Memories of a death soul / Priv. Ahren

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Ene 05, 2018 11:28 am

Las frías noches eran incomparables a la ausencia, a la pérdida. Esa extraña sensación de vacío volvía, en aquella habitación se escuchaba el imparable sonido de unas manos tecleando en esa laptop blanca mientras ese par de ojos azules seguía devorando letras. Su viaje había sido exitoso, pero quedaban preguntas pendientes aún. La joven sonrió victoriosa cuando encontró la información que quería, pero no duró por mucho tiempo, dejó de teclear mientras miraba la pantalla con detenimiento.

Un suspiro escapó mientras su mirada se desviaba a la ventana de la habitación. No estaba segura de que el fuese a recordarla, eran niños, fue hace mucho tiempo...pero sabía que era el único capaz de ayudarla. Recordaba perfectamente que Ahren no era ningún cobarde y era lo que necesitaba, hasta entonces, se veía como el único contacto cercano incapaz de traicionarla, Giselle no iba a apostarle su vida a cualquiera. Negó con la cabeza y tomó su celular de la mesa para levantarse y caminar con pasos lentos. El sonido de sus botas de podía escuchar misteriosamente tenebroso. Su brazo derecho a su costado sostenía su teléfono celular. ¿Qué iba a decirle? no era ninguna invitación a salir, no se trataba de ellos, sino de aquel hombre que Giselle había estado investigando durante casi dos meses.

Sus pasos se detuvieron frente a una pizarra de corcho con chinchetas negras que tenían diversas fotografías de el en un lujoso antro en el centro de la ciudad, otras saliendo de su lujoso auto, algunas dos borrosas afuera de un funeral y las mejores, aquellas camionetas blindadas que entraban detrás del antro y sacaban misteriosos maletines y cajas cubiertas con mantas. Era una pena que no contaran con que un demonio fuese capaz de hackear y filtrar la información de sus cámaras y sistemas. Toda la pizzarra estaba cubierta, ya lista con notas, horarios, nombres. El mejor momento para ir por el había llegado, solo faltaban un par de horas. Ya no podía perder más tiempo, no lo haría sola.

Se detuvo frente a la ventana y alzó el teléfono para comenzar a marcar el número encontrado. Reconocería su nombre en cualquier parte, su mirada sería la misma aunque por seguro su voz ya no. Sonó una vez y Giselle inhalo aire para tomar valor y seguridad, tenía que hacerlo. Sonó una segunda vez y una tercera cuando el tono se cortó y se escuchó que alguien contestó. Una sonrisa de lado se marcó el el rostro del demonio. -Hola Ahren...
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Sáb Ene 06, 2018 2:58 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

La envidia era algo lo cual no estaba acostumbrado a sentir, ese sentimiento de querer estar en posición de otro y disfrutar aquellos gustos que de otra forma serian difícilmente accesibles para uno;  un pensamiento que sin duda era algo toxico para cualquier mente, algo claramente divisible para alguien acostumbrado a artes las cuales aprovechaban aquellas falencias en las virtudes que tienen cualquier ser vivo. –Nigromancia ¿no?- aunque siendo de forma tristemente cómica al igual que las viejas tragedias de Shakespeare, era por culpa de uno mismo al atarse a tales sentimientos, como lo son la envidia, como lo son la ira.

-En noches como estas no me quejaría pasar un poco de tiempo con mi vieja cama…- esas aspiraciones inútiles rondaban por mí cabeza mientras desesperadamente buscaba algo con lo cual arropar mi cuerpo; una vieja manta o bien un abrigo lo suficientemente grueso para mantener el calor. Cualquier cosa que proporcionara aquel abrigador sentimiento era bienvenido, al fin y al cabo al encontrarme en una habitación de tercera con apenas comodidades que la diferencian de un edificio inhabitable, lograba que apreciara más esos pequeños gustos.

¿Por qué mantenía en aquel sitio? ¿No habían mejores lugares a los cual acoplarme? Son preguntas que frecuentemente escuchaba de mis allegados más cercanos, las cuales con esquiva reacción respondía de cualquier forma; hablar de más solo era generarme más y más problemas con los cuales debería lidiar en el futuro, aunque no pudiera evitar que terminara poniéndome en lugar de personas rodeadas de lujos, aquellos que mantienen esa imagen de no ser perturbados por ningún problema en el mundo. Observaba el reloj que estaba en una encimera el cual ya se había detenido, mientras que resignado suspiraba esperando poder ver algún progreso algún día. –Debería pensar en tomar un trabajo… cualquier cosa me vale siempre y cuando me dé un lugar digno para tener alguna siesta decente- aquella actitud perezosa la cual caracterizaba mi impresión general tendía a ser pro-activa cuando se trataba de tema como estos, de alguna forma siempre me encontraba esforzándome de más en pro de tener tiempo donde poder descansar.

-Debería conseguirme alguien que me ayude con la limpieza de este lugar- Con un tono ligeramente burlón hablaba para mí mismo cuando de forma imprevista un sonó peculiar empezaba a resonar en la habitación. –hmm…- aquel sonido provenía de mi celular; tarde unos segundos en localizarlo para observar un número desconocido en pantalla, no debía admitir que aquella premisa era una mentira, no se trataba de alguno “desconocido” sino más bien uno que no recordaba, siendo que al momento de contestar con cierta cautela pude darme cuenta de aquel detalle.  –Buenas noches, ¿con quién hablo?-  respondí de forma un tanto cortes, aun con aquel número que no reconocía en pantalla puede que se tratara de alguien cercano, un amigo o bien tal vez algún que otro idiota buscando problemas, como suele ser regular en estos últimos días.
Obtuve mi respuesta rápidamente, una voz que mencionaba mi nombre fue lo único que necesite para darme cuenta de algunas cosas. Estuve callado unos segundos, aquellos en los cuales como la gente suele mencionar, un sinfín de recuerdos pasaron por mi mente; uno donde una sola figura era predominante, donde solo una idea rondaba mi cabeza, y un solo rostro se dibujaba en mi rostro. –Giselle ¿verdad?- No éramos capaces de saber y anticipar  acontecimientos, después de todo aquello es lo que forma aquella idea romántica de enfrentarse a un destino incierto. Aunque había una cosa que debía admitir de forma segura y eso era que me hubiera gustado escuchar esa voz mucho tiempo antes, aun a sabiendas de lo que esto pudiera conducir.

-Es raro tener el honor de oírte de nuevo, ya pasaron varios años- una sonrisa un tanto irónica se dibujaba en mi rostro al tiempo que me acercaba a una ventana para poder ver el exterior. –Supongo que es hora de que cumpla mi parte ¿no?- Desconocía si esta llamada traería algún beneficio o simplemente terminaría de acabar con aquellos escasos placeres que tenía en mi humilde vida; pero era algo que no se podía evitar, o más bien algo que no evitaría. Simplemente la silueta de nosotros años atrás, en conjunto de aquel pequeño juramento del pasado eran el único incentivo que necesitaba para seguir a esta interesante mujer. Al menos ya no me podría quejar de que nada avanzara, al fin tendría mi cambio.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Dom Ene 07, 2018 3:24 am

Giselle  se quedó un par de segundos perpleja, él había reconocido su voz con seguridad y eso sin duda no lo esperaba. Ahren continuaba tan listo y tan adelantado como hace tiempo. Un par de risas de niños se dejaron escuchar en sus pensamientos apenas dos segundos y avanzó por la habitación nuevamente. -No tan extraño, un ladrón siempre regresa a la escena del crimen -bromeó con ligero toque de seducción.

Mordió su labio inferior dejando un pausa y se detuvo. -Sé que te preguntas como obtuve tu contacto...pero tengo algo importante que hacer en un par de horas -añadió rodeando sus ojos en los objetos de su habitación como aquella mesa de madera y la laptop con un vaso de agua a la derecha. -Pero no es tan sencillo...-susurró ya con seriedad, sabría que entendería un poco, que entre líneas pedía que el fuese su acompañante. -Su nombre es Raizel Revans, dueño del famoso club nocturno RR, es joven y sé que esconde algo, su mina de oro no es por ese sitio, estoy segura -explicó con frialdad y posó una mano en su cintura mientras la otra sostenía aún el teléfono a su oído.

-Sabes que no suelo equivocarme -sentenció y soltó un suspiro. -Apuesto a que esa mina de oro quedaría mejor en nuestras manos -le incitó con facilidad y sonrió malevola. -No se lo merece -susurró sin eliminar su sonrisa con un tono divertido.

Caminó un poco más hasta el espejo de su baño y observó su figura dejando que el joven pudiese analizar cada palabra y pensarlo. -Estoy en el Hill, zona centro...el sitio no está muy lejos de aquí. -añadió para convencerlo de que las cosas eran fáciles. Así era como Giselle lo sentía.

-Nos divertiremos, como la última vez...-finalizó con tono ya más obvio en su típico comportamiento de diva, de vanidosa y sobre todo provocativa hacia el. Giselle realmente quería hacerlo, pero tenía que escuchar de él que aceptaría el reto, sino era demasiado costoso. Para ella no intentarlo significaba perder mucho, perder movimientos y sobre todo la información reunida, tal vez no entrarían como directos criminales, incluso Giselle tenía un buen plan.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Lun Ene 08, 2018 2:28 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


¿En realidad estaba bien sentirme animado por aquel llamado de aquella demonio? El sentido común claramente dictaría que a pesar de un rostro que puede rayar en lo angelical cuando se dan las circunstancias, el entender el tipo de chica que era ella realmente era lo suficientemente directo para buscar mantener una distancia prudente. ¿Acaso se trataba de nuestra relación de hace algunos años? Esos tiempos de amistad donde podría afirmar sin problemas el haber tenido aquella persona la cual cubriera mi espalda sin importar cualquier peligro. O bien ¿se podría tratar de que simplemente mi sentido común nunca fue normal? Dando a entender por qué disfrutaba de su presencia hace años y del porque ahora, a pesar de solo una llamada lo empiezo a disfrutar ahora. –Tal vez ya es muy tarde para empezar a cuestionar mis actos- pensaba mientras una ligera risa salía de mis labios.

Pero bien no podía desconcentrarme ahora que me encontraba comunicándome frente a ella después de tanto tiempo. Calmado deje que sus palabras impusieran el dirección de aquella conversación; tenia algunas cosas que preguntar y otras que buscaba comentar, pero siempre debía ser paciente con aquella que tenía la batuta en la conversación, conocía en parte su comportamiento y mantenerla siempre de buen humor era parte del humilde trabajo que debía mantener, únicamente respondería lo necesario. –Entiendo que la información de cómo me contactaste será para después-  Aunque aquello sin duda era algo a lo cual le tenía más curiosidad; después de todo podría ser contraproducente si no lo llego a conocer. Pero con un gesto de aceptación respondo. –Puedes contarme de que trata el trabajo, sabes que soy todo oídos- seguido a estas palabras tomo inmediatamente una libreta que estaba tirada en la encimera y un bolígrafo para tomar los datos necesarios, nunca estaba de mal estar bien informado.

