mano contraria e incluso hizo que los dedos se entrelazaran, juntos eran todo, juntos eran uno solo. Lo que sentía era demasiado que incluso él mismo no podía soportar tanto amor en un recipiente tan pequeño; tenía tanto para dar pero el hecho de saber que no sería correspondido lo mataba… No, no quería perderlo por tener esos sentimientos, entonces… ¿Qué debería hacer? En ese momento de silencio se sintió flaquear ¿Tendría que mentir, mentirse?

En esos momentos quería un consejo de algún viejo amigo ¿Qué hubiera sido de ellos si no llegaban a separarse? Quería saberlo ¿Qué diferencia haría? Incluso sabía que la ausencia de ellos era duro para Leight pues todo eran demasiado unidos, en las buenas o en las malas.

¿Cómo qué no? —Ahora que las cosas se ponían un tanto tensas intentó sonar gracioso aunque tras esa escena de celos había algo cierto. Jesse ansiaba poder monopolizar a su hermano, de ser posible incluso alejarlo del mundo y mantenerlo por siempre en el paraíso. —Bien, bien, te creo. Si ellos te han ayudado a llevar tu soledad por buen camino está bien, también serán mis amigos. — Y es que alguien así no podía ser malo, incluso él podría probarlo. Ah, pero eso no quitaba el hecho de que se sentía ligeramente molesto por la “maravillosa” forma en que hablaba de ellos.

Aquellas caricias lograron que un suspiro escapara de sus labios, uno largo y lleno de gusto por los mimos que tanto le habían hecho falta. La forma cariñosa en que tocaba su rostro y su cabello. El amor en su mirada, el calor de su cercanía, Jesse era feliz. Pero como todo tiene un final aquellas caricias terminaron pero aun sentía los dedos fantasma de su hermano por cada parte de su rostro, eso lo hizo reír. Al igual que su mellizo comió lo pedido y bebió de su té.

¿Pesadillas? — Para ese momento estuvo por beber otro poco de su té pero se quedó por completo quieto, las pesadillas nunca eran buenas, nunca eran señal de algo bueno. —Leight… eso… —Jesse se sintió profundamente culpable. No supo que tanto daño había causado su partida hasta que su hermano habló de las pesadillas o del inmenso dolor por haber sido abandonado. Se sintió avergonzado y se odió con ganas tras dejar el recipiente en la mesa. Hasta entonces no se había atrevido a mirar fijamente a su gemelo pero vaya que lo hizo cuando este sujetó su mano nuevamente, estaba tan sorprendido. — Leight no… — Intentó de verdad detenerlo pues sabía que pasaría después pero de nuevo se quedó sin hacer nada… de nuevo dejaba ir su mano aun cuando ansiaba tan solo aferrarse.

¿Qué debía hacer? Jesse creía que con su retorno todo sería como antes pero no sería así… aun cuando un vaso se vidrio se rompe e intenta unirse nunca vuelve a ser lo mismo así estaba Jesse… roto, y Leight herido por intentar unir las piezas.

Lo siento Leight… no soy tan bueno como crees. Nunca lo fui —Jaló de sus cabellos con fuerza, cerró los ojos e intentó que las lágrimas no se derramaran. Entonces caía en la cuenta de que no quería que las cosas fueran como antes… ¿Por qué deberían serlo? Jesse ya no era como antes, ya no lo amaba como antes y de ocultarlo… ¿Las cosas no serían peores? No… no podía permitirlo, las cosas nunca serian como antes, no podían serlo. Jesse se levantó de golpe, sus manos temblaron tanto que tuvo que sostenerla una contra la otra, sus piernas también temblaban pero tenía que hacerlo, dejar las cosas claras desde un principio. En completo silencio se acercó al baño y tocó la puerta.

Hermano… pagaré la cuenta así que te espero fuera. —Tan solo fue esa frase e incluso sintió que la voz se ponía temblorosa, no estaba listo pero de no hacerlo, de guardar silencio las cosas serían mucho peor para su hermano. Se apresuró a irse antes de escuchar alguna queja por parte del mayor y fue a la caja a pagar lo consumido. La voz de la dependiente se oía tan lejana que incluso le dio más de lo que pedía, se sintió avergonzado  y tan solo atinó a decir que era parte de la propina. Afuera hacia frio ¿Tanto tiempo había pasado? Su aliento se materializaba en vapor y por eso metió las manos en su chaqueta buscando algo de calor, algo de valor. Todo el tiempo estuvo mordiendo sus labios pues le temblaba.

