Tod und Magie [Privado Karen Lively]

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Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Lun Mar 05, 2018 5:22 pm

Tod und Magie
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Últimamente las noticias estaban siendo plagadas por un montón de imágenes sobre asesinatos. La policía de la ciudad, corrupta en su mayoría, anunciaba públicamente que las víctimas eran parte de alguna secta religiosa pagana que cometía suicidios sangrientos en nombre de algo superior desconocido. El pueblo que no podía permanecer en calma ante tal situación vivía con el miedo constante de lo inexplicable, ya que la lista de víctimas aumentaba constantemente. De momento se registraban 20 victimas en un plazo de 2 semanas; por lo menos un muerto por día bajo las mismas condiciones y sin obtener explicaciones.

Esa noche Alexander daba un paseo por las calles de la ciudad en medio del tránsito civil nocturno que aun deambulaba hacía sus casas. Había salido de su apartamento para tomar algo de aire, debido a que la constante presencia de muerte en la televisión le generaba ansiedad. Rondaban cerca de las 7 pm cruzando la calle alterna a la avenida principal, cerca de un callejón oscuro que solía usar como atajo para llegar a un parque. Tomó este sin dudarlo, acelerando un poco el paso, caminando en medio de la oscuridad con completa calma hasta llegar a la mitad de su recorrido siendo atraído por algo particular.

Percibía un alma cerca de allí, justo en uno de los cuartos que veían al callejón y estaba a unos cuantos metros por encima de él. Cambió la forma de su cuerpo cubriéndolo de sombras y escaló la pared hasta posarse sentado sobre el marco de la ventana. Extendió su mano ante la pequeña forma etérea con cola y la atrajo a él para abrazarla con calidez -Eres un ángel ¿Quién te ha matado?... - Regresando a su forma humana posó los pies en el suelo y dejó el alma atada a su lado -Parece que es otra víctima de la secta...- Se acercó al cadáver maltrecho del ser celestial, el cual yacía brutalmente apuñalado sobre la cama destendida del cuarto.

El lugar mostraba rastros de violencia con marcas en todas las paredes, vidrios rotos y sangre por el suelo que llegaba hasta la cocina. Ahora que el crimen había sido cometido solo quedaba una calma lúgubre en el cuarto frio y atroz. Acercándose al alma del ser celestial le tomó entre sus manos y la llevó contra su pecho –Aunque mi fe en Dios no exista ahora, no voy a ser cruel. Voy a dejar que retomes rumbo al cielo, tu alma tendrá el descanso eterno para poder reencarnar- Abrazó el alma la cual le atravesaba lentamente el pecho y soltó un ligero suspiro una vez había terminado la purificación –Que tu alma descanse en paz- Caminó nuevamente hacía el cuerpo brutalizado del ángel y cerró los ojos de este persignándole después.

Se acercó a la ventana respirando el poco aire fresco del exterior, ya había terminado con su inesperado deber. Tomó el celular en su mano derecha, respiró profundo marcando al número de la policía y saltó por la ventana cayendo sin problemas -Aló... ah aló es para notificar un asesinato... no, no lo he cometido yo, ocurrió en un hotel cerca a la calle principal … ok, no tengo problema en declarar a mi favor, esperaré frente al lugar en cuestión... - colgó el teléfono, se rascó la cabeza y dio la vuelta a la manzana para esperar a la patrulla frente al lugar sin ningún problema, después de todo estaba seguro que no tendrían motivos para ajuiciarle.
 




Última edición por Alexander Myers el Jue Mar 22, 2018 1:10 pm, editado 3 veces


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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Mar Mar 06, 2018 4:35 pm




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


Esa noche fue una de las más tranquilas en hacía meses. Después de los últimos acontecimientos realmente sentía necesitar un descanso, y así me lo dieron mis superiores hasta ese día en que reanudaría actividades. Pero como se comento al principio, resulto ser un día con poca actividad para la unidad a la que pertenecía.

Detrás del escritorio donde me encontraba sentada estire ampliamente los brazos echando la espalda hacia atrás arqueándola un poco para destensar los músculos. Había pasado toda la tarde realizando deberes de la academia para ponerme al día tras mi breve periodo vacacional. Un bostezo escapo de mis labios pese a que aun era temprano por la noche, o bueno, quizá no tan temprano cerca de las 8:30 pm. Y mi cuerpo ya reclamaba una cama donde descansar. el cielo nublado afuera solo conseguía adormecerme un poco más. ¡Decidido! Ese día me acostaría muy temprano a dormir... Hasta que tres golpeteos sobre la puerta de mi habitación resonaron con fuerza. Era uno de los compañeros que avisaba que a falta de personal sería incluida en el grupo de agentes que atendería la llamada anónima sobre un supuesto homicidio ocurrido tan solo unos minutos atrás.

No era precisamente la clase de casos que trabajaba la unidad paranormal de la policía, pero con escasez de elementos a veces teníamos que triplicar turno. Ni modo, el deber literalmente había llamado a mi puerta y debía cumplir con el cometido. Adiós a mis planes de ir a la cama temprano.

Volví a tomar mi chaqueta, la habitual en esos casos, la de distintivo color azul que colgaba siempre sobre un perchero cercano a la puerta. Al salir me uní a un grupo de tres detectives más, todos ellos graduados conmigo como única novata por ser la única con residencia permanente en la academia. Emprendimos el camino a la zona comercial donde el informante había dicho que el crimen habría ocurrido. Ya la oscuridad se cernía sobre la ciudad y una que otra gota de lluvia amenazaba con descargar un tremendo aguacero, algo muy malo porque podría borrar la evidencia.

Lively tú quédate fuera del edificio en la puerta de emergencia mientras dos entramos a encontrarmos a ponernos al tanto con los colegas y el tercero informa a el departamento de nuestro arribo al lugar y reporta a las patrullas afuera que la unidad paranormal esta aquí —fueron las instrucciones del capitán quien se introdujo en el inmueble con otro de los detectives experimentados. Mientras yo rodeaba a paso lento el edificio con ojos bien abiertos, atenta a cualquier cosa anormal que pudiera pasar.

¿Dónde está la salida de emergencia? —pensaba en voz alta mientras  observaba con detenimiento en busca de la supuesta puerta adentrándome en lo que parecía un solitario y oscuro callejón que a decir verdad me daba bastante desconfianza y me ponía nerviosa deseando no encontrarme nada peligroso ahí. Circundé el edificio sin rastros de la puerta de emergencia pero, al girar por la esquina al fondo podía verse una avenida a la que la luz artificial del alumbrado público iluminaba, fue cuando divisé lo que juzgue una actitud sospechosa. La silueta oscura de una persona que a mi parecer se ocultaba entre las sombras producidas por la noche. Aspiré hondo, cobre valor y salir corriendo hacia la persona para interrogar sobre su presencia en la escena de un crimen.

¡Oiga usted! ¡Alto en nombre de la ley! —exclamé lo más alto que pude, que no habrá sido mucho puesto que mi voz era de por sí muy suave. Acelere el paso acortando las distancias solo para contemplar que se trata de un muchacho cuya apariencia a primera vista no resultaba amenazante. Pero no importaba. Estaba en la escena del crimen y era mi deber interrogarlo. Desacelere la carrera llegando cerca de él a paso lento con la mirada bien fija en él—.¿Q-quién eres? ¿Y... qué haces en e-este lugar? —pregunté perdiendo un poco el valor, un poco intimidada por la situación— Quiero decir, no es un buen sitio para... descansar —a duras penas pude concluir la frase con la voz ahogada, sintiendo el calor correr por sobre mis mejillas claras producto de mi timidez.
No solía hacer ese tipo de encuentro con civiles, usualmente me encargaba de recabar pistas de crímenes y mis compañeros hacían el resto, de manera que abordar a un desconocido siempre terminaba por intimidarme.

Es decir... y-yo soy —recordé que debía identificarme de inmediato como policía para evitar malentendidos, de manera que introduje la mano derecha hacia el bolsillo interno del abrigo para sacar y poder mostrarle mi placa. Pero los nervios me traicionaban y torpemente la identificación se me cayó de entre las manos al suelo provocando que mi rostro se tiñera al instante de un rojo intenso—. L-lo siento yo —inconscientemente me disculpe por mi error aun si no era necesario, una reacción instintiva. Y al instante me incliné para recuperar la placa, escondiendo el rostro a causa de la vergüenza por mi torpeza. Más como pude y con un gran esfuerzo decidí dejar de lado el incidente y volver a confrontarlo...

¡A-aquí acaba de ocurrir un crimen! ¿P-puedo saber por qué estas en este lugar? —las emociones me traicionaban como siempre, pero si el tenia algo que ver debía saberlo. Por ello mostré mi rostro más serio—  Si sabes algo, o tú eres el responsable. Dímelo.

Tenía miedo, claro que sí. Pero estaba resuelta a no dejarlo escapar pues era el primer sospechoso en la lista.



 
 



Última edición por Karen Lively el Miér Abr 18, 2018 5:44 pm, editado 1 vez
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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Jue Mar 08, 2018 6:55 pm

Tod und Magie
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Estaba esperando frente al edificio, recostado contra la pared al lado de la puerta y con el celular en la mano. Leía en algunas redes sociales acerca de otros casos en diferentes lugares de la ciudad que parecían estar asociados con el culto. Todo aquello últimamente había tenido a la gente ocupada atando un gran misterio del cual él aportaría un pequeño grano de arena para ayudar. Escribió acerca de su hallazgo en la publicación que seguía las muertes registradas y dejó claro que la policía ya estaba revisando el caso. Una vez terminado, guardó el celular, soltó un ligero suspiro y miró al cielo –Parece que van a tardar demasiado en venir...- Se sentó en el suelo, recogió las piernas y apoyó la cabeza sobre sus brazos. Sus planes se habían visto comprometidos al tratar de ser un buen ciudadano, pero no tenía más remedio que seguir los protocolos. –Ah...- Miró a la calle con algo de intriga tras escuchar el ruido de la lluvia y se puso de pie para quedarse de brazos cruzados junto a la puerta. Aunque le gustase la lluvia y el clima frio, no pensaba dejarse alcanzar por la lluvia en ese momento.