Sus palabras no tardaron en domar de nuevo aquella conversación, la cual de forma nostálgica informaba de nuevo acerca del siguiente golpe que pensaba hacer; localización de una persona importante, sus datos personales, localización, planeación del robo y más importante aún las ganancias a obtener acosta de correr aquel riesgo, son cosas que un ladrón debía obtener para realizar su trabajo y ciertamente ella dominaba aquello con tal gracia que lo hacía parecer algo trivial. A mi opinión la persona a robar siempre fue un tanto insignificante, mi trabajo consistía en actuar y mantener en óptimas condiciones todo el desarrollo hasta llegar a nuestro objetivo; a primera vista podría considerarme un guarda espaldas, un seguro y la espada que elimine todo aquello que intervenga.

-¿El encuentro será en el Hill? Conozco ese lugar por unos pedidos anteriores… supongo que podre improvisar algo allí- tomaba nota seguido a sus palabras, ningún detalle estaba de sobra para evitar problemas que pudieran atrasarnos. Sin mencionar que aunque no lo mencionara la idea de tomar una vida humana o de cualquier especie no llegaba a ser de mí agrado. –Supongo que el resto de la información me la darás apenas nos encontremos ¿no?-  Sus palabras orientadas a la dirección eran extrañas y sin sentido común, pero no era de extrañarse de Griselle; el aprecio que podía llegar a tenerle sobrepasaba fácilmente aquellos detalles. –Entiendo, te veré en el callejón que esta junto a Hills en media hora. Debo acomodar un par de cosas de mi apartamento antes de aquello- con un tono que buscaba imitar aquel jugueteo de ella le respondo mientras observaba aquella libreta en donde escribía con anterioridad. –Raizel Revanz ¿no?- murmuraba en mis pensamientos mientras que buscaba recordar alguna información acerca del objetivo. Su nombre era ciertamente conocido al igual que terminaba haciendo aquello más atractivo para actuar, lo quisiera o no, terminaba tomándole gusto a este tipo de diversión.

-¿Sabes?, sigue siendo una sorpresa que me llamaras para este trabajo. Hay algunas cosas que quisiera hablar contigo, pero eso será para después-  doy un último suspiro en aquellos instantes, al final había aceptado sin cuestión alguna aquello que se me había pedido. No sabría decir si era parte de mi comportamiento actual o simplemente terminaba aceptando el hecho de que no me importaba ser una marioneta de ella. Mirándolo desde otra vista sería algo difícil de creer para alguien acostumbrado a no esforzarse; ni yo me entendía del todo. –Supongo que no quisieras retrasar mucho nuestro conmovedor encuentro, así que nos veremos allí. No dejes que te atrapen sin dar un poco de juego- Con aquellas últimas palabras termino cortando la llamada, no espere a su despedida o alguna cosa más que tuviera ella que decirme. Solo me importaba encontrarme lo más pronto con ella.

Llevado por ese sentimiento dejo mi móvil donde estaba al principio mientras que mi vista regresa de nuevo a aquella ventana que refleja la cuidad que me rodeaba; mi mente se quedó en blanco unos segundos con el simple gusto de quedarme observando aquello que tenía en frente. –Va siendo hora de salir- hable para mí mismo impulsado a salir de mi cuarto; bueno casi inmediatamente, antes de toparme de nuevo con la realidad y encontrar aquel lugar donde habitaba totalmente desordenado. –Supongo que debería hacer algo con esto primero…-


Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Lun Ene 08, 2018 8:21 pm

Giselle bajó la cabeza con una sonrisa, en el fondo no podía creer hablar con el nuevamente. ¿Cuanto tiempo pasó? lo ignoraba realmente. Apretó sus labios y al par de minutos colgó, estaba convencido sin duda, su plan seguía en marcha.

Se miró al espejo perdida un segundo y su mano subió a su collar, portaba una pequeña piedra azul. ¿Ahren lo recordaría aún? suspiró.

-------------------------------------------------------------
-¿Qué tienes ahí? ¡Déjame ver. quiero ver! -repetía la dulce voz de una niña pequeña y rubia contra el pequeño demonio de cabello blanco. Sabía que algo sostenía entre sus manos, aunque no la dejara verlo. Corrieron por la orilla de la playa como divertida persecución entre risas y salpicadas de las olas que terminaban en la arena. -¡Vuelve aquí! -repitió divertida y lo alcanzó, saltó sobre el y rodaron unos metros hasta quedar sobre el. Recordaba que el le deseó un feliz cumpleaños. -Pero nadie recuerda mi cumpleaños -dijo, sin esperar tal detalle. Ese collar era una pieza hermosa, hecha por el a lo que suponía.
-------------------------------------------------------------

Volvió en si y parpadeó varias veces, se retiró del espejo y fue al closet, donde se desnudó por completo sin saber que elegir. Miró toda su ropa y sacó un pantalón y una bonita blusa  en color negro, al mismo tiempo unas botas largas. El collar resaltaba entre su pálida piel en su pecho.

Había cambiado. Giselle era alta, pero sospechaba que Ahren siempre más que ella. Su cabello ya no era corto, ahora llegaba hasta su cadera, lucía unas hermosas piernas y un cuerpo inolvidable, sin contar el volumen de sus senos, toda una mujer madura a comparación de esa niña. Estaba segura de que Ahren ignoraba su carrera de modelo, pero eso no tenía importancia...

Cuando lo conoció tenía miedo. Era tímida. Pero el le dio el valor y coraje para cambiar. Los ojos de Giselle se inundaron de lagrimas y bebió del vaso para ignorar el sentimiento de debilidad. Respiró y tomó de su mochila una pequeña estaca que ocultó en su pierna derecha mientras del pantalón caían dos cadenas en dos con estilo. Otra arma oculta y finalmente la mejor, de un maletín eligió una pistola corta, pequeña y de silencio en sus disparos.

Sonrió y la colocó detrás suyo en el pantalón. Amaba utilizarla en casos especiales. Tomó las llaves y salió de la habitación, no sin antes tomar una bolsa de regalo con un globo directo al elevador. Guardó las cadenas en los bolsillos y sonrió a todo los que encontraba, en la recepción la conocían como una buena muchacha. -Buenas noches, llegaré tarde...un cumpleaños de mi tía -explicó y sonrieron para despedirla.

Vaya ilusos. Pensó y justo a una cuadra tiró el regalo y se desvió al callejón sacando las cadenas y borrando su sonrisa. Bufó pasando una mano por el cabello y esperó en la oscuridad recargada en la pared con brazos cruzados.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Miér Ene 10, 2018 11:20 am


MEMORIES OF A DEATH SOUL


El tiempo que tomo ordenar mi cuarto por suerte fue menor a lo que esperaba, podría darle cierto énfasis a que las cosas no estaban acomodadas completamente en su sitio, pero aquellas nimiedades siempre resultaron ser algo a lo cual nunca le tome gran cuidado; en cierta forma eran detalles como esos los cuales deban una imagen descuidada y perezosa a los demás sobre mi estilo de vida, era algo molesto pero servía como la mejor fachada posible cuando debía entrar a trabajos los cuales buscaba no llamar la atención. -¿Cómo mantendrá ella su estilo de vida?- aquella duda surgió en mi cabeza mientras con esfuerzo buscaba cerrar un cajón el cual estaba a estallar de ropa.

Si buscaba ir a aquellos viejos recuerdos, lo primero que venía a mi mente era aquel rostro de aquella joven con lágrimas que caían casi desbordantes. Giselle era una chica muy tímida que fácilmente podía ser intimidada por cualquier cosa, su comportamiento para ser un demonio dejaba mucho que desear –Aunque era demasiado tierno verla en ese estado…-  Sin duda la visión que ahora tengo de ella no podía estar más lejos de aquella realidad; ¿acaso el tiempo cambiaba tanto las personas? Era una de las preguntas que muchas personas habrán buscado dar solución con distintas respuestas, pero supongo que no podía simplemente atribuirle aquello a alguien solo por buscar salir de responsabilidades.  Era mi culpa, aun si no lo llegaba a admitir del todo sabía que aquello era verdad.

No podía quedarme con esas cosas en mi mente todo el tiempo, solo terminaba siendo infructífero, el tiempo estaba corriendo y la hora acordada se acercaba; tenía que prepararme. En aquel momento decidí tomar enserio aquello, levantando mi brazo hacia el frente mientras que tranquilamente empezaba a respirar. Mis dedos estaban estirados y mis ojos se cerraron con total calma, de esa forma abría paso a la oscuridad; el ambiente se sentía tenso y lúgubre, el aire helado de aquella noche se convertía en una tortura y varios susurros se escuchaban a lo lejos con palabras que no podía entender, aquello era nigromancia. -¡Umbra Rosea!- mi voz irrumpió de golpe en aquel hostil lugar.

Las sombras que ocupaban mi habitación se acercaban a mi brazo levantado, aquello era una sensación terrible para buscar describirlo de la forma más sencilla posible. Estas subían hasta donde se encontraban mi mano y de allí la palma de mi mano; formándose de aquella forma una larga cuchilla que se materializaba rápidamente. –Manifestación completada- abrí mis ojos sin perder la calma un solo segundo, aquello solo traería problemas cuando se buscaba controlar aquellas artes oscuras. Suspiro con notable disgusto, mientras observo aquello creado a partir de mi poder. –Esto será suficiente… no quiero dejarme llevar a una masacre sin sentido-  lo importante de todo radicaba en las ganancias, si bien las vidas de otros era aquello que buscaba no tomar era normal tomar alguna precaución para el peor de los escenarios. –Confiare en tu plan Giselle, espero que no me decepciones…-

Aquello era lo único que buscaba preparar, ya que el usar alguna otra arma no tomaba mi interés a la vez que justificaba mi desagrado a las armas de fuego. La cuchilla al ser conformada de sobras podría pasar fácilmente desapercibida al guardarla debajo de aquel abrigo largo que portaba en aquella noche. Entrando a la vestimenta suponía encontrarme bien, ya que como había mencionado antes el no destacar demasiado ayudaría a facilitar todo el trabajo.

Sin vacilar ni pensarlo dos veces salí de mi habitación. No tenía nadie a quien responderle aquella noche, ni nadie que esperara mi llegada. Solo disponía de mi interesante “cita” esta noche, dejándome llevar por ello mientras me iba refundiendo entre la multitud que andaba por las calles. No era alguien diferente al resto y nadie era diferente a mí, andaba como una sombra siguiendo el cuerpo que la proyecta; esa era mi naturaleza.

