A Nice Spring Night (Drazen)

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A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Miér Abr 18, 2018 11:27 am

Era increíble lo que la gente rica podía hacer con su tiempo y espacio. Camille estaba acostumbrada a las fiestas de fines de semana, quizá alguna salida nocturna a algún bar para encontrar a alguien "para comer" pero esas no contaban como fiestas. Y éste cliente, un hombre bonachón con quien llevaba una relación estrictamente profesional y a quien trataba de poner en forma, el hombre tenía una prominente barriga que daba a saber todos sus excesos y que no le dejaba ver siquiera su propio pene. Eso era triste y a Camille no le gustaban los hombres tristes, así que lo tenía además en una estricta dieta que el hombre con trabajos seguía, pero ponía su empeño. Y fue justamente ese cuarentón hombre de negocios quien le pidió acompañarle a una fiesta ese miércoles por la tarde.

La fiesta fue organizada por uno de sus socios mayoritarios y el hombre no quería llegar solo. No era raro que pagaran a mujeres por acompañar a los caballeros a esas reuniones. Camille más bien fue invitada y no vio a mal ir a la reunión. Quizá podría conseguir más clientes propios o para el mismo gimnasio donde trabajaba. Podría relacionarse con más personas, conocer gente interesante o al menos con suficiente dinero que quisieran gastar. O solo socializar estaba bien. Aceptó la invitación y su cliente le aseguró que no tendrían que salir juntos, con llegar como su acompañante bastaría para mantener las apariencias. A su lado Camille más bien parecía su hija, pero no era rato que hombres de negocios mayores buscaran muchachas jóvenes.

El día de la fiesta llegó, y solo para esa ocasión compró un hermoso vestido de cocktail en color azul, perfecto para la ocasión. Además de accesorios y zapatos a juego. Limpia, perfumada y preparada, el cliente, de nombre Jack, pasó a recogerla en una elegante limusina. Llegaron a la zona cara de la ciudad donde solo los más ricos e influyentes podían vivir según las reglas de la gran New London. En cuestión de casi una hora llegaron a lo que era una gran mansión. Muchos invitados estaban llegando, pero no demasiados, al parecer era un evento muy exclusivo. Por dentro ni qué decir, era la opulencia hecha realidad y se sintió como toda una princesa al llegar a lo que era propiamente la sala de fiestas. Jack se entretuvo con algunos conocidos y eso dejó a Camille libre para explorar. Fue a la mesa de bocadillos, donde un elegante caballero parecía servirse algo. "El anfitrión es una persona de gran gusto, ésta reunión es como de cuento de hadas" comentó de la nada al caballero. Sí, se veía de buen ver y nada perdía con iniciar una conversación. Poco sabía que ese caballero era el anfitrión. ¡No conocía a nadie más que a Jack Taylor en esa fiesta!
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Mar Abr 24, 2018 11:14 am

Acostumbrado a vivir una vida llena de lujos, Drazen no tenía reparo alguno en organizar de vez en cuando alguna fiesta, ésta vez con la clara intención de encontrar algún negocio fuerte que le fuera de ayuda a su propia empresa. A decir verdad, y aunque él no tuviese ninguna clase de problema financiero, estaba convencido de que no estaba nunca de más tener uno que otro socio que le sacase de apuros en caso de necesitarlo. Desde siempre se caracterizó por ser un visionario, un hombre que tuviera siempre contemplado todo tipo de escenario, fuese negativo o positivo para sí mismo y su familia entera. Esa noche, misma en la que decidió vestirse de manera un poco más discreta, recibió en su mansión a tanta gente que poco faltó para hacerle sonreír del más puro agrado. Tanto él como su hija y su hermano menor estaban sorprendidos con la cantidad de personas que asistieron a aquella reunión, repleta de funcionaros, empresarios, famosos y demás personalidades en New London.

Y si le hubieran preguntado a él, eventualmente hubiese podido compararlo con una mascarada, una de esas fiestas que él antaño tanto adoraba cuando su padre vivía. Drazen se encargó de que todo estuviese perfectamente orquestado, desde los bocadillos hasta la bebida, incluso la suave música que se escuchaba provenir del piano que interpretaba su propia hija, recibiendo más de un halago de parte de los invitados. Y era Cedric el que se encargaba de recibirlos en la puerta de entrada, actuando como el verdadero anfitrión de la noche.

Vaya, a Drazen le gustaba de cierta forma el anonimato, le gustaba además que su hermano menor le apoyase en ese sentido. Así pues, pudo ir de un lado a otro en la fiesta, conversando con quienes sí estaban al tanto de quién era el verdadero anfitrión, instándoles a pasar una noche agradable, que disfrutasen de su hospitalidad. Un hombre como él, conocido por su implacable mano de hierro en los negocios, comportándose como si se tratase de una persona cualquiera en medio de la multitud... Era claro que se trataba de un hombre peligroso.

Decidió entonces pasar a la barra de bocadillos, una copa de champagne en su diestra y su mirada puesta sobre sus invitados, una vista privilegiada de la que gozaba. Y entonces, la voz de una dama captó su atención, una chica no muy lejos de su posición, a quien dedicó una sonrisa ladina, desde luego orgulloso por lo que logró esa noche.

¿Eso crees? Es bueno saber que la reunión ha sido de su agrado, mademoiselle —un acento francés perfecto, voz aterciopelada, pero masculina, como si se tratase de una caricia, incluso un toque de misterio agregado al color de su voz, tono que fácilmente se perdió en medio del bullicio tras dichas aquellas palabras—. Drazen Mirkovic, todo un gusto conocerle —expresó al tomar la mano contraria con delicadeza, besando el dorso de la misma.



