Memories of a death soul / Priv. Ahren

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Ene 05, 2018 11:28 am

Las frías noches eran incomparables a la ausencia, a la pérdida. Esa extraña sensación de vacío volvía, en aquella habitación se escuchaba el imparable sonido de unas manos tecleando en esa laptop blanca mientras ese par de ojos azules seguía devorando letras. Su viaje había sido exitoso, pero quedaban preguntas pendientes aún. La joven sonrió victoriosa cuando encontró la información que quería, pero no duró por mucho tiempo, dejó de teclear mientras miraba la pantalla con detenimiento.

Un suspiro escapó mientras su mirada se desviaba a la ventana de la habitación. No estaba segura de que el fuese a recordarla, eran niños, fue hace mucho tiempo...pero sabía que era el único capaz de ayudarla. Recordaba perfectamente que Ahren no era ningún cobarde y era lo que necesitaba, hasta entonces, se veía como el único contacto cercano incapaz de traicionarla, Giselle no iba a apostarle su vida a cualquiera. Negó con la cabeza y tomó su celular de la mesa para levantarse y caminar con pasos lentos. El sonido de sus botas de podía escuchar misteriosamente tenebroso. Su brazo derecho a su costado sostenía su teléfono celular. ¿Qué iba a decirle? no era ninguna invitación a salir, no se trataba de ellos, sino de aquel hombre que Giselle había estado investigando durante casi dos meses.

Sus pasos se detuvieron frente a una pizarra de corcho con chinchetas negras que tenían diversas fotografías de el en un lujoso antro en el centro de la ciudad, otras saliendo de su lujoso auto, algunas dos borrosas afuera de un funeral y las mejores, aquellas camionetas blindadas que entraban detrás del antro y sacaban misteriosos maletines y cajas cubiertas con mantas. Era una pena que no contaran con que un demonio fuese capaz de hackear y filtrar la información de sus cámaras y sistemas. Toda la pizzarra estaba cubierta, ya lista con notas, horarios, nombres. El mejor momento para ir por el había llegado, solo faltaban un par de horas. Ya no podía perder más tiempo, no lo haría sola.

Se detuvo frente a la ventana y alzó el teléfono para comenzar a marcar el número encontrado. Reconocería su nombre en cualquier parte, su mirada sería la misma aunque por seguro su voz ya no. Sonó una vez y Giselle inhalo aire para tomar valor y seguridad, tenía que hacerlo. Sonó una segunda vez y una tercera cuando el tono se cortó y se escuchó que alguien contestó. Una sonrisa de lado se marcó el el rostro del demonio. -Hola Ahren...
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Sáb Ene 06, 2018 2:58 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

La envidia era algo lo cual no estaba acostumbrado a sentir, ese sentimiento de querer estar en posición de otro y disfrutar aquellos gustos que de otra forma serian difícilmente accesibles para uno;  un pensamiento que sin duda era algo toxico para cualquier mente, algo claramente divisible para alguien acostumbrado a artes las cuales aprovechaban aquellas falencias en las virtudes que tienen cualquier ser vivo. –Nigromancia ¿no?- aunque siendo de forma tristemente cómica al igual que las viejas tragedias de Shakespeare, era por culpa de uno mismo al atarse a tales sentimientos, como lo son la envidia, como lo son la ira.

-En noches como estas no me quejaría pasar un poco de tiempo con mi vieja cama…- esas aspiraciones inútiles rondaban por mí cabeza mientras desesperadamente buscaba algo con lo cual arropar mi cuerpo; una vieja manta o bien un abrigo lo suficientemente grueso para mantener el calor. Cualquier cosa que proporcionara aquel abrigador sentimiento era bienvenido, al fin y al cabo al encontrarme en una habitación de tercera con apenas comodidades que la diferencian de un edificio inhabitable, lograba que apreciara más esos pequeños gustos.

¿Por qué mantenía en aquel sitio? ¿No habían mejores lugares a los cual acoplarme? Son preguntas que frecuentemente escuchaba de mis allegados más cercanos, las cuales con esquiva reacción respondía de cualquier forma; hablar de más solo era generarme más y más problemas con los cuales debería lidiar en el futuro, aunque no pudiera evitar que terminara poniéndome en lugar de personas rodeadas de lujos, aquellos que mantienen esa imagen de no ser perturbados por ningún problema en el mundo. Observaba el reloj que estaba en una encimera el cual ya se había detenido, mientras que resignado suspiraba esperando poder ver algún progreso algún día. –Debería pensar en tomar un trabajo… cualquier cosa me vale siempre y cuando me dé un lugar digno para tener alguna siesta decente- aquella actitud perezosa la cual caracterizaba mi impresión general tendía a ser pro-activa cuando se trataba de tema como estos, de alguna forma siempre me encontraba esforzándome de más en pro de tener tiempo donde poder descansar.

-Debería conseguirme alguien que me ayude con la limpieza de este lugar- Con un tono ligeramente burlón hablaba para mí mismo cuando de forma imprevista un sonó peculiar empezaba a resonar en la habitación. –hmm…- aquel sonido provenía de mi celular; tarde unos segundos en localizarlo para observar un número desconocido en pantalla, no debía admitir que aquella premisa era una mentira, no se trataba de alguno “desconocido” sino más bien uno que no recordaba, siendo que al momento de contestar con cierta cautela pude darme cuenta de aquel detalle.  –Buenas noches, ¿con quién hablo?-  respondí de forma un tanto cortes, aun con aquel número que no reconocía en pantalla puede que se tratara de alguien cercano, un amigo o bien tal vez algún que otro idiota buscando problemas, como suele ser regular en estos últimos días.
Obtuve mi respuesta rápidamente, una voz que mencionaba mi nombre fue lo único que necesite para darme cuenta de algunas cosas. Estuve callado unos segundos, aquellos en los cuales como la gente suele mencionar, un sinfín de recuerdos pasaron por mi mente; uno donde una sola figura era predominante, donde solo una idea rondaba mi cabeza, y un solo rostro se dibujaba en mi rostro. –Giselle ¿verdad?- No éramos capaces de saber y anticipar  acontecimientos, después de todo aquello es lo que forma aquella idea romántica de enfrentarse a un destino incierto. Aunque había una cosa que debía admitir de forma segura y eso era que me hubiera gustado escuchar esa voz mucho tiempo antes, aun a sabiendas de lo que esto pudiera conducir.