Tarde pocos minutos en llegar al punto de encuentro, andaba con aquella idea de llegar y esperarla mientras me dedicaba a divagar solo para perder el tiempo. Pero aquel pequeño gusto se nublo al pasar por el último muro que daba a vista al viejo callejón del encuentro. Fue difícil de distinguir al momento pero se encontraba alguien allí, una figura delgada y con una estatura pequeña. –Realmente es muy cumplida…- una ligera sonrisa paso por mi rostro antes de que la oscuridad de la noche fuera retirándose por la luz de la luna, la cual dejo ver aquello que tanto esperaba apreciar de nuevo.

Nuestras miradas se encontraron al instante, tal vez pasaron uno o dos minutos con aquel mínimo movimiento de ambos; no podría hablar por ella pero estaba acostumbrándome a su apariencia actual. La vida es curiosa realmente, el cómo cambia las personas con solo el tiempo necesario, al final no sabía si era por nostalgia o una extraña melancolía pero era extraño no volver a ver aquella niña con la cual había pasado tanto, bueno casi del todo. –¡Vaya! Los años sí que cambian a las personas-  decidí tomar la iniciativa en aquel instante. Mis pasos eran lentos pero cortaron rápidamente la distancia que nos separaban; era normal pero mis ojos recorrieron su cuerpo con curiosidad, no pensaba que me haría tanto pero el verla de esa forma llamo realmente mi atención.

–Pero es una lástima realmente- acerque una de mis manos a su mejilla, tal vez era un tanto imprudente el hacerlo de la nada cuando conocía su forma de ser, pero realmente era inevitable. –No importa cuántos años pasen… tu rostro de chica llorona nunca cambia- aparte mi mirada justo cuando una ligera risa salió imprevista de mis labios. En medio de aquel festival de lo inevitable busque hacer mi última jugada al darle un ligero tirón de su mejilla simplemente para molestarla un poco, mientras con una alegría que buscaba ocultar decía. –Es un gusto verte de nuevo- tal vez por un momento era mejor olvidarse de la misión y dejarme llevar un poco.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Miér Ene 10, 2018 8:29 pm

La demonio hubiese esperando cualquier cosa, excepto cuando por fin sintió un aroma distinto y de la oscuridad se presentó Ahren. Los ojos azules de Giselle denotaron un brillo cristalino y una expresión de sorpresa. No podía creer que hubiese crecido tanto.

Un nudo se atravesó en su garganta y no pudo evitar irse dar un paso para abrazarlo con un movimiento rápido, le estrechó con fuerza mientras en su hombro escondía sus lagrimas contenidas. Giselle tenía una debilidad, los recuerdos y personas del pasado. Ambas manos rodeaban el cuello del peliblanco mientras guardaba silencio, así fue unos largos segundos. -Ahren -susurró conmovida y dejando que se complementara casi un minuto y medio por fin le soltó.

Le miró con una leve sonrisa y le dio un jalón a su cabello, igual que cuando eran niños. -También me da gusto verte, pero no te acostumbres -bromeó desviando la mirada, pronto hizo un movimiento con la cabeza para que prosiguieran caminando por el callejón. -Raizel Revans es un hombre complicado, pero no sabremos que mina de oro oculta, creo que tiene una bodega en la parte privada del bar. -explicó mientras avanzaba con el. -Me interesa obtener cosas interesantes ¿que a ti no? -cuestionó mientras llegaba a una barda al final del callejón. Debían subir a ella, luego al techo y avanzar un par de cuadras con cuidado.

-¿Te parece si yo distraigo a los guardias y tu entras a ver que hay dentro? -preguntó con un tono seductor y divertido. -Después de todo, sabes que diamantes son mis favoritos -le dijo con un guiño mientras apuntaba a su collar un segundo. Se dio media vuelta observando la altura, no era tanto pero se imaginaba subir a los hombros de Ahren como primera opción, prefería no gastar sus energías demoníacas en pequeñas cosas.

En sus pensamientos podía escuchar sus risas cuando eran niños, había un ligero sentimiento de tristeza en su interior. Al conocerlo tuvo miedo, pero poco a poco se encariñó de él...las cosas se complicaron con sus familias, parece que nunca se entendieron y los empezaron a alejar, las visitas a escondidas para jugar funcionaron un corto tiempo, al ser descubiertos a Giselle la obligaron a cambiar de rumbo, su vida se dirigía en sus orígenes, Egipto, lugar que ella siempre detesto. Recordaba esa noche lluviosa, la última promesa es que siempre serían amigos. Para una niña de 6 años era terrible separarse de su mejor amigo, aún recordaba la sensación: ella llorando mientras sus padres la jalaban al auto y conducían al aeropuerto. Su voz siempre gritó el nombre del peliblanco.

Giselle guardó silencio pensativa y negó con la cabeza, debía concentrarse, eso ya no importaba pero temía que algo los alejara. -Ahren, dejame subir a tu espalda -pidió mientras se giraba de vuelta a el en un tono bajo. -Seguro será un trabajo fácil ¿no? -rió y esperó su posición.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Jue Ene 11, 2018 9:46 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

Era difícil decir que ya llevábamos años sin vernos, era común en muchas personas verse atrapadas en una relación tajada por el tiempo y las personas; llegando a un punto al cual un muro invisible siempre las separaba y aun con sus esfuerzos era difícil volverse a tratar como antaño. Aquello sería algo terrible a mi punto de vista, en algunos instantes aquel desconcierto al saber cómo reaccionaría al verme me dejaba con el peor de los resultados en mi imaginación. Pero debía agradecer que aquel fatídico resultado era una farsa, quedo claro en el momento que un sentimiento cálido rodeo mi cuerpo; aquello era más que un simple abrazo, era una declaración de intenciones y sentimientos los cuales no se habían perdido en el tiempo. – ¿Acaso me veré tan ridículo de estar feliz por ser abrazado de esta forma- aun si mi expresión no lo demostraba directamente, aquel sentimiento de felicidad me mantenía en aquellos instantes.

-El que no nos veamos demasiado ya es un momento para celebrar, aunque no me hubiera quejado de que fuera en un lugar más cálido y luminoso que este- con aquellas mismas intenciones en broma le respondía como siempre solio hacer. Aunque era claro ver que no íbamos a dedicarnos a este pequeño encuentro; estábamos por una razón distinta y solo por ello, era algo que no debía pasar por alto y malentenderlo. –Así que realmente iba enserio con el robo de ese Raizel- No debería sorprenderme del todo, aquellos gustos tan peculiares que tenia de niña simplemente se adaptaron a este tiempo, siendo no más que un pequeño juego para ella. Pero sus palabras realmente llamaron mi atención. ¿Qué me interesaba realmente de aquel golpe? Lo primero que vendría a mi mente seria el dinero, aunque el encuentro con ella lo pondría a un escaño más alto ¿pero qué es lo único que saldría ganando de aquello? –Supongo que solo tomaría lo que hay en su billetera, ya sabes son cosas que van más para mi estilo- tal vez resultaba ser un pago minúsculo en comparación a lo estimado del premio gordo, pero mis ambiciones iban más allá de un simple botín. Al final solo sería un pequeño regalo para Giselle aquella elección.

Pero como decían mis viejos maestros “El trabajo es aquello que debes afrontar antes de tirarte a dormir en el sofá”  era hora de comenzar con la planeación y de aquello podría darme aquella facilidad de que estaba junto con alguien con una facilidad para este tipo de tareas. Aun en su etapa de chica tímida su rápida toma de decisiones nos salvó más de una vez de castigos por culpa de la imprudencia que solia demostrar en aquellos tiempos, por lo cual podría mantenerme seguro de cumplir aquello que pidiera. Por lo cual al contar su plan en primera mano no tome ninguna molestia en cuestionarlo, confiaba en que las cosas se resolverían de alguna forma u otra, un pensamiento tan descuidado que terminaría siendo algo de lo que terminaría arrepintiéndome tarde o temprano.

-Entonces va siendo hora de comenzar- volteo a verla una única vez después de aquella petición para poder subirse al lugar indicado para la infiltración. –Creo que sobra decirlo, pero si llegas a tener algún problema trata de contactarme con tu poder. Con la mínima señal que envíes iré en tu dirección lo más pronto que pueda- palabras muy comprometedoras para alguien que odiaba el uso de la violencia de forma tan indiscriminada. Pero si de algo iba a servir mi presencia seria para ser un seguro; completar la misión y dejarla a ella con la ganancia era lo importante, y mi mente estaba determinada a que aquello se cumpliera.

Esa forma de actuar era algo a lo que había tomado costumbre cuando me encontraba con situaciones complicadas. Mis pensamientos que normalmente formaban un túmulo de preguntas y murmullos que me distraían se perdían con el paso de los segundos, una calma inmediata tomaba mi cuerpo y mi voz tenía un tono mucho más sombrío. –Quizás podría ponerle el modo de trabajo pero suena a una tontería de un niño- aquellos últimos pensamientos terminaron desvaneciéndose rápidamente. –Si estas lista esto será aún más rápido- ya viéndola en posición le llevo a mi espalda, mientras me acomodaba con ella para buscar elevarla de la forma correcta. Su peso era sorprendentemente ligero y manejable, lo cual permitió que pudiera subir con facilidad al primer intento.

-Ahora subiré yo, solo debo tomar un poco de impulso-  con mi mano hacia una pequeña señal para que pudiera dejarme espacio, mientras retrocedía lentamente para poder tomar aquel impulso. Un salto bastaría para llegar aquel sitio con mi altura, aunque el ruido podría causar algún inconveniente si no actuábamos con suficiente rapidez. Ya preparado me abalanzo rápidamente tomando aquel impulso para verme frenado de golpe. ¿Qué era aquello?  Un destello de luz golpeo cerca de donde estábamos a la vez que un murmullo de voces empezaba a hacer eco desde el fondo del lugar. -¿Alguien está pasando por aquí?- Mi rostro lo tomo con sorpresa antes de ver de nuevo a la chica que estaba arriba mío. No había mucho tiempo para tratar de hacer las cosas por lo cual al final debíamos actuar rápido. –Entra rápido, y mantente con un bajo perfil… me encargare de apartar a estos tipos para que no sospechen- De golpe me fui en dirección contraria para no llamar la atención de aquellos tipos que se acercaban lentamente al sitio; si bien era un problema predecible no se podía culpar a nadie de la llegada de terceros de tal forma.

Me encontré por un momento contra un contenedor de basura, sabia el cómo actuar para alejar a unos tipos con un simple susto, aquello era algo que podía manejar antes de unirme al plan inicial con Giselle. Simplemente debía ser paciente y no dejar que ellos prestaran atención al movimiento que estaba sobre sus cabezas; era un simple obstáculo más, no habría problema y todo se resolvería si actuaba como lo tenía pensando. Aquello era lo ideal, pero mientras las voces de aquellos tipos se acercaban y se hacían cada vez más entendibles me fui dando cuenta de algo, que entre palabras sueltas y risas molestas, darían un giro al desenlace que esperábamos para esta noche.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Ene 12, 2018 6:52 pm

Giselle sonrió con lo que indicó el peliblanco, asintió y en cuanto el se retiró, improvisó mirando con un rostro lleno de seguridad, en sus pasos movía su cuerpo de forma atractiva. Entró al bar RR que portaba buena música y una cantidad sorprendente de personas, muchas de ellas perdidas en el alcohol.