Pasados unos cuantos minutos, presenciando la lluvia fresca, pudo escuchar las sirenas de los autos policiales que por fin llegaban a escena. Se acercó unos pasos al auto estando aún bajo techo una vez lo oficiales se habían bajado. Atendió a las indicaciones del jefe de patrulla, mientras el resto de policias procedían a realizar sus acciones ordenadas. Tras un pequeño cuestionario sobre datos personales, ambos hombres a cargo de revisar la escena del crimen le solicitaron que les guiase al lugar mientras le realizaban unas cuantas preguntas.

-No sé cuánto lleva muerta, solo sé que su cuerpo está completamente destrozado – No tenía clara la ubicación de la habitación, por lo que guiaba ciegas teniendo solo en cuenta que el crimen tomó lugar en el tercer piso.  - No, no me he hospedado aquí antes …- se sentía algo acorralado ya que no tenía como declarar en su defensa, aunque antes estaba muy confiado de ello – Solo fue casualidad que la encontrase... creo que es aquí- señaló la puerta que más le parecía correcta y dejo espacio a que los policías procedieran. Uno de ellos tomó la perilla de puerta; le giró forcejeando, pero no la puerta estaba con seguro - ¿Qué? ¿Está cerrada? ¿Será que me equivoqué? -  Se comenzaba a sentir nervioso porque estaba perdiendo fiabilidad y temía que le tomasen como sospechoso por no tener una cuartada solida.

Ambos policías forzaron la puerta en vano hasta que sin más opción uno de ellos disparó a la perilla dando paso al lugar del crimen. La escena era exactamente igual a como Alexander la lograba recordar: La sangre, los rasguños y el desorden, pero había un fuerte olor en el ambiente que no recordaba de antes. Uno de los policías caminó en dirección al cadáver con el arma apuntando a los rincones oscuros y una linterna para iluminarlos. Una vez al lado del cadáver apuntó al rostro usando la linterna, revelando que aquel cuerpo no era el mismo que Alexander había visto. En la cama yacía alguien completamente diferente, un hombre de mediana edad con un cuchillo clavado al pecho y en gran avance de descomposición.

- ¿Qué? No es la persona a la que vi... Esperen, si este no es el cuarto donde estaba la chica... Entonces ¿hay más muertos? - Miró con desconcierto a los policías, los cuales se veían a sí mismos con sospecha por las palabras de Alexander. Todos los tres salieron de allí y repitieron el proceso abriendo todas las puertas que se encontraban con seguro, revelando 5 cuerpos más en un estado deplorable, sin contar el anciano y el ángel. Uno de los policías llamó por refuerzos y notificaba a sus compañeros mientras el otro comenzaba a sellar la entrada al tercer piso. Alexander se sentía como un ratón en un laberinto, no solo había tenido problemas por haberse involucrado en llamar a la policía, sino que ahora tenía que justificar por cosas que desconocía al completo.

Una vez ambos policías terminaban sus acciones se dirigieron nuevamente a él con más preguntas al respecto de todo. -No sé nada, la verdad, yo solo pasaba por aquí. No sabía que había tantos cadáveres por aquí, yo solo sabía de la chica nada más- Los policías no se mostraban para nada convencidos, por lo que decidieron apresarlo con esposas a la espalda mientras llegaban los refuerzos –Enserio créanme, no sé nada, por favor- Sus palabras fueron ignoradas al completo por su falta de veracidad ante los hechos y las incongruencias que presentaba en su declaración.

Habían pasado algunos minutos mientras se llevaba a cabo un interrogatorio que no llevaba a ningún lado cuando de repente un fuerte grito fue escuchado en la parte inferior del edificio. Ambos policías reaccionaron ante esto con rapidez ya que era una voz conocida. Uno de ellos corrió directamente al piso inferior mientras el otro que vigilaría a Alexander preguntaba por radio el estado de sus compañeros. El ambiente del edificio se había tornado algo pesado tras todo lo que había pasado hasta ahora, y los refuerzos aún estaban muy lejos de allí.
 




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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Lun Mar 12, 2018 10:08 pm




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


Súbitamente el aspecto de esa persona que antes me pareció inofensivo, se transformó en uno totalmente distinto. Como si fuera una sombra sin un rostro en concreto, sus ojos se tornaron de un rojo brillante, abrió grande la boca, tanto que parecía tener la mandíbula dislocada y de su interior se dejaron ver una fila de largos y puntiagudos dientes. Con un fuerte empujón sobre mis hombros me arrojó de nuevo hacía el callejón oscuro del cual había salido, provocando que mis pies trastabillaran con algunos de los objetos que tirados sobre el suelo se encontraban amontonados de ambos lados del callejón. Inevitable fue que cayera de espaldas hacía atrás sintiendo un fuerte golpe al chocar mi espalda contra el suelo, lo que ocasionó que el aire saliera de golpe de mis pulmones haciéndome imposible tanto respirar como gritar en auxilio. Abrí grandes los ojos sin poder distinguir a mi atacante... ¡El asesino! Él debía ser el asesino que había cometido el crimen dentro de aquel edificio resguardado ahora por la policía. Dentro se encontraba él capitán Patrick, y fuera, del otro lado del edificio se encontraban otros tantos elementos más junto con los servicios periciales y la ambulancia que levantaría el cuerpo de la víctima,  sí, todo un dispositivo de seguridad que blindaba el edificio donde había ocurrido la escena. Y mientras, justo aún costado... otro crimen estaba a punto de consumarse en la vulnerabilidad de un callejón oscuro y olvidado.

A-hhh... —intentaba dejar escapar un grito de auxilio que no conseguía salir de mi garganta. Negaba lentamente con la cabeza mientras observaba como lentamente el criminal se acercaba a mi levantando ambas manos comí si tuviera la clara intención de estrangularme. Sentí un sudor frío resbalar por sobre la frente y nublarse mis ojos incapaz de ponerme en pie y salir corriendo de ahí ¿En verdad era mi fin? ¿Moriría en el suelo sucio de aquel oscuro callejón? Vi mi vida cruzar frente a mis ojos  y mis expectativas para un futuro truncadas. Entre ellas conocer el amor... Todo, todo se iría al infierno y caería como una víctima más de un asesino.

Cuando sentí que se avecinaba el irremediable final, cerré los ojos apretándolos con fuerza y al fin dejando salir aquel grito que se había mantenido ahogado. Inconscientemente, quizá una mera reacción de supervivencia hizo que una de mis manos se agitara como si lanzará un golpe al viento, pero no fue eso lo que lanzó, sino que objetos metálicos que mi magia de genio levantó sobre los aires salieron volando directo hacia el rostro del criminal quien empleo ambos brazos para protegerse. Fue la señal para ponerme en pie y salir huyendo del callejón a toda prisa.

«Nada más llegar a la luz... si consigo llegar hasta ahí estaré salvada» Pensaba muy asustada sintiendo como el asesino corría tras de mí casi pisandome los talones.

¡¡NO!! —exclamé con todas las fuerzas que pude cuando sentí una mano sobre mi hombro por detrás. Justo en el momento que llegaba hasta la iluminada avenida doblando la esquina del edificio percatándome de que mis compañeros salían del inmueble con un chico esposado descendiendo de las escaleras de la puerta principal.

¡Está allá! —por demás asustada y temblorosa corrí hasta donde los detectives sujetando al capitán con fuerza de sus ropas, y señalando con la mano extendida hacía el callejón— ¡El asesino esta allá! —continué tratando de incentivarlos para que fueran de inmediato en su búsqueda. Pero ellos parecían confusos y perplejos mirándose entre sí, como entre creyendo mis palabras y dudando de ellas a la vez, pues al parecer creían haber atrapado al culpable a quien llevaban esposado.

¡No! ¡No! Les digo que él no es el asesino —refiriéndome al chico de cabellos oscuros a quien pretendían subir a una patrulla cuyas luces surcaban mi rostro aún desesperado— ¡El asesino acaba de atacarme en ese callejón! —añadí con la misma voz de socorro y súplica.

Notando que mis reacciones debían ser tomadas en serio, cuatro policías salieron corriendo con armas en mano para revisar el mencionado lugar en busca de quien me había atacado. Después de algunos minutos regresaron negando con la cabeza.

Tranquila Lively, sabemos que estos casos te ponen nerviosa. No hay nada allá —me dijo el capitán poniendo una mano sobre mi hombro tratando de tranquilizarme. Daba la impresión de que había pensado que todo había sido producto de mi imaginación, pues bien sabía de mi carácter endeble y asustadizo. ¿Podría ser cierto eso? Incluso a mí me hicieron dudar.

En seguida el propio Capitán frunció el ceño y con un roce apenas de sus dedos paso estos con cuidado por sobre mi hombro, mi abrigo había sido rasgado como si hubiera sido producto de una garra felina enorme y un hilo de sangre se veía sobre la blanca piel de mi hombro. Fue entonces que comprendió que decía la verdad.

Muy bien jovencito, ahora vas a decirnos absolutamente todo lo que sabes y tu mismo nos ayudarás a encontrar al responsable de estos ataques, si no quieres cargar con todo el peso de la responsabilidad —dijo seriamente al muchacho, yo diría más bien amenazante— . Lively, tu también serás testigo de hecho. Necesito saber con exactitud qué pasó en ese callejón y ver cómo coinciden las declaraciones.

Dicho eso último desistió de subir al muchacho a la patrulla sino que nos dirigió de regreso al interior de edificio en el vestíbulo del inmueble, sentándonos uno al lado del otro sobre un mismo sofá mientras los detectives ocupaban un lugar frente a nosotros.