Cuando vio a su hermano salir estiró una mano y cuando este la tomó jaló con fuerza, después todo se resume en un fuerte abrazo. Acunó el cuerpo de su hermano entre sus brazos, ciertamente la diferencia de altura era notable. Palpó la espalda de este y luego subió hasta su nuca. —Leight… por favor escucha. —Tragó saliva… por la posición muy seguro su hermano podía sentirlo, la manera en que su corazón se alborotaba. — Las cosas nunca serán como antes… eso es seguro — Se apartó un poco de este y le vio con tanta intensidad. Acarició el rostro del mayor, sus mejillas, el lado de sus ojos donde aún se notaba que había llorado. —Porque… porque yo ya no te quiero como antes. — Declaró al tiempo en que sujetaba la mano de su hermano y lo llevaba hasta la zona del corazón. —  Solo tú causas esto ¿No lo entiendes? No quiero que las cosas sean como antes… Yo no quiero tu cariño de hermano porque yo te amo con mucha más intensidad. — Jesse estaba suplicando con sus ojos que entendiera, que no lo odiara por esa repentina confesión. En un momento cerró los ojos y tomó aire despacio. —No puedo conformarme con tu amor fraternal, lo siento…—Una ligera sonrisa apareció pero muy seguro se veia falsa. ¿Cómo demostrar que hablaba enserio? Su mano libre subió a la mejilla que faltaba sujetar, acarició sus mofletes para finalmente acortar distancia entre sus bocas. Besos como esos hubo miles cuando pequeños pero ahora queria transmitir algo distinto, algo mas fuerte que el lazo entre ellos, mas fuerte que el lazo entre hermanos. Si, se arriesgaba a ser rechazado pero… cuanto mas rápido eso pasara mas rápido podría reponer su corazón ¿Estaría haciendo lo correcto?
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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Jue Feb 15, 2018 5:30 pm

Todo se había salido de su completo control y, ahora, la angustia estaba dominado por completo sus sentidos. ¿Cómo parar los sentimientos que estaban creciendo sin control alguno? Estaba lavándose el rostro en el baño y el vacío en su estómago y el cómo este parecía moverse de un lado a otro. No supo cómo, pero en un momento a otro, había devuelto lo que había consumido en todo aquel día y sintió su espalda con un peso mucho más grande. No había colapsado de esa manera sino hacía mucho tiempo, cuando aún era pequeño y había notado el peligro de su hermano pecando y abandonándolo. No, esto era algo mucho peor. Le estaba doliendo tanto el pecho que no podía manejarlo. ¿Cómo podía arreglar las cosas? Leight era inexperto en muchas cosas, pero no era como si no percibiera lo que le estaba ocurriendo a Jesse. Esa sonrisa que le había dedicado era falsa… ¿por qué? ¿Por qué le estaba sonriendo así? Otra vez, las lágrimas volvían a fluir y volvía a sentir la presión en su pecho y su estómago.


Estuvo un tiempo así, hasta que escuchó al mayor. ¿Qué? ¿Había tardado tanto? Bebió un poco de agua del lavado, para quitarse ese horrible sabor de la garganta y de los labios, observando su reflejo en el espejo. Se veía mucho más pálido que de costumbre., Si salía pronto, y de esa forma, Jesse sólo se preocuparía ¿no es así? No podía huir tampoco, ¿Por qué las cosas se habían vuelto de esta manera? Tal vez… sólo tal vez, debieron ir a dormir a algún lugar, antes de algo como esto. Así, al día siguiente, ya descansados podrían hablar bien, no podía haber sido tan imprudente como ahora lo había sido.

Se tomó su tiempo, incluso partes de sus cabellos aún permanecían húmedos, pero quería salir de ahí sin que notase que estaba delicado. No podía mostrarle más debilidad de la que ya había dejado entre ver. Sin embargo, en cuanto el encuentro se dio entre ellos una vez más, las cosas tomaron un giro inimaginable. Se tensó completamente pero, tal vez por instinto, abrazó el cuerpo de su hermano menor, escuchándolo con la mayor atención posible, justo como le estaba pidiendo. Fue en ese momento en el que sintió la desesperación cuando escuchó las primeras palabras, sin entender bien el concepto de la información que su gemelo intentaba transmitirle. Quiso decir muchas cosas en ese instante, como que él encontraría la manera de arreglarlo, cualquier cosa que hubiese hecho mal lo remediaría, o buscaría contentarlo, todo por volver a ser lo de antes. No quería perder a su hermano, no de esa manera tan cruel luego de haberse reencontrado.