-Es raro tener el honor de oírte de nuevo, ya pasaron varios años- una sonrisa un tanto irónica se dibujaba en mi rostro al tiempo que me acercaba a una ventana para poder ver el exterior. –Supongo que es hora de que cumpla mi parte ¿no?- Desconocía si esta llamada traería algún beneficio o simplemente terminaría de acabar con aquellos escasos placeres que tenía en mi humilde vida; pero era algo que no se podía evitar, o más bien algo que no evitaría. Simplemente la silueta de nosotros años atrás, en conjunto de aquel pequeño juramento del pasado eran el único incentivo que necesitaba para seguir a esta interesante mujer. Al menos ya no me podría quejar de que nada avanzara, al fin tendría mi cambio.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Dom Ene 07, 2018 3:24 am

Giselle  se quedó un par de segundos perpleja, él había reconocido su voz con seguridad y eso sin duda no lo esperaba. Ahren continuaba tan listo y tan adelantado como hace tiempo. Un par de risas de niños se dejaron escuchar en sus pensamientos apenas dos segundos y avanzó por la habitación nuevamente. -No tan extraño, un ladrón siempre regresa a la escena del crimen -bromeó con ligero toque de seducción.

Mordió su labio inferior dejando un pausa y se detuvo. -Sé que te preguntas como obtuve tu contacto...pero tengo algo importante que hacer en un par de horas -añadió rodeando sus ojos en los objetos de su habitación como aquella mesa de madera y la laptop con un vaso de agua a la derecha. -Pero no es tan sencillo...-susurró ya con seriedad, sabría que entendería un poco, que entre líneas pedía que el fuese su acompañante. -Su nombre es Raizel Revans, dueño del famoso club nocturno RR, es joven y sé que esconde algo, su mina de oro no es por ese sitio, estoy segura -explicó con frialdad y posó una mano en su cintura mientras la otra sostenía aún el teléfono a su oído.

-Sabes que no suelo equivocarme -sentenció y soltó un suspiro. -Apuesto a que esa mina de oro quedaría mejor en nuestras manos -le incitó con facilidad y sonrió malevola. -No se lo merece -susurró sin eliminar su sonrisa con un tono divertido.

Caminó un poco más hasta el espejo de su baño y observó su figura dejando que el joven pudiese analizar cada palabra y pensarlo. -Estoy en el Hill, zona centro...el sitio no está muy lejos de aquí. -añadió para convencerlo de que las cosas eran fáciles. Así era como Giselle lo sentía.

-Nos divertiremos, como la última vez...-finalizó con tono ya más obvio en su típico comportamiento de diva, de vanidosa y sobre todo provocativa hacia el. Giselle realmente quería hacerlo, pero tenía que escuchar de él que aceptaría el reto, sino era demasiado costoso. Para ella no intentarlo significaba perder mucho, perder movimientos y sobre todo la información reunida, tal vez no entrarían como directos criminales, incluso Giselle tenía un buen plan.
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Lun Ene 08, 2018 2:28 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


¿En realidad estaba bien sentirme animado por aquel llamado de aquella demonio? El sentido común claramente dictaría que a pesar de un rostro que puede rayar en lo angelical cuando se dan las circunstancias, el entender el tipo de chica que era ella realmente era lo suficientemente directo para buscar mantener una distancia prudente. ¿Acaso se trataba de nuestra relación de hace algunos años? Esos tiempos de amistad donde podría afirmar sin problemas el haber tenido aquella persona la cual cubriera mi espalda sin importar cualquier peligro. O bien ¿se podría tratar de que simplemente mi sentido común nunca fue normal? Dando a entender por qué disfrutaba de su presencia hace años y del porque ahora, a pesar de solo una llamada lo empiezo a disfrutar ahora. –Tal vez ya es muy tarde para empezar a cuestionar mis actos- pensaba mientras una ligera risa salía de mis labios.

Pero bien no podía desconcentrarme ahora que me encontraba comunicándome frente a ella después de tanto tiempo. Calmado deje que sus palabras impusieran el dirección de aquella conversación; tenia algunas cosas que preguntar y otras que buscaba comentar, pero siempre debía ser paciente con aquella que tenía la batuta en la conversación, conocía en parte su comportamiento y mantenerla siempre de buen humor era parte del humilde trabajo que debía mantener, únicamente respondería lo necesario. –Entiendo que la información de cómo me contactaste será para después-  Aunque aquello sin duda era algo a lo cual le tenía más curiosidad; después de todo podría ser contraproducente si no lo llego a conocer. Pero con un gesto de aceptación respondo. –Puedes contarme de que trata el trabajo, sabes que soy todo oídos- seguido a estas palabras tomo inmediatamente una libreta que estaba tirada en la encimera y un bolígrafo para tomar los datos necesarios, nunca estaba de mal estar bien informado.