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Mar Abr 24, 2018 10:03 pm

Que el caballero que estaba en la mesa de bocadillos le hablara con galante acento y de pronto le dijera "mademoiselle" hizo que el apellido le saltara directo al corazón. ¿Cómo no sonreír cuando alguien le hablaba en francés con una entonación tan natural? "Camille Bellerose, un gusto, caballero" hizo una educada reverencia mientras tomaba uno de los canapés en la mesa y lo comía con toda la educación que conservaba de su crianza más temprana. "Me alegra saber que hay gente interesante en la fiesta" comentó. "Yo vine aquí invitada por el señor Jack Taylor, no sé si lo conozca" buscó al hombre con la mirada y éste platicaba con un grupo de personas, parecían divertidos, pues todos reían. "Es él, tuvo la amabilidad de traerme" volvió de inmediato su atención a Drazen.

Jack Taylor tenía una empresa dedicada a la programación de sitios web. Sus trabajadores eran buenos y él en especial tenía mucha visión para esos asuntos. Nadie dudaba de los servicios que ofrecía. "Y antes de que te dejes llevar por el vestido, me atrevo a decirte que no soy más que la entrenadora y nutrióloga del Sr. Taylor" y pese a eso Camille no daba en lo absoluto una imagen tan simplona. Se notaba su noble cuna, se notaba que era un alma libre y que sin duda le gustaba lo que hacía. En algún momento su atención se la llevó una linda niña que tocaba el piano mientras todos celebraban. Y siendo Camille como era, puso un gesto de encanto al ver a la nena con ese tamaño talento para tocar el piano. "Oh, esa nena es preciosa, es como una pequeña princesa".

Se le salió un poco su vena de ternura, no podía evitarlo. "Oh, lo siento" solo le faltó agregar a su improvisado curriculum oral que era niñera de medio tiempo. "¿Y a qué te dedicas, eh? Tienes apariencia de un artista o algo similar, o podría equivocarme y seguro que eres un luchador profesional o algo similar" dijo en tono de broma, comía un poco más, los bocadillos eran deliciosos. En algún momento empezó una canción que invitó a bailar un poco y varias parejas comenzaron a hacerlo. "Oh, esa melodía me encanta, ¿sería atrevido invitarte a bailar, Drazen?" preguntó guiñándole un ojo. "También me puedes invitar si quieres, no creo negarme" lanzó una elegante risa y no perdió la oportunidad de ver al caballero de pies a cabeza. En serio era guapo.
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Jue Abr 26, 2018 11:12 pm

Ah, el viejo Jack, lo conozco sí, no conversamos muy seguido pero es un hombre con particular buen ojo para los negocios, debo admitir —comentó sin darle demasiadas vueltas al asunto. Era obvio, claro, que quienes estaban en esa fiesta eran personas que conocía de sobra, unas más que otras desde luego.

Y entonces, el escuchar hablar de su hija causó revuelo en Drazen. La respuesta natural del albino fue, desde luego, largar una risa tenue, profunda e incluso con un ligero toque ronco en ella, una mueca que pronto se transformó en una sonrisa divertida, no sólo por la actitud que tomaba aquella chica, sino por su manera de expresarse. Desde luego que mostró en todo momento la galantería propia de los que pertenecían a la familia Mirkovic, aquella que inculcó en la jovencita que se dedicaba a amenizar la fiesta con su increíble habilidad en el piano.

Es mi hija, Joan, me pidió tocar el piano esta noche, y no podía negarle tal cosa, siempre termina convenciéndome de cualquier cosa que se proponga —expresa con claro tono de orgullo en su voz, y es que esa joven era desde luego su mayor tesoro, quien más alegría le causaba en esta vida. Drazen miró de reojo a su invitada, notando que probablemente ella no había notado todavía que estaba hablando con el anfitrión de aquella reunión, mas él no estaba dispuesto a revelar tal información de buenas a primeras. Quienes asistieron por invitación de Mirkovic desde luego eran conscientes de la jerarquía en ese lugar, de quién era el verdadero dueño de tan ostentosa e inmensa mansión que fungía como sede aquella velada.

Soy empresario, me dedico a la compra y venta de bienes raíces, construcción, e incluso un poco de abogacía, de todo un poco, mon chèr— explicó, dando un sorbo a su bebida, escuchando con una sonrisa la música que, desde luego, invitaba a otros a bailar al centro de la pista. Sin embargo, y tan pronto escuchó las palabras de la más baja, aquella propuesta que indecorosa para él se presentó, tuvo que negar con la cabeza, inclusive mostrando una sonrisa burlona, algo tan propio de Drazen que podrían hasta decir que se trataba de una firma personal.

Sin mayor problema, el albino dejó la copa sobre la mesa de bocadillos, acercándose a aquella joven para tomarle con delicadeza de la mano, acercándole a sí para rodear su cintura con la diestra, y él inclinarse lo suficiente hasta llegar a su oído, donde dejó que su cálido aliento acariciase la blanca piel, el aroma varonil propio de un hombre como él impregnando el ambiente, un aroma que desde luego combinado con el aroma a sándalo que despedía le volvían irresistible.

Pardon moi, mademoiselle, tengo invitados que atender, quizás más tarde, ¿le parece? —musitó, separándose tras unos instantes, y descaradamente haciendo con ello que sus labios rozaran de manera casi casual y distraída la mejilla contraria, una caricia tan dulce como la de su respiración cerca al oído de la doncella. Drazen volvió a tomar su copa, dejando sembrada la semilla del deseo como tanto disfrutaba hacer con otros.