Muy bien chico. Comencemos de nuevo. ¿Cómo dijiste que te llamas? —preguntó sacando una libreta de anotaciones del interior de su saco, con pluma en mano listo a notar cualquier dato que el chico pudiera proporcionar.




 
 

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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Jue Mar 15, 2018 7:21 am

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Alexander permanecía en silencio como su última medida de defensa, sabía que todo aquello que tratase de decir para justificar su floja coartada solo le hundiría más en problemas. No tenía motivos para pelear en contra de la policía, y menos cuando fue él quien los llamó a que atendiesen un caso del que no debía haberse involucrado, a pesar del gran hallazgo.

Unos minutos después, el oficial que había corrido antes al escuchar el grito regresó notificando que solo había sido una falsa alarma, así como notificó también de la llegada de los refuerzos. De paso ordenó que trasladarían al chico directo a la patrulla, y así dejarían el resto de la investigación en las manos expertas de los detectives que habían llegado. Ambos policías levantaron a Alexander tomándole de cada brazo y lo llevaron escaleras abajo hasta la puerta donde les recibieron la otra parte de los refuerzos.

El oficial general del caso, que en ese momento estaba apuntando ya a Alexander como principal sospechoso del crimen, se vio distraído por una chica joven que Alexander no había visto antes. Por lo visto ella era parte de los refuerzos, y había tenido un encuentro peligroso con el verdadero culpable justo detrás del edificio. Todo mundo se encontraba algo desconcertado por todo lo que pasaba en el lugar, tanto por los muertos como por la poca información valiosa y detallada de lo que pasó allí.

Fue arrastrado al lado de la chica atacada cuando el oficial general decidió hacer nuevamente un interrogatorio para reafirmar sospechas y atar cabos sueltos. En el sofá del edificio Alexander volvió a recibir un montón de preguntas que con anterioridad ya había dado respuesta -… y yo llegué aquí sin saber que había más muertos eso es todo- El jefe del caso intentó constatar las dos versiones declaradas por Alexander, la actual y la policial las cuales gratificantemente para Alexander daban constancia del peso de sus palabras. De esta forma, y tras ordenar retirar las esposas el jefe de caso pasó a preguntar sobre el criminal a la chica.

La chica de pelo rubio y ojos verdes, ambos colores opacados por la falta de iluminación en el lugar, comprendían un hermoso rostro del gusto de Alexander. No la veía con demasiado detalle por respeto a su privacidad, pero entre su suave y encantadora voz, y su forma de hablar estaba aquel punto principal de su atención. Una vez la chica terminó su declaración se les permitió a ambos quedarse sentados en el sofá mientras los demás atendían la situación actual dentro y fuera del edificio.

Alexander en medio de su afán por ser parte de la utilidad activó su mirada de la muerte, ya que así podría percibir quienes estaban presentes en el lugar. Toda su visión se tornó oscura y todos los detalles sobre la vida de algunos de los presentes no se mostraban, demostrando así que no eran simples humanos. Esto incluía a la chica rubia justo a su lado, la cual se mostraba algo ansiosa en su lugar. Con esta búsqueda de información pudo distinguir dos almas oscuras cerca, posiblemente los culpables de esos crímenes cometidos y del ataque a la chica.

Justo cuando toda la zona alrededor de ello dos fue liberado el silencio se hacía demasiado incomodo, aunque se podía ver la vigilancia lejana de unos policías que hacían guardia en la puerta.

-¿qué clase de criatura te atacó? Por lo que puedo percibir y analizar en tus heridas es que era algún tipo de bestia – Se quedó un poco pensativo analizando la situación mientras escuchaba a la chica ¿Porque una bestia cometería asesinatos de ese estilo? ¿en realidad era por esta falta de pruebas congruentes que los suicidios tendían a ser la mejor respuesta? Estaba dudoso al respecto, por que quiso compartir sus opiniones directamente con la chica.

-Hay dos seres en este edificio, tu atacante está bastante cerca, pero en el segundo piso parece haber alguien más oculto o al menos puedo percibir algo allí- La miró a los ojos con determinación y se puso de pie –Supongo que si me acompañas podemos saber que es aquello, quizá solo es la bestia una distracción del verdadero atacante para salir impune ¿me acompañarías a saberlo? - Extendió la mano para ayudar a la chica a ponerse de pie y luego de esto comenzó a caminar lentamente al segundo piso.

Aquella presencia oscura y misteriosa se hallaba justo al final del pasillo, en el cuarto de la derecha, la esencia de su ser era vivida entre más cerca estaba. -es aquí...- Preparó la mano derecha extendiendo los dedos al máximo antes de girar la perilla de la puerta con la mano izquierda. La puerta se abrió lentamente con un sonido tétrico, tomó el celular y usó la linterna para alumbrar al cuarto encontrando un hombre sentado sobre una cama, estando este con los codos sobre las piernas y la cabeza agachada. Alexander tragó saliva y dio un paso al frente lentamente en dirección al hombre, preparando una suave capa de sombras para facilitar la invocación de su guadaña -¿que eres y porque estás aquí? - El hombre giró de forma repentina la cabeza en dirección a la puerta con una sonrisa psicópata repulsiva, y antes de que Alexander lo esperase este hombre corrió hacía él con uno de los cuchillos ceremoniales que se encontraban en los cadáveres del edificio –¡Mierda!...- dio un paso atrás para poder invocar su guadaña, pero al ser ataque contrario algo tan repentino no le daría tiempo para esquivar el corte del cuchillo frente a él, aun así, podría acertar un corte de su guadaña sin problemas.
 




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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Jue Mar 22, 2018 12:37 am




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


Terminada mi declaración que gracias a mi posición como detective fue tomada como verídica a la primera, me quede ahí sentada, casi inmóvil, pues lo único que se movían eran los dedos pulgares de mis manos entrelazadas sobre mi regazo. Señal del nerviosismo que se apoderaba de mi por dos importantes razones: primero, porque aún me temblaban los brazos después de aquel repentino y extraño ataque en el callejón que jamás vi venir. Tenía que ser más desconfiada de las personas, debía aprender a hacerlo por mi propia seguridad y la de los demás. Y segundo, el chico sentado justo al lado de mí me ponía sumamente nerviosa y en mi cabeza comenzaban a pasar muchas preguntas superfluas pero que no podía evitar pensar ¿Por qué me dejaron aquí sola con él? ¿Y si esta esperando a que le hable? ¿Qué le digo? Y si no digo nada ¿Creerá que soy maleducada? ¿Y si le hablo y no me responde?... Era típico en mi que mi cabeza se llenará siempre de dudas similares cada vez que me encontraba frente a alguien que no conocía. Me inquietaban mucho esas situaciones, el capitán lo sabía y aún así se había dado media vuelta hacia sólo él sabría dónde.

En medio de mi propio dilema personal me encontraba cuando la repentina voz del chico de al lado me sobresalto consiguiendo que diera un respingo sobre mi lugar abriendo muy grandes los ojos, girando lentamente el rostro hacía su persona.

¡N-no! ¡No fue así! —respondí pasando saliva pesadamente sorprendida por su pregunta— Es decir... n-no estoy segura —mis mejillas se cubrieron de rubor tan pronto hubo contacto visual. Había estado escuchándolo cuando los detectives lo interrogaron, pero no había tenido la oportunidad de notar que sus ojos eran color café—. A primera instancia tenía la forma de una silueta humana, un hombre para ser más preciso —desvíe la mirada hacía el piso mientras rememoraba el encuentro—. De repente su rostro se hizo oscuro y sus ojos se volvieron dos puntos rojizos encendidos —algunos ademanes se añadieron a mi descripción cuando volví la atención sobre el muchacho—. Su mandíbula se abrió muy grande de manera anormal y me mostró dos filas de dientes grandes y puntiagudos... ¡Fue una experiencia horrible!

Inconscientemente mi respiración se agitó al volverme a sobresaltar mientras narraba los hechos de lo que había percibido. Lo que me dejaba en duda en cuanto a si lo que había visto era un "hombre" o en realidad algo más parecido a una bestia...

Tal vez... ¡Sea alguien que puede adquirir ambas formas, la humana y la de bestia! —exclamé asombrada de mi propia deducción. Era demasiado pronto para descubrir la verdad pero estaba segura de que era un caso para la unidad paranormal de la policía. Y comencé a sospechar que el atacante podría tratarse de uno de esos seres llamados sombras, pues de momento las características del caso coincidían con dicha raza aún desconocida para mi en la práctica.

Pero nuevamente el joven volvió a sorprenderme cuando de repente su mano apareció extendida frente a mí en una invitación a seguirlo. Al parecer él  sabía cosas que yo no, lo cual podía ponerlo nuevamente como sospechoso. Pero había un tono de sinceridad en sus palabras que me decía que él no era una mala persona y que realmente quería cooperar con la policía para dar con el asesino de los homicidios múltiples. Acababa de pasar por un mal momento al confiar en un desconocido, no debería repetir el mismo error dos veces en una misma noche pero... algo en él me dio confianza. Me tomaría el atrevimiento de creer en él esperando no me engañara el instinto. Tornando mi cara de sorpresa, ahora mostré unas facciones serias y determinadas a seguirlo. Asentí con un leve movimiento de cabeza y tímidamente extendía la mano para ponerla nerviosamente sobre la suya sintiendo el calor de su tacto suave. Una vez en pie le seguí según indicó escaleras arriba, no sin antes decirle al guardia que yo escoltaria al "sospechoso" para que me explicará nuevamente la escena que había presenciado. Todo ello para que el guardia nos dejará pasar, al ir acompañado de una detective no habría inconveniente en que el joven saliera de la vista del los otros detectives.