Sus ojos pasaban por el sitio buscando una entrada, allá en una esquina notó un pasillo, sin embargo con un guardia cubriéndolo. Bufó y fue a una esquina segura donde sacó disimuladamente su pistola de tiro a distancia y silenciosa, apuntó y dio un disparo a las cortinas del escenario. Nada se escuchó pero en un par de segundos comenzaron a incendiarse, hubo un par de gritos y mucho movimiento, así logro mezclarse entre la gente y correr al pasillo ahora libre.

Cruzó notando que era un lugar frío y con poca luz. Algunas camionetas entraban y se dio cuenta del hombre adinerado, buen traje y que firmaba un par de papeles mientras que a otros les daba fajas de dinero. Observó con cuidado y notó una caja, de la que mostró un diamante rubí. Era de tamaño mediano, pero eso no bastaba, el resto de la caja portaba muchas monedas de oro capaces de costar una fortuna. Sus ojos azules se movieron rápido y se agachó para avanzar por detrás de un camión. Oh sorpresa, su sombra fue proyectada en la pared. -¡Hey! -gritó un hombre y soltaron los disparos.

Giselle se tiró al suelo y utilizó su poder para confundirlos, usando a otros demonios como sombra que lucían como ella. Éstos los alcanzaron fácil pero descubrieron que se esfumaban y que todo era una trampa. Dos, tres y cuatro hombres más no dudaron en disparar al verla correr e incluso agacharse entre objetos, cada disparo rompía algunas ventanas. La rubia sacó su arma y disparó, apenas logrando dar en la frente a uno.

Pero era tarde, al intentar subir a un pequeño techo otro sujeto se adelantó y la regresó al suelo de una patada. Disparó y pese a que Giselle se movió, la bala dio en el brazo. -Ahren...-gruñó adolorida llamándolo. Tenían que escapar o fácilmente iban a morir.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Miér Ene 17, 2018 4:17 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL

La inconveniencia de aquellos sujetos solo término retrasando mis acciones, dejando al momento solo a Giselle entrando en acción. Aquello no era un problema si fuera únicamente en que ella pudiera acomodarse en el escenario y actuara de forma audaz como siempre, no desprestigiaba nada sus habilidades; pero la sensación del aire era terriblemente pesada, tanto que un mal presentimiento cernía mi mente mientras pasaban los segundos. –Esto es molesto…- no buscaba matarlos, con simplemente incapacitarlos seria lo suficiente, por lo cual la distancia prudencial debía ser perfecta para no llamar la atención de nadie más. – ¿Qué es de lo que tanto hablan estos tipos?-

Faltaban pocos metros para llegaran donde me encontraba, mi cuerpo estaba calmado y estaba listo para impulsarse con mis pies. Menos de un segundo era necesario para aquello, pero finalmente me deje llevar por aquel sentimiento de curiosidad; después de todo una simple palabra golpeo mis pensamientos en aquel momento. –Es bueno que tuvieran lista la trampa tan pronto- Reía uno de los tipos con un tono jovial, mientras fumaba un cigarrillo junto al otro. –Aun me sorprende el intento de asesinato del señor Raizel… ¿Cómo hay gente tan idiota para buscarle conflicto- hablaba aquel otro tipo que estaba de acompañante. –No tienes que decirlo, igualmente con esos nuevos guardias escondidos y ese supuesto “Cazador” cualquiera que se venga solo terminara con su cabeza destajada-

-…- Aquellas palabras me dejaron totalmente anonadado. Mis ojos estuvieron completamente abiertos mientras captaba la idea de aquel problema que se avecinaba. -¿Debería ir tras ella sin importar nada?... Solo podría empeorar las cosas- Mi rostro mostro una señal de enojo debido al  problema de encontrarme ante ese nuevo problema. -¡Tengo que avisarle de esto, no hay tiempo!- Saque rápidamente mi celular de mi bolsillo, la pantalla resplandeciente mostraba directamente el número de Giselle debido a que no lo había vuelto a usar desde nuestra anterior llamada. Pero antes de siquiera darme la oportunidad de presionar aquel botón para llamarle, un sonido muy reconocible; uno que llego acompañado del grito de las personas que se encontraban en el lugar. -¿Fue un dis…?--¡Eso fue un disparo viejo!- aquellos tipos que se encontraban en el callejón gritaron en unísono de forma animada;  -¡Esto no tiene gracia!- con aquel grito para mis adentros me abalance tras esos tipos. Fácilmente llevados por la emoción de lo que ocurría dentro de aquel espacio terminaron encontrándose descuidados ante mi ataque, tomando con fuerza sus cabezas para chocarlas con fuerza sobre la pared. Una mancha roja quedo como resultado de aquel impacto, no había medido mi fuerza y ni me llegaba a importar para pensarlo, directamente me dirigí sin pensarlo hacia donde se encontraba Giselle.

“Guardias camuflados” un supuesto “Cazador” ¿Qué mierda era aquello? No era para nada algo a lo que pudiéramos enfrentarnos de forma tan imprevista, nuestra preparación y equipamientos no era lo suficiente para una pelea que se alargaría de aquella forma; sería un error grave pensar que todos aquellos serian simples humanos. Al final las ideas como la precaución o el pasar desapercibido eran un extra que no servía en esta situación, solo necesitaba hacerla escapar.

Los disparos resonaban de forma constante, la calmada noche únicamente acompañada por la música termino perdiéndose para dar campo a un sitio lleno de penurias para los que se encontraban en aquel sitio. -¿Qué está pasando? ¡Que llamen a la policía!- Palabras como esas salían constantemente de las personas que aterrorizadas se chocaban unas a otras buscando ir por las entradas, las cuales se terminaban taponando por culpa de la desesperación de aquellos buscando irse sin importar los costos. – ¡Giselle! Dime donde estas- entre aquel tumulto de personas me encontraba lleno en dirección contraria, repitiendo una y otra vez la voz de mi compañera. El agua del aspersor, las luces que se apagaban y el ajetreo de las personas hacían difícil poder reconocer alguna cosa, únicamente me quedaba pasar por encima del resto esperando oír una respuesta.

Pasando por las habitaciones del lugar pude divisar un rostro familiar. –El…- me quede viéndolo a lo lejos mientras se notaba aquel tipo con una sonrisa desagradable mirando a los demás por debajo de él.  Cargaba un maletín negro en sus manos con unos adornos brillantes que podrían reconocerse como oro. “¿Era aquello lo que habíamos venido a buscar?” no era una idea alocada si al final aquel tipo buscara estar asegurando sus pertenencias de esa forma. Busque ir tras el pero antes de poder acercarme lo suficiente se escucharon varios tiros más al fondo del pasillo, en un lugar totalmente oscuro. -…- No lo pensé demasiado, aunque tal vez Giselle me odiaría si llegara a mencionárselo. Pero me fui en dirección de aquel sonido proveniente de las armas; al final puede que sea porque no buscaba llenarme los bolsillos con dinero, pero la necesidad de saber si se encontraba bien era superior.

No tarde mucho en llegar a aquel sitio donde varias figuras se dibujaban en aquel oscuro lugar, eran varios hombres que tenían apariencias muy normales; al instante me percate que eran aquellos tipos que estaban escondidos como clientes buscando custodiar a su jefe. Bajo ellos la figura de una joven se encontraba arrinconada y tirada en el suelo, no necesite más para saber que aquella era Giselle. -¡DETENGANSE!- Un fuerte grito salió de mi voz mientras de forma audaz el alcance. Mi voz pareció alértalos por lo cual alejaron sus armas de Giselle en aquellos instantes buscando llevarlas en mi contra. –Uno… Dos… Tres, Cuatro sujetos-  visualice aquellos tipos los cuales tenían un aura extraña, claramente no eran humanos; pero no me detuve ante ello. Alcanzando a pasar mi cuchilla ante el cuello del sujeto más cercano, dejando únicamente un geiser de sangre goteando de aquella abertura. Varios disparos más sonaron de golpe, no me fije en donde venían, solamente actuaba por instinto. Finalmente alcance a abalanzarme ante otro para terminar empujándolo contra la pared, tomando su cuello firmemente con mi mano libre.  – ¡MUEVETE DE UNA JODIDA VEZ!- Mi voz sonaba adolorida a pesar de que no reconocía el dolor, un impacto alcanzo a golpear a un costado de mi estómago y otro en mi hombro.

Pero al final aquel sentimiento estaba oculto, en capas de adrenalina y violencia que desprendía mi aura; no estaba feliz con ello en cambio, odiaba aquello con fuerzas. Pero no había más, no podía sentir más y no podía hacer más. Solo me deje llevar y así acabaron las cosas.


Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Ene 19, 2018 1:26 pm

Parecía el final de una historia. De algo que no salió bien. ¿Y quienes eran los villanos en la historia? Giselle gruñó al ver como le dispararon a Ahren y se levantó soltando un par de golpes a otros. -¡Ahren! -gritó al correr a el y apartar a los otros atacantes de un golpe tras la cabeza.

Le miró adolorida y notó sus heridas. -Olvidalo, salgamos de aquí... -pidió en un susurro desesperado escuchando el sonido de un radio, allá a un par de metros estaba el dueño llamando a más sujetos armados para matarlos de una buena vez. Giselle cerró los ojos un momento y todo el sitio se volvió oscuridad, ninguno sería tan bueno para ver en ella como Ahren y Giselle, eso era su única ventaja hasta el momento. Corrió haciendo la señal a Ahren en silencio, un pasillo, dos, escaleras y finalmente la puerta a un callejón de la ciudad. Se recargó contra la pared sujetandose el brazo con un gesto de dolor mientras esperaba a Ahren y notaba que el estaba peor y era culpa de ella.

Se empezaban a escuchar autos y camionetas de hombres que bajaban y entraban por la puerta principal, bien armados en realidad. Parecía que iba a ser más dificil para ellos solamente. Respiró agitaba mientras se escondían en aquel callejón, Giselle se pegó al cuerpo de Ahren un par de segundos mientras terminaban de llegar aquellos matones.

-Debemos irnos, pero no te dejaré...
-le aseguró con firmeza. La mejor opción era ir a la residencia de Ahren ya que en el hotel de Giselle crearía mucho escándalo sobre sus mentiras de una fiesta de cumpleaños. -Debes atenderte esto cuanto antes...-dijo con esfuerzo ya que las suyas también le dolían hasta los huesos. Seguramente aquellas balas no eran de cualquier tipo, sino algo capaz de hacerlos sufrir en verdad, algo que de ser humanos ya los hubiese matado. -Lo mejor será ir a donde vives tu -susurró  sujetándose el brazo y haciendo una mueca de dolor.  Tenía cosas que hablar con el, eso era cierto pero no en un lugar tan público, la privacidad era quizá entre las cosas que le gustaban a la modelo.