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Sáb Abr 28, 2018 12:56 am

Así que estuvo hablando con el verdadero anfitrión de la fiesta durante esos minutos... Era una agradable revelación, eso y que la linda niña que tocaba el piano como un ángel era su hija. Entonces el joven rubio que recibía a los invitados era otro familiar, sí, ahora armaba todo y solo sonreía para sus adentros. Y si bien la ecuación le dijo que quizá habría una esposa, a menos que la niña naciera por mitosis, la forma en que Drazen la tomó y le habló al oído le dijo de inmediato que no había una figura materna en la mansión. ¿Quizá era viudo? ¿Padre soltero? ¿Quizá divorciado? Ignoraba su edad, en New London cualquier jovenzuelo podría tener doscientos años sin problema. Decidió no hacerse tanto lío la cabeza y simplemente disfrutar. No solía meterse con casados, pero Drazen no parecía ser cazado, además era insensato resistirse a ese encanto del caballero.

"Fais ce que tu devrais faire, monsieur" dijo en su tono materno y esperó con una sonrisa. Siguió comiendo algunos bocadillos, se llenó con algo de licor y éste comenzó a hacer que su sistema se acelerara un poco más. Constantemente buscaba al caballero con la mirada, estaba en su asunto, era su fiesta después de todo. Ella lo disfrutaba, en algún momento el viejo Jack fue con ella y platicaron un rato. "La estoy pasando bastante bien, muchas gracias por traerme" dijo con una sonrisa, estaba realmente agradecida con él. Incluso bailaron un poco antes de volver a ir cada uno por su lado. Camille volvió a la mesa de bocadillos... No era golosa pero la comida que estaba disponible era magnífica. Algunos invitados intentaron sacarla a bailar, pero Camille tenía otro plan. Había puesto el ojo en el caballero de buen acento y delicioso aroma. Sí, había despertado su hambre... Esa hambre.

Apenas vio a Drazen disponible, se acercó. "¿Caballero, me permite una pieza?" preguntó con gracioso tono mientras le ofrecía su mano. Debería ser el caballero, por tradición y cortesía, quien pidiera la pieza a la dama que gustaba cortejar, pero el alcohol en su sangre y el hambre su entrañas le pidieron ser algo más juguetona. "Conozco la canción que tocan ahora mismo, la bailaba con mi padre cuando aun vivía con mi familia en mi natal Francia" agregó con la misma sonrisa coqueta en el rostro, ojos brillantes y dejando salir sus propios dotes como la súcubo que era. "Y debo decir que su acento es como escuchar a mi gente, así que tengo bastantes ganas de seguir escuchándole, quiero saber qué más puede decir... O hacer, caballero, usted realmente parece ser un estuche de sorpresas" y ahí estaba Camille, dispuesta a jugar el juego que ofrecía la fiesta y la ciudad del pecado. ¿El caballero aceptaría? Era una apuesta que estaba dispuesta a tomar.
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Mar Mayo 01, 2018 11:23 pm

La velada pasaba con relativa calma, él yendo de un lado a otro, conversando con algunos de sus invitados, e incluso tomándose la libertad de darse un tiempo libre para conversar tanto con su hija como con su hermano, que apoyando a Drazen iba también de un lado a otro del salón, asegurándose de que todo quedase tan perfecto como al mayor de los Mirkovic le gustaba. Y claro, cada cierto tiempo, el albino miraba de reojo a aquella joven con la que tuvo la corta conversación al inicio de la velada. Por supuesto, para él no pasó desapercibida la manera en la que ésta se acercó a solicitar bailar una pieza con él, a lo que desde luego respondió con una sonrisa ladina, tomando la mano de la más baja con la delicadeza, besando el dorso de la misma, e inclinándose un poco a hacer una reverencia.

¿Qué clase de hombre sería yo si permitiera que una dama sea la que deba tomar la iniciativa? —aunque su mirada demostrase aceptación hacia la petición, lo cierto era que le parecía divertido ver cómo, en efecto, había logrado sembrar esa pequeña semilla del deseo en esa jovencita. Y le encantaba el resultado, gustaba de notar cómo esa chica exudaba feromonas por doquier, aroma que no pasó desapercibido para el vampiro, quien desde luego cambió los papeles en cuestión de segundos, guiando a la joven hacia la pista de baile con una sonrisa en el rostro.

La sonrisa de Drazen lograba conquistar, causaba furor en sus invitadas femeninas, era un hombre que se daba a desear, y que sabía perfectamente cómo tratar a una mujer.

Era el tipo de caballero que muchas mujeres deseaban tener para sí mismas, un hombre cuya elegancia era comparable a aquella de ensueño que se leía en los libros de historias románticas. Drazen le tomó de la cintura, su brazo rodeó el cuerpo de la joven de manera firme, sujetando con su otra mano la contraria para mantenerla en alto. Él era quien guiaba el baile, era él que con su experiencia se dedicaba a conducirla por la pista como todo un conocedor de ese tipo de instancias. Incluso se tomó la libertad de colocar un escenario peculiar, aquel tan conocido en que el hombre sujetaba una vela en una de sus manos, y mostraba sus habilidades logrando que dicho objeto no se apagase en ningún momento durante un vals. Lo logró, el baile era fluido, era enérgico, tan natural que la vela en ningún momento estuvo cercana a apagarse, como si Drazen hiciera a su pareja de baile flotar por la pista.