Daba detalles de presencias —que yo misma no veía— que me dio mucha curiosidad preguntar cómo era posible que supiera esas cosas, estaba determinada a preguntarlo directamente pero al último momento fue él quien tomó la palabra abriendo una puerta de golpe donde entre el juego de luz y sobras que se proyectaba desde una ventana que daba hacía una importante avenida alumbrada por la luz artificial, se divisó la silueta de un hombre sentado sobre una cama en actitud pensativa.

Una violenta respuesta fue lo que recibió el muchacho a mi lado cuando preguntó a aquel quién era...

¡Vi repellere! —en un acto meramente instintivo extendí ambos brazos con las palmas de las manos abiertas al pronunciar súbitamente aquellas palabras, y una ráfaga de magia consiguió golpear la mano del "individuo" interrumpiendo brevemente su ataque al tiempo que el cuchillo que sostenía salía volando para clavarse sobre el piso de madera.

¡No podrás escapar esta vez! —exclamé lo más firmemente posible al "individuo" con los brazos en la misma posición como si se tratarán de un arma. No necesitaba exclamar frase alguna para activar mi magia, pero solía hacerlo de acuerdo al movimiento a realizar en latín antiguo ¿Por qué?... No lo lograba recordar esa respuesta.

Intenté usar mi magia para recuperar el cuchillo, pero justo cuando estaba a medio camino el individuo cuya identidad se ocultaba entre las sombras de la habitación, se lanzó sobre el artefacto robándolo de mi atracción mágica, empuñándolo de nueva cuenta y saltando directo hacía mí con toda la intención de consumir su primer acto, apuñalar a alguien. Pero yo solo podía ver esa sonrisa psicópata y su dentadura afilada abriendo muy grande la boca a medida que se aproximaba. Con ambas manos apenas pude impedir que el filo del cuchillo me perforara la piel, pero no pude impedir que por la tremenda fuerza fuera embestida siendo llevada nuevamente al piso con el peso de esa "persona" sobre mí inmovilizándome casi por completo, mientras forcejeábamos con el cuchillo en medio de los dos. Estaba asustada, claro que sí, y su rostro que no tenía rasgos definidos me inquietaba muchísimo. No obstante, en mi cabeza había otra clase de preocupación mientras luchaba por mi vida.

¿Por qué lo hiciste?... ¡¿Por qué mataste a todas esas personas?! —pregunté con una mezcla de emociones de indignación hacía él y compasión por las víctimas que habían sucumbido a un asesino tan despiadado como ese.





 
 

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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Jue Mar 22, 2018 1:07 pm

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Sin poder siquiera realizar la acción que tenía en mente pudo sentir una magia que de forma repentina pasó a su lado dando directo en el hombre del cuchillo, alejando a este de su frente. Esto, aunque fue bastante útil había provocado que quedase aturdido por el efecto mágico sobre su cuerpo, lo que le impidió reaccionar durante unos segundos. Fue tras unos segundos siendo consciente de lo que pasaba cuando por fin pudo recuperarse de aquel efecto negativo, y al ver que el hombre monstruoso ahora estaba sobre su acompañante intentando dañarle le molestó al punto de despertar su frenesí.

Acercándose rápidamente a aquel hombre, con la mano parcialmente cadavérica y extendida le sujetó del cuello contra la pared del cuarto. -Wage es nicht, sie zu berühren, du Bastard- "No te atrevas a tocarla, bastardo" Presionaba el cuello del hombre hasta el punto que era ya casi capaz de rompérselo sin problemas, pero al recordar que él era importante para el caso y para demostrar su inocencia le dejó vivir. -Du hast Glück, aber nicht genug- "Tienes suerte, pero no la suficiente" Con toda la fuerza posible y desquitándose por lo que había él había hecho a la chica y la víctimas le lanzó contra el suelo provocando que por el fuerte impacto del golpe contra su espalda este quedase inconsciente.

Tras todo esto dejó su frenesí de lado para dirigirse a la chica con una expresión de preocupación. -¿Estás bien?- dijo a la chica mientras revisaba su estado tanto a vista como con suaves toques a su cuerpo. Tocó en especial 3 zonas de su cuerpo: Sus muñecas, cerca de la herida en su hombro y su rostro el cual sujetó entre las manos para verle a los ojos. Siendo esta su última acción sobre ella un detonante de vergüenza para él - ¡Ah! Lo siento mucho, no debí haber hecho eso...- El corazón de Alexander latió con fuerza mientras su rostro se ruborizaba ligeramente ¿Que era aquella emoción que sentía en ese momento? Se preguntó aquello por unos segundos mientras miraba al delicado rostro de la chica frente a él y a sus labios carmesí. Si comprendía de todos los sentimientos ¿podría ser aquello ese sentimiento del que no tenía respuesta? Lo dudó, y tras pensarlo un poco dejó de lado el tema para calmar sus sentidos.

Aclaró la voz conservando un poco la distancia y retomó la compostura al recordar la situación actual -Creo que deberíamos sellar a este espectro, así será más fácil el interrogarle más tarde- extendió la mano a la chica para ayudarla a levantarse y tras esto dejó que ella hiciese su deber mientras él se acercaba a la puerta del cuarto alejándose de la magia. Tras unos pocos minutos Alexander pudo ver como un policía y un detective pasaban por el lugar con sus linternas en una ronda de investigación, por lo cual les llamo con señas para que presenciasen el hallazgo.

Ambos hombres se acercaron tan pronto pudieron y vieron la escena que acontecía frente a sus ojos con algo de alivio y unas cuantas dudas. -Gracias a la detective ahora tenemos al posible culpable de todo esto, al igual que gracias a ella estoy ileso- dijo Alexander guiñando el ojo a la chica mientras los hombres miraban al sospechoso en el suelo. Aunque ambos hombres dudaban, en especial su compañero, de la capacidad de la detective para haber logrado tal hazaña, finalmente le vitorearon y halagaron por su valentía y esfuerzo. Ambos hombres se ofrecieron a llevar al sospechoso al auto de policía mientras anunciaban por radio sobre el suceso dando mérito a la chica. Tras pasados unos segundos y llevándose al culpable con ellos ambos hombres se retiraron del lugar; no sin antes el compañero de la chica hacer un comentario en broma sobre que ambos, Alexander y la detective, harían una buena pareja. Este comentario hizo reír con vergüenza a Alexander mientras veía a la chica a los ojos.

Alexander caminó en dirección a la cama la cual estaba parcialmente limpia y destendida, allí se sentó y soltó un pesado suspiro -Parece que ya todo ha terminado... Lo siento si te llegué a asustar con mi voz; como puedes intuir no soy del todo humano... No quiero hablar de mi verdadera naturaleza, es algo de lo que no me siento orgulloso, espero comprendas... - Sonrió algo resignado y agachó la cabeza mostrándose desanimado. Era bastante común para él huir en situaciones donde se daba a conocer su secreto sin que el lo quisiese, pero en la situación en la que estaba solo podía esperar a que la larga noche terminase. -Sé que ya has escuchado mi nombre antes cuando estaba dando mi declaración, pero déjame presentarme nuevamente: mi nombre es Alexander Myers, es un gran placer- dijo sonriendo a la chica y poniéndose de pie, con esto recuperó así la compostura y su buen hablar frente a ella.
 



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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Dom Mar 25, 2018 1:17 am




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


El hombre o lo que fuera continuaba mostrando una sonrisa espantosa mientras forcejeábamos sobre el suelo, viendo como acercaba a mi rostro aquella daga, pues tenía sólo un poco más de fuerza que yo. Y lo malo es que no podía usar mi magia sin usar señas y tampoco podía valerme del rayo ya que no había tormenta eléctrica ¿Cuánto más podría resistir contra ese criminal a ese ritmo? Una mano huesuda se interpuso entre el ser y yo tomándolo por el cuello para sacarlo de sobre mí. Abrí los ojos tan grandes como probablemente nunca antes lo había hecho y al instante busqué alejarme de ellos dos una vez me sentí liberada. Increíblemente Alexander había sufrido una pequeña transformación tanto en su cuerpo como en su voz que ahora amenazante se escuchaba grave y ahogada como si se tratara de alguien totalmente diferente pero... ¡Era él! Mis ojos no podían engañarme. Lamentablemente profería palabras que yo no era capaz de comprender. Sentí por un momento que perdía la consciencia volviéndose mi visión un poco borrosa y sintiendo un debilitamiento del cuerpo volviendo a quedar tendida sobre el suelo.

Sólo una voz suave y amable consiguió rescatarme del agujero negro en el que estaba a punto de caer. Muy débilmente alcancé a escuchar la voz que me llamaba sintiendo como mi cuerpo era ligeramente sacudido desde el exterior. Un toque cálido y delicado sobre mis mejillas sosteniendo mi rostro logró que mi visión enfocara al fin una forma, el rostro juvenil de Alexander. Al momento no sabía si estaba despierta o en un sueño por lo que me quede mirándolo fijamente a sus ojos cobrizos, brillantes. Quien me observaba con una pequeña expresión de preocupación en el rostro y en su voz. Sin darme cuenta mis labios dibujaron una sonrisa con la grata vista... Solo hasta que me di cuenta de que no era un sueño. Era muy real, y el muchacho se disculpaba rápidamente separándose de mí. Misma reacción que tuve incorporándome al instante hasta quedar sentada volviendo la vista hacía el lado contrario con el rostro cubierto de rubor y los brazos retraídos sobre el pecho.

N-no... Al contrario. Muchas gracias, por salvarme —aun si deseaba ser enérgica, la voz me faltó al pronunciar las palabras finales. Esta vez, a diferencia del callejón, alguien había venido a rescatarme y eso me daba un sentimiento de felicidad y sincera gratitud que me hubiera gustado transmitir de mejor manera, si no fuera por qué otra vez la timidez volvía a traicionarme. Sin embargo la sonrisa en mi rostro no desapareció así como el rubor, y por un instante permanecímos en silencio tanto él como yo, que sentía un poco agitada la respiración y una emoción agradable nacer desde de la boca de estómago. Estaba nerviosa, sí, habría sido perfectamente entendible después de lo ocurrido. Y sin embargo, no me encontraba para nada asustada por el miedo, al contrario, aquella era una sensación muy agradable.