¿Qué estas… diciendo?—no entendía nada. Podía sentir bajo su palma el latir presuroso de su hermano, aquel que le sorprendió más de lo imaginado y provocó en él que las mejillas se pusieran levemente cálidas. ¿Qué era esto que estaba sintiendo bajo su mano? Su propio pecho se aceleró entonces, casi como si quisiera hacer una competencia. Tragó saliva con una evidente dificultad, mientras observaba al menor y esto le ponía mucho más nervioso que antes. El aire se esfumó de sus pulmones ante lo último que salió de los labios de Jesse y comenzó a negar. Esto no podía estar sucediendo. Eso significaba entonces… que ese dolor que había llegado a percibir ¿era por su culpa? Eso no estaba bien, ambos eran hermanos, eran gemelos, su hermano debía de estar confundido ¿cierto? No podía ser así. Era cierto que, si pensaba en que su hermano pudiera estar con alguien más y le dejase atrás le dañaba mucho más de lo que podía admitir, algo como un cariño de esa índole no podía… ellos no podían, no debían. Sus ojos, entonces, se abrieron sorprendidos cuando sus labios se conectaron en un toque sutil peor cargado de un sentimiento abrumador. Leight se sintió intimidado ante esto, él que había luchado contra criaturas terroríficas, estaba temblando ante este sentimiento que desconocía y que su hermano intentaba transmitirle de la forma más clara posible.

Sus dedos que habían permanecido calmos contra la espalda del menor, se aferraron como garras al sentir que sus pies l estaban fallando. Su respiración, de alguna manera, comenzó a fallarle, y el calor en su rostro se hizo mucho más pronunciado. En el pasado Jesse había llegado a besarlo, pero era algo que siempre había interpretado como una muestra de cariño inocente, era muy diferente de cómo sus labios estaban siendo tomados ahora. Pero, podría ser debido a esto, que sus ojos se volvieron vidriosos y las lágrimas volvieron a brotar con la calma que él no podía mantener.

Jesse… ¿Yo no soy suficiente ahora? Si no te doy lo que quieres… ¿vas a irte de nuevo? No quiero eso… no…—en sus ojos se notó la desesperación de Leight, se notó la confusión que estaba teniendo en su mente y en su propio cuerpo. Hasta ese momento, él no había tenido sentimientos románticos por nadie, su hermano y sus amigos eran sumamente especiales, y de ellos Jesse siempre iba a estar en un pedestal. Pero esto era un terreno completamente desconocido para él. No sabía que responder, no sabía como sentirse siquiera. Pero sus mejillas estaban rojas, y estaba derramando lágrimas mientras sus manos se aferraban a las prendas ajenas. ¿Qué era todo esto tan nuevo que estaba experimentando y no podía explicar?

¿Qué debo de hacer? No sé nada… no entiendo siquiera que está pasándome en este momento. Sólo no quiero que vuelvas a alejarte de mí. Fue muy doloroso, estos meses separados… no quiero volver a sentir esta agonía. —Bajó su cabeza. ¿Estaba siendo egoísta? ¿Estaba bien la respuesta que había dado? No estaba seguro, pero en ese momento se sentía de nuevo como hacía unos momentos. Mareado, con una sensación ácida en su estómago. Estaba conteniendo sus ganas de vomitar y sollozar con fuerzas, ya que él había reprimido siempre ese tipo de sentimientos. Estaba seguro, de alguna manera, que eso no era lo que Jesse quería, que no solo se sentiría decepcionado, sino que hasta se separaría de nuevo. Y este pensamiento, sumamente desolador, le impulsó a aferrarse aún más y a ocultar sus ojos en el cuello ajeno, impidiendo que se alejara de él bajo ningún término. Tan egoísta, sabía que su había herido a su hermano y este ya no le quería cerca tendría que dejarle marchar pero no quería esto. Por primera vez no sabía las respuestas, no sabía como arreglar todo aquello, no sabía… como terminaría todo. Estaba asustado, y eso era sumamente palpable en su cuerpo que no paraba de temblar.


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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Invitado el Jue Mar 29, 2018 6:29 pm


The Promise


En el largo viaje de Jesse, cada noche, cada hora; él se imaginó todo tipo de escenas, todo tipo de respuestas y preguntas que llevaran el tema por un lado más calmado. Había soñado con ser correspondido como también con ser rechazado. Miedo y alegría ¿Cómo debería sentirse? El temor por haberle faltado el respeto a su hermano superaba cualquier otro sentimiento. Se creyó sabio por saber qué hacer, pero ni aquellas escenas en su imaginación sirvieron de algo, su mente quedó en blanco e incluso las palabras se le atoraron en la garganta.