A su alrededor los invitados miraban embelesados tal proeza, un hombre de ese tipo ya casi no existía, todos siempre eran del tipo de brutos que se sentían realizados sólo porque una mujer tuviese siquiera las agallas de dirigirle una mirada, hombres que actuaban peor que cavernícolas cuando estaban frente a una dama. Y era él, quizás, uno de los especímenes más peligrosos precisamente por ser de aquellos hombres que conocían muy bien el pensamiento femenino, un hombre que sabía manipular, que sabía obtener las cosas como y cuando las quería, sin importarle nada más.

Por supuesto, sabía también cómo seducir, cómo obtener la atención de una doncella si así lo deseaba, jugar con ella, con sus ansias, saciar su propia hambre hasta dejar a su presa implorando por más de él. Desde luego, sus intenciones esa noche no eran otras sino las de pasar un buen rato con sus invitados, dejar que la velada tomase su curso natural.

Tan pronto aquella pieza finalizó, y la vela en la mano de Drazen permaneció intacta al alejarse, él hizo una leve reverencia a su pareja de baile, sonriéndole de manera galante, discreta, tomando de nuevo su mano para besar el dorso de la misma.

Le agradezco tan grata experiencia, mademoiselle, siéntase libre de venir a la próxima que reunión que realice, está cordialmente invitada —el roce de sus labios sobre la piel de la rubia fue efímero, lento y tortuoso, cual si fuese una brisa veraniega recorriendo cada pequeño rincón a su alcance. Así pues, se alejó, pero tuvo el atrevimiento de acercarse y dejar un beso en la mejilla contraria, un agradecimiento muy suyo. Ésta vez era a él a quien le correspondía interpretar una pieza en el piano, una que muchos de sus invitados habían estado solicitando por bastante tiempo ya.

Y claro, ¿cómo negarse a un poco de música? Czardás era una de sus piezas predilectas, y desde luego que su principal objetivo era entretener a los asistentes a la fiesta. Si aquella chica disfrutaba de su puesta en escena, sería un gran orgullo para él.



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Miér Mayo 02, 2018 10:16 pm

El baile fue por demás maravilloso, el caballero se movía dando a entender que estaba en su terreno, la llama de la vela parecía danzar por igual y a la par de los movimientos de ambos. Camille estaba totalmente deleitada, se le notaba. Drazen rápidamente tomó el control por mucho que la francesa en algún momento fue la que retomó la iniciativa. El piano acompañaba, él la llevaba casi volando por lo que era la pista de baile y podía sentir esos piquetes en la espalda que quería decir que muchos le miraban. Más bien "muchas", pues podía sentir la mirada de envidia de las chicas presentes, muchas damas de compañía, seguramente varias solteras y otras que poco les importaba ser casadas habían tenido deseos de abordar al anfitrión, pero de ellas era la culpa por no acercarse. Camille nunca peleaba con sus congéneres, pero solía caerle a mal que le miraran de aquella manera tan desagradable. Además, el caballero le había despertado el hambre. Normal que fuese por él, ¿o no?

"Soy yo quien debería agradecer por el baile y la invitación a futuras reuniones" dijo Camille en exquisito tono, correspondiendo la caravana que el caballero le hizo. La súcubo pocas veces tenía la oportunidad de demostrar aquellos exquisitos modales aprendidos desde su más tierna infancia. "Creo que lo adecuado sería darle mi contacto como es debido, así que..." le extendió una de sus tarjetas de trabajo. "Estoy más disponible en mensajes, de repente me ocupo, pero no dude en que liberaré mi agenda sin pensarlo para una siguiente reunión, caballero" la caricia claramente la hizo temblar, y no que luchara por ocultarlo, simplemente sucedió. Y cuando fue el momento en que Drazen fuera quien deleitara a sus invitados con una pieza en el piano, de inmediato fue a presenciar en primera persona un talento más del anfitrión. "Oh..." la melodía de piano se apoderó de la mansión.

Todos estaban extasiados escuchando, Camille junto con ellos, desde luego. Quedó recargada en el piano con los ojos cerrados, recordando aquellos bailes similares en la mansión Bellerose. La súcubo aun estaba un poco lejana a tener una riqueza de ese tamaño. Tenía su pequeña fortuna, pero aun no se hacía de una mansión, solo contaba con un elegante departamento, pero era todo. Estar ahí le trajo gratos recuerdos y Drazen, con su particular simpatía y montones de gracias, sin duda era la cereza del pastel... En serio sentía hambre de él pero podía ocultarlo, incluso estaba la posibilidad de que esa noche se fuera sin nada más que otro beso de despedida en la mano, pero valía la pena que siguiera rondándolo. Simplemente le agradaba... Aplaudió junto con los demás cuando la pieza terminó. Algunos otros invitados lo abordaron con muchas preguntas y felicitaciones. Camille aprovechó para tomar algo de distancia. Consiguió una copa en el camino y fue a uno de los balcones con vista al jardín. Sonriente, miraba la estrellada noche y el maravilloso paisaje. "Diablos, me excité" se dijo a sí misma con una risilla, cayó en el encanto de aquel hombre y... No, no le apenaba.
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Vie Mayo 04, 2018 12:10 pm

Eran sus dedos los que se movían con una increíble soltura sobre el piano, blanco y negro danzando al ritmo marcado, tempo alto y bajo, veloz o calmado, dominaba a la perfección la pieza que decidió interpretar, una melodía que rápidamente empezó a tomar fuerza mientras los asistentes a esa reunión observaban con gran sorpresa cómo el anfitrión explotaba sus habilidades al piano. No cabía duda que era él quien había hecho las veces de profesor de su hija Joan, ¿es que acaso este hombre tenía algo que no pudiese hacer? Tenía cada gracia que directamente parecía un hombre sacado de las más extrañas fantasías de un artista frustrado.