Sus palabras no tardaron en domar de nuevo aquella conversación, la cual de forma nostálgica informaba de nuevo acerca del siguiente golpe que pensaba hacer; localización de una persona importante, sus datos personales, localización, planeación del robo y más importante aún las ganancias a obtener acosta de correr aquel riesgo, son cosas que un ladrón debía obtener para realizar su trabajo y ciertamente ella dominaba aquello con tal gracia que lo hacía parecer algo trivial. A mi opinión la persona a robar siempre fue un tanto insignificante, mi trabajo consistía en actuar y mantener en óptimas condiciones todo el desarrollo hasta llegar a nuestro objetivo; a primera vista podría considerarme un guarda espaldas, un seguro y la espada que elimine todo aquello que intervenga.

-¿El encuentro será en el Hill? Conozco ese lugar por unos pedidos anteriores… supongo que podre improvisar algo allí- tomaba nota seguido a sus palabras, ningún detalle estaba de sobra para evitar problemas que pudieran atrasarnos. Sin mencionar que aunque no lo mencionara la idea de tomar una vida humana o de cualquier especie no llegaba a ser de mí agrado. –Supongo que el resto de la información me la darás apenas nos encontremos ¿no?-  Sus palabras orientadas a la dirección eran extrañas y sin sentido común, pero no era de extrañarse de Griselle; el aprecio que podía llegar a tenerle sobrepasaba fácilmente aquellos detalles. –Entiendo, te veré en el callejón que esta junto a Hills en media hora. Debo acomodar un par de cosas de mi apartamento antes de aquello- con un tono que buscaba imitar aquel jugueteo de ella le respondo mientras observaba aquella libreta en donde escribía con anterioridad. –Raizel Revanz ¿no?- murmuraba en mis pensamientos mientras que buscaba recordar alguna información acerca del objetivo. Su nombre era ciertamente conocido al igual que terminaba haciendo aquello más atractivo para actuar, lo quisiera o no, terminaba tomándole gusto a este tipo de diversión.

-¿Sabes?, sigue siendo una sorpresa que me llamaras para este trabajo. Hay algunas cosas que quisiera hablar contigo, pero eso será para después-  doy un último suspiro en aquellos instantes, al final había aceptado sin cuestión alguna aquello que se me había pedido. No sabría decir si era parte de mi comportamiento actual o simplemente terminaba aceptando el hecho de que no me importaba ser una marioneta de ella. Mirándolo desde otra vista sería algo difícil de creer para alguien acostumbrado a no esforzarse; ni yo me entendía del todo. –Supongo que no quisieras retrasar mucho nuestro conmovedor encuentro, así que nos veremos allí. No dejes que te atrapen sin dar un poco de juego- Con aquellas últimas palabras termino cortando la llamada, no espere a su despedida o alguna cosa más que tuviera ella que decirme. Solo me importaba encontrarme lo más pronto con ella.

Llevado por ese sentimiento dejo mi móvil donde estaba al principio mientras que mi vista regresa de nuevo a aquella ventana que refleja la cuidad que me rodeaba; mi mente se quedó en blanco unos segundos con el simple gusto de quedarme observando aquello que tenía en frente. –Va siendo hora de salir- hable para mí mismo impulsado a salir de mi cuarto; bueno casi inmediatamente, antes de toparme de nuevo con la realidad y encontrar aquel lugar donde habitaba totalmente desordenado. –Supongo que debería hacer algo con esto primero…-


Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Lun Ene 08, 2018 8:21 pm

Giselle bajó la cabeza con una sonrisa, en el fondo no podía creer hablar con el nuevamente. ¿Cuanto tiempo pasó? lo ignoraba realmente. Apretó sus labios y al par de minutos colgó, estaba convencido sin duda, su plan seguía en marcha.

Se miró al espejo perdida un segundo y su mano subió a su collar, portaba una pequeña piedra azul. ¿Ahren lo recordaría aún? suspiró.

-------------------------------------------------------------
-¿Qué tienes ahí? ¡Déjame ver. quiero ver! -repetía la dulce voz de una niña pequeña y rubia contra el pequeño demonio de cabello blanco. Sabía que algo sostenía entre sus manos, aunque no la dejara verlo. Corrieron por la orilla de la playa como divertida persecución entre risas y salpicadas de las olas que terminaban en la arena. -¡Vuelve aquí! -repitió divertida y lo alcanzó, saltó sobre el y rodaron unos metros hasta quedar sobre el. Recordaba que el le deseó un feliz cumpleaños. -Pero nadie recuerda mi cumpleaños -dijo, sin esperar tal detalle. Ese collar era una pieza hermosa, hecha por el a lo que suponía.
-------------------------------------------------------------

Volvió en si y parpadeó varias veces, se retiró del espejo y fue al closet, donde se desnudó por completo sin saber que elegir. Miró toda su ropa y sacó un pantalón y una bonita blusa  en color negro, al mismo tiempo unas botas largas. El collar resaltaba entre su pálida piel en su pecho.

Había cambiado. Giselle era alta, pero sospechaba que Ahren siempre más que ella. Su cabello ya no era corto, ahora llegaba hasta su cadera, lucía unas hermosas piernas y un cuerpo inolvidable, sin contar el volumen de sus senos, toda una mujer madura a comparación de esa niña. Estaba segura de que Ahren ignoraba su carrera de modelo, pero eso no tenía importancia...

Cuando lo conoció tenía miedo. Era tímida. Pero el le dio el valor y coraje para cambiar. Los ojos de Giselle se inundaron de lagrimas y bebió del vaso para ignorar el sentimiento de debilidad. Respiró y tomó de su mochila una pequeña estaca que ocultó en su pierna derecha mientras del pantalón caían dos cadenas en dos con estilo. Otra arma oculta y finalmente la mejor, de un maletín eligió una pistola corta, pequeña y de silencio en sus disparos.