Al verlo agachó la mirada, pensaba demasiado. Suspiró muy lento con un leve parpadeo escuchando el sonido de los autos pasar del otro lado. Era como...aquel día. Una tarde nublada, lloviosa. Un par de niños molestando a Giselle, era algo tonto, cosas de niños. Siendo la primera vez sola en las afueras cuando conoció a Ahren, era que no sabía defenderse...no sabía ni defenderse a una sola voz contra ese grupo, hasta que Ahren apareció. Sus ojos azules se abrieron al verlo llegar. Ese recuerdo se perdía, lo estaba olvidando. -Recuerdas...¿cuando te conocí? -susurró en un intento de que el olvidara el dolor un segundo mientras decidiría a donde se iban a ir.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Dom Ene 21, 2018 3:19 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


¿Acaso estaba dispuesto a matar de forma tan fácil? Lo había hecho de forma tan desesperada que no caía en cuenta que estaba llevando la fuerza de mi cuerpo al máximo. Llevado por la ira, una que lleve acumulando por años y años culpa de mi padre, al cual aún no le pude dar cara. Me sentía tan mal de aquello que desesperadamente busque frenarme, pero terminaba fallando estrepitosamente; siempre terminaba con ese sentimiento cuando la sangre era derramada por mis manos, seguramente sería un pésimo asesino a los cuales se les impone el retirar todo rastro de sentimiento en su delicado arte. –Me siento tan enfermo de esto…- mi cuerpo se sentía cada vez más pesado y un sudor frio cubría mi rostro, ¿tan mal había terminado por aquel asalto? No lo sabía del todo, pero no podía quejarme de aquello, la imprudencia me había dominado. Pude hacerlo mejor, es claro que pude haber terminado todo aquello con la calma suficiente, con el poder suficiente y el tiempo suficiente. ¿Pero porque me altere de aquel modo? Mis ojos se apagaban a la vez que el del tipo que estaba frente mío, con su cuello roto y su boca burbujeante de sangre. –Es tan idiota… morir de esa forma tan patética…-

Antes de dejarme llevar por aquel momento una voz logro alterarme y llamar mi atención. Gire mi rostro solo para ver el cuerpo de aquella chica tan tímida y rara. –Es verdad… ¿te encuentras bien Griselle?- Apoye mi cuerpo en la pared antes de ser recibido por ella, manteniendo una sonrisa normal a la vez que mi peso recaía ante ella. –Ser atrapada y herida de esa forma… Te debe doler el orgullo el ser herida de forma tan ridícula- busque levantar mi brazo para pasar mi mano por su rostro, el cual se encontraba sucio y con salpicaduras de sangre que solo dañaban su encantadora imagen. -¿eh?...- un extraño dolor punzante me impedía hacer aquello. Y más que ello un increíble ardor que nunca antes había sentido empezaba a inundar mi cuerpo. -¿Termine herido?... que patético- no mencione aquello por ser testarudo, aun si ella sabía que me encontraba en una condición deplorable; tenía que mantener la apariencia de estar bien, de ser un chico resistente y sin caídas, siempre busque dar esa imagen aun cuando éramos jóvenes.

No busque ir en contra cuando menciono la idea de retirarnos, aun si teníamos oportunidad para cumplir el robo terminaría siendo un riesgo terrible para ambos. Además de cierta forma apreciaba aquel instinto de auto conservación para evitar cosas desesperadas que terminaran de ponerla en un peligro aún mayor. ¿Qué podía decir? Al final pagamos un precio muy pequeño para lo que pudimos perder en realidad. –Tienes razón… irse a un lugar que llame la atención con nuestra imagen solo causara problemas- se notaba sus esfuerzos para mantenerme en pie, al final solo quedaba en mi ese sentimiento de carga que solo terminaría dejándome una deuda grande que preferiría no obtener. –Mi casa estará bien, conozco unos atajos por los callejones a los cuales ir… y de no estar mal, creo que tengo algo para poderte tratar el brazo- con aquellas palabras termine alejándome para mantenerme en pie solo.

Mi cuerpo estaba muy pesado y el solo dar un paso lograba que mi estómago sufriera, mientras unas gotas de sangre salían de mi abdomen. –Entonces fui herido allí… y por lo que veo en mi hombro izquierdo- el dolor era terrible en especial el del abdomen, pero suponía que eran cosas que no podrían detenerme. Avanzando por mi cuenta en aquel lugar que aun sufría de la conmoción de aquellos envueltos en la pelea. Lo mejor que podíamos hacer era retirarnos por nuestra ruta de ingreso y evitar completamente toda calle principal; era similar a un juego de ratones. Pero mientras buscaba avanzar lentamente con aquella idea una de las palabras de Griselle me detuvo en aquel momento. –Es raro que menciones eso en esta situación- Voltee en su dirección solo para observar su rostro de angustia.

Pensar en aquellas épocas era un sentimiento muy agridulce, no era fácil para mí ver el pasado aun cuando había tenido cosas buenas como el haber mantenido buenas amistades y momentos de felicidad efímera. Pero si había algo que me hacía mantener un orgullo en mi pasado, y eso fue gracias a ella de una forma un tanto extraña y torpe. Pero aquello era lo que me hacía sentir mejor de aquel momento, ya que fue la primera vez que dije esas palabras y la última vez que la mencione. –Giselle, deja de poner ese rostro. Yo estoy para protegerte- Dije aquellas palabras de nuevo, escuchando a la vez mi voz de niño mencionando aquello. Solo eran palabras sacadas de una historia que me gustaba en aquellos días, la cual aproveche para mencionar en aquel momento que vi la ocasión. Es algo vergonzoso viéndolo en retrospectiva, pero fue lo que me permitió acercarme a esta tímida joven la cual hoy estaba junto a mí.

-Así te procuremos llegar completos a mi pequeña guarida, siempre hay cosas que debemos conversar- le sonreí normalmente como si nada me hubiera pasado, solo debía mantener la imagen un poco más. Empezando a dirigirme a la ventana que estaba más cercana para poder empezar nuestra ruta de escape. –Creo que esta queda cerca del callejón donde ingresamos- la caída era de cerca de 5 metros, algo sencillo para seres que sobrepasábamos la fuerza de una simple persona. –¡Esta es nuestra oportunidad, así que vámonos!- Cubrí un instante mi cuerpo con un aura oscura para poder lanzarme desde aquella altura. La caída fue dolorosa, dejándome de rodillas al instante de tocar el suelo. –Esto está peor de lo que pensé…- grite en mis pensamientos antes de levantarme. -¡Hey! Apresúrate que lo más probable es que lleguen más tipos- abrí mis brazos mientras soportaba el dolor punzante de mi hombro solo para recibirla en brazos. –¡Vamos princesa, déjate caer!- aquella tonalidad de broma sobresalía ante todo, cualquier cosa que pudiera hacer o decir era importante para obviar el cansancio que mantenía mi cuerpo.

Varias luces se encendían en los primeros pisos de aquel lugar, al tiempo que el sonido de varios disparos se hizo presentes de nuevo. Como si algo más estuviera causando estragos en aquella situación apartes de nuestra propia intromisión. -¿era verdad que había más intentos de asesinato en contra de Raizel?- no podría decir que era algo que me hiciera feliz, pero al menos podría apartar la mirada de nosotros unos segundos.  Unos segundos entre las sombras era suficiente para nuestra retirada, por lo cual la impaciencia de que saltara se hizo más grande a un. –Al final llevare a Giselle a mi casa… no es la situación que esperaba para ello…- rechiste unos segundos antes de volver a la realidad. –No tengo tiempo para pensar en esas cosas- el final de nuestro trabajo por hoy estaba cerca; habían cosas que debíamos hablarnos y más cuando nuestro primer golpe fue tan patético. Era necesario reconsiderar todo, desde nuestro trabajo hasta nuestra ayuda; por frustrante que fuera, el dedicarnos a hacer esto solos era una pésima idea.

Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Miér Ene 24, 2018 10:39 pm

El tiempo iba tan imposible de seguir y sentir, cada segundo palpitaba en el pecho con descontrol. Los disparos les perseguían y esa altura era suficientemente buena para un golpe que te hiciera despertar. Giselle vio como le pidió lanzarse, pero estaba herido, vamos, podría aprovecharse de cualquiera...menos de él. Era su mejor amigo. Gruñó para sus adentros por el tiroteo y se lanzó en por otra dirección, lejos de que el pudiese cacharla.

Cayó de pie, sin embargo terminó de rodillas y finalmente en el suelo, volvió a quejarse y sangrando se puso de pie con esfuerzo. -V-Vamos! -susurró mientras trataba de jalarlo con ella. En sus difíciles pasos, oía tan lento su alrededor, esta vez todo cambió a cámara lenta, pero al mismo tiempo se escuchaban sus voces de niños, risas, un par de dialogos y cosas olvidándose. Su visión se hacía borrosa, sin embargo solo pudo notar una puerta luego de ser guiada por su compañero, la empujó y una vez dentro se dejó caer al suelo de golpe.

Su respiración era agitada y sus ojos cansados. -Maldita sea....es más difícil de lo que pensaba, no lo lograremos -expresó con estrés y cansancio. Miró a Ahren y llevó su mano a su herida. -Gracias por cubrirme -le dijo con poco aliento y recargó su cabeza en el suelo. -Solo dame un momento...arregla tus heridas primero ¿si? estoy...bien -finalizó con un gesto de dolor y un silencio verdaderamente profundo, solitario.

No era momento para pedir que le sacara la bala que ardía en su cuerpo, si no de que ambos estuviesen a salvo, pero más el, ella lo había arrastrado a ese mal juego, las cosas habían salido mal y era ella quien debía asumirlo, sentirlo y tomárselo más en serio para no volver a hacer ese tipo de tonterías absurdas. En sus pensamientos estaba el coraje de haber fallado, era como si el universo se le hubiera puesto en contra tan repentinamente.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Lun Ene 29, 2018 6:06 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


Su comportamiento era extraño e inusual, tanto que la sorpresa cayó en mí al ver su salto el cual iba en otra dirección a donde me encontraba. -¿Que estás haciendo…?- me preguntaba eso mientras la veía caer; dando un fuerte sonido seguido de un grito ahogado de ella. ¿Había caído tan mal? Esto en realidad estaba mal y la forma en la cual empezábamos actuar era cuestionable. ¿Pero acaso podría dar queja de aquello? Era idiota pensar que después de aquel intento fallido en el cual terminamos involucrados terminaría como si no se tratase de nada. Es más aun… no lo pensaba en aquel instante pero ciertamente aquello nos provocara problemas a futuro, después de todo algo que debíamos mantener en secreto fue revelado junto con nuestros rostros. Nuestro nombre, aquel simple arrebato de ira conllevo a que ambos lo nombráramos y en el peor de los casos alguien pudo escucharlo, o bien sobrevivido para que pueda contarlo. Apestaba esto, era la única conclusión que podía dar.