Así pues, la música ambientó por un buen rato la velada, pasando de simple Czardás a cosas más intensas como un tango, e incluso recibiendo más tarde el acompañamiento de su hermano en el violín. En efecto, los suspiros que él arrancaba eran de órdago, e invitaba a preguntarse si es que la mujer que estuvo a su lado en algún momento fue conquistada con el mismo ímpetu con el que ahora las doncellas le prestaban su atención.

El espectáculo finalizó después de unos minutos, tras los cuales la hija de Drazen volvió a tomar asiento frente al piano y continuó deleitando a los invitados mientras su padre se dedicaba de nuevo a atender a los demás. Finalmente, y tras unos minutos conversando con unas personas y bromeando con otras, decidió tomar un poco de aire fresco. La fiesta iba a la perfección, todo estaba llevándose a cabo como estaba planeado, tal como él hubiese esperado de una reunión organizada por su persona. Drazen se hizo con una copa de vino, y decidió salir a uno de los tantos balcones de la mansión, una sonrisa suave en su rostro, quizás hasta con un toque de malicia en el momento que su vista captó la presencia de la joven con la que antes danzó por la pista de baile en aquel gran salón. Sus dedos pasaron a través de su cabello, peinándolo hacia atrás y deshaciéndose de cualquier imperfección que pudiese existir.

Caminó con calma, pasos que casi fueron imperceptibles, e incluso pareciese que quien se acercaba no era más que un fantasma. Tan pronto estuvo junto a aquella chica, Drazen la miró de reojo, fingiendo también que admiraba el paisaje que se presentaba frente a ellos.

¿Ha ocurrido algo, mon chèr? No quisiera pensar que no está disfrutando de la reunión si ha decidido apartarse del resto de invitados, corríjame si estoy equivocado —expresó con voz suave, aquella ronca y profunda que desde un principio hubiese utilizado cuando en la mesa de bocadillos se le ocurrió iniciar una escueta, pero ciertamente interesante conversación. Quizás algo osado de su parte fue el acortar distancias hasta quedar frente a frente, sujetando el mentón contrario todavía con esa sonrisa digna de un casanova en el rostro.

Eran sus expresiones, el aire misterioso que emanaba de él, esa manera tan suya de hacerse con la atención de quien deseara, buscando en aquella chica una potencial víctima para sus juegos de poder. Sus dedos acariciaron con delicadeza la piel de su mentón, las yemas de sus dedos deleitándose con la suavidad de aquella delicada piel que se le antojaba apetecible, pensamientos que desde luego no dio a conocer, al menos no hasta unos minutos más tarde.

Disculpe mi atrevimiento, pero su piel es más suave de lo que parece, ¿le han dicho que ésta noche luce especialmente exquisita? —era suave, pero firme, no sólo su voz iniciando con caricias aterciopeladas a su sentido del oído, sino aquellos hábiles dedos recorriendo la dermis de la rubia desde sus mejillas, pasando de manera distraída por su cuello y descendiendo por su hombro, su brazo hasta sujetar la mano contraria y elevarla hasta sus labios, dejando con ello un suave beso en el dorso de la misma, una mirada dirigida a la más baja, más como una forma de ver sus reacciones que para darle alguna señal. Drazen sabía tratar a una mujer, podía considerarse un hombre amante del sexo femenino, y no tenía reparo alguno en ocultar su fascinación por las féminas. Ahora mismo, aquella que tenía al frente suyo le llamaba la atención, le parecía... peculiar.

Me permito decirle, mademoiselle, que es una de las invitadas más agradables que he visto esta noche —musitó, separándose sólo para dar un sorbo a su copa de vino.



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Vie Mayo 04, 2018 10:38 pm

Camille no quedó sola demasiado tiempo, mientras disfrutaba de su copa y de la maravillosa vista que otorgaba ese balcón junto con la brisa de la noche, esa magnética aura del anfitrión se hizo sentir, recordándole a la súcubo una vez más quién era el dueño de esa casa. Sonrió al verlo, imposible no quedar encantada ante su presencia, además, ¿en qué momento llegó ahí? Era de pies ligeros al parecer, alguien que conocía bien su espacio y su cuerpo. "Oh, sigo encantada por todo, simplemente quise darme la oportunidad de ver el jardín desde otro ángulo mientras bebo algo de vino. Hace mucho que no tengo oportunidad de ver algo así, monsieur, no desde mis días más jóvenes en mi ciudad natal" explicó con una sonrisa, "simplemente me atacó algo de nostalgia, pero no de mala manera" aclaró de inmediato. Lo siguiente que sintió, antes de percatarlo, fue la cercanía del caballero y esa mano en su mentón sujetándole en gentil agarre.

Sonrió de buena manera mientras la caricia y las palabras de Drazen la hacían temblar de manera visible... Ese sujeto era un verdadero casanova, alguien que atacaba con cada uno de sus encantos y, sí, eso la tenía realmente emocionada. Ese hombre tenía una telaraña alrededor de ella, y la súcubo estaba encantada de ser ella quien cayera sin remedio en un juego de seducción tan natural, tan sutil y tan efectivo. "Me halaga con sus palabras, gentil caballero, y si no fuera yo una inocente doncella, creería que me está tentando a hacer algo malo ésta noche" dijo con una sonrisa seductora. Dos podían jugar el mismo juego, ¿o no? Estrechó su mano con la de él y con la mano libre correspondió las caricias. Sus dedos pasaron por aquel rostro que parecía haber sido esculpido por el más clásico de los escultores. Mentón fuerte, labios suaves, no reparó en acariciar estos antes de bajar a su cuello y jugar sus dedos en la orilla de la ropa ajena.