Sonrió y la colocó detrás suyo en el pantalón. Amaba utilizarla en casos especiales. Tomó las llaves y salió de la habitación, no sin antes tomar una bolsa de regalo con un globo directo al elevador. Guardó las cadenas en los bolsillos y sonrió a todo los que encontraba, en la recepción la conocían como una buena muchacha. -Buenas noches, llegaré tarde...un cumpleaños de mi tía -explicó y sonrieron para despedirla.

Vaya ilusos. Pensó y justo a una cuadra tiró el regalo y se desvió al callejón sacando las cadenas y borrando su sonrisa. Bufó pasando una mano por el cabello y esperó en la oscuridad recargada en la pared con brazos cruzados.
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Miér Ene 10, 2018 11:20 am


MEMORIES OF A DEATH SOUL


El tiempo que tomo ordenar mi cuarto por suerte fue menor a lo que esperaba, podría darle cierto énfasis a que las cosas no estaban acomodadas completamente en su sitio, pero aquellas nimiedades siempre resultaron ser algo a lo cual nunca le tome gran cuidado; en cierta forma eran detalles como esos los cuales deban una imagen descuidada y perezosa a los demás sobre mi estilo de vida, era algo molesto pero servía como la mejor fachada posible cuando debía entrar a trabajos los cuales buscaba no llamar la atención. -¿Cómo mantendrá ella su estilo de vida?- aquella duda surgió en mi cabeza mientras con esfuerzo buscaba cerrar un cajón el cual estaba a estallar de ropa.

Si buscaba ir a aquellos viejos recuerdos, lo primero que venía a mi mente era aquel rostro de aquella joven con lágrimas que caían casi desbordantes. Giselle era una chica muy tímida que fácilmente podía ser intimidada por cualquier cosa, su comportamiento para ser un demonio dejaba mucho que desear –Aunque era demasiado tierno verla en ese estado…-  Sin duda la visión que ahora tengo de ella no podía estar más lejos de aquella realidad; ¿acaso el tiempo cambiaba tanto las personas? Era una de las preguntas que muchas personas habrán buscado dar solución con distintas respuestas, pero supongo que no podía simplemente atribuirle aquello a alguien solo por buscar salir de responsabilidades.  Era mi culpa, aun si no lo llegaba a admitir del todo sabía que aquello era verdad.

No podía quedarme con esas cosas en mi mente todo el tiempo, solo terminaba siendo infructífero, el tiempo estaba corriendo y la hora acordada se acercaba; tenía que prepararme. En aquel momento decidí tomar enserio aquello, levantando mi brazo hacia el frente mientras que tranquilamente empezaba a respirar. Mis dedos estaban estirados y mis ojos se cerraron con total calma, de esa forma abría paso a la oscuridad; el ambiente se sentía tenso y lúgubre, el aire helado de aquella noche se convertía en una tortura y varios susurros se escuchaban a lo lejos con palabras que no podía entender, aquello era nigromancia. -¡Umbra Rosea!- mi voz irrumpió de golpe en aquel hostil lugar.

Las sombras que ocupaban mi habitación se acercaban a mi brazo levantado, aquello era una sensación terrible para buscar describirlo de la forma más sencilla posible. Estas subían hasta donde se encontraban mi mano y de allí la palma de mi mano; formándose de aquella forma una larga cuchilla que se materializaba rápidamente. –Manifestación completada- abrí mis ojos sin perder la calma un solo segundo, aquello solo traería problemas cuando se buscaba controlar aquellas artes oscuras. Suspiro con notable disgusto, mientras observo aquello creado a partir de mi poder. –Esto será suficiente… no quiero dejarme llevar a una masacre sin sentido-  lo importante de todo radicaba en las ganancias, si bien las vidas de otros era aquello que buscaba no tomar era normal tomar alguna precaución para el peor de los escenarios. –Confiare en tu plan Giselle, espero que no me decepciones…-

Aquello era lo único que buscaba preparar, ya que el usar alguna otra arma no tomaba mi interés a la vez que justificaba mi desagrado a las armas de fuego. La cuchilla al ser conformada de sobras podría pasar fácilmente desapercibida al guardarla debajo de aquel abrigo largo que portaba en aquella noche. Entrando a la vestimenta suponía encontrarme bien, ya que como había mencionado antes el no destacar demasiado ayudaría a facilitar todo el trabajo.

Sin vacilar ni pensarlo dos veces salí de mi habitación. No tenía nadie a quien responderle aquella noche, ni nadie que esperara mi llegada. Solo disponía de mi interesante “cita” esta noche, dejándome llevar por ello mientras me iba refundiendo entre la multitud que andaba por las calles. No era alguien diferente al resto y nadie era diferente a mí, andaba como una sombra siguiendo el cuerpo que la proyecta; esa era mi naturaleza.

Tarde pocos minutos en llegar al punto de encuentro, andaba con aquella idea de llegar y esperarla mientras me dedicaba a divagar solo para perder el tiempo. Pero aquel pequeño gusto se nublo al pasar por el último muro que daba a vista al viejo callejón del encuentro. Fue difícil de distinguir al momento pero se encontraba alguien allí, una figura delgada y con una estatura pequeña. –Realmente es muy cumplida…- una ligera sonrisa paso por mi rostro antes de que la oscuridad de la noche fuera retirándose por la luz de la luna, la cual dejo ver aquello que tanto esperaba apreciar de nuevo.