Eh-ehh sí —respondí a la sugerencia del chico poniéndome al instante de pie, dándome por fin cuenta de que el criminal yacía desmayado sobre le piso. Si bien los sellos no eran mi especializad o un campo donde yo me moviera al poseer una clase de magia diferente a los hechiceros, sabía que mientras el criminal estuviera inconsciente la mínima magia podía fucionar para retenerlo. Luego entonces hice algunos movimientos con las manos hasta conseguir que lentamente el cuerpo de la criatura se hiciera pequeño hasta tomar el tamaño de un dedo pulgar. Después tomé una botella de cristal de sobre la cómoda de la recámara que se encontraba afortunadamente vacía y lo encerré dentro de ella ella colocando el corcho en la boquilla para impedir que escapará en caso de que despertará.  

No lo detendrá por mucho tiempo pero servirá hasta que el capitán decida qué hacer con él —comenté satisfecha de mi trabajo, hacía mucho tiempo que no realizaba esa magia, y la verdad siempre me gustaba hacer tal truco.

Tan pronto hube terminado llegaron el resto de colegas atraídos por los ruidos provocados por la conmoción, ante lo que increíblemente explicó Alexander atribuyéndome todo el mérito. Me vi tentada a desmentirlo, pues en realidad había sido él mismo quien había capturado al criminal. Pero a última instancia pensé que quizá desligarse de todo al mayor grado resultaría en menos problemas para él... Y tener que dar menos explicaciones. De modo que preferí callar de momento.

Los detectives eran bien conscientes de mis habilidades mágicas, así que no les sorprendió mucho cuando le entregué la botella de cristal con el sospechoso dentro, además era una forma muy cómoda de transportarlo. El capitán me felicitó por mi eficiencia como detective, por supuesto que no era mérito mío, pero ya me encargaría de averiguar por qué Alexander les había dicho aquella mentira. Con todo el propio capitán parecía sospechar que alguna relación había tenido el chico con el arresto, y lo supe cuando al final antes de cerrar la puerta hizo aquel comentario sobre Alexander y yo como pareja. Al instante lógicamente pensé que se refería al trabajo juntos… pero cuando no aclaró más el término y sonrió cerrando la puerta consiguió dejarme dudosa sobre el verdadero significado de sus palabras. Rápidamente volví los ojos verdes hacía el chico peliazul encontrándome con sus brillantes ojos castaños y una bella y sincera sonrisa. Sentí un fuerte palpitar, pero como siempre, el carmesí en mis mejillas no se hizo esperar, devolviéndole la sonrisa traté de ocultar mis nervios tras el dorso de la mano. Y una vez se hubieron ido los detectives volví a quedarme a solas con el chico que ahora lucía mucho más relajado y tranquilo, un poco más de lo que me encontraba yo aun dudosa de las palabras del capitán quien extrañamente no había solicitado que le siguiera sino que al contrario, parecía haber querido dejarme a solas con Alexander a propósito ¿Podría ser eso cierto?

Las palabras que el chico me dirigió me recordaron rápidamente aquello que había olvidado, su “semi transformación”, la visión de ese hombre de voz grave y una mano en la que podían apreciarse los huesos sosteniendo al sospechoso de los crímenes. Sí, Alexander no era un chico común y aunque podría haberme asustado esa escena… él me había salvado la vida.

S-oy yo quien te agradece que me hayas salvado de ese sujeto —le dije tan pronto como me cedió la palabra. Caminando cerca de donde había ido a tomar asiento, a una distancia de un lugar entre los dos yo misma fui a sentarme también, girando ligeramente el cuerpo hacia él— ¡Muchísimas gracias!

Los nervios estaban aún a flor de piel, y recordar ese instante en que sentía serían mis últimos minutos, así como la forma en la que había sido rescatada por Alexander provocó que los ojos se me nublaran al borde de las lagrimas de sincero agradecimiento. De haber tenido un poco más de valor, habría sostenido sus manos entre las mías para reafirmar mí inmensa gratitud. En cambio, fue otro el movimiento que hice, más con el mismo motivo.

Mi nombre es Karen Lively —sonreí amablemente, cálidamente. No podía ser de otra forma—. Mucho gusto en conocerte Alexander Myers. Es todo un placer —extendí la mano hacía él  esperando estrechar la suya para terminar de formalizar la presentación.

Haciendo totalmente caso omiso sobre lo que Alex mismo había solicitado no mencionar… su verdadera naturaleza. No iba a importunarlo con ese tema.

Apenas acababa de conocerlo y aunque una nube de misterio rodeaba a ese joven de afable facciones, no obstante me sentía muy bien en su compañía a tal grado que realmente tenía esa sensación de seguridad a pesar de ser recién conocidos. Quizá porque, como solían decir algunas personas: cuando alguien salva la vida de otra persona, de alguna forma esas vidas se entrelazan de una forma especial para siempre «¿Sería este el caso?» Bajé levemente el rostro pensando enseguida que quizá estaba siendo demasiado soñadora.

¿Por qué lo hiciste? —pregunté repentinamente cambiando el tema— ¿Por qué le dijiste al capitán que yo lo había hecho, cuando en realidad todo el mérito es tuyo? —me sentía avergonzada, era como estarle robando algo que sólo el merecía— De no ser por ti yo… yo… no sé cómo hubiera terminado todo esto. ¡Me alegra tanto que estuvieras aquí!.

Era vergonzoso admitir que aún me faltaba mucho para ser una verdadera detective lo suficientemente eficiente como para proteger a los inocentes. Y este caso dejaba al descubierto mis deficiencias. Me sentí algo triste al respecto por un momento.

Creo que el capitán tiene razón… Serías una excelente pareja —reconocí dándome cuenta de que Alex tenía habilidades importantes que serían de mucha utilidad en mi lucha contra el crimen sobrenatural. Pero como una reacción tardía caí en la cuenta de que mis palabras quizá habían sido demasiado francas y podían dar a entender algo más que sólo trabajo— ¡P-pareja!… Pero no… Quise decir ¡Como detectives! Sí, eso —un calorcito me recorrió el cuerpo de pies a cabeza mientras intentaba “aclarar” mis palabras que podían sonar atrevidas. No quería darle una mala impresión al chico, todo lo contrario muy dentro de mí había algo que me hacia desear ser bien vista a sus ojos.

S-serías… un magnífico detective.

Sin proponérnoslo nuestras miradas se cruzaron y al instante me quedé sin palabras, un breve silencio nos rodeó y yo muy nerviosa sólo pude atinar a sonreír sonrojada sin saber qué  tema sacar a fin de destensar el ambiente. Poco a poco los latidos de mi corazón comenzaron a sonar con más fuerza golpeando mi pecho hasta dar la impresión de que un poco más y saldría de su lugar. Bueno, así lo sentía yo. No alcanzaba a comprender por qué me estaba agitando más de lo usual en presencia de Alexander… sólo sabía que estar frente a él y mirarlo directamente a los ojos me ponía muy nerviosa y ruborizada, sí, más de lo normal.

¡Deberíamos bajar también! —de un salto me puse en pie con los nervios presentes en mi reacción, difícilmente los podía ocultar— N-no hay nada más qué hacer aquí. Y seguro nos echan de menos allá abajo —torpemente dije buscando una salida a mis palpitaciones, aún si en ningún momento dejé de sonreír.  Sencillamente no podía dejar de hacerlo.

Saliendo por el pasillo regresamos sobre las escaleras de antes y ya abajo el resto de policías y detectives habían señalado las áreas donde se habían encontrado los cuerpos así como acordonado por completo el edificio. Salimos a la entrada, yo con la idea de que terminado el caso regresaría a casa a descansar. De hecho me volví para sonreír a Alexander y agradecer nuevamente todo su apoyo aquella noche donde la llovizna persistía. Y justo cuando estaba por despedirme de él, para sorpresa mía Patrick, el capitán volvía a llamarnos con una señal de la mano indicándonos que debíamos acudir a las instancias legales para rendir nuestra declaración por última vez antes de proceder penalmente contra el sospechoso de homicidio.

Parece que nos espera una larga noche. Siento mucho que te hayas visto envuelto en todo esto —aquel era mi trabajo, pero me sentía mal por Alexander. En el fondo del corazón sentía que él  era inocente y no debía haber pasado por aquellas acusaciones ni aquel enfrentamiento. Pero el protocolo lo marcaba y nada podía hacer para evitarle tan engorroso trámite.




 
 

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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Dom Mar 25, 2018 4:24 am

Tod und Magie
Estación de policía || Karen Lively
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Permanecía con la mirada fija en la chica mientras le sonreía; estaba agradecido con ella por haber respetado la intimidad de aquel tema incomodo de explicar. Dio espacio a ella en la cama mientras se acercaba para poder quedar justo frente a ella volteando un poco el cuerpo y recostándose contra el espaldar de la cama. -Soy yo quien debería agradecer, gracias a ti todas las sospechas que estaban sobre mi se desvanecieron. Además de que me alegro que estés bien, temía que ese hombre pudiese haberte hecho algo peor- afirmó a sus palabras un poco sonrojado mientras se rascaba tras la cabeza al pensar sobre la situación.

Aunque por fuera se mostraba algo relajado en realidad dentro de sí tenía nuevamente aquellas dudas sobre aquel sentimiento que había invadido su pecho con anterioridad. Algo que pasaba ahora mismo cuando sus miradas se lograban cruzar en ocasiones, logrando sacarle una ligera expresión nerviosa que procuraba disimular.