La mano completa recorrió el pecho ajeno por encima de la elegante ropa. Despedía aquel exquisito aroma a perfume. Su sonrisa se amplió y solo atinó a acercarse un poco más a él, solo un poco más hasta casi rozar sus labios con los ajenos. Lo recorrió nuevamente con la mirada de arriba a abajo. "¿Cree que no siento la teleraña alrededor de mi? ¿Acaso cree que no sé que me ha dejado atrapada y que no tengo intensiones de poner resistencia? Es usted un atrevido, un encantador y atrevido hombre" una sonrisa coqueta, ladina antes de darle un suave beso en los labios y separarse un palmo del rostro ajeno. "No suelo conocer hombres como usted, Drazen, creí que ya se estaban extinguiendo" sonrió. "Y quizá deba decirlo ahora o puede que ya usted lo intuya, pero mi naturaleza no es como la suya, y a la vez no somos demasiado distintos... Los suyos son seductores natos... Y los míos nacen y viven para seducir" pasó sus dedos por las mejillas ajenas antes de hablarle al oído, rozando sus labios en la oreja de Drazen. "Desde que he cruzado mirada con usted me ha abierto el apetito..." y con eso quería decir bastante al hombre.
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Dom Mayo 13, 2018 8:45 pm

Quien le conociera se hubiese imaginado en cuestión de segundos qué era lo que planeaba, hacia dónde iba dirigido ese coqueteo descarado de su parte, y es que al menos de parte de Drazen las intenciones estaban más que claras, simple y llana diversión, quizás un poco más intensa de lo que cualquiera podría imaginar. Era un hombre de terrible temple, alguien que de obtener lo que deseaba lo aprovechaba al máximo, energía que ilimitada podría hacer increíbles maravillas. La sonrisa de Mirkovic se ensanchó segundos más tarde, justo tras la respuesta de la doncella a su merced, de quien tomó despreocupadamente la mano y besó el dorso de la misma, una caricia tenue entre sus dedos y los ajenos, todavía aquella sonrisa ladina, y digna desde luego de un verdadero caballero victoriano.

Dudo, cara mia, que sepas una pizca de lo que soy capaz de hacer sólo intuyendo mi naturaleza —ésta vez se tomó la libertad no de usar el francés, sino el italiano, un idioma que sabía a muchas mujeres lograba encantar, no sólo por su dominio en el mismo, sino también por las maravillas que podría lograr con éste. No era un solo idioma el conocido como aquel del amor, sino más bien cualquiera podría entrar en esa categoría si se sabía utilizar adecuadamente y él, por supuesto, era un hombre que sabía jugar sus cartas a la perfección desde un principio, fingir una mano terrible y después salir avante con una jugada irrefutable.

Ésta vez, como debía ser ya evidente, Drazen no tenía la más mínima intención de jugar fácil con aquella chica, quería construir el deseo, causar en ella una sensación tal de necesidad que después le fuese difícil deshacerse de la misma. Su sonrisa se ensanchó, y fingiendo un poco de desinterés miró a la joven con una ceja en alto.

¿Le he despertado el apetito, signorina? ¿Qué podría pensar mi hija si llegase a ver a su padre perdiéndose de la fiesta con una mujer que podría ser su hermana mayor? Muchos problemas, ¿no lo cree así? —el tono que utilizaba era burlesco, sarcástico, apelando inclusive a la seriedad, lo que le brindaba a sus palabras un morbo increíble, invitando con ello a su pequeña víctima a caer en su juego. Vamos, era evidente que entre ambos había algo tomando forma, sólo que el vampiro no era de aquellos que se dejaba influenciar con facilidad. Los de su raza tenían especial resistencia a caer en las redes de una mujer así, eran ellos quienes seducían, eran ellos quienes tomaban el cuerpo de las jovenes para su deleite personal, para tener una fuente de alimento que utilizar cuando así lo necesitasen.

Y el aroma de la sangre contraria era atractivo, como el de un bien vino añejándose en barricas de la más alta calidad. Claro, hacía falta probarlo y ver si su olfato no le traicionaba. Podría permitir el acercamiento de una mujer sólo para saciar sus ganas de sangre, pero no iba a permitir que una doncella como esa se le subiese tan rápido, que se tomase tantas libertades. La música al interior del lugar poco a poco dejó de escucharse, la ilusión de que ésta seguía sonando entonces se volvió casi un sueño, mera imaginación, el silencio reinó, y aprovechando las distracciones que había en la zona, el mayor tomó con la mayor de las delicadezas la mano de aquella joven, instándole con ello a que le acompañase, un recorrido por los jardines, aquellos rosales rebosantes del rojo propio de la sangre poco a poco llenando sus sentidos.

La fiesta se volvía cada vez más lejana, el bullicio se terminaba, los invitados seguían en lo suyo, y Cedric continuaba en su papel de anfitrión sustituto mientras su hermano recorría los jardines con aquella invitada.

Hace años, recuerdo que mi padre ordenaba siempre se plantasen rosales blancos, decía que representaban pureza, que era un color tan hermoso que nada podría mancharlo —musitó, tomando entre sus manos una de las rosas rojas, sujetándola sin miedo a pincharse con sus espinas—. Pero un día me di cuenta que ese color se vería mejor de otra manera, bastó una mordida para teñir una de ellas de rojo —y dicho ésto, tendió la rosa a su invitada, con una sonrisa ladina—. ¿Usted, señorita, prefiere el blanco o el rojo?