Nuestras miradas se encontraron al instante, tal vez pasaron uno o dos minutos con aquel mínimo movimiento de ambos; no podría hablar por ella pero estaba acostumbrándome a su apariencia actual. La vida es curiosa realmente, el cómo cambia las personas con solo el tiempo necesario, al final no sabía si era por nostalgia o una extraña melancolía pero era extraño no volver a ver aquella niña con la cual había pasado tanto, bueno casi del todo. –¡Vaya! Los años sí que cambian a las personas-  decidí tomar la iniciativa en aquel instante. Mis pasos eran lentos pero cortaron rápidamente la distancia que nos separaban; era normal pero mis ojos recorrieron su cuerpo con curiosidad, no pensaba que me haría tanto pero el verla de esa forma llamo realmente mi atención.

–Pero es una lástima realmente- acerque una de mis manos a su mejilla, tal vez era un tanto imprudente el hacerlo de la nada cuando conocía su forma de ser, pero realmente era inevitable. –No importa cuántos años pasen… tu rostro de chica llorona nunca cambia- aparte mi mirada justo cuando una ligera risa salió imprevista de mis labios. En medio de aquel festival de lo inevitable busque hacer mi última jugada al darle un ligero tirón de su mejilla simplemente para molestarla un poco, mientras con una alegría que buscaba ocultar decía. –Es un gusto verte de nuevo- tal vez por un momento era mejor olvidarse de la misión y dejarme llevar un poco.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Miér Ene 10, 2018 8:29 pm

La demonio hubiese esperando cualquier cosa, excepto cuando por fin sintió un aroma distinto y de la oscuridad se presentó Ahren. Los ojos azules de Giselle denotaron un brillo cristalino y una expresión de sorpresa. No podía creer que hubiese crecido tanto.

Un nudo se atravesó en su garganta y no pudo evitar irse dar un paso para abrazarlo con un movimiento rápido, le estrechó con fuerza mientras en su hombro escondía sus lagrimas contenidas. Giselle tenía una debilidad, los recuerdos y personas del pasado. Ambas manos rodeaban el cuello del peliblanco mientras guardaba silencio, así fue unos largos segundos. -Ahren -susurró conmovida y dejando que se complementara casi un minuto y medio por fin le soltó.

Le miró con una leve sonrisa y le dio un jalón a su cabello, igual que cuando eran niños. -También me da gusto verte, pero no te acostumbres -bromeó desviando la mirada, pronto hizo un movimiento con la cabeza para que prosiguieran caminando por el callejón. -Raizel Revans es un hombre complicado, pero no sabremos que mina de oro oculta, creo que tiene una bodega en la parte privada del bar. -explicó mientras avanzaba con el. -Me interesa obtener cosas interesantes ¿que a ti no? -cuestionó mientras llegaba a una barda al final del callejón. Debían subir a ella, luego al techo y avanzar un par de cuadras con cuidado.

-¿Te parece si yo distraigo a los guardias y tu entras a ver que hay dentro? -preguntó con un tono seductor y divertido. -Después de todo, sabes que diamantes son mis favoritos -le dijo con un guiño mientras apuntaba a su collar un segundo. Se dio media vuelta observando la altura, no era tanto pero se imaginaba subir a los hombros de Ahren como primera opción, prefería no gastar sus energías demoníacas en pequeñas cosas.

En sus pensamientos podía escuchar sus risas cuando eran niños, había un ligero sentimiento de tristeza en su interior. Al conocerlo tuvo miedo, pero poco a poco se encariñó de él...las cosas se complicaron con sus familias, parece que nunca se entendieron y los empezaron a alejar, las visitas a escondidas para jugar funcionaron un corto tiempo, al ser descubiertos a Giselle la obligaron a cambiar de rumbo, su vida se dirigía en sus orígenes, Egipto, lugar que ella siempre detesto. Recordaba esa noche lluviosa, la última promesa es que siempre serían amigos. Para una niña de 6 años era terrible separarse de su mejor amigo, aún recordaba la sensación: ella llorando mientras sus padres la jalaban al auto y conducían al aeropuerto. Su voz siempre gritó el nombre del peliblanco.

Giselle guardó silencio pensativa y negó con la cabeza, debía concentrarse, eso ya no importaba pero temía que algo los alejara. -Ahren, dejame subir a tu espalda -pidió mientras se giraba de vuelta a el en un tono bajo. -Seguro será un trabajo fácil ¿no? -rió y esperó su posición.
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Jue Ene 11, 2018 9:46 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

Era difícil decir que ya llevábamos años sin vernos, era común en muchas personas verse atrapadas en una relación tajada por el tiempo y las personas; llegando a un punto al cual un muro invisible siempre las separaba y aun con sus esfuerzos era difícil volverse a tratar como antaño. Aquello sería algo terrible a mi punto de vista, en algunos instantes aquel desconcierto al saber cómo reaccionaría al verme me dejaba con el peor de los resultados en mi imaginación. Pero debía agradecer que aquel fatídico resultado era una farsa, quedo claro en el momento que un sentimiento cálido rodeo mi cuerpo; aquello era más que un simple abrazo, era una declaración de intenciones y sentimientos los cuales no se habían perdido en el tiempo. – ¿Acaso me veré tan ridículo de estar feliz por ser abrazado de esta forma- aun si mi expresión no lo demostraba directamente, aquel sentimiento de felicidad me mantenía en aquellos instantes.