Había demostrado todo el sentimiento acumulado en su corazón. Su batalla fue de un todo o un nada y al parecer la estaba perdiendo. Era su culpa, lo sabía, reconocía que todo el lio era por su culpa, aun en su vano intento por arreglarlo lo único que hacía era empeorarlo. Sintió temblar a su hermano, eso encendió todas sus alarmas ¿Por qué ser así de impaciente? Estaba logrando que su mellizo tuviera una especie de crisis nerviosa por toda la información brindada en tan corto tiempo, sumándole su declaración.

No ¿Cómo puedes siquiera pensar en eso? Nunca me iría, no ahora que he vuelto. — Incluso con pensarlo ya se sentía mal, no, no podía abandonarlo de nuevo; huir ya no era una salida. De los dos, Jesse se obligó a mantener la calma, tenía que hacerle justicia a aquellos rumores sobre su voluntad inquebrantable y sentimientos bajo control. Sujetó dulcemente las manos de su hermano y las envolvió con las propias. No había necesidad de aferrarse a algo que no iba a suceder, Jesse era suyo y siempre lo sería.

Que ironia ¿No debería ser aquello solo risas y alegría? El encuentro seria, en todo sentido, inolvidable.  — Leight, cálmate. — Estrecho al contrario, lo envolvió en sus brazos con tanto cariño, pero fue solo un instante. Necesitaba verlo a la cara, no solo para adivinar que tipo de expresión hacia, sino porque Leight tenía que ver la sinceridad de su hermano. Una mano recorrió la fría mejilla del mayor, segundos después hizo lo mismo con el otro lado. Levantó su rostro con suavidad y luego negó con la cabeza. —Mírame, hazlo. — Jesse suspiró con nostalgia, su mirada se volvió cálida; no había signos de odio. El amor que sentía por su hermano era mucho mayor que cualquier cosa, y era tan maravilloso que deseaba que este también lo sintiera; solo había que enseñar.

Sé que es confuso y tienes miedo porque no sabes como reaccionar o como corresponder. — Acercó sus labios hasta tocar la frente de su hermano mayor, un contacto calido sobre toda aquella piel tan fría; el ambiente no ayudaba. —Pero no debes temer porque no te dejaré solo y… no dejaré que descubras tú mismo las respuestas. —Tal vez lo que decía era confuso pero había una razón tras ellas. Abrazó nuevamente a Leight, suspiró cerca de su oído y embozó una gran sonrisa. Frotó gentilmente la espalda de su hermano intentando asi que entrara en calor, asi fuera un poco. Lo que Jesse estaba sintiendo era como una montaña rusa, a veces no sabia si era demasiado o si estaba dejando ir la oportunidad, esta vez sería un poco mas egoísta y escucharía a su corazón.

Te enseñaré a comprender. El amor puede doler y puede hacerte feliz… quiero que seas feliz conmigo y velaré porque solo sientas eso. — Susurró despacito, era un secreto solo entre ellos y no quería que nadie mas le escuchara a pesar de que solo estaban ellos. Poco a poco separó a su hermano y ayudó a limpiar el rastro de lágrimas con ayuda de sus propias manos, esas lagrimas también le dolían a él, le hacían sentir impotente e incluso un poco injusto. Dio una leve caricia sobre esas mejillas enrojecidas y por ultimo las besó. Tendría que ir de a pocos, Jesse estaba dispuesto a hacerlo, ser tan paciente como algún santo.

¿Quieres que te acompañe a casa del viejo cascarrabias ese? Yo… creo que me quedaré en algún hotel cercano, a menos que quieras quedarte conmigo. En lo personal me gustaría eso segundo. — Y no solo porque así podía pasar más tiempo a su lado, quería asegurarse de que durmiera bien, iba a ser como su guardián, cuidándolo y amándolo; aunque eso segundo secreto no era.  — Mañana iremos a donde quieras… tendremos la mañana solo para nosotros, para ponernos al corriente, por hoy fue suficiente. — Pronto el miedo se fue, la voluntad de hacer cambiar de parecer a su hermano era mayor, estaba convencido, podría enamorarlo, no deseaba ser mas solo el hermano menor.