-No seas idiota… no estás en condiciones para ponerte con cosas así ahora- instintivamente me dirijo a ella con un tono denotado por un inconfundible disgusto. Aun si se trataba de mi seguridad el permitir que ella terminara afectada era aún peor. Nuestras prioridades difícilmente concordaríamos en este caso si el uno termina más preocupado por el otro que por uno mismo, no era distinto de cuando éramos unos simples niños. Pero aquello no nos detuvo, simplemente ella busco avanzar sin dar algún reparo, siendo atrapado por su agarre mientras buscaba mantener el ritmo. –Es una idiota…- No tenía esfuerzos para quejarme a toda ley, únicamente podía seguir sus pasos con el resto de fuerza que me quedaba. -¿Qué mierda eran esas balas….?- un sentimiento de mareo me consumía cada instante, mi cabeza palpitaba constantemente y  mis ojos se mostraban inyectados en sangre. Algo estaba absolutamente mal, absolutamente…

Me tambalee por unos instantes, el sonido de lo que me rodeaba se escuchaba extraño y apenas distinguía las palabras que me eran dirigidas. –No veo porque debas agradecer… sin mi estarías llorando como siempre- busque reír de forma irónica. –Eso siempre fue mi trabajo… así que deja de decir tonterías. No nos queda demasia…- No sé si debía culparme por aquel orgullo que gustaba mostrar ante ella o bien sobre mi propia terquedad al no reconocer mi debilidad; pero antes de poder mencionar aquellas palabras mi cabeza se vino abajo; fue de forma muy natural, como si un árbol viejo ya no pudiera mantenerse con sus raíces y simplemente se deja desplomar en algún lugar del bosque, mientras las luces se iban poco a poco.

No sentí el impacto de la caída ni nada más. -¿Qué me paso…?- no podía hablar en aquellos instantes, lo único que sentía era un sabor a tierra en mi boca algo sumamente horrendo. Mis ojos palidecían con los segundos, alcanzando únicamente a observar aquel rostro carmesí que me seguía. –Es mi sangre… Ja! Pensé que sería más negra… no estaba tan corrompido como pensaba…- un sudor frio mantenía mi cuerpo parcialmente inmóvil. Era frustrante aquello a su vez que doloroso; no debía hacer más que derrotar a unos simples tipos con pistola ¿Por qué había corrido tanto riesgo? No era la primera vez que alguien mantenía una pistola en alto mientras me apuntaba. No sabía cómo había terminado de este modo –Seguro Giselle debe saber algo… es lista en este tipo de cosas-

No estaba en condiciones de apostar a la suerte como para hablar de un milagro que pudiera dejarme en cama descansando como usualmente lo hacía, lo cual me generaba una leve envidia mientras pensaba en lo cómoda que llegaba ser a veces. No estaría mal caer allí otra noche más, no importaba más, solo o acompañado aquello me era indiferente, eran los únicos deseos de un perezoso como yo. Trague saliva varias veces casi de forma desesperada, tenía que responder a los llamados de aquella joven. –Eh…- no había envejecido nada en los últimos años al igual que yo, teníamos vidas muy largas debido a nuestras razas, aunque no dejaba de verla como una joven niña. –El… El colmillo roto… ese es donde vivo- busque girar la cabeza para buscar observarla en vano, no me podía esforzar más estaba en mi limite. -…Trata de descansar allí, nadie… molestara-  debido a que era el único inquilino en aquel viejo y extraño sitio al cual llamaba hogar desde hace ya un tiempo. –¿Qué dirá el viejo rom?… se pondrá a quejarse por llevar chicas de nuevo al cuarto- Solo podía reírme en mi interior, mis parpados caían pesados en aquel instante de forma implacable. Solo necesitaba un descanso, mañana despertaría como si esto fuera solo un mal sueño. Eso quisiera creer.


Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Mar Ene 30, 2018 3:07 am

Sintió a Ahren caer junto con ella, una vez dentro de ese edificio abandonado. Poco podía escucharle, estaba tan casi muerta como el. -Ahren...no se si llegaremos...-susurró agotada y en un gran intento por recuperar la fuerza en su respiración.

Giró su rostro a medio hombro y le miró un momento. -Esas balas...-repitió de aquella manera, como si estuviese ahogandose en un mar que no existía, solo ambos tirados en el suelo. Giselle empezó a toser un poco y dejó sus ojos caer en menos de lo que hubiese esperado.

Recuerdos de un alma muerta. Así se sentía, una inmensa oscuridad para finalmente volver a encontrar un fugaz cielo lleno de estrellas, Ahren y Giselle cuando eran niños recostados en la arena. -Ahren ¿las estrellas tienen historias? -preguntó con una inocencia en su voz a su amigo. -Yo quiero tener una estrella...-rió tras esa rara confesión y posó las manos detrás de su cabeza, sus pequeños ojos azules observaban todo con asombro. -Me encanta venir a observar las estrellas contigo -le comentó con una sonrisa mientras tomaba su mano con cariño. Ahí ambas figuras tan sanas y tan vivas, la escena era parecía volver, pero al mismo tiempo desvanecerse. Ambos ya un poco más jóvenes, heridos pero juntos nuevamente.


Sus ojos volvieron a abrirse y su mano tocó el hombro de su compañero. -A-Ahren...n-no cierres los ojos -dijo con esfuerzo y empezó a mover su cuerpo para levantarse. Un par de gruñidos y quejidos salieron de su boca al esforzarse en sentarse, su cuerpo sangraba pero no estaba tan herida como el. Tenía que moverse. Apretó los dientes del dolor y se levantó, se concentró hasta sacar sus rasgos demoniacos, esa poca ropa en su cuerpo acompañado de alas negras y a un tamaño mediano. Le tomó de los hombros y alzó su cuerpo para volar un poco sobre el terreno dentro del edificio. A unos metros encontró una sala y ahí dejó el cuerpo para que pudiese descansar. Soltó un suspiro y cayó incada en el suelo, las alas desaparecieron. Su poder no era el mismo mientras esas malditas balas estuviesen aún en su cuerpo.

Se preocupó por Ahren pero no dejaría que fuese a morir. -Ahren...-repetía con esfuerzo mientras volvía a aferrar sus manos al sillón para levantarse una vez más. Apartó un poco el cabello de su rostro tratando de sentir su temperatura, sus manos portaban un poco de sangre e incluso entre ambos se ensuciaban de esta, ya no se distinguía de quién era la sangre. -No es...n-nada -jadeó respirando hondo. Su mirada portaba una gran desesperación.

-Tengo que...hacer esto...-gruñó y empezó a quitarle la camisa, prácticamente rasgando parte de esta. Al encontrar su torso desnudo sus manos se dirigieron a las heridas, una extraña luz se formaba, su poder como demonio invocando un pentagrama en el suelo a su alrededor. De sus manos salía humo negro, rodeando su cuerpo y el del peliblanco, la herida se abría más, mientras la sangre volvía a correr. Giselle gritaba del esfuerzo en lo que estaba haciendo, aquella magia negra estaba entrando en su cuerpo y le dolía a ella herida. -Ahren! -gritó con dolor y escuchó un par de balas caer.

Su nariz comenzó a sangrar, había un extraña aura y viento agitando su cabello mientras otras figuras se iluminaban en el suelo, como tratando de decir que era. -Ahren mirame...-suplicó sin dejar de extender sus manos por encima de su cuerpo en el aire, las palmas de ambas manos abiertas hasta sacar la última bala, ver aquello le fue demasiado pero era su mejor amigo. Ese extraño procedimiento era poco usado debido al dolor, el cuerpo de Giselle se sentiría arder y las heridas no ayudaban. El último pedazo de metal cayó y el cuerpo de Giselle también hacia el suelo quedando inconsciente por la gran magia que había usado para salvarlo, las figuras del suelo comenzaban a desvanecerse, la luz se tardaba en apagarse poco a poco, incluso que Ahren podría leer al despertar y ver que ella volvió a su forma humana con su ropa de antes.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Miér Ene 31, 2018 8:46 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


Una bruma oscura, no había más que aquello y no habría más que aquello en el futuro.  Aquella oscuridad implacable estaba acompañada de un incómodo silencio el cual parecía que nunca se desvanecería. -¿Que sucedió?- A pesar de que buscaba hablar no emitía ningún sonido, nada se escuchaba a pesar de que buscaba pronunciar aquello con más fuerza. -…- no lo entendía y nunca lo haría, simplemente no podía diferenciar si estaba siquiera vivo. A pesar de que buscaba con fuerza que mi cuerpo se moviera de forma desesperada, no había alguna señal de aquello. ¿Estaba inmóvil? ¿Acaso algo de detenía? Todo era confuso pero debido a la naturaleza del lugar donde me encontraba era terriblemente calmado, turbio si buscara describir aquello pero sin una pizca de vida. -¿Por qué estoy aquí?- no había respuesta, -¿Qué me sucedió?- el silencio bloqueaba todo ápice de respuesta. -¿Por qué… porque no puedo entender nada?- lo único que observaba era la oscuridad que se cernía en mí. -…- no había nada que pudiera hacer, no había nada que cambiara la situación, todo permanecería como está ahora, era la única regla de aquel extraño mundo.

No conocía cuanto tiempo pase en aquel precario estado, lo único variable en aquel lugar eran mis propios pensamientos. Aquello que podía resonar en mi percepción y lo único que yo mismo podía entender. Una vista sumamente trágica y deprimente por donde se pudiera mirar, después de todo no era difícil saber que solo aguardaría un único destino a una mente en aquel estado. “Perderse en la oscuridad” –No hay más que eso…- ¿esto era estar muerto? No podía responderlo, aunque de cierta forma causaba cierto grado de gracia en mí. –Esto es lo que buscamos los nigromantes ¿no?...- el significado de la muerte, su control, su apego, el sentirlo más cerca que la propia vida; un mundo adecuado para seres atraídos por el más desolador final. Aquello solo me hacía recordar varias cosas, no sobre aquello que me había sucedido hace poco o el cómo termine de esta forma, siquiera me recordaba en donde vivía. Eran recuerdos aún más viejos, aquellos que pensaba que se habían perdido en el tiempo bajo una gran montaña de resentimiento.