Sus ojos brillaban a la luz de la luna, en espera de que la rubia recibiese tan pequeño presente, siempre con una expresión propia de un caballero dibujándose en su rostro.

"Be careful what you wish for; your wish might come true."



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose el Lun Mayo 14, 2018 9:43 pm

Ese horrible y maravilloso hombre, estaba jugando, la estaba seduciendo y no cedía, se mantenía firme y eso era algo que la súcubo podía admirar e incluso aprender. El maldito se daba a desear, su tono era suave, confiado y totalmente lleno de sí mismo. Al parecer se había topado con un oponente fuerte y con muchos trucos. Más que molestarse lo maldecía con marcada diversión. Estaba ante alguien de quien podía aprender aquel intrincado juego de la seducción. Hasta el momento a Camille le habían tocado chicos que se excitaban con facilidad, que caían con suaves besos y caricias y se dejaban llevar por el frenesí, otros la buscaban tal cuál para una sesión de intenso sexo y usarla de la misma manera que ella les tomaba energía. Todo bien hasta ahí, pero estaba ahora ante algo más complicado.

Y estaba encantada por ello. Debía jugar mejor sus cartas, aprender del enemigo y hacer su propia estrategia. Sí, eso debía hacer.

"Me suena a que es del tipo que se deshace de los problemas sin demasiados... Problemas" se echó a reír con esa fina risa suya, divertida. No rendida pero sí reconociendo el poderío ajeno. Atenta aun. Entre pláticas terminó en el jardín que antes veía de lejos, veía las hermosas rosas y escuchó aquella historia, eso la hizo sonreír. "Usted claramente prefiere el rojo, pero si estamos hablando del blanco que yo creo..." sonrió acariciando los pétalos de esa misma rosa, la que él sostenía. "Entonces eso es lo mío, un color por otro, es lo justo, ¿o no? Estoy dispuesta a ceder al rojo para descubrir el blanco en el fondo... Ah... El italiano no lo estudié y estaba en los cursos opcionales" rió una vez más al recordar aquello. Si él usaba sus mejores armas, Camille estaba dispuesta a sacar su arsenal. Eso era un enfrentamiento ahora mismo. "La noche es hermosa, la fiesta seguro que está increíble aun... Mi apetito sigue, pero sabe lo malo que es hacer esperar al que ha tenido un antojo" tomó la rosa y, sí, por mero accidente se pinchó el índice. Una pequeña gota salió, sonrió y miró al caballero. "Siempre he tenido curiosidad... ¿Qué puede percibir en esto, caballero" acercó su índice al vampiro, la gota aumentaba de tamaño e incluso ella misma sentía el metálico aroma de su propia sangre. "Yo puedo sentir muchas cosas en una probada, por cierto".

Antes de permitir cualquier acercamiento, ella misma lamió su dedo para limpiar la sangre. El pinchazo fue algo molesto, pero no como para hacerla fruncir el ceño. Caminó un par de pasos luego de darle la espalda, respiró hondo y con unos movimientos más, volvió a salir otra pequeña gota. Se la mostró. "Supongo que éste es el mejor rojo que se puede conseguir, es intenso, es vida... Es tan simple perderla" volvió a acercarse, lo rodeaba, lo miraba, lo estudiaba. Acercó su índice a los labios ajenos y solo pintó el labio inferior del caballero con su sangre. "Dígame si le gusta éste rojo, es mi rojo y de nadie más... ¿Sabe distinto cada uno? Por mi parte, puedo contarle que puedo sentir el sabor de cada quien, todos son distintos, más no todos son... Deliciosos... ¿Usted lo es?" Quería saberlo, sí.
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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Drazen & Cedric el Vie Mayo 18, 2018 12:11 pm

Era un juego, cada pequeña acción podía ser considerada un cruel y despiadado juego de su parte. Tenía las de ganar, estaba en su terreno, y aunque no lo estuviera siempre buscaría la manera de mantenerse a flote, por encima de cualquiera que tuviese siquiera la alocada idea de vencerle en algo que él adoraba.

Su mirada recorrió a su invitada mientras ésta se dedicaba sin mucho éxito a tentarlo, ¿es que acaso creía que él se dejaría influenciar con un poco de sangre sobre sus labios? Si bien era un vampiro y tenía cierto gusto por la sangre, como naturalmente ocurría, lo cierto era que no se trataba de ningún desesperado por el sabor de la misma.

No perdía los estribos, no se convertía en un ser poco pensante que sólo podía tener rondando en la cabeza la idea de alimentarse como un bárbaro. Drazen sonrió, y con su dedo pulgar retiró aquel líquido de sus labios, mirando la mancha sobre su piel y liberando entonces una tenue risa, y utilizando precisamente los restos de la sangre para pintar de manera suave los labios contrarios, una caricia que lenta se dedicaba solamente a brindar más sensaciones a la doncella. Le tomó del mentón, volvió a recorrer su piel, asegurándose de que su mirada se cruzara con la ajena, y que el roce de sus labios con los ajenos fuese efímero, seductor, impidiéndole por supuesto a la joven que volviese a acortar distancias.