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Re: My place is by your side「Priv. Leight」

Mensaje por Dylan L. Windsor el Jue Abr 12, 2018 1:53 pm

Todo esto era sumamente confuso para el ángel. Ya, de por sí, todo estaba yendo por un camino que él tenía miedo de continuar. No comprendía que era lo que esperaba Jesse de él., no comprendía que había hecho mal después de todo. Leight, en ese momento, pensó que había fracasado. En ese momento su mente comenzó a realizar todo tipo de conjeturas, todo comenzó a correr en más de un sentido y él fue capaz de llegar a la conclusión que, la razón por la cual el menor se había separado e intentar pecar era por su mera culpa. Pero, por otro lado, no, no podía ser eso, Jesse debía de estar equivocado, o simplemente confundido. Sí, Jesse estaba confundiendo su cariño fraternal con el que se le puede tener a una pareja, y si bien Leight había sentido aquel vacío de sentirse solo el día que este eligiese  alguien con el cual pasar el resto de sus días, que le dijera todo aquello de repente era algo que no podía digerir. No, simplemente era algo inadmisible. Y, como su hermano mayor tenía que volver a guiarle por el camino correcto.

Sin embargo... ¿qué era toda esta sensación que recorría su cuerpo? Ciertamente era debido a que lo había extrañado, esa manera cariñosa y sobreprotectora que tenía para consigo, pero por otro lado había una molestia, algo taladrando desde lo profundo de su mente y su propio adolorido corazón. No importaba cuanto escuchara al menor, este decía cosas que no entraban dentro de los conocimientos del mayor. Tal vez todo esto… ¿se debía al trauma de años atrás y su consecuente falta de memoria? Había logrado mantenerlo a raya, porque varios acontecimientos importantes correspondientes con su hermano habían permanecido intactos peor muchos otros se habían esfumado, tal vez por eso ahora no lo podía manejar, tal vez antes podría haberlo hecho sin dudar, tal vez hasta podría haberle dado un correctivo al menor por terminar diciendo todo ese tipo de cosas.

Jesse, ¿intentas manipularme de algún modo? ¿Te das cuenta siquiera de lo que estás diciendo? ¿Cómo que no encontrar mis propias respuestas? Prácticamente es como si estuvieras diciendo que no aceptarás otra cosa que no sea tu propia opinión—en ese momento se separó, evidentemente molesto con el menor por lo que había dicho. No sabía si lo había malinterpretado o no, pero tampoco podía manejar aquel sentir que le había inundado. Ira. Por primera vez sentía algo como eso, y eso le produjo un terror que no podía siquiera el mencionar a su hermano. Tenía que huir, tenía que irse a otro lugar y así calmarse. No podía ser que, él que siempre trató de evitar que su similar cayera en algún pecado, ahora estaba siendo completamente vulnerable a estos.

Lo lamento, Jesse…  pero tengo mi propio libre albedrío. Por favor, quisiera... un tiempo para pensar, solo. No puedo creer que esté diciendo esto…—se sobó las sienes. Tenía que calmarse. Ya había llorado, ya había devuelto lo poco que hubiese consumido aquel día. ¿Qué más tendría que pasar para que le menor estuviera satisfecho? O, ¿tal vez era una broma? ¿Alguna especie de venganza por algún hecho que no recordara? Tantas preguntas sin respuestas que, por el momento, no quería escuchar de las palabras de su hermano. Estaba sumamente confundido por su propio razonamiento y, en lo único que podía llegar y que estaba completamente seguro era que apartarse era lo mejor por el momento.

No. Jesse, es mejor que no me acompañes, sé cuidarme solo, lo he hecho bastante bien durante estos meses que estuviste desaparecido ¿sabes?—miró hacia un lado, dando algunos pasos hacia atrás. Él siempre había imaginado su reencuentro de otra manera ¿por qué las cosas habían acabado, entonces, de esta manera? ¿Era su culpa? ¿La de Jesse? ¿Tal vez de las circunstancias? No quería pensar demasiado, necesitaba descansar, y luego buscar un lugar donde, realmente, estuviera solo y ni siquiera Jesse fuese pensar que estaría allí. No es como si estuviera huyendo realmente, y si el menor lo consideraba así bien podría decir que estaba haciendo lo mismo que él, tomándose su tiempo para reencontrarse consigo mismo. Por lo menos él pensaba que no sería como su gemelo que se tardaría tanto, incluso si merecía que lo hiciera para que sintiese lo mismo que él. ¿En qué cosas estaba pensando?

Sí… nos vemos mañana... u otro día—Sin duda era mejor partir. Tomaría otro camino para llegar, aunque podría ser inútil dado a que su hermano sabía muy el destino al que se dirigía. Sólo… esperaba que respetara su espacio en ese momento.


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