-El que no nos veamos demasiado ya es un momento para celebrar, aunque no me hubiera quejado de que fuera en un lugar más cálido y luminoso que este- con aquellas mismas intenciones en broma le respondía como siempre solio hacer. Aunque era claro ver que no íbamos a dedicarnos a este pequeño encuentro; estábamos por una razón distinta y solo por ello, era algo que no debía pasar por alto y malentenderlo. –Así que realmente iba enserio con el robo de ese Raizel- No debería sorprenderme del todo, aquellos gustos tan peculiares que tenia de niña simplemente se adaptaron a este tiempo, siendo no más que un pequeño juego para ella. Pero sus palabras realmente llamaron mi atención. ¿Qué me interesaba realmente de aquel golpe? Lo primero que vendría a mi mente seria el dinero, aunque el encuentro con ella lo pondría a un escaño más alto ¿pero qué es lo único que saldría ganando de aquello? –Supongo que solo tomaría lo que hay en su billetera, ya sabes son cosas que van más para mi estilo- tal vez resultaba ser un pago minúsculo en comparación a lo estimado del premio gordo, pero mis ambiciones iban más allá de un simple botín. Al final solo sería un pequeño regalo para Giselle aquella elección.

Pero como decían mis viejos maestros “El trabajo es aquello que debes afrontar antes de tirarte a dormir en el sofá”  era hora de comenzar con la planeación y de aquello podría darme aquella facilidad de que estaba junto con alguien con una facilidad para este tipo de tareas. Aun en su etapa de chica tímida su rápida toma de decisiones nos salvó más de una vez de castigos por culpa de la imprudencia que solia demostrar en aquellos tiempos, por lo cual podría mantenerme seguro de cumplir aquello que pidiera. Por lo cual al contar su plan en primera mano no tome ninguna molestia en cuestionarlo, confiaba en que las cosas se resolverían de alguna forma u otra, un pensamiento tan descuidado que terminaría siendo algo de lo que terminaría arrepintiéndome tarde o temprano.

-Entonces va siendo hora de comenzar- volteo a verla una única vez después de aquella petición para poder subirse al lugar indicado para la infiltración. –Creo que sobra decirlo, pero si llegas a tener algún problema trata de contactarme con tu poder. Con la mínima señal que envíes iré en tu dirección lo más pronto que pueda- palabras muy comprometedoras para alguien que odiaba el uso de la violencia de forma tan indiscriminada. Pero si de algo iba a servir mi presencia seria para ser un seguro; completar la misión y dejarla a ella con la ganancia era lo importante, y mi mente estaba determinada a que aquello se cumpliera.

Esa forma de actuar era algo a lo que había tomado costumbre cuando me encontraba con situaciones complicadas. Mis pensamientos que normalmente formaban un túmulo de preguntas y murmullos que me distraían se perdían con el paso de los segundos, una calma inmediata tomaba mi cuerpo y mi voz tenía un tono mucho más sombrío. –Quizás podría ponerle el modo de trabajo pero suena a una tontería de un niño- aquellos últimos pensamientos terminaron desvaneciéndose rápidamente. –Si estas lista esto será aún más rápido- ya viéndola en posición le llevo a mi espalda, mientras me acomodaba con ella para buscar elevarla de la forma correcta. Su peso era sorprendentemente ligero y manejable, lo cual permitió que pudiera subir con facilidad al primer intento.

-Ahora subiré yo, solo debo tomar un poco de impulso-  con mi mano hacia una pequeña señal para que pudiera dejarme espacio, mientras retrocedía lentamente para poder tomar aquel impulso. Un salto bastaría para llegar aquel sitio con mi altura, aunque el ruido podría causar algún inconveniente si no actuábamos con suficiente rapidez. Ya preparado me abalanzo rápidamente tomando aquel impulso para verme frenado de golpe. ¿Qué era aquello?  Un destello de luz golpeo cerca de donde estábamos a la vez que un murmullo de voces empezaba a hacer eco desde el fondo del lugar. -¿Alguien está pasando por aquí?- Mi rostro lo tomo con sorpresa antes de ver de nuevo a la chica que estaba arriba mío. No había mucho tiempo para tratar de hacer las cosas por lo cual al final debíamos actuar rápido. –Entra rápido, y mantente con un bajo perfil… me encargare de apartar a estos tipos para que no sospechen- De golpe me fui en dirección contraria para no llamar la atención de aquellos tipos que se acercaban lentamente al sitio; si bien era un problema predecible no se podía culpar a nadie de la llegada de terceros de tal forma.

Me encontré por un momento contra un contenedor de basura, sabia el cómo actuar para alejar a unos tipos con un simple susto, aquello era algo que podía manejar antes de unirme al plan inicial con Giselle. Simplemente debía ser paciente y no dejar que ellos prestaran atención al movimiento que estaba sobre sus cabezas; era un simple obstáculo más, no habría problema y todo se resolvería si actuaba como lo tenía pensando. Aquello era lo ideal, pero mientras las voces de aquellos tipos se acercaban y se hacían cada vez más entendibles me fui dando cuenta de algo, que entre palabras sueltas y risas molestas, darían un giro al desenlace que esperábamos para esta noche.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Ene 12, 2018 6:52 pm

Giselle sonrió con lo que indicó el peliblanco, asintió y en cuanto el se retiró, improvisó mirando con un rostro lleno de seguridad, en sus pasos movía su cuerpo de forma atractiva. Entró al bar RR que portaba buena música y una cantidad sorprendente de personas, muchas de ellas perdidas en el alcohol.

Sus ojos pasaban por el sitio buscando una entrada, allá en una esquina notó un pasillo, sin embargo con un guardia cubriéndolo. Bufó y fue a una esquina segura donde sacó disimuladamente su pistola de tiro a distancia y silenciosa, apuntó y dio un disparo a las cortinas del escenario. Nada se escuchó pero en un par de segundos comenzaron a incendiarse, hubo un par de gritos y mucho movimiento, así logro mezclarse entre la gente y correr al pasillo ahora libre.