"
-Entonces padre ¿Por qué somos nigromantes?-

-…-

-¡Ya veo! Suena genial el control que mencionas-

-…-

-Aunque es un tanto extraño, según lo que leí en las clases de hoy. El ser poderoso no es el final de un nirgomante-

-…-

-¿Cómo era que se decía?... Emm… Lichou… No, no era así.  Lich creo que se decía así…  ¿eso es a lo que debemos aspirar?-

-…-

-Es raro verte riéndote padre, pero si aquello es lo que aspiras que yo sea. ¡Con gusto lo hare!-

......................................................................-… Lo se-
................................................................ "


Mi corazón empezó a palpitar con fuerza, era difícil poder mantener aquel sentimiento. Me sentía mal, era terrible aquello; un dolor punzante en mi cabeza hizo presencia en aquel momento mientras que un grito desgarrador salía de mí. Era doloroso todo, mi cuerpo empezaba a arder. -¿Qué…?- la tranquilidad que rodeaba mi cuerpo empezó a desvanecerse, al igual que mi conciencia creía y empezaba a sentir el movimiento de mi cuerpo. Mis brazos pasaron sobre mi pecho, rasgándolo con fuerza mientras no podía evitar mantener fuertes jadeos que no parecían cesar. - ¿Por qué ahora…? ¿Por qué mi cuerpo esta…?- Estaba mal, estaba mal, estaba mal. Aquella bruma oscura se desvanecía con los segundos mientras mantenía aquel descontrolado frenesí dentro de mí. –¿Por qué yo..? –¿Porque yo… Estoy llorando?- estaba vivo.

Mis ojos se abrieron de golpe. Una deslumbrante luz molestaba mi vista mientras que las cosas eran difíciles de distinguir; busque levantarme de donde me encontraba sin resultado, apenas pude levantar mi torso mientras me encontraba en un extraño lugar. Mi corazón no paraba de palpitar con fuerza, sin mencionar que mi cuerpo sentía un dolor infernal. –Yo…- Pase una de mis manos a mi rostro por aquella confusión, solo para de esta manera sentir un sentimiento húmedo que brotaba de mis ojos. –Yo… estoy llorando al final- Aquellas gotas cristalinas que debían caer de mis ojos estaban ausentes, en cambio un oscuro liquido lo reemplazaba, el cual parecía ser más negro que el mismo carbón; las cosas simplemente no mejoraban.

Con esfuerzo y varios minutos pude ponerme en pie a pesar de que estaba tambaleándome, teniendo que apoyarme con fuerza de mí alrededor para evitar caer. –Este no es mi cuarto- apenas podía distinguir mí alrededor, y ciertamente era un lugar el cual desconocía. Todo estaba manchado de sangre al igual que la cama, la cual ya parecía secarse por el tiempo que había estado allí. –A saber cuántas horas llevo acostado allí…- mi cabeza no paraba de dolerme, solo podía mantener una expresión de fuerte disgusto debido a esto. –Yo…- Observe por un segundo un pequeño espejo de bolsillo que se encontraba en una mesa cercana a la cama en la cual me encontraba. -…- aquello solo por perturbarme, dejándome atónito ante aquella vista. –Mis ojos…- Una gema oscura en la cual sobresalía una pequeña perla azul, todo mi ojo a excepción de la pupila se encontraba totalmente oscurecida. –¡Mi cabeza!…- No entendía nada… que me había pasado ¿Cómo estaba vivo? ¿Cómo había llegado aquí? ¿Por qué mi cuerpo estaba tan mal pero aún seguía en pie? Un remolino de pensamientos carcomían mi mente, pero al momento de volver a revisar aquella vista de mi cuerpo aquel color extraño desapareció; O bien solo en parte –MI ojo derecho está bien… pero el izquierdo…- aunque el mechón de pelo cubría mayormente este ojo, aun se podía observar aquel cambio.

-¡tengo que saber que sucedió!- No me quede quieto solo con aquello, con esfuerzo moví mi cuerpo en dirección de la salida de la habitación, tenía que sacar algunas respuestas no podía quedarme calmo con estar allí quieto a pesar de mis heridas. Pero antes de que siquiera pudiera moverme unos metros, pude distinguir a alguien en el suelo. La sangre también rodeaba a esa persona, sus ropas rasgadas y maltrechas la hacían ver en un estado aún más deplorable, mientras que se encontraba inmóvil como si de un muñeco sin vida se tratase. -…Gisel…- instintivamente me moví en su dirección solo para ver mi querida amiga tirada de aquella forma. – ¡GISELLE!- Tome su cuerpo sin concesiones, manteniendo mi vista en su rostro el cual estaba manchado con sangre. –¡Vamos muévete! Maldición…- Agite su cuerpo con gran preocupación sin respuesta alguna. –Acaso tu… Acaso tú me…-  no pude dejarla allí tirada; a pesar del gran esfuerzo que ya mantenía por mantenerme en pie, busque levantarla con todo lo que pude.

-No dejare que te caigas ahora idiota…- con muchas dificultades pude posarla sobre la cama para con mis últimas fuerzas pudiera acomodarla finalmente en ella. Mis jadeos no paraban de salir y sentía que si me descuidaba solo terminaría desmayándome, por lo cual mordía mi labio con fuerza aun si sangraba solo para mantenerme despierto. –Al final también fuiste herida con esa arma…- desconocía como yo me encontraba bien o el como ella me curo si es que ese fuera el caso, pero mis movidas eran mucho peores. Mi magia no podía aplicarla de forma descuidada o mucho menos forzarla, al final solo la muerte esperaba si buscara ayudarla de aquella forma. –Maldición…- Replicaba aquello constantemente; no quedaba de otra que buscar hacer algo la forma más convencional y rustica.

Estuve un tiempo rebuscando en la habitación, dejando que el pasar de las horas fuera mejorando en mi situación mientras no la descuidaba. Mantenía limpiando sus heridas con agua del baño de aquel cuarto, mientras empapaba los restos de mi camisa para ponerlo en su frente. Era lo mejor que podía hacer en aquellos momentos y ciertamente la frustración estaba presente en mis acciones, no podía hacer muchas cosas por ayudarla. –Solo me queda esperar a que despierte…- desconocía su estado, pero no la abandonaría. Permanecería junto a su cuerpo todo el tiempo que fuera necesario para verla despertar, dejándola únicamente si necesitaba hacer algún pequeño tratamiento en su cuerpo. Y aun con eso, si llegara a nunca abrir los ojos, dudo que me alejara de ella; estaría con ella hasta que se fuera mi ultimo aliento.



Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Jue Feb 01, 2018 1:49 pm

Giselle había tardado en responder, quizá unos 40 minutos, su par de azules se abrió lentamente con un dolor de cabeza fuerte, mareos y debilidad. -Ahren...? -preguntó con suavidad moviendo su cabeza y sus ojos, buscándole.

Ahí estaba, cerca mordiéndose el labio inferior. Con la camisa medio rota pero al menos sus heridas estaban bien, ella lo había curado. -Me alegra que estés bien -expresó con esfuerzo y gestos de dolor. Le miraba cansada pero tranquila, su mejor amigo a salvo creo que no tenía que pedir más, aquella noche no importaban los lujos, ni su perfecta imagen...su compañía era todo. -Ahren, lamento haberte...arrastrado a esto -expresó con culpa y extendió su mano a la de el.

-Ahora nos persiguirán, mucho tiempo...
-dijo con poco aliento y le soltó. -N-No tengo tanta fuerza para hacer el mismo conjuro de magia negra en mi -dijo con molestia notando que aún seguía sangrando, pero poco le importaba. -Ya buscaré la manera -orgullosa, hasta el final, no importaba nada, ese era su temperamento.

-Solo vi este edificio y entré...esta abandonado...-susurró y se esforzó con gemidos adoloridos hasta lograr sentarse. -Tengo que...lavarme las heridas -dijo cerrando los ojos con fuerza por el dolor mientras intentaba ponerse de pie. -¿Puedes ayudarme? -cuestionó abriendo un poco los ojos para mirarle. Quizá el agua era la clave, era debilidad suya como demonio pero podría sacar sus balas.

-Ahren, mi debilidad es el agua...-susurró para que pudiese entender como podría ayudarla. Si no se encontraba algo dentro de ese edificio quizá lo mejor era ir hasta donde el vivía. No sabía cuanto faltaba para llegar pero confiaba en que Ahren sería lo suficientemente listo para hacer cualquier cosa y sobre todo en ayudarla. Iba a ser doloroso, por supuesto como ella al arrancar las de el con magia negra, el agua iba a hacer arder su cuerpo pero era la salida más próxima.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Dom Feb 04, 2018 9:08 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


El momento crítico había pasado ya, ahora mismo solo rondaba la calma de una batalla perdida. No era nada reconfortante, podía llegar hasta sentirse humillante pero ese fue nuestro mejor final; solo quedaba tragarnos aquella derrota, era lo único que nos podía diferenciar de simples tontos llevados por la ira. “No siempre se podía ganar” “Siempre es importante aprender de tus errores” eran palabras comunes, era extraño ver a alguien quien las desconociera ya que era un conocimiento básico para muchos. ¿Pero realmente era lo único que nos quedaba aceptar? Lamentablemente yo detestaba justo aquel dicho, ya que prefería otro menos conformista. “Los idiotas aprenden de sus errores, los genios aprenden de los errores de otros” aquello siempre se me fue inculcado de joven, y aun el pasar de los años no afecto realmente a esta idea; -Puede que sea un muy mal perdedor- suspiraba con notable lastima.

Pero por un instante mis ojos se iluminaron de golpe al sentir el movimiento de quien se encontraba junto a mí. No solo eso, aquella voz que tanto había tenido en mi cabeza últimamente empezó a hablar con un tono desconcertado; se había despertado aquello era un gran alivio.-Te levantaste ya, pensé que estarías dormida el resto del día- un gran peso de mi espalda se había desvanecido aun si la situación no había cambiado, simplemente era aquella felicidad que uno difícilmente puede explicar con palabras pero defiende absolutamente. –Deberías empezar a preocuparte más por ti misma- con ligero esfuerzo apoye mis brazos en la cama para poder levantarme; ya que había despertado ya no tenía más tiempo para holgazanear. –Hice las cosas porque así quería, soy así de caprichoso cuando quiero. Así que no te vayas lamentándote por cosas sin sentido- Era ciertamente una confesión honesta la cual solo alimentaba mi propio ego  y buscaba quitarle penas a Giselle. Si la había seguido a todo aquel acto fue por mi propio interés, o aquello quiero pensar.

-Pero tienes razón… ya que estas despierta es momento de tratarte tus heridas- Mi tono se tornó más serio mientras observaba de nuevo su cuerpo maltratado; su mayor daño se había producido en su brazo debido al impacto, pero se veía igualmente desgastada y herida en muchos más lugares. Al final es el pago de huir con la cola entre las patas, un precio pequeño debía decir. –Tenemos que hacer primero algo con tu ropa- Respire de forma lenta mientras levantaba mi brazo, me concentre en realizar un rápido movimiento el cual rápidamente paso por el torso de la joven con un ligero filo el cual paso cerca de su cuerpo. Aquellos vestiduras que tenía sobre si misma eran una molestia por lo cual simplemente lo retire de aquella forma –no es muy convencional, pero debo revisar cómo están mis habilidades- Simplemente la deje con su ropa interior, el resto ya se podía considerar basura, al igual que mi pobre atuendo.