¿Qué es lo que percibo, dices? Es sencillo, puedo sentir deseo, puedo sentir líbido, puedo sentir... que anhelas que te toquen, que te besen, que te hagan gritar la noche entera, que reten tu resistencia... Todo eso me lo dice tu sangre, me lo pide a gritos, ¿qué harías para que yo cumpla ese deseo? —cuestiona sin un ápice de pudor, una sonrisa queda la que se forma en sus labios pero poco a poco se ensancha, mostrando así los colmillos que lucían afilados, lo suficiente para penetrar en la carne apenas existiese un contacto con la misma. Se acercó entonces al cuello contrario, de manera lenta, pero segura, haciendo amago de hundir sus colmillos en la suave y lechosa piel tan pronto tuviese la oportunidad, mas no pasó de un simple roce, únicamente una tortura, pues pasó de eso a un beso antes de apartarse por completo, tomando aquella rosa que fue la causante del acercamiento.

Él, al tomarla, la miró de manera despreocupada, tomándola con una astucia tal que no recibía daño alguno incluso tocando las espinas. Tenía una experiencia y una soltura tan grande que desde luego sería casi imposible llegar a herirse así fuese por accidente. Sus padres se habían encargado de volverlo el sueño de cualquier mujer, el heredero definitivo del linaje de los Mirkovic, aquel hombre con la capacidad seductora de un hombre de la época victoriana. Bastó un movimiento para que con su otra mano tomase un pétalo de la rosa, y con éste mismo acariciara ahora el hombro femenino, casi de manera distraída tan pronto pasara a su lado, y es que decidió continuar con la caminata por unos momentos más, asegurándose desde luego que todavía quedasen rastros de la sangre contraria en sus propios labios.

Hubiese veneno en esa sangre, hubiese afrodisíaco, hubiese lo que hubiese, a él no le afectaría en lo más mínimo siendo que la mordida misma de un vampiro resultaba tener el mismo efecto; ¿cómo superar a un veneno que él conocía de sobra? Sería como beber un vaso de agua, tan simple como eso.

Necesito sea sincera conmigo, signorina, ¿acaso usted busca probar algo de lo que yo le puedo dar? —enarcó una ceja al mirarle por encima del hombro—. ¿Saber qué clase de hombre soy, lo que pienso? —tan solo una mueca tenue, algo parecido a una sonrisa burlona, mas sin llegar a serlo, extendiendo su mano hacia la contraria y haciendo una breve reverencia con ello—. Debería advertirle entonces que su acompañante no dudaría en irse tan pronto usted desaparezca de la fiesta —expresó divertido.



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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

Mensaje por Camille Bellerose Ayer a las 9:54 pm

Una cosa era nacer como un leopardo y tener la velocidad de correr por la sabana a toda velocidad sorteando obstáculos y atrapando a la presa, y otra muy distinta aprender a usar la velocidad, a mover la cola, las patas, a bajar la velocidad para una curva, a saber cuando correr ya no sería y lo mejor era detenerse y guardar energía. La súcubo nació con esa velocidad, con esa lujuria encarnada pero... Acababa de quedar como un torpe leopardo que le tocó una presa más astuta. Podía ser todo menos orgullosa y sabía admitir cuando estaba ante alguien superior en varios sentidos. Ese hombre era un seductor talento, nato, que usaba sus armas de la mejor manera, que buscaba ganar y que ninguna treta surgió efecto en su persona. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Manosearlo por encima del pantalón, besarlo de golpe, desnudarse? No, esas eran más como patadas de ahogado.

Camille sabía perder.

Y encima el muy orgulloso se regodeaba ante ella con esas actitudes propias y sin perder el control en ningún momento... ¡Por Lucifer que aprendería de ese hombre todo lo posible! Sí, eso haría. Si él no estuviera interesado la habría dejado ir desde hace rato, pero no, estaban ahí en medio del enorme jardín de la mansión, donde la joven súcubo recibía una verdadera lección sobre seducción. "Primero que nada, caballero, he de admitir que mi Rey ha caído, no soy rival pero sí quiero serlo alguna vez" confesó, bajando las manos por completo ante su "oponente". "Y lo que busco de usted es probar si sus palabras son tan acertadas como el movimiento de sus caderas" sonrió. Sí, podía hablar sucio, pero el lenguaje soez sobraba en esos momentos. "Y mi cita ya se ha de haber olvidado de mi, solo me pidió llegar con él para no verse mal entrando solo a la fiesta" rió, "creo que él ya sabía que yo me iba a desaparecer. Es un buen sujeto, me agrada, pero si hay alguien a quien se debe poner en un pedestal... Bueno..."

Con movimientos casi felinos, con una sonrisa y un natural contoneo de cadera, tomó la mano que el caballero le extendía. "Además, siempre he pensado que la mejor manera de conocer a un hombre es en la cama, se quita las máscaras junto con la ropa, deja que sus entrañas hablen y su instinto más primordial le gobierne por el poco o mucho rato que esté ahí" explicó con la sonrisa adornando su rostro todavía, abrazándose al brazo de Drazen. Al haber olvidado la idea de "competir" con él, de "cazarlo", se relajó al grado de verse mucho más afable en su andar. "Y justo eso quiero, Drazen, conocerlo de esa manera en que quizá no muchas personas le conozcan." Era sincera, la súcubo nunca había tenido necesidad de engañar o mentir y no iba a comenzar en ese momento. "Y quizá ver si se me contagia esa galantería que tiene, su aprendo algo de usted, podría tener a cualquier hombre a mis pies" rió, claro que le lanzaba flores al caballero. Y para cerrar su frase, como agradecimiento, besó la mejilla ajena en suave e inocente gesto.

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Re: A Nice Spring Night (Drazen)

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