Cruzó notando que era un lugar frío y con poca luz. Algunas camionetas entraban y se dio cuenta del hombre adinerado, buen traje y que firmaba un par de papeles mientras que a otros les daba fajas de dinero. Observó con cuidado y notó una caja, de la que mostró un diamante rubí. Era de tamaño mediano, pero eso no bastaba, el resto de la caja portaba muchas monedas de oro capaces de costar una fortuna. Sus ojos azules se movieron rápido y se agachó para avanzar por detrás de un camión. Oh sorpresa, su sombra fue proyectada en la pared. -¡Hey! -gritó un hombre y soltaron los disparos.

Giselle se tiró al suelo y utilizó su poder para confundirlos, usando a otros demonios como sombra que lucían como ella. Éstos los alcanzaron fácil pero descubrieron que se esfumaban y que todo era una trampa. Dos, tres y cuatro hombres más no dudaron en disparar al verla correr e incluso agacharse entre objetos, cada disparo rompía algunas ventanas. La rubia sacó su arma y disparó, apenas logrando dar en la frente a uno.

Pero era tarde, al intentar subir a un pequeño techo otro sujeto se adelantó y la regresó al suelo de una patada. Disparó y pese a que Giselle se movió, la bala dio en el brazo. -Ahren...-gruñó adolorida llamándolo. Tenían que escapar o fácilmente iban a morir.
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Miér Ene 17, 2018 4:17 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

La inconveniencia de aquellos sujetos solo término retrasando mis acciones, dejando al momento solo a Giselle entrando en acción. Aquello no era un problema si fuera únicamente en que ella pudiera acomodarse en el escenario y actuara de forma audaz como siempre, no desprestigiaba nada sus habilidades; pero la sensación del aire era terriblemente pesada, tanto que un mal presentimiento cernía mi mente mientras pasaban los segundos. –Esto es molesto…- no buscaba matarlos, con simplemente incapacitarlos seria lo suficiente, por lo cual la distancia prudencial debía ser perfecta para no llamar la atención de nadie más. – ¿Qué es de lo que tanto hablan estos tipos?-

Faltaban pocos metros para llegaran donde me encontraba, mi cuerpo estaba calmado y estaba listo para impulsarse con mis pies. Menos de un segundo era necesario para aquello, pero finalmente me deje llevar por aquel sentimiento de curiosidad; después de todo una simple palabra golpeo mis pensamientos en aquel momento. –Es bueno que tuvieran lista la trampa tan pronto- Reía uno de los tipos con un tono jovial, mientras fumaba un cigarrillo junto al otro. –Aun me sorprende el intento de asesinato del señor Raizel… ¿Cómo hay gente tan idiota para buscarle conflicto- hablaba aquel otro tipo que estaba de acompañante. –No tienes que decirlo, igualmente con esos nuevos guardias escondidos y ese supuesto “Cazador” cualquiera que se venga solo terminara con su cabeza destajada-

-…- Aquellas palabras me dejaron totalmente anonadado. Mis ojos estuvieron completamente abiertos mientras captaba la idea de aquel problema que se avecinaba. -¿Debería ir tras ella sin importar nada?... Solo podría empeorar las cosas- Mi rostro mostro una señal de enojo debido al  problema de encontrarme ante ese nuevo problema. -¡Tengo que avisarle de esto, no hay tiempo!- Saque rápidamente mi celular de mi bolsillo, la pantalla resplandeciente mostraba directamente el número de Giselle debido a que no lo había vuelto a usar desde nuestra anterior llamada. Pero antes de siquiera darme la oportunidad de presionar aquel botón para llamarle, un sonido muy reconocible; uno que llego acompañado del grito de las personas que se encontraban en el lugar. -¿Fue un dis…?--¡Eso fue un disparo viejo!- aquellos tipos que se encontraban en el callejón gritaron en unísono de forma animada;  -¡Esto no tiene gracia!- con aquel grito para mis adentros me abalance tras esos tipos. Fácilmente llevados por la emoción de lo que ocurría dentro de aquel espacio terminaron encontrándose descuidados ante mi ataque, tomando con fuerza sus cabezas para chocarlas con fuerza sobre la pared. Una mancha roja quedo como resultado de aquel impacto, no había medido mi fuerza y ni me llegaba a importar para pensarlo, directamente me dirigí sin pensarlo hacia donde se encontraba Giselle.

“Guardias camuflados” un supuesto “Cazador” ¿Qué mierda era aquello? No era para nada algo a lo que pudiéramos enfrentarnos de forma tan imprevista, nuestra preparación y equipamientos no era lo suficiente para una pelea que se alargaría de aquella forma; sería un error grave pensar que todos aquellos serian simples humanos. Al final las ideas como la precaución o el pasar desapercibido eran un extra que no servía en esta situación, solo necesitaba hacerla escapar.

Los disparos resonaban de forma constante, la calmada noche únicamente acompañada por la música termino perdiéndose para dar campo a un sitio lleno de penurias para los que se encontraban en aquel sitio. -¿Qué está pasando? ¡Que llamen a la policía!- Palabras como esas salían constantemente de las personas que aterrorizadas se chocaban unas a otras buscando ir por las entradas, las cuales se terminaban taponando por culpa de la desesperación de aquellos buscando irse sin importar los costos. – ¡Giselle! Dime donde estas- entre aquel tumulto de personas me encontraba lleno en dirección contraria, repitiendo una y otra vez la voz de mi compañera. El agua del aspersor, las luces que se apagaban y el ajetreo de las personas hacían difícil poder reconocer alguna cosa, únicamente me quedaba pasar por encima del resto esperando oír una respuesta.