Mi vista se quedó directamente clavada en ella después de aquel movimiento, podía decirse que estaba apreciando su cuerpo pero aquello seria quedarse corto. –En verdad los años  hicieron buen trabajo contigo, me imagine que aun tendrías un cuerpo de jovencita. Bien por ti- Sonreí con aquellas palabras antes de romper aquel pequeño entretenimiento, girándome en dirección contraria para dirigirme al baño de la habitación. –Traeré más agua y algo para poderte sacar el disparo. Se buena y  no te lastimes sola.- Mi paso era lento debido a las heridas y el dolor punzante que aún mantenía, pero podía sobrellevarlo con algo de cuidado.

Fue difícil buscar algo en este edificio abandonado lo cual fuera de relativa ayuda, había muy pocas cosas y se encontraban tiradas en cualquier sitio. Los viejos habitantes de este lugar se habían apresurado a irse con todo lo que pudieron, lo cual únicamente nos dejaban sus sobras. Los medicamentos eran escasos, solo habían ropajes que sustituían las vendas y lamentablemente solo un cuchillo que tuviera utilidad. –No tengo buena experiencia con este tratamiento… el último término rencoroso-

No nos sobraban las opciones últimamente así que no le di más vueltas al asunto, ya que un método más tradicional era la mejor opción que podía emplear si quería buscar quitarle ese dolor que la afligía; un procedimiento rustico, pero si no aguantaría esto entonces difícilmente volvería a participar en algún golpe más. – ¡Voy en camino!- Con aquellas palabras regrese a la habitación del comienzo, ya la luz del día golpeaba con fuerza por las ventanas. Había pasado ciertamente un buen tiempo desde que nos vimos atrapados en aquel conflictivo encuentro. –Seguro en las noticias aparecerá el ajetreo de anoche, tendré que verlo más tarde-  Fui rápidamente en su dirección cargando con varias cosas en mis brazos, aquel material que tenía en mano era lo mejor que tenía a disposición por lo cual no sería raro oír reclamaciones por esto. – ¿Ya sabes que piensas hacer? Como dijiste. Al final puede que nos tengan en la mira después de esto- Deje todo en la mesa con un ligero orden, sentándome a una de las orillas del colchón para poder estar cerca de ella. –Seguiré por mi cuenta escondido en el viejo lugar donde me encuentro, el que maneja el lugar conoce mis antecedentes y me ayudara a mantener un bajo perfil- gire mi cabeza para observarla de reojo con curiosidad.

-No puedo prometerte mucho, pero puedes pasar allí un tiempo. Aunque seguro ya tendrás algo en mente para estas situaciones- puede que fuera muy condescendiente cuando se tratara de Giselle, pero nunca la subestimaba. Era una caja de sorpresas que mantenía un perfil inocente y puro como si fuera un juego.  –Gira en mi dirección y muéstrame tu herida, puede que duela por el agua. Pero no creo que quieras seguir con esa basura dentro de tu piel- Tenía que dar mi mejor esfuerzo, era lo normal cuando trataba con ella.




Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Miér Feb 21, 2018 1:18 am

Sus días con Ahren habían quedado atrás, pero esa noche parecían estar de vuelta, compartían de nuevo, sus miradas otra vez estaban cerca y encontradas una con otra con el paso de las agujas de un reloj que no se podía escuchar. El hecho de ser despojada de sus ropas no le importó pero era la primera vez en estar en ropa interior frente a su mejor amigo de años atrás, provocando que desviara la mirada de sus ojos.  -Si, pero nos asecharán, no sé si deba volver a mi lugar de hospedaje, debe pasar un poco de tiempo -explicó con calma.

Se giró tal como lo pidió y aguantó sus quejidos con jadeos suaves. -Estoy b-bien...arde bastante pero lo estoy...-dijo un tanto adolorida pero finalmente sincera. Le miraba con cierta calidez, incluso sin saber si era por tanta debilidad en la herida o porque realmente si sentía aprecio por ese joven de cabellos plateados. Le sonrió un momento y bajó la mirada cerrando los ojos y apretando la boca para no soltar gritos y evitar que fuesen encontrados. -Quizá debamos pasar la noche aquí...estaremos bien-le propuso. Realmente era muy peligroso que salieran así como así.

-¿Ahren, a pesar de esto tu confías en mi? -preguntó clavando la mirada en el suelo, como si estuviese en pleno juicio. Le sabía muy mal el error, ahora ambos pagaban por el plan inicialmente de ella, lo había arrastrado y si su vida corría peligro en realidad era culpa de Giselle, era ella alguien que debía de protegerlo de alguna forma.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Ahren L. Tyler el Lun Feb 26, 2018 9:58 pm


MEMORIES OF A DEATH SOUL


El momento crítico había pasado ya, ahora mismo solo rondaba la calma de Finalmente me encontraba realizando algo a lo cual nunca hubiera querido enfrentarme, después de todo ella se encontraba frente a mí; se encontraba herida y maltrecha ¿Cómo pude permitir en un comienzo que las cosas terminaran así? Era ciertamente frustrante este sentimiento y se veía reflejado en mis acciones. -…- El movimiento de mi mano era cauteloso y lento, el mínimo roce del agua en la piel de la joven inmediatamente causaba una reacción que solo le provocaba alargar su dolor. –Lo mejor que puedo hacer es hacerla sufrir lo menos posible…-

El procedimiento seguía bajo aquel ritmo de un lento compas, lo cual llevaba varios minutos acumulados durante la extracción de un simple disparo. –No eres capaz de mantenerte ruda mucho tiempo, ¿duele demasiado no?- aquellas palabras que en principio iban hacia la joven de cabello claro fácilmente podían relacionarse conmigo mismo, manteniendo el mismo rostro de preocupación ante aquel tratamiento, lo que hacía difícil distinguir quien era al que realmente estaba en cuidado por aquellos impactos. –Solo queda un poco más ¿vale?- el tiempo transcurrido se notaba en el ambiente, la luz que ocupaba aquel día se iba perdiendo poco a poco y la deslumbrante luz que dominaba con fuerza los cielos perdía su poder.

De golpe el sonido de un objeto que cayó en el suelo  cambio la situación de aquellos instantes; un virote de metal el cual claramente que se diferenciaba de una bala común estaba a nuestros pies, aquello había causado nuestro dolor de tal forma que podríamos ser rebajados al nivel de un humano. –Creo que eso es todo…- deje escapar aquellas palabras con dificultad aun cuando sentía que la carga que tenía hace algunos instantes se iba desvaneciendo, había terminado el tratamiento al final. -¿Armas con el poder de herir tan grave a un demonio? Aquellos tipos deben tener cosas muy curiosas entre manos- aquel pensamiento me llenaba preocupación ante nuestro futuro; pero aquello era algo lo cual no podía concebir en todo sentido, ya estaba llegando a mi limite y debía descansar como Giselle mencionaba. –Siempre es malo sobres forzarse… no sé porque lo estoy haciendo ahora-

Por unos instantes la conversación queda estancada sin responder ante su última pregunta, la respuesta a ello era demasiado obvia, tanto que sentía un malestar de simplemente tener que explicarlo. Pero al final no quedaba de otra, separando mi rostro de los confines de una almohada en la cual estaba reposando antes, solo para poder fijarme en aquella joven. –Esas preguntas son hirientes, pensé que siempre había quedado claro cuál sería la respuesta a esa pregunta- mis ojos no se apartaron de los suyos, era una mirada completamente inmersa en su propia reacción. –Al final no queda de otra, siempre habrá que recordárselo- con aquello en mente decidí actuar aún bajo cualquier adversidad.

Sobre la cama mi cuerpo fue a donde se encontraba el suyo en reposo, la cama era espaciosa lo cual permitía poder mantener mi cuerpo sobre esta sin problema alguno. –Giselle, ya deberías saber que eso no es algo que necesites preguntar-  Mis brazos tomaron los suyos de forma imprevista y la llevaron a los confines del colchón, cayendo con su cuerpo para lograr acostarla en aquel sitio. Mi rostro tenía aquella aura de serenidad común, pero aquello no significaba que eso fuera lo que estuviera pensando. –Empieza a recordar mejor las cosas, con eso no volverás a dudar sobre cómo me siento- mi rostro se acercó al suyo de forma temeraria con un único objetivo; en aquel instante cuando nuestra respiración esta tan unida una de la otra, en la cual nuestra vista está completamente ocupada por el rostro del otro, mi frente choca con la suya en un ligero golpe. Uno que podría parecer torpe o infantil al principio, pero aquello significaba mucho para nosotros, después de todo aun seguíamos siendo niños de una forma u otra. Siendo esta nuestra forma de hacerle saber al otro de que no se debe preocupar.





Love Hotel Hill | Con Giselle Skareth
Miercoles | A las 19:00








Hablo Pienso Narro
Ahren L. Tyler
avatar
Pereza

Depende de donde lo hagamos
Hetero
Nigromante

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Giselle Skareth el Vie Mar 02, 2018 10:27 pm

Los segundos pasaron a minutos y fueron en realidad muy dolorosos, algunos quejidos ahogados que salían de la boca de la modelo. Le miraba angustiada y asentía en algunas ocasiones, todo un gran trabajo para por fin, tener esa bala fuera de su cuerpo.

Ella suspiró con mucho alivio y se decidió a reposar por completo en aquella cama, a su lado su mejor amigo que también lucía cansado y respecto a que ella debía recordar mejor las cosas quizá era cierto, seguía siendo despreocupada con esos asuntos. Su mirada bajó un momento y cuando subió encontró de nuevo la suya, esos ojos azules, cálidos, su rostro serio pero que a la vez trasmitía lo que Giselle nunca sentía, paz. Al contacto de sus frentes, la modelo alzo su mano para acariciar su cabellera por detrás en la parte de la nunca, suave y muy lento. -Trataré de recordar más...-susurró cerrando los ojos, sintiendo que llegaba el calor de su cuerpo con ella. Deseando todo en esos momentos, que no fuese solo otra de sus pesadillas, sino que fuese tan real encontrar una pieza del pasado y por fin comprenderlo. Ahren era suficiente e importante para ella, solo que su orgullo nunca se lo dejó ver por otros motivos. -Te prometo que saldremos de aquí pronto...solo trata de descansar-le susurró y volvió a acariciarle su cabello, tratando de que le relajara.

No era que estuviesen en peligro en ese lugar, pero sabía que no dejarían de buscarlos en las próximas horas. Se escuchaban patrullas afuera, muchos autos, pero no le importaba ahora. -No pasará nada malo,
ya no haremos esto solos
-dijo suavemente, como si realmente fuese a saberlo.
Giselle Skareth
avatar
Soberbia

Heterosexual
Demonio

Volver arriba Ir abajo

Re: Memories of a death soul / Priv. Ahren

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.