Al recibir el nombre de la chica y su mano extendida; correspondió a esto tomando su mano con delicadeza y sonriendo -El placer es mío Karen Lively- extendió un poco el apretón y soltó suavemente su mano tras sentirse apenado por ello, pero no dijo nada al respecto de ello.

Cuando la pregunta repentina cuestionando sus acciones había llegado la contestó con completa sinceridad mirándola a los ojos. -Si me hubiese llevado el mérito de lo que pasó podría haber sido tomado como una coartada encubierta. Posiblemente pensarían que usé peones para hacer todo aquello o algo por el estilo. Además, sé lo importante que es para la policía y similares el tener mérito en un caso, ya que esto mejora su expediente laboral dándole posibilidades de ascenso.- terminó sus palabras con una expresión de confianza y sonrió ligeramente, para luego voltear un poco la mirada debido a la intranquilidad en su pecho al verla.

Cuando aquella palabra que el compañero de la chica pronunció antes estaba nuevamente a flote, se sobresaltó. Quizá por la interpretación que tomaba o por la forma que el hombre lo había dicho, pero comprendía de aquella palabra el sentido romántico. Por lo que aquello lo tomó como una declaración indirecta, lo cual le hizo sentirse demasiado nervioso para poder hablar del tema en ese momento. Estaba algo pensativo sobre ello esos segundos mientras su corazón latía descontrolado hasta encontrar la calma en la explicación de Karen sobre el término que realmente iba al caso.

Jamás había pensado en trabajar como detective o algún tipo de oficio a fin. Era verdad que, aunque a cierta forma todos estos sucesos parecían demostrar su capacidad en un trabajo así, esto era solo una gran casualidad del destino que le había llevado allí. No podía recibir méritos más allá de tan solo haber llamado a la policía, ya que desde el primer segundo que había marcado a aquel número era el sospechoso de un crimen; además de que durante todo el tiempo solo se había limitado a responder preguntas. -No lo creo, no tengo tantas cualidades para serlo- Dijo con sinceridad. No estaba cualificado para aquel oficio en absoluto, al menos eso lo tenía en cierta forma muy claro.

Cuando el ambiente intimo se hacía algo incomodo la sugerencia de la contraria se había hecho bastante oprotuna para el momento. -Tienes razón, parece que ya atraparon al otro sospechoso igualmente, supongo que finalmente habrá acabado todo aquí- dijo con una ligera sonrisa nerviosa y prosiguió a levantarse de la cama. -Iré detrás de ti para cuidarte la espalda, no tienes que preocuparte- dijo ofreciéndole caminar a ella primero fuera del cuarto para seguirla a tan solo unos pasos detrás.

Esperaba que la noche terminase en aquel momento para estar en libertad lo que restaba de la noche, ya que eran cerca de las 10 pm y mucho había pasado ya. Antes de que pudiese siquiera decir algo al respecto sobre el tema el capitán del escuadrón de detectives había llamado por ambos para dar aquella última declaración grabada en la comisaria y a su vez presenciar el interrogatorio de los dos sospechosos capturados. La noche aún parecía extenderse bastante más de lo que esperaba y esto en cierta forma le generaba algo de cansancio mental ya que debía repetirse por tercera vez así mismo que era inocente.

Guiado junto a Karen fueron llevados al coche de patrulla que los llevaría a la estación de policía para el interrogatorio final. Ambos fueron sentados uno al lado del otro en los asientos traseros mientras de piloto y copiloto iban dos policías. Tras esta patrulla seguía otro auto para escotarlos a ambos por precaución, ya que ambos eran los principales declarantes y testigos para ajuiciar a aquellos hombre sombra. El viaje hasta la estación les podía tomar unos 20 minutos debido al tránsito de la ciudad y el estado de la carretera tras la lluvia, algo que solo extendía más aquella noche.

Como permanecía en silencio debido a la incomodidad de sacar un tema de charla frente aquellos dos policías, solo se limitaba a recostar la cabeza con el espaldar de los asientos. Fue así como tras unos pocos minutos y exhausto por el cansancio cayó dormido en esta posición, la cual tras un movimiento en el auto le llevó a quedar cerca a Karen durmiendo sobre ella. Esta escena la cual se mostraba tierna de alguna forma, era un motivo de broma entre el piloto y el copiloto al referirse a Karen y Alexander como pareja. Haciendo énfasis durante un tiempo en el tema como algo romántico más que como algo laboral simulando entre ellos la situación de forma ironica.

Pasaron así los minutos hasta que finalmente fue despertado con un movimiento en el hombro para indicarle que ya habían llegado a la estación de policía. Despertó primeramente sin ser consciente de lo que pasaba hasta notar que se encontraba demasiado cerca a Karen lo que le hizo sonrojarse y sentirse avergonzado –Lo siento mucho, no sé en qué momento me dormí...- se sentía bastante apenado por aquello que le costaba cruzar la mirada o hablar con ella incluso aún después de salir del auto para ir en dirección a la sala de interrogatorios. Eso más aún se complicaba cuando los policias seguían haciendo aquellas burlas que ahora le pesaban por estár consciente de lo que hablaban.

Una vez llegaron a la sala de interrogatorios: fueron ingresados al tiempo al cuarto, sentados uno al lado del otro y grabados por una cámara frente a ellos. El interrogatorio eran las mismas preguntas que se habían hecho mucho antes contando con algunas otras más; empezando desde la llegada al edificio hotelero hasta el presente. Además, había algunas preguntas muy específicas al respecto de los sospechosos, el encuentro con estos y la versión de cada uno al respecto de lo sucedido con el sospechoso embotellado. Estás preguntas que se extendieron durante bastante tiempo no pararon hasta que se daba por archivada la versión declarada como testigos, lo cual permitió a ambos ahora ser espectadores del interrogatorio a los verdaderos criminales lo cual ocurría justo en el cuarto de al lado.
 




Última edición por Alexander Myers el Vie Mar 30, 2018 11:43 pm, editado 1 vez


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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Lun Mar 26, 2018 11:55 pm




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


Durante el traslado del edificio a la comisaría, sentados en la parte trasera de la patrulla, un silencio se formó entre nosotros sólo interrumpido por el sonido del motor automotriz en marcha. En tales condiciones me sumí en mis propios pensamientos sobre los recientes acontecimientos y las últimas frases de Alexander antes de salir del edificio. Me encontraba mucho más tranquila aunque aún debía pasar a la enfermería a que me revisarán la herida sobre el hombro por mínima que fuera. Pero no estaba preocupada por eso, más bien pensaba en la mala suerte de que Alexander no estuviera interesado en unirse al grupo, de que tenía talento lo tenía inclusive más que yo, pero tal vez existía una misión más importante que debía realizar. Tampoco sabía si después de ese día lo volvería a ver, usualmente rara vez me topaba por segunda ocasión con las personas involucradas en los casos que cubría, más esperaba honestamente que Alex fuera la excepción. Después de todo había algo en su temperamento que me hacía pensar que podíamos ser buenos amigos... y yo no tenía muchos amigos a decir verdad.

Pensando en mis propios asuntos sentí un leve peso sobre mi hombro izquierdo, al volver los ojos me di cuenta de que era el muchacho quien se acomodada justo a mi lado con total confianza recargando su cuerpo contra el mío, arqueé una ceja sorprendida sintiendo que mi cuerpo comenzaba a temblar un poco por su excesiva cercanía conmigo.

A-Alexander —llamé por lo bajo al muchacho—. N-no creo que sea buena idea tomarnos tantas confianzas. Acabamos de conocernos… —decía con una pequeña sonrisa tímida, tartamudeando un poco mientras las puntas de mis dedos índice se unían jugueteando nerviosamente revelando mi condición emocional. Pero era inútil, el dueño del nombre no podía responderme porque simplemente se había quedado dormido. Verle de esa forma me pareció tan enternecedor que los nervios se esfumaron y le dejé descansar. Probablemente después de un largo día de trabajo y lo ajetreado del asunto con el sospechoso criminal, debía estar completamente agotado. Sólo hasta que llegamos a la estación de policía me vi en la necesidad de despertarlo con un ligero toque sobre su hombro, ante su sorpresa y consecuente disculpa, traté de tranquilizarlo con una sonrisa entrecerrando los ojos un poco,  a decir verdad y aunque no se lo confesé, había sido un placer servirle de almohada para descansar.

Una vez rendida nuestra declaración que sólo era para dejar por escrito y con sellos sobre los documentos oficiales nuestras versiones, no tardamos mucho afortunadamente en al fin salir de aquel difícil tema. Inclusive el propio capitán tuvo a bien darme la noche libre para irme a descansar. Por supuesto no sin antes pasar a la enfermería junto con Alexander sólo para corroborar nuestra condición física tras el encuentro con el sospechoso de homicidio. Una pequeña cortadura sobre la piel que para fortuna mía no había sido muy profunda ni había tocado vena alguna que comprometiera mi salud. Y el chico... él parecía encontrarse en perfecto estado, tanto que inclusive el médico se sorprendió de encontrar a un joven tan lozano y enérgico como él.

Con esto al parecer concluye el día —comenté animada de que todo quedará atrás. Colocando el abrigo sobre mis hombros comencé a abrochar uno a uno los botones del mismo para después emprender el camino con rumbo hacía la calle. En medio de todas las cosas que nos habían sucedido, el tiempo pareció ir volando y sin darme cuenta ya pasaba la media noche, las calles oscuras lucían bastante vacías y dada mi última experiencia del día, un escalofrío me recorrió la piel de los brazos al contemplar el camino que debía seguir a la estación del subterráneo. Crucé los dedos esperando que Alexander tomará el mismo rumbo que el mío para no tener que hacerlo sola.

P-parece una noche muy tranquila ¿No lo crees? —dije para hacer algo de conversación— Quién diría que cosas muy malas suceden mientras la ciudad duerme —ni yo misma logré comprender el por qué se me había ocurrido mencionar aquellas palabras en ese momento, pero tras ellas vinieron otras más casi de forma incontenible— ¿Qué razones podría tener una persona para causar tanto daño a alguien como un ángel?

Aún sobre la banqueta a fuera de la estación de policía pregunté aquello buscando la mirada del chico como si él tuviera una respuesta para ello. Ahora que todo había pasado recordé que no había visto el cadáver que Alex reportó, pero por los dictámenes y reportes periciales podía hacerme una clara ideal del horror que aquella pobre persona había sufrido a manos de su agresor. Mis ojos ahora se giraron hacía la parte rasgada del abrigo recordándome que yo pude haber sido otra de sus víctimas. Sin lugar a duda había sido una chica muy afortunada y por partida doble, gracias a que Alex estuvo ahí para salvarme la segunda vez.

Llevé la mano izquierda sobre la parte dañada de la prenda y con sólo pasar los dedos sobre tela esta quedó restaurada como si nada le hubiera sucedido. Después, uniendo las manos me incliné frente al muchacho haciendo una reverencia.

Te agradezco mucho todo lo que hiciste por mi esta noche. De no haber estado ahí, no habría tenido el valor de hacer nada —comenté en la misma posición, para luego incorporarme poco a poco—. Te debo la vida—y Estaba en deuda con él.

Una sentimental como yo era difícil que controlará sus emociones, y yo estaba profundamente agradecida con el muchacho quien había preferido ocultar su identidad por razones que solo él conocía, pero algo muy dentro de mí me decía que sin duda alguna se trataba de alguien muy especial. Una traicionera lágrima brillo al borde de la esquina exterior de uno de mis ojos mientras sonreía entrecerrando las gemas verde claro

Se que no hay forma alguna de compensar tu valiosa ayuda pero... Me encantaría poder hacer algo para agradecerte más que con palabras, si me lo permites.

Era una genio, y parte de mis habilidades era conceder deseos así que, de poder hacerlo me habría encantado poder agradecerle de esa manera. Sólo esperaba que él tuviera a bien decirlo y pedirlo. Aunque comenzaba a sospechar que era la clase de personas no pediría nada por ser una persona desinteresada. Pero aún así tenía la esperanza.

Eh-hhh... Alexander yo —no sabía cómo pedir ese último favor, me avergonzaba enormemente y mi única reacción fue la de rascar suavemente mi mejilla con el índice—. Me preguntaba qué  camino tomaras a casa, tal vez podríamos acompañarnos un poco más.

Como pude pronuncié aquellas palabras de manera que no sonará un favor muy molesto para él quien de por sí ya había hecho demasiado por mí. Lo admitía, era bastante cobarde y no me gustaba regresar sola a casa por las noches, aunque parecía ser algo reiterativo en mí. Pero además de eso, también deseaba seguir conociendo a tan agradable muchacho, sólo que con mi timidez la mayoría de las veces las palabras se quedaban atoradas en mi garganta y no me atrevía a decírselo. Me lamente un poco de que el día no fuera más joven y nos diera más tiempo para charlar. Pensando en todo ello inconscientemente esbocé una sonrisa y dejando escapar un suspiro  dejé caer los hombros en forma de resignación.





 
 

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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Vie Mar 30, 2018 11:42 pm

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Tras terminadas todas las preguntas y registradas las declaraciones personales de Alex y Karen, estos fueron dirigidos al cuarto de observadores. Por indicaciones se le pidió que se sentaran a un metro de la ventana para evitar posibles ataques de los criminales y al igual que conservasen distancias entre ellos.

Poco tiempo después los seres oscuros fueron ingresados a la sala dentro de frascos trasparentes rodeados en ambos extremos (superior e inferior) con alambres de cobre. Esta medida permitía soltar descargas eléctricas a los seres con tal de facilitar el interrogatorio, además de ser un medio para tranquilizarlos en caso de que tomasen un comportamiento violento. Debido a esto tras ellos se encontraba un elemental de electricidad, el cual se haría cargo de soltar las descargas a los criminales en caso de que no cooperasen. Todas las preguntas se hacían desde el cuarto de observación y ambos criminales contaban con un micrófono frente a ellos.

Ambos seres que se mostraban en aquel momento tranquilos hablaban para ellos mismos ignorando la existencia del otro, como si no se conociesen. Al hacerse la primera pregunta ambos seres hicieron oídos sordos ignorando por completo su alrededor, razón por la que recibieron una fuerte descarga inicial. Debido a esto ambos seres gritaron por el dolor, pero solo uno de ellos comenzó a hablar en un idioma inentendible y bastante primitivo. Este idioma era tan poco conocido que ni siquiera Alex lo dominaba, aunque podía comprender solo pequeños fragmentos por su conocimiento de otros idiomas.  

Alexander no hizo ningún comentario al respecto lo que comprendía y dejó que todo procediese normalmente hasta el final, evitando así problemas o levantar sospechas de algún tipo. De esta forma el interrogatorio, que se extendió durante bastantes minutos, no pudo llegar a ningún resultado considerable, pero significaba un avance para comprender a que se estaban enfrentando las fuerzas públicas en los crimines recientes relacionados. Algo importante ya que hasta el momento los culpables se especulaban como víctimas de suicidio, cosa que ahora se desmentía por completo.

Tras todo esto y como última medida de seguridad por parte de la policía, Alexander fue llevado a la enfermería, aunque este se negara por miedo a que descubrieran su naturaleza. Allí él, con demasiados nervios siguió todos los procedimientos pertinentes para la revisión de su estado, mostrándose sonriente y confiado en apariencia, en especial cuando median su presión arterial y ritmo cardiaco. Se le declaró completamente en buen estado y quedó libre de toda sospecha policial, terminando por fin con aquella larga noche.

Justo en la entrada y acompañando a Karen se quedó mirando hacia la calle, que ahora se encontraba tranquila y libre de lluvias – Al fin hay tranquilidad después de tantas horas de tensión, al menos no tomó más de un día- volteó a ver a Karen con la mirada tranquila y una ligera sonrisa, pero esta expresión se tornó sería tras la pregunta que ella formulaba –Esta ciudad es bastante oscura en sí, desde la caída de la reina hay muchos que luchan por motivos egoístas. Mucho niegan a Dios o matan a gente inocente por la avaricia...- Recordó con esta última oración que él se incluyó en estos dos campos en el pasado, por lo que le hizo soltar un ligero suspiro de resignación. - Ya hay dos criminales menos en esta ciudad, y espero que pronto la gente deje de sufrir por todos estos crímenes sin sentido. Por favor ten cuidado en estos casos y todos aquellos que se relacionen, este es un trabajo demasiado pesado.-

Reaccionó con vergüenza rascándose una mejilla mientras sonreía al ver la formalidad con la que ella agradecía por la ayuda brindada - No tienes que agradecerme, es algo que cualquiera haría para proteger a alguien- trató de disminuirse importancia a sí mismo para no ser demasiado relevante, aunque no le desagradaba en absoluto recibir aquellas atenciones por parte de la chica. -No debes preocuparte, no me debes nada, enserio. Todo esto lo hice por un deber personal, además me sentiría culpable de cobrarte cuando hacías tu deber- Dijo sonriendo con agrado por las intenciones de la chica.

Tras un silencio meditando sobre donde iría ahora, recibió la sugerencia de la chica al cual contestó sonriendo. -Tomaré el mismo camino que tomes tú, no quiero dejarte sola en ningún momento- Dijo con unos ánimos efusivos que se apagaron levemente por la vergüenza del como sonaba la frase, pero no se disculpó por ello en absoluto al ser lo que sentía.

Saliendo de los terrenos de la estación acompañó a Karen durante todo el recorrido sin conocer el destino, permaneciendo siempre a su lado con una distancia prudente. El ambiente mantenía un silencio un poco incomodo entre ambos, aunque las miradas que se cruzaban ocasionalmente eran bastante agradables para calmar los nervios. - Hoy fue una noche bastante complicada, me alegro mucho de que terminase sin grandes problemas – Dijo con una sonrisa mirando a Karen –En especial porque has recibido el mérito de la captura, eso ha sido muy bueno- Complementó para luego guardar silencio unos segundos.

La compañía de la chica le hacía sentir bastante cómodo en esta situación, y si fuese por él la podría acompañar hasta su casa con tal de saber que estaría bien. Pensando en esto recordó la herida que ella tenía, por lo que sacó el tema - ¿Cómo se encuentra tu hombro? Eres la única que salió herida de todo esto, me preocupa que tu estado pueda empeorar ¿segura estás bien? – Se detuvo y la detuvo un momento bajo la luz de una farola para mirarla a los ojos, debido a que haría un analisis con los ojos de la muerte. – No veo ningún problema de salud preocupante, solo debes controlar un poco tu consumo de azúcar y ya- dijo con tranquilidad acariciando su cabeza suavemente, a lo cual se avergonzó por sentir que era una falta de respeto a la autoridad. - Lo siento, es parte de mis impulsos...- Dijo retractándose de ello para luego soltar una ligera risa.

Estando allí de pie mirándola a los ojos, quedó nuevamente hipnotizado por su belleza. Ahora que estaban bajo la luz podía verla con más detalle, por lo cual su corazón comenzó a latir con fuerza. Nuevamente era aquel sentimiento indescriptible saliendo a flote. No podía controlarlo, entre más la miraba más atraído se sentía, y no sabía realmente por qué.

Aclaró la voz tras reestablecerse y esquivó la mirada con vergüenza de la situación. -Creo que deberíamos seguir... o se hará más tarde para que llegues a casa...- dijo con la voz un poco temblorosa y le pidió formalmente a ella que procediese guiando el camino para ir a su lado. Ahora solo podía permanecer en silencio, ya que no tenía la capacidad para procesar una pregunta o un tema de conversación, todo por aquel sentimiento en su pecho.
 




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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Karen Lively el Lun Abr 02, 2018 12:08 am




 

4. Tod und Magie (Cinderella)


Yo no sabía sobre dios ni sobre quienes estaban de tras de todos los caóticos acontecimientos que azotaban a la ciudad tras los hechos que Alexander describía. Pero él parecía saber muchas cosas, inclusive su mirar era a veces brillante y a veces muy profundo, sintiéndome incapaz de poder interpretar sus silencios. Lo miré fijamente, embelsada mientras le escuchaba hablar. Era como si todas esas cosas malas que pasaban en la ciudad tuvieran un efecto más profundo en él, o tal vez era que el resto de nosotros ya nos habíamos insensibilizado al dolor ajeno al acostumbrarnos a las cosas malas. En realidad, no supe de qué forma interpretarlo, pero al final sus palabras amables me tranquilizaron mucho. Podía notar que Alexander era una persona muy gentil, me sentía muy bien en su compañía, y eso que apenas lo conocía.

Tendré... cuidado. Muchas gracias —musite bajando levemente la cabeza ante sus palabras de preocupación que aprecié mucho, aún si, como él mismo lo había admitido, me había salvado como un deber y como lo hubiera hecho con cualquier otra persona y no como un favor especial por tratarse específicamente de mí... valoraba todo lo que había sucedido entre los dos esa noche.

Afortunadamente estuvo dispuesto a acompañarme lo cual fue un gran alivio ya que me tranquilizó los nervios, quería dejar la amarga experiencia de ese día atrás y sustituirla por completo con la agradable imagen de Alexander y de haber podido conocerlo ese día. Iniciamos el recorrido a paso lento, al menos de mi parte, de haber sido más temprano en el día me habría gustado invitarlo a cenar por ahí. Quizá lo haría, pero en otra ocasión más conveniente.

Aún no me sentía nada a gusto llevándome el mérito del caso, no era mío. Me sentía como la niña en la escuela que durante un examen a copeado de un compañero. No era precisamente una calificación que revelará mis conocimientos ni mi práctica, era una calificación engañosa y a decir verdad no me gustaba. Pero comprendía las razones de Alexander, bueno, al menos un poco. Así que guardé silencio nuevamente para no cuestionarlo sobre el tema, pues él ya lo había dejado muy claro. Lo que sí me sorprendió es que él además se preocupara por mi salud.

Mi hombro... sí, estoy bien. La enfermera me dijo... —y antes que pudiera decir nada más me había detenido por los hombros justo cuando pasábamos por debajo del alumbrado público, mirándome fijamente a los ojos con esa mirada brillante y penetrante que parecía ver a través de mí. Habíamos comenzado con mi estado de salud pero a decir verdad, al verlo tan de cerca frente de mí con sus ojos puestos en los míos, comencé a sentir un cosquilleo brotar desde el estómago y mi ritmo cardíaco se aceleró sintiendo un frío invadir mis mejillas que se tornaban color carmesí debido al fresco que la lluvia había dejado a su paso. Por un instante creí que iba a besarme... y eso me puso muy nerviosa. Sobre todo teniendo en cuenta que nunca antes había sido basada por nadie y que, mirándolo con más detenimiento Alexander era un muchacho realmente atractivo, más de lo que me había parecido la primera vez.

Pero al final sentí una gota resbalar por mi frente cuando él terminó hablando del azúcar en mi sangre...

De acuerdo. No más postres esta semana —sonreí nerviosamente después del momento de tensión donde mi imaginación había volado de más. Suerte que eso él no lo supo ni se enteraría jamás.

Acto seguido una afectuosa caricia sobre mis cabellos rubios consiguió que el rostro se me pusiera de todos colores, causando un estremecimiento y erizando mi piel de lo agradable que había sido. Afortunadamente para mí, Alex pronto explicó los motivos que lo llevaron a hacer eso, algo ante lo que no hubiera estado preparada ni en cien años, así evitó que nuevamente mi mente divagara sobre cosas que no eran.

¡Oh, no! D-descuida, esta bien —respondí sonriendo nerviosa al igual que él desviando la mirada. No era un momento incomodo,  al contrario era... agradable. Aún si no sabía la razón.


¿ Y cómo supiste eso con sólo mirarme a los ojos? —pregunté espontáneamente para aliviar el nerviosismo entre ambos. Como siempre curiosa abrí grandes los ojos al formular aquella pregunta pues él lo había dicho con tal convencimiento que en verdad estaba dispuesta a evitar los alimentos dulces para cuidar mi salud— ¿Eres médico o algo por el estilo?

No hubo mucho tema de conversación a continuación mientras llegábamos hasta donde el subterráneo para tomar mi camino final a casa. Una verdadera lástima no poder retenerlo un poco mas. Inclusive sentí una leve nostalgia cuando puse los pies en el andén presintiendo el adiós.

Y-yo... nuevamente agradezco todo lo que hiciste por mi hoy. Incluso el haberme acompañado hasta aquí —había tomado una gran bocanada de aire para decir todo eso sin que mis palabras finales se ahogaran. Debía ser sincera y sentida por todas sus atenciones. Después de todo, sólo el tiempo diría si nos volveríamos a ver.

Siempre que tengas un problema... puedes llamar a la detective Karen —sonreí demostrándole que contaba con mi apoyo, como civil y como amiga, claro, si es que estaba interesado. Estaba tan agradecida y admirada de ese chico misterioso, que tenía ganas de verlo otra vez pero bajo otras circunstancias menos arriesgadas.

Bueno, creo que esto es el adiós —extendí mi mano esperando estrechar la suya, esbozado una genuina y tímida sonrisa, aunque con un deje de tristeza por tener que dejar atrás a alguien que ya consideraba especial.




 
 

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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

Mensaje por Alexander Myers el Mar Abr 03, 2018 5:58 pm

Tod und Magie
Estación del tren subterráneo || Karen Lively
-Voz humana- -Voz Lúgubre-

En medio de su camino recibió aquella pregunta que ya tenía claro llegaría -No soy realmente un médico o algo por el estilo, es solo una de mis habilidades naturales. Algo sobre mi verdadera naturaleza de lo que no quiero hablar, espero comprendas nuevamente- Dijo con algo de amargura por cortar de esta forma la conversación dejando nuevamente paso al silencio entre ambos.

En medio del silencio eran contadas las ocasiones que sus miradas se lograban cruzar, lo cual le agitaba el corazón por la belleza de aquellos orbes color esmeralda. Tenía unos deseos de seguir mirándola, de apreciar con más detalle cada parte de ella. Estaba fascinado sin razón, sin motivo, y no le preocupaba en absoluto. De alguna forma entendía porque se sentía así.

Justo cuando llegaban a la estación subterránea comprendió que este sería el punto de separación para ambos. Pagó por su propio boleto de entrada, aún si no pensaba subirse al mismo tren que ella. Solo deseaba verla hasta el último momento cuando tomase el vagón que la llevase a su destino. El tren no tardaría en arribar según su programación, por lo que solo contaban pocos minutos permaneciendo juntos hasta el adiós.

Volteó a verle con una sonrisa tras escucharle hablar y prosiguió la conversación -No te preocupes, es lo menos que puedo hacer por toda la ayuda que me has dado. Has hecho mucho por mi hoy, aunque no lo creas- Contuvo por unos segundos la amargura de pensar nuevamente en la separación y al escuchar nuevamente las palabras de la contraria recobró fuerza moral para sonreír – Por supuesto, lo tendré muy en cuenta. Puedes contar con mi apoyo igualmente si en algún momento necesitas ayuda, procurare estar allí lo más pronto posible- Aseguró con la mano en el pecho y la cabeza en alto, mirándola con completa confianza.

Tras unos pocos segundos ya se escuchaba el tren acercarse por el túnel, no estaba muy lejos. Ya era hora de prepararse para el adiós, algo en lo que ella tomó iniciativa en sus palabras – Parece que si...- Extendió la mano a ella afirmando el apretón mientras la miraba a los ojos –Fue un placer haber pasado esta noche algo extraña con una chica tan agradable como tú, de no ser por ti seguramente estaría aún involucrado en todo aquel problema o en la carcel- Sonrió con sinceridad y regresó la vista al frente cuando el tren ya había llegado -Este es tu tren...- Dijo con algo de resignación al ver las puertas de este abrirse.

La vio partir de su lado para verle luego dentro del tren. El dolor en su pecho se intensificaba al sentir que no volvería a verla jamás, por lo que de su boca salieron las palabras más claras y fuertes hacía ella – Deseo que podamos vernos nuevamente pronto, Karen. Será un placer que podamos pasar un agradable día juntos- Levantó su mano para despedirse y una vez la puerta del tren se cerró dejó escapar un fuerte suspiro llevando la mano a su pecho –Espero enserio podamos vernos nuevamente...-

Cuando el tren ya había partido y el subterráneo estaba casi vacío, sacó el celular de su bolsillo para revisar la hora. Fue con esto como cayó en cuenta de lo absurdo que había sido en estos últimos minutos, ya que no habían intercambiado números telefónicos para mantenerse en contacto. Esto le revolvió el alma con algo de amargura, pero por alguna razón se sentía algo tranquilo, ya que confiaba en que podría encontrarse con ella nuevamente.

Salió del subterráneo para mirar al cielo con una ligera sonrisa en el rostro, y tras una fuerte inhalación refrescante regresó la vista al frente –Volveremos a vernos nuevamente en un futuro, es muy seguro que sí ¿verdad Karen?- Sonrió con más alegría llenadose de ánimos y con ello dio por finalizada una de las noches más largas y misteriosas de su vida, dando así paso al inicio de una larga historia que posiblemente nunca tendría fin.
 




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Re: Tod und Magie [Privado Karen Lively]

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