Pasando por las habitaciones del lugar pude divisar un rostro familiar. –El…- me quede viéndolo a lo lejos mientras se notaba aquel tipo con una sonrisa desagradable mirando a los demás por debajo de él.  Cargaba un maletín negro en sus manos con unos adornos brillantes que podrían reconocerse como oro. “¿Era aquello lo que habíamos venido a buscar?” no era una idea alocada si al final aquel tipo buscara estar asegurando sus pertenencias de esa forma. Busque ir tras el pero antes de poder acercarme lo suficiente se escucharon varios tiros más al fondo del pasillo, en un lugar totalmente oscuro. -…- No lo pensé demasiado, aunque tal vez Giselle me odiaría si llegara a mencionárselo. Pero me fui en dirección de aquel sonido proveniente de las armas; al final puede que sea porque no buscaba llenarme los bolsillos con dinero, pero la necesidad de saber si se encontraba bien era superior.

No tarde mucho en llegar a aquel sitio donde varias figuras se dibujaban en aquel oscuro lugar, eran varios hombres que tenían apariencias muy normales; al instante me percate que eran aquellos tipos que estaban escondidos como clientes buscando custodiar a su jefe. Bajo ellos la figura de una joven se encontraba arrinconada y tirada en el suelo, no necesite más para saber que aquella era Giselle. -¡DETENGANSE!- Un fuerte grito salió de mi voz mientras de forma audaz el alcance. Mi voz pareció alértalos por lo cual alejaron sus armas de Giselle en aquellos instantes buscando llevarlas en mi contra. –Uno… Dos… Tres, Cuatro sujetos-  visualice aquellos tipos los cuales tenían un aura extraña, claramente no eran humanos; pero no me detuve ante ello. Alcanzando a pasar mi cuchilla ante el cuello del sujeto más cercano, dejando únicamente un geiser de sangre goteando de aquella abertura. Varios disparos más sonaron de golpe, no me fije en donde venían, solamente actuaba por instinto. Finalmente alcance a abalanzarme ante otro para terminar empujándolo contra la pared, tomando su cuello firmemente con mi mano libre.  – ¡MUEVETE DE UNA JODIDA VEZ!- Mi voz sonaba adolorida a pesar de que no reconocía el dolor, un impacto alcanzo a golpear a un costado de mi estómago y otro en mi hombro.

Pero al final aquel sentimiento estaba oculto, en capas de adrenalina y violencia que desprendía mi aura; no estaba feliz con ello en cambio, odiaba aquello con fuerzas. Pero no había más, no podía sentir más y no podía hacer más. Solo me deje llevar y así acabaron las cosas.


Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth Ayer a las 1:26 pm

Parecía el final de una historia. De algo que no salió bien. ¿Y quienes eran los villanos en la historia? Giselle gruñó al ver como le dispararon a Ahren y se levantó soltando un par de golpes a otros. -¡Ahren! -gritó al correr a el y apartar a los otros atacantes de un golpe tras la cabeza.

Le miró adolorida y notó sus heridas. -Olvidalo, salgamos de aquí... -pidió en un susurro desesperado escuchando el sonido de un radio, allá a un par de metros estaba el dueño llamando a más sujetos armados para matarlos de una buena vez. Giselle cerró los ojos un momento y todo el sitio se volvió oscuridad, ninguno sería tan bueno para ver en ella como Ahren y Giselle, eso era su única ventaja hasta el momento. Corrió haciendo la señal a Ahren en silencio, un pasillo, dos, escaleras y finalmente la puerta a un callejón de la ciudad. Se recargó contra la pared sujetandose el brazo con un gesto de dolor mientras esperaba a Ahren y notaba que el estaba peor y era culpa de ella.

Se empezaban a escuchar autos y camionetas de hombres que bajaban y entraban por la puerta principal, bien armados en realidad. Parecía que iba a ser más dificil para ellos solamente. Respiró agitaba mientras se escondían en aquel callejón, Giselle se pegó al cuerpo de Ahren un par de segundos mientras terminaban de llegar aquellos matones.

-Debemos irnos, pero no te dejaré...
-le aseguró con firmeza. La mejor opción era ir a la residencia de Ahren ya que en el hotel de Giselle crearía mucho escándalo sobre sus mentiras de una fiesta de cumpleaños. -Debes atenderte esto cuanto antes...-dijo con esfuerzo ya que las suyas también le dolían hasta los huesos. Seguramente aquellas balas no eran de cualquier tipo, sino algo capaz de hacerlos sufrir en verdad, algo que de ser humanos ya los hubiese matado. -Lo mejor será ir a donde vives tu -susurró  sujetándose el brazo y haciendo una mueca de dolor.  Tenía cosas que hablar con el, eso era cierto pero no en un lugar tan público, la privacidad era quizá entre las cosas que le gustaban a la modelo.

Al verlo agachó la mirada, pensaba demasiado. Suspiró muy lento con un leve parpadeo escuchando el sonido de los autos pasar del otro lado. Era como...aquel día. Una tarde nublada, lloviosa. Un par de niños molestando a Giselle, era algo tonto, cosas de niños. Siendo la primera vez sola en las afueras cuando conoció a Ahren, era que no sabía defenderse...no sabía ni defenderse a una sola voz contra ese grupo, hasta que Ahren apareció. Sus ojos azules se abrieron al verlo llegar. Ese recuerdo se perdía, lo estaba olvidando. -Recuerdas...¿cuando te conocí? -susurró en un intento de que el olvidara el dolor un segundo mientras decidiría a donde se iban a ir.
Giselle Skareth
avatar